Luto Quotes

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A ver, ¿qué hay que ponerse para cortar con alguien? ¿Negro, de luto? ¿O algo colorido y alegre, para distraerlos de su dolor? ¿O mejor algo de camuflaje, que te ayude a desaparecer rápidamente en caso de que no se lo tomen bien?
Sarah Dessen (This Lullaby)
Sé lo que vendrá después. Las lágrimas, el luto, el dolor, la angustia. Pero el tiempo lo cura todo, ¿no has oído esa frase cientos de veces? Será que al final quizás es cierta.
Beatriz Esteban (Seré frágil)
Levamos para o casamento uma infinidade de expectativas ro- mânticas. As vezes, também visões de míticos êxtases sexuais. E impomos à nossa vida sexual muitas outras expectativas, muitos outros "devia ser", que o ato quotidiano do amor não consegue realizar. A terra devia tremer. Nossos ossos deviam cantar. Fogos de artifício deviam explodir. O ser consciente — o eu — devia ser queimado na pira do amor. Devíamos alcançar o paraíso, ou um fac-símile razoável. Nós nos desapontamos.
Judith Viorst (Necessary Losses: The Loves, Illusions, Dependencies, and Impossible Expectations That All of Us Have to Give Up in Order to Grow)
Recuérdalo, Enrique: cuando encuentres a un anciano, a una mujer con su criatura en brazos, a uno que anda con muletas,a un hombre con su carga a cuestas, a una familia vestida de luto, cédeles el paso con respeto; debemos tener atenciones especiales con la vejez, la miseria, el amor maternal, la enfermedad, la fatiga y la muerte.
Edmondo de Amicis (Cuore)
Mas é importante para as tragédias que elas sejam descobertas imediatamente, porque cada segundo que elas passam ocultas vira um ano a mais de luto, isso é um capricho que as desgraças têm.
Mariana Salomão Carrara (Não fossem as sílabas do sábado)
Perguntamo-nos o que viemos cá fazer, que lágrima foi que guardámos para verter aqui, e porquê, se as não chorámos em tempo próprio, talvez por ter sido então menor a dor que o espanto, só depois é que ela veio, surda, como se todo o corpo fosse um único músculo pisado por dentro, sem nódoa negra que de nós mostrasse o lugar do luto.
José Saramago (The Year of the Death of Ricardo Reis)
Soñé que asistía a mi propio entierro, a pie, caminando entre un grupo de amigos vestidos de luto solemne, pero con un ánimo de fiesta. Todos parecíamos dichosos de estar juntos. Y yo más que nadie, por aquella grata oportunidad que me daba la muerte para estar con mis amigos de América Latina, los más antiguos, los más queridos, los que no veía desde hacía más tiempo. Al final de la ceremonia, cuando empezaron a irse, yo intenté acompañarlos, pero uno de ellos me hizo ver con una severidad terminante que para mí se había acabado la fiesta. «Eres el único que no puede irse», me dijo. Sólo entonces comprendí que morir es no estar nunca más con los amigos.
Gabriel García Márquez (Doce Cuentos Peregrinos (Spanish Edition))
Cada quien debe guardar luto por los amores perdidos a su manera y a su modo, gritando o en el más absoluto silencio.
Benito Taibo
Ana tuvo una revelación: su vientre gestaba generaciones; gestaba futuro.
Javier Horacio Camacho (2020 La vida no guarda luto)
Mamá sabía ser alegre. Mamá sabía ser temerosa. Mamá sabía olvidar fácilmente. Y, sin embargo tenía buena memoria. Mamá me daba con la puerta en la narices, y sin embargo, me admitía en su baño. A veces mamá se me perdía, pero su instinto me encontraba. Cuando yo rompía vidrios, mamá ponía la masilla. A veces se instalaba en el error, aunque a su alrededor hubiera sillas suficientes. Aun cuando se encerraba en sí misma, para mí siempre estaba abierta. Temía las corrientes de aire y sin embargo no paraba de levantar el viento. Gastaba, y no le gustaba pagar impuestos. Yo era el revés de su medalla. Cuando mamá jugaba corazones ganaba siempre.
Günter Grass (El Tambor De Hojalata)
As pessoas são feitas de porcelana, concluiu. Lascam com facilidade, instigam em nós a urgência de não as deixar cair. Partem-se em pedaços se as largamos. E esses pedaços são inconsoláveis. É impossível tornarmos a juntá-los e, se o tentamos, ficaremos para sempre a observar as rachas que inadvertidamente lhes causámos, cicatrizes que não passam. Por mais que as pessoas jurem que são feitas de outro material, acredite em mim quando lhe digo que são feitas de porcelana, da mais frágil e dispendiosa.
