Mes De Julio Quotes

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y ser√° un jueves de un mes impar de un a√Īo bisiesto.
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Julio Cort√°zar (Historias de cronopios y de famas)
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No todo el mundo sabe que a Veracruz y a sus playas lejanas no pienso en la vida nunca volver. Fui feliz all√≠, el mes pasado, en noche de luna llena, en Los Portales, ni antes ni despu√©s de esa noche, en el √ļltimo mes de julio de mi juventud. Pero no pienso en la vida nunca volver, pues s√© muy bien que la nostalgia de un lugar s√≥lo enriquece mientras se conserva como nostalgia, pero su recuperaci√≥n significa la murte.
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Enrique Vila-Matas (Lejos de Veracruz)
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Se insta a los adventistas a que estudien el tema de la ordenaci√≥n por su cuenta Ted N. C. Wilson, presidente de la Iglesia Adventista, hizo un llamado a los miembros para que estudien la Biblia en relaci√≥n con la teolog√≠a de la ordenaci√≥n, mientras la iglesia sigue examinando el tema en el Concilio Anual del mes pr√≥ximo y en el Congreso de la Asociaci√≥n General del a√Īo pr√≥ximo. [fotograf√≠a de archivo de ANN] El presidente Wilson y Stele, presidente de la comisi√≥n de investigaci√≥n, piden que oren para que el Esp√≠ritu Santo gu√≠e las deliberaciones September 24, 2014 | Silver Spring (Maryland, EstadosUnidos) | Andrew McChesney/Adventist Review Ted N. C. Wilson, presidente de la Iglesia Adventista, hizo un llamado a los miembros de iglesia de todo el mundo para que lean con detenimiento lo que dice la Biblia sobre la ordenaci√≥n de las mujeres y para que oren para que √©l y otros l√≠deres de la iglesia sigan humildemente la conducci√≥n del Esp√≠ritu Santo respecto de ese tema. Los miembros de iglesia que desean comprender lo que ense√Īa la Biblia sobre la ordenaci√≥n de las mujeres no tienen raz√≥n de preocuparse por d√≥nde empezar, dijo Artur A. Stele, quien coordin√≥ un estudio sin precedentes de dos a√Īos sobre la ordenaci√≥n de las mujeres, como presidente de la Comisi√≥n de Estudio sobre la Teolog√≠a de la Ordenaci√≥n establecida por la iglesia. Stele, quien se hizo eco del llamado de Wilson para que los miembros de iglesia lean la Biblia y oren sobre el tema, recomend√≥ leer las tres breves declaraciones sobre el estado de la cuesti√≥n, que citan textos b√≠blicos y a Elena G. White, una de las fundadoras de la denominaci√≥n, para apoyar cada una de las tres posiciones sobre la ordenaci√≥n de las mujeres que surgieron durante la investigaci√≥n de la comisi√≥n. Los resultados del estudio ser√°n analizados en octubre pr√≥ximo durante el Concilio Anual, uno de los principales encuentros de l√≠deres de la iglesia. El Concilio Anual decidir√° entonces si pedir o no a los casi 2600 delegados que voten sobre el tema en el Congreso de la Asociaci√≥n General de julio del a√Īo pr√≥ximo. Al hablar en una entrevista, Wilson inst√≥ a cada uno de los 18 millones de miembros de la iglesia a que lean con oraci√≥n los materiales de estudio, disponibles en el sitio web de la Secretar√≠a de Archivos, Estad√≠sticas e Investigaciones de la iglesia. ‚ÄúMiren para ver de qu√©¬† manera los trabajos y presentaciones se basaron en la comprensi√≥n de una clara lectura de las Escrituras‚ÄĚ, dijo Wilson en su oficina de la sede central de la Iglesia Adventista en Silver Spring (Maryland, Estados Unidos). ‚ÄúEl esp√≠ritu de profec√≠a nos dice que tenemos que leer la Biblia simplemente como fue escrita‚ÄĚ, dijo. ‚ÄúAnimo a cada miembro y, por cierto, a cada representante al Concilio Anual y a los que ser√°n delegados al Congreso de la Asociaci√≥n General, a que revisen con oraci√≥n esas presentaciones y entonces pidan al Esp√≠ritu Santo que les ayude a conocer la voluntad de Dios‚ÄĚ. El esp√≠ritu de profec√≠a se refiere a los escritos de Elena G. White, quien entre sus declaraciones sobre c√≥mo leer la Biblia, escribi√≥ en El conflicto de los siglos (p. 584): ‚ÄúEl lenguaje de la Biblia debe