João Tordo (O Luto de Elias Gro)
Ambos siguieron atentos a los rumores crecientes sobre la gravedad de la peste, y aun contra sus deseos tuvieron que conversar otra vez sobre asuntos que les eran comunes, como en los tiempos en que se odiaban menos. Para él era claro. Siempre creyó que amaba a la hija, pero el miedo al mal de rabia lo obligaba a confesarse que se engañaba a sí mismo por comodidad. Bernarda, en cambio, no se lo preguntó siquiera, pues tenía plena conciencia de no amarla ni de ser amada por ella, y ambas cosas le parecían justas. Mucho del odio que ambos sentían por la niña era por lo que ella tenía del uno y del otro. Sin embargo, Bernarda estaba dispuesta a hacer la farsa de las lágrimas y a guardar un luto de madre.
Gabriel García Márquez
Os pensamentos, como diabos à solta num quarto escuro e abafado, conduziam-me uma e outra vez à mesma conclusão, de que o homem transporta consigo o inferno, e de que o inferno não são os outros mas nós mesmos, quando entregues às nossas ideias mais acérrimas, às nossas intransigências mais cruéis, às nossas dúvidas mais corrosivas.
João Tordo (O Luto de Elias Gro)
Como somos imbecis tentando aplicar a lógica patética dos vivos aos que não conseguem mais, qual a importância de um brigadeiro numa língua inteira amarga num estômago dobrado de desgosto.
Mariana Salomão Carrara (Não fossem as sílabas do sábado)
La ciudad estaba sumergida en su marasmo de siglos, pero no faltó quien vislumbrara el rostro macilento, los ojos fugaces del caballero incierto con sus tafetanes de luto, cuya carroza abandonó el recinto amurallado y se dirigió a campo traviesa hacia el cerro de San Lázaro.
Gabriel García Márquez (Del amor y otros demonios)
É difícil lidar com a perda em palavras, quando a morte só fala a linguagem da dor. Não existe tradução fiel em português para o sentimento de devastação quando alguém que nós amamos é arrancado brutalmente dos nossos braços.
Fernanda Nia (Mensageira da Sorte)
¡Ahora estalla un noble corazón! ¡Feliz noche eterna, amado príncipe, y coros de ángeles arrullen tu sueño!
William Shakespeare (Hamlet)
Entrávamos num novo mundo com novas pessoas, era como se a vida nos obrigasse a fazer luto dos anos passados. E, no final de contas, éramos todos passageiros.
Helena Magalhães (Raparigas Como Nós)
Como el toro he nacido para el luto y el dolor, como el toro estoy marcado por un hierro infernal en el costado
Miguel Hernández
veces, cuando se pone melancólico, pretende que es pesar por el estado del mundo y no el luto por sí mismo, por las propias ilusiones difuntas, que lleva desde hace tanto tiempo.
José Ovejero (La invención del amor)
Que el diablo se vista de luto que yo me vestiré de gala
William Shakespeare (Hamlet)
Luto com unhas e dentes contra a tolice alheia a favor de qualquer mínimo de sensatez.
Filipe Russo (Caro Jovem Adulto)
Caen mis oídos en un luto de balcones oscuros de guitarras.
Vicente Gerbasi (Los espacios cálidos)
O luto é-nos pesados nos ombros, amigo, mas quem foge dele será a sua maior vítima. Ambos o sabemos.
José Luís Peixoto (The Implacable Order of Things)
Dije que, si los niños no llevaban luto riguroso, la familia quedaría deshonrada
Charles Dickens (Grandes Esperanzas (Spanish Edition))
Uno se pasa la vida despidiéndose, haciendo el luto de una época, de una persona, de una afición que ya no queremos seguir cultivando.
Carmen Mola (La novia gitana (Elena Blanco, #1))
En la red de mi música estas presa, amor mío, y mis redes de música son anchas como el cielo. Mi alma nace a la orilla de tus ojos de luto. En tus ojos de luto comienza el país del sueño
Pablo Neruda (Veinte poemas de amor y una canción desesperada / Los versos del capitán)
Hay preguntas que para mí son de imposible respuesta. No puedo deciros cómo vais a sobrevivir sin mí. No puedo deciros como tenéis que llevar luto por mi. No puedo convenceros de que no hay razón para sentiros culpables si un año os olvidaís del aniversario de mi muerte u os dais cuenta de que han pasado días, semnas o meses sin que hayáis pensa en mi. Lo único que quiero es que viváis.
Adam Silvera (They Both Die at the End (They Both Die at the End, #1))
Mejor es el pesar que la risa; porque con la tristeza del rostro se enmendará el corazón. 4 El corazón de los sabios está en la casa del luto; mas el corazón de los insensatos, en la casa en que hay alegría.
Anonymous (Biblia Reina Valera 1960)
Repetimos essas frases muitas vezes, não é? Que frases? Tenho de ir. Estou com alguma pressa. Tenho coisas para fazer. Não percebo. Parece que o lugar onde estamos nunca é suficientemente agradável. Deixa-me lá ver se acolá se está melhor. E, quando lá chegamos, percebemos afinal que a vida estava a acontecer onde estávamos. Mas agora já estamos acolá e não podemos regressar, porque a vida também acontece acolá.
João Tordo (O Luto de Elias Gro)
Un color invariable rige al melancólico: su interior es un espacio de color de luto; nada pasa allí, nadie pasa. Es una escena sin decorados donde el yo inerte es asistido por el yo que sufre por esa inercia. Este quisiera liberar al prisionero, pero cualquier tentativa fracasa como hubiera fracasado Teseo si, además de ser él mismo, hubiese sido, también, el Minotauro; matarlo, entonces, habría exigido matarse.
Alejandra Pizarnik (La condesa sangrienta)
El triste eclipse de un alma serena, la dura lucha de una vida joven con la muerte; pero ambos fueron misericordiosamente breves y, una vez vencida la rebeldía natural, la paz volvió con más belleza que nunca.
Louisa May Alcott (Mujercitas)
Sei agora o que nunca soube – que o amor encontra o seu estado mais puro quando julgamos que o fim chegou; finalmente entendo que o amor pode ser precisamente essa ausência, o deixar de estar, ser capaz de apreciar cada minuto da nossa memória como se segurássemos, entre as mãos, um punhado de brasas num deserto de gelo.
João Tordo (O Luto de Elias Gro)
Geralmente nos apiedamos dos pobres, pois percebemos como seu extremo labor os priva de tempo extra para expressar seu luto pelos entes que já se foram, pois são obrigados pela necessidade a continuar trabalhando no mais sombrio dos tempos.
Anne Brontë
A questão de Shakespeare é que ele é eloquente, ele fala as coisas indizíveis. Ele transforma o luto e o triunfo, o êxtase e o ódio, em palavras, em algo que conseguimos entender. Ele faz com que todo o mistério da humanidade se torne compreensível.
M.L. Rio (If We Were Villains)
— Eu não sabia que podia machucar tanto se importar com alguém. — Você está passando por um luto — disse Deirdre enquanto oferecia uma xícara fumegante; eu a aceitei com gratidão. — Perder sua amizade. O futuro que você visualizou. É uma forma válida de luto.
Ivy Fairbanks (Morbidly Yours (Love in Galway, #1))
Londres es un desierto sin tus delicados pies, y todos los ojales se han puesto de luto: ortigas y cardos «es lo único que debiera llevarse». Escríbeme unas líneas y recibe todo mi amor -ahora y por siempre. Siempre, y con devoción. Pero no tengo palabras para decirte cuánto te quiero. Oscar
Oscar Wilde (The Complete Letters of Oscar Wilde)
Não, não vou fingir que o divórcio não é uma coisa cruel. É um sofrimento indescritível, um desespero que dá cabo de nós, uma raiva diabólica, para além daquela nuvem constante de mágoa na cabeça que, pouco a pouco, se vai transformando numa espécie de luto, como se, de facto, estivéssemos a chorar por um morto
Paul Auster
Um tirano vence por seu gênio, mas seu sucessor será sempre um rematado canalha. Por esta razão, luto sem tréguas e apaixonadamente contra os sistemas dessa natureza, contra a Itália fascista de hoje e contra a Rússia soviética de hoje. A atual democracia na Europa naufraga e culpamos por esse naufrágio o desaparecimento da ideologia republicana.