explicarse de acuerdo con su significado manifiesto, a no ser que se trate de un s√≠mbolo o figura‚ÄĚ. ‚ÄúNo tenemos el lujo de tener el Urim y el Tumim‚ÄĚ, dijo Wilson, al referirse a las piedras que usaba el sumo sacerdote en Israel durante la era del Antiguo Testamento para conocer la voluntad de Dios. ‚ÄúTampoco tenemos con nosotros un profeta vivo. Por ello, debemos apoyarnos en la conducci√≥n del Esp√≠ritu Santo en nuestro propio estudio de la Biblia al revisar las simples ense√Īanzas de las Escrituras‚ÄĚ. Wilson dijo que los l√≠deres de la iglesia mundial se hab√≠an comprometido a ‚Äúun muy abierto, justo y cuidadoso proceso‚ÄĚ sobre el tema de la ordenaci√≥n de las mujeres. El presidente a√Īadi√≥ que la pregunta fundamental que enfrenta la iglesia
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Anonymous
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No se puede seguir la larga cadena de ocasiones fallidas que impidieron el forzamiento de los Dardanelos sin experimentar una sensaci√≥n de espanto. Mirando atr√°s, se ven al menos una docena de situaciones, todas fuera de la intervenci√≥n del enemigo, cualquiera de las cuales, de haberse decidido de otra manera, habr√≠a asegurado el √©xito. Si cuando se resolvi√≥ hacer el ataque naval, se hubiera sabido que hab√≠a un ej√©rcito disponible y se hubiera dispuesto de √©l, habr√≠ase resuelto un ataque combinado naval y militar por sorpresa y todos lo habr√≠an apoyado de coraz√≥n. Si no se hubiera enviado nunca ning√ļn ej√©rcito, la marina, una vez bien organizado el servicio de dragaminas, habr√≠a reanudado sus esfuerzos despu√©s de la detenci√≥n del 18 de marzo y, de hacerlo as√≠, habr√≠a consumido las municiones de los fuertes turcos y dragado los campos de minas. Si no se hubiera dado contraorden para la marcha de la 29 divisi√≥n el 20 de febrero, o se la hubiera acomodado correctamente en los transportes en disposici√≥n de poder combatir en cuanto desembarcara, sir Ian HamiIton habr√≠a atacado la pen√≠nsula de Gall√≠poli casi a ra√≠z del 18 de marzo y, en tal caso, la habr√≠a encontrado mal defendida. Las batallas de junio y julio fueron indecisas hasta el √ļltimo momento y cualquier adici√≥n substancial a las fuerzas atacantes habr√≠a resultado decisiva. La par√°lisis del poder ejecutivo durante la formaci√≥n en mayo del gobierno de coalici√≥n retras√≥ por seis semanas la llegada de los refuerzos brit√°nicos y permiti√≥ a los turcos duplicar la fuerza de su ej√©rcito, anulando as√≠ el instante favorable de comienzos de julio. La batalla de Suvla en agosto est√° caracterizada por una combinaci√≥n de azares desdichados, extraordinaria en los anales de la guerra; la historia del noveno cuerpo de ej√©rcito y de todo el desembarco en Suvla ser√≠a incre√≠ble si no fuera verdad. La dimisi√≥n de lord Fisher, mi sustituci√≥n en el Almirantazgo y la impopularidad de la expedici√≥n de los Dardanelos a causa de la ignorancia general intimidaron a nuestros sucesores en el Consejo del Almirantazgo, impidi√©ndoles aceptar la responsabilidad de los riesgos que hab√≠a que correr. Rehusar la alianza y el ej√©rcito de Grecia cuando se nos ofrecieron en 1914; no lograr obtenerlos cuando se solicitaron en 1915; la insensatez de Rusia al rechazarlos; el delicado equilibrio de que estuvo pendiente la fatal decisi√≥n de Bulgaria; las extraordinarias circunstancias que condujeron en Par√≠s durante el mes de septiembre al nombramiento del general Sarrail y a la proposici√≥n del Gobierno franc√©s de enviar una gran expedici√≥n a la costa asi√°tica de los Dardanelos y el posterior abandono de una pol√≠tica que tantas perspectivas de √©xito ofrec√≠a; la dispersi√≥n de todas las fuerzas disponibles a fines de 1915 del objetivo vital de los Dardanelos y de Constantinopla para las operaciones pr√≥digas y por tres a√Īos enteros indecisas de Sal√≥nica, y, por √ļltimo, la decisi√≥n final de evacuar Gall√≠poli en el momento en que el ej√©rcito turco se encontraba en la situaci√≥n m√°s desesperada y la marina brit√°nica m√°s segura de s√≠ misma, todas estas son tragedias distintas y encadenadas.