Albert Einstein (Come io vedo il mondo/La teoria della relatività)
Eu não sou pobre. Pobre são aqueles que precisam de muito para viver, esses são os verdadeiros pobres, eu tenho o suficiente”, “pobre é quem precisa de muito para viver” “Sou austero, sóbrio, carrego poucas coisas comigo, porque para viver não preciso muito mais do que tenho. Luto pela liberdade e liberdade é ter tempo para fazer o que se gosta”,
Pepe Mujica
¿Y qué era el luto? Cara larga durante una hora, un dia…pero no mucho más…(…) Pero ¿por lo demás? Coleman no se hacia ilusiones en el sentido de que por él iban a derrarmarse muchas lágrimas. El luto era algo reservado a un puñado de amigos verdaderos, o a las familias unidas que lo guardaban principalmente para que lo viera el resto de lal familia.
Patricia Highsmith (Those Who Walk Away)
Zelensky acabou por enfrentar um desafio difícil: liderar o povo ucraniano durante a guerra. Com lágrimas de desespero, com raiva e ódio aos invasores. Com fé na vitória e luto pelos mortos. Não, não foi com isso que sonhava enquanto recebia as insígnias de presidente. Mas foi este desafio que nos permitiu ver o verdadeiro Zelensky. Sem maquilhagem.
Sergii Rudenko (Volodymyr Zelensky)
Procurava a fé; essa palavra que significa tudo e não significa nada, essa palavra que abraça o crente num cobertor morno, que transforma os homens, mas deixa intacto o mundo.
João Tordo (O Luto de Elias Gro)
Pensei que me apetecia estar numa barcaça à deriva no oceano ou pendurado de um satélite pelo cós das calças. Qualquer lugar onde eu não estivesse; a velha contradição humana.
João Tordo (O Luto de Elias Gro)
Pocos presagian la muerte y muchos viven de espalda a ello, como si nunca fuera llamar a su puerta y a sacudirles el alma.
Sandra Barneda (Un océano para llegar a ti)
Parem todos os relógios, desliguem o telefone, Evitem o latido do cachorro com seu osso suculento, Silenciem os pianos e com tambores lentos Tragam o caixão, deixem que o luto chore. Deixem que os aviões voem em círculos altos Riscando no céu a mensagem: Ele Está Morto, Ponham gravatas beges no pescoço dos pombos brancos do chão, Deixem que os guardas de trânsito usem luvas pretas de algodão. Ele era meu Norte, meu Sul, meu Leste e Oeste, Minha semana útil e meu domingo inerte, Meu meio-dia, minha meia-noite, minha canção, minha fala, Achei que o amor fosse para sempre: Eu estava errado. As estrelas não são necessárias: retirem cada uma delas; Empacotem a lua e façam o sol desmanchar; Esvaziem o oceano e varram as florestas; Pois nada no momento pode algum bem causar.
W.H. Auden
E, ainda assim, Ele safa-se sempre. Sempre. Quando a harmonia desce sobre o mundo, é obra Sua. Mas, quando a desgraça se abate, a culpa é nossa. É porque nos falta fé. Falta-nos esperança. Carecemos da humildade necessária para compreender os seus desígnios. Deus escreve direito por linhas tortas. É a desculpa mais esfarrapada de todos os tempos. Destes todos e dos que hão-de vir depois destes.
João Tordo (O Luto de Elias Gro)
Mi cuerpo es la letra cuando mi mano tienta a estructurar cada sitio recorrido por mi saliva, cada silencio oculto por mi piel, cada roce estancado en toda mi agonía, en el luto material de la maldita enfermedad que no se quita, porque aquí es donde mi cuerpo es tiempo, y el tiempo es el simple recorrer de mis ojos al encuentro de esta espera, de este escribir irrompible y deshecho, de este cuerpo enfermo.