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Winston S. Churchill (La crisis mundial 1911-1918: Su historia definitiva de la Primera Guerra Mundial)
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A ORILLAS DEL DUERO Mediaba el mes de julio. Era un hermoso d√≠a. Yo, solo, por las quiebras del pedregal sub√≠a, buscando los recodos de sombra, lentamente. A trechos me paraba para enjugar mi frente y dar alg√ļn respiro al pecho jadeante; o bien, ahincando el paso, el cuerpo hacia adelante y hacia la mano diestra vencido y apoyado en un bast√≥n, a guisa de pastoril cayado, trepaba por los cerros que habitan las rapaces aves de altura, hollando las hierbas montaraces de fuerte olor ‚ÄĒromero, tomillo, salvia, espliego‚ÄĒ. Sobre los agrios campos ca√≠a un sol de fuego. (...) El Duero cruza el coraz√≥n de roble de Iberia y de Castilla. ¬°Oh, tierra triste y noble, la de los altos llanos y yermos y roquedas, de campos sin arados, regatos ni arboledas; decr√©pitas ciudades, caminos sin mesones, y at√≥nitos palurdos sin danzas ni canciones que aun van, abandonando el mortecino hogar, como tus largos r√≠os, Castilla, hacia la mar! El Sol va declinando. De la ciudad lejana me llega un armonioso ta√Īido de campana - e ir√°n a su rosario las enlutadas viejas -. De entre las pe√Īas salen dos lindas comadrejas; me miran y se alejan, huyendo, y aparecen de nuevo ¬°tan curiosas!... Los campos se obscurecen. hacia el camino blanco est√° el mes√≥n abierto al campo ensombrecido y al pedregal desierto.
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Antonio Machado (Campos de Castilla)
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La traici√≥n fue total, generalizada y sin excepciones, desde la izquierda hasta la derecha. Ya he contado c√≥mo los comunistas, ocultos tras la ostentosa fachada de su ¬ędisposici√≥n a intervenir¬Ľ y de la preparaci√≥n de una guerra civil, lo √ļnico que hicieron en realidad fue preparar la huida a tiempo de sus m√°s altos funcionarios en direcci√≥n al extranjero. En lo que respecta a los l√≠deres socialdem√≥cratas, su traici√≥n a millones de peque√Īos ciudadanos decentes, partidarios fieles y ciegamente leales, ya hab√≠a comenzado el 20 de julio de 1932, cuando Severing y Grzesinski ¬ęcedieron a la violencia¬Ľ. Asimismo, los socialdem√≥cratas llevaron a cabo la campa√Īa electoral de 1933 de una forma en extremo humillante, dej√°ndose arrastrar por los esl√≥ganes nazis y subrayando su condici√≥n de ¬ętambi√©n-nosotros-somos-nacionalistas¬Ľ. El 4 de marzo, un d√≠a antes de las elecciones, Otto Braun, presidente de Prusia y ¬ęhombre fuerte¬Ľ de los socialdem√≥cratas, cruz√≥ la frontera suiza; hab√≠a tomado la precauci√≥n de adquirir una casita en Tessin. En mayo, un mes antes de su disoluci√≥n, los socialdem√≥cratas llegaron al punto de prestar un apoyo un√°nime al gobierno de Hitler y de entonar el himno de Horst Wessel en el Reichstag (en el informe parlamentario figura la siguiente observaci√≥n: ¬ęOvaciones interminables y aplausos en la c√°mara y en las tribunas. El canciller del Reich tambi√©n aplaude vuelto hacia los socialdem√≥cratas¬Ľ).
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Sebastian Haffner (Historia de un alem√°n (Volumen independiente n¬ļ 1))