Lucas Ríos Santana
a poesia não nos salva da morte mas faz o luto connosco" "todas as conversas por mais rebuscadas são rios que vão desaguar em ti volta e meia os arbustos tremem e o cheiro que aparece é teu" "e se foi o acaso de nos fintarmos a vida inteira pelos mesmos sítios sem nos cruzarmos ou talvez o acaso de nos cruzarmos pelas mesmas ruas sem notar" "podes vir podemos falar sobre tudo podemos falar do cheiro dos livros em segunda mão cheiram aos avós de quem? cheiram aos avós de alguém apesar de não serem os nossos mas não tivemos todos os mesmos avós? não importa" "o inverno todo à espera do verão o frio sempre à mingua do calor não perguntar com medo do não nem sequer dar com medo da dor a inspiração a sorte as certezas tal como tantos outros ventos são vagas que devemos respeitar as estações são no seu tempo não as podemos apressar
Isabel Viana (o 3 é um número par)
O que é sensível tem de morrer pelo fogo, qual borboleta frágil da noite. E é por isso, diz Erika Kohut, que estes dois seres doentes à mais alta escala, isto é, Schumann e Schubert, irmanados pela partilha do mesmo prefixo, são os que têm um lugar mais próximo do meu coração dilacerado. Não o Schumann a quem já todos os pensamentos desertaram, mas o Schumann, mesmo mesmo antes disso ter acontecido! Uma unha negra antes disso! Ele já adivinha a deserção do seu espírito, já sofre com isso até aos seus vasos mais capilares, despede-se já da sua vida consciente, embrenhando-se pelos coros dos anjos e dos demónios, segura-se, porém, mais uma última vez, não mais possuidor da sua total consciência. Ainda um perscrutar nostálgico mais, o luto pela perda do bem mais precioso: ele próprio. A fase em que ainda se sabe o que em si próprio se perde, antes de renunciar por completo.
Elfriede Jelinek (The Piano Teacher)
Ela afastou ligeiramente o cobertor; um assomo de raiva perpassou-lhe o olhar, endurecendo o rosto, que, a cada dia que passava, ia assumindo os seus contornos adultos. Era a dor; a dor arranca-nos à infância como se arranca uma flor do caule.
João Tordo (O Luto de Elias Gro)
(...) Ninguém está bem, estamos todos morrendo. Antes havia ilusões, não havia? Morávamos nas ilusões. Ehud e se eu costurasse máscaras de seda, ajustadas, elegantes, por exemplo, se eu estivesse serena sairia com a máscara da serenidade, leve, pequenas pinceladas, um meio sorriso, todos os que estivessem serenos usariam a mesma máscara, máscaras de ódio, de não possibilidade, máscara de luto, máscaras do não pacto, não seria preciso perguntar vai bem como vai etc., tudo estaria na cara.
Hilda Hilst (A Obscena Senhora D)
Nem o cenário alternativo da Páscoa proposto por Lüdemann, no qual Pedro e Paulo experimentaram fantasias geradas pelo luto e culpa respectivamente, nem a alternativa de Crossan, na qual um grupo de escribas cristãos começou, anos depois da crucificação, a estudar as Escrituras e especular sobre o destino de Jesus, são baseadas em qualquer evidência. Aqueles que sentem a força das dúvidas de Marxsen sobre a evidência para a ressurreição de Jesus devem é ficar muito mais preocupados com estas reconstruções.
N.T. Wright (A ressurreição do Filho de Deus)
Después, cuando terminé la secundaria, en 1965, mi madre me dijo: ¡Qué orgulloso habría estado tu padre! Entonces lloramos abrazados y yo pensé que ése era el fin, que con esas lágrimas tardías habíamos acabado de enterrarlo. Pero ¿quién sabe cuánto tiempo puede durar el luto? Es posible que treinta o cuarenta años tras la muerte de un hijo, de un hermano, uno despierte a medias, pensando en esa persona con la misma sensación de vacío, de sitios que tal vez no se llenen nunca... quizá ni siquiera en la muerte.
Stephen King (It)
Entre el río Jordán y el mar lloran las viudas y los huérfanos, es una antigua costumbre suya, para eso son viudas y huérfanos, para llorar, después todo se reduce a esperar el tiempo de que los niños crezcan y vayan a una guerra nueva, otras viudas y otros huérfanos vendrán a relevarlos, y si mientras tanto han cambiado las modas, si el luto, de blanco, pasó a ser negro, o viceversa, si sobre el pelo, que se arrancaba a manojos, se pone ahora una mantilla bordada, las lágrimas son las mismas, cuando se sienten.
José Saramago (The Gospel According to Jesus Christ)
Cincuenta años dormiste siempre en tu santo lecho, el nuestro. Hoy, este olor a corona de flores rompe por fin con ese yermo ritual de sociedad onírica; hoy, este luto proclama airoso el hasta que la muerte los separe. Esta noche me zafo de tu cama dura y fría para yacer –libre por fin– en este estrecho cajón, del que tampoco te quieres separar, porque encorvado y oloroso a mentol te me sientas al lado en una incómoda silla de madera, para hasta el último momento echarme en cara que yo me marché primero. Antes de lograr que te fueras.
María Pérez-Talavera (Umbrales líquidos)
Como é que se esquece alguém que se ama? Como é que se esquece alguém que nos faz falta e que nos custa mais lembrar que viver? Quando alguém se vai embora de repente como é que se faz para ficar? Quando alguém morre, quando alguém se separa - como é que se faz quando a pessoa de quem se precisa já lá não está? As pessoas têm de morrer; os amores de acabar. As pessoas têm de partir, os sítios têm de ficar longe uns dos outros, os tempos têm de mudar Sim, mas como se faz? Como se esquece? Devagar. É preciso esquecer devagar. Se uma pessoa tenta esquecer-se de repente, a outra pode ficar-lhe para sempre. Podem pôr-se processos e ações de despejo a quem se tem no coração, fazer os maiores escarcéus, entrar nas maiores peixeiradas, mas não se podem despejar de repente. Elas não saem de lá. Estúpidas! É preciso aguentar. Já ninguém está para isso, mas é preciso aguentar. A primeira parte de qualquer cura é aceitar-se que se está doente. É preciso paciência. O pior é que vivemos tempos imediatos em que já ninguém aguenta nada. Ninguém aguenta a dor. De cabeça ou do coração. Ninguém aguenta estar triste. Ninguém aguenta estar sozinho. Tomam-se conselhos e comprimidos. Procuram-se escapes e alternativas. Mas a tristeza só há-de passar entristecendo-se. Não se pode esquecer alguém antes de terminar de lembrá-lo. Quem procura evitar o luto, prolonga-o no tempo e desonra-o na alma. A saudade é uma dor que pode passar depois de devidamente doída, devidamente honrada. É uma dor que é preciso aceitar, primeiro, aceitar. É preciso aceitar esta mágoa esta moinha, que nos despedaça o coração e que nos mói mesmo e que nos dá cabo do juízo. É preciso aceitar o amor e a morte, a separação e a tristeza, a falta de lógica, a falta de justiça, a falta de solução. Quantos problemas do mundo seriam menos pesados se tivessem apenas o peso que têm em si , isto é, se os livrássemos da carga que lhes damos, aceitando que não têm solução. Não adianta fugir com o rabo à seringa. Muitas vezes nem há seringa. Nem injeção. Nem remédio. Nem conhecimento certo da doença de que se padece. Muitas vezes só existe a agulha. Dizem-nos, para esquecer, para ocupar a cabeça, para trabalhar mais, para distrair a vista, para nos divertirmos mais, mas quanto mais conseguimos fugir, mais temos mais tarde de enfrentar. Fica tudo à nossa espera. Acumula-se-nos tudo na alma, fica tudo desarrumado. O esquecimento não tem arte. Os momentos de esquecimento, conseguidos com grande custo, com comprimidos e amigos e livros e copos, pagam-se depois em condoídas lembranças a dobrar. Para esquecer é preciso deixar correr o coração, de lembrança em lembrança, na esperança de ele se cansar. Miguel Esteves Cardoso, in 'Último Volume
Miguel Esteves Cardoso
Negro para la caza durante la noche El color blanco para la muerte y el luto Oro para una novia en su vestido de boda Y el rojo para deshacer encantamientos. Seda blanca cuando nuestros cuerpos se queman, Banderas azules cuando lo perdido regresa. Flamas por el nacimiento de un Nefilim, Y para lavar nuestros pecados. Gris por el mejor conocimiento jamás dicho Hueso para aquellos que no envejecen. El azafrán ilumina la marcha de la victoria, El verde reparará nuestros corazones rotos. Plata para las torres de los demonios, Y el bronce para convocar los poderes malvados.
Cassandra Clare (City of Heavenly Fire (The Mortal Instruments, #6))
Se a pandemia mostrou que a inevitabilidade não existe, há um aspecto otimista nisso: não há nada, portanto, indicando que não podemos mudar, ou que o porto de chegada já está determinado. A construção do futuro está em nossas mãos, não sob o controle de um vírus, de uma peste ou de um verme.
Jamil Chade (Luto: Reflexões sobre a Reinvenção do Futuro)
¿Aparentar? No señora, yo no sé aparentar. Ni el color negro de este manto, ni el traje acostumbrado en solemnes lutos, ni los interrumpidos sollozos, ni en los ojos un abundante río, ni la dolorida expresión del semblante, junto con las fórmulas, los ademanes, las exterioridades de sentimiento; bastarán por sí solos, mi querida madre, a manifestar el verdadero afecto que me ocupa el ánimo. Estos signos aparentan, es verdad; pero son acciones que un hombre puede fingir... Aquí, aquí dentro tengo lo que es más que apariencia, lo restante no es otra cosa que atavíos y adornos del dolor.
William Shakespeare (Hamlet)
Considerando-se tudo aquilo com que se espera que as mulheres convivam — os olhares lascivos que começam quando mal entramos na puberdade, o assédio, a violência à qual sobrevivemos ou contra a qual estamos sempre em guarda —, não posso deixar de me perguntar qual é o efeito de tudo isso sobre nós. Não apenas em relação a como as mulheres vivenciam o mundo, mas a como vivenciamos a nós mesmas. Passei a me questionar: Quem eu seria se não vivesse em um mundo que odeia as mulheres? Não consegui encontrar uma resposta satisfatória, mas percebi que há muito tempo venho guardando luto por essa versão de mim mesma que nunca existiu
Jessica Valenti (Objeto sexual: Memórias de uma feminista (Portuguese Edition))
«Fixou o céu, procurou por um pássaro, qualquer sinal de vida. No silêncio só quebrado pelo restolhar das folhas, um balé clássico ao sabor da brisa de junho, Laura fechou os olhos, viu o rosto pequenino da irmã Juca, a mão de dedos finos estendida que lhe pedia uma ameixa. A recordação que marcava o fim da sua infância.»
Susana Amaro Velho
Se tu morresses eu ficava triste. Porquê? Porque fazes parte da minha história. Alerta, a membrana rechaçou o sentimento, protegendo-me. Deixei que o corpo se afundasse no sofá e, mesmo que uma espécie de ternura suplicasse por se mostrar, num sorriso ou numa lágrima, limitei-me a resmungar palavras inaudíveis e continuei a ler.
João Tordo (O Luto de Elias Gro)
— Porque, disse ela com exaltação, porque, se há uma felicidade indefinível em duas almas que ligam sua vida, que se confundem na mesma existência, que só têm um passado e um futuro para ambas, que desde a flor da idade até à velhice caminham juntas para o mesmo horizonte, partilhando os seus prazeres e as suas mágoas, revendo-se uma na outra até o momento em que batem as asas e vão abrigar-se no seio de Deus, deve ser cruel, bem cruel, meu amigo, quando, tendo-se apenas encontrado, uma dessas duas almas irmãs fugir deste mundo, e a outra, viúva e triste, for condenada a levar sempre no seu seio uma ideia de morte, a trazer essa recordação, que, como um crepe de luto, envolverá a sua bela mocidade, a fazer do seu coração, cheio de vida e de amor, um túmulo para guardar as cinzas do passado! Oh! deve ser horrível!...
José de Alencar (Cinco Minutos)
A vida dela até aquele momento tinha parecido tão original, um conto tecido elegantemente, com um elenco brilhante de personagens - ela: a princesa sem mãe de um palácio vertical, o apartamento de quatro andares na Ilha Victoria; eles: amigos fervorosos e glamurosos de seu pai, os empregados; ele: o rei viúvo do castelo. Se tivesse tido uma morte apropriada à vida deles como ela a conhecia - em um acidente de carro, por exemplo, em seu amado Deux Chevaux, ou de câncer de fígado ou pulmão, até o fim fumando Caos e engolindo rum -, ela poderia ter tolerado a perda. Teria ficado em luto. Teria se descoberto uma órfã em um apartamento de quatro andares, depois de perder ambos os pais aos treze anos, mas teria sido, enlutada dessa forma, uma coisa que ela reconheceria (trágica) em vez daquilo que se tornou: uma parte da história (genérica).
Taiye Selasi (Ghana Must Go)
O louco não é o homem que perdeu o juízo, mas sim o homem cujo juízo suplantou tudo o resto. O louco é aquele que vê causas em tudo, e essas causas remontam a outras causas, e a outras ainda mais distantes, e cada uma dessas causas suscita uma dúvida ou ramifica-se imparavelmente. O Diabo continua a rir-se. O outro caminho que podemos seguir é aquele que silencia e que aquieta os demónios. Não foi por acaso que Bosch ou Bruegel ou Goya pintaram o Inferno como uma amálgama de corpos lancinados e pungidos, de bocas abertas, gritando, implorando e rugindo. São as vozes dentro da nossa cabeça, aquelas que não se calam quando tentamos abarcar o infinito. Não fomos feitos para saber tanto, nem tão pouco. Fomos feitos para aprender a silenciar essas vozes que nos enlouquecem. No fundo, nem precisamos de Deus. Precisamos de alívio. Deus, Alívio. Pouco importa o que lhe chamam.
João Tordo (O Luto de Elias Gro)
Sim, nos apaixonamos por noites incríveis, por um filme, uma música, um cobertor macio, pela risada de alguém que nunca mais veremos, pelo som do avião decolando rumo à viagem tão esperada. E isso nos mostra que a vida acontece em toda a sua grandeza nos pequenos momentos, aqueles aos quais não damos tanta importância, pois talvez estejamos ocupadas demais sonhando com a utopia do “e foram felizes para sempre”. Portanto, é essencial que façamos nascer uma outra cultura amorosa, para além do amor conjugal. É essencial pensar o presente e o futuro a partir de novas produções de sentido capazes dar significado à vida para além das imposições sociais que limitam a existência feminina a um par amoroso. Descobrir e honrar o encantamento que existe em tantas outras coisas fará com que atravessemos o luto pelo amor romântico rumo a uma nova e mais plena forma de amar. Pois amar é jornada, não o destino.
Ingrid Gerolimich (Para revolucionar o amor: A crise do amor romântico e o poder da amizade entre mulheres)
Lembro-me de estar destroçada, de te ter arrancado de dentro de mim a ferros e, ainda assim, um braço teu ficou para trás. Lembro-me de abrir o meu diário em papel, furiosa porque tinha jurado que não escreveria nem mais uma linha a teu propósito, e escrever «durante o dia, bano-te do meu pensamento, mas todas as noites, é a teu lado que me deito, e nos teus braços que adormeço, e é a minha mão que agarro, fingindo que é a tua». (… ) Mas não é de ontem, quando abro a cama, peço-te que te chegues para lá. Deito-me e imagino que estás lá, cansado, extenuado de um dia de trabalho, quase sinto a tua respiração na minha nuca. Imagino que me dizes tudo aquilo que eu queria ouvir, mas não me alongo nisso, é mais íntimo ainda, o que queres ouvir de alguém é mais do que o que esperas dessa pessoa: é o segredo de quem és, de como és e do que queres da vida, na sua voz (…) Encho o peito de ar, subo, subo, subo, amo-te amo-te amo-te, sei-o tão bem, sei até que é para sempre, embora faça figas para que não seja (…) Não posso não posso não posso imaginar que o ar me vai fugir outra vez, que a qualquer momento os meios de informação vão trazer até mim aquele género de notícia que quase me mata - foram ao cinema, saíram juntos, comeram-se, foderam-se, falaram-se - eu disse quase, porque não matou. É verdade que foram muitas lágrimas, muitas reformulações de planos de vida e castelos de cartas a vir por aí abaixo, o jogo virou, e eu perdi. Uma vez mais, e os escritos pararam: o meu diário ficou a branco, o espaço virtual onde nos escrevia acabou com uma nota lúgubre na qual anunciei a minha morte. Estive de luto por mim mesma, estive sim. Doía-me o peito como me dói agora, ao recordar, a falta de ar, o choro compulsivo, os pensamentos sombrios, desesperados, como se nunca mais o sol nascesse no oriente e eu nunca mais o provasse, o sentisse nas costas, como se o mundo tivesse acabado ali, pelo menos o meu tinha, o assombro, os sentimentos, todos baralhados, como se me devesses alguma coisa quando não devias, como se me tivesses dado motivos para te amar tanto quando não me deste, como se quisesses o meu amor e depois o tivesses rejeitado, quando nunca o quiseste. E eu fechei as portas do meu recinto, pus panos negros nas janelas, anunciei que não estava. As pessoas bateram-me à porta, esconderam-me verdades que teriam acabado comigo naquele momento, compraram-me chocolates, secaram-me lágrimas com rosas. morri ali, é a verdade. (…) Mas a fé, a minha maldita fé de quem não acredita em deus e canalizou toda a sua crença nas causas impossíveis, deu-me ar, e mais ar, e subi a montanha, talvez nunca a tivesse subido tanto, julguei que via tudo lá de cima, tudo: falavam em auras, ao nosso redor, falavam na nossa perfeição, enquanto dupla, diziam que «não podia ser de outra forma», que «não se pode estar assim tão enganado», que me amas, imagina só a dimensão da loucura geral, que me amas mas que não tens espaço para mim, e eu, com o peito de cheio de ar, cheguei ao topo e comecei a voar (…) Já sonhaste alguma vez que caías? Eu já, é uma dor na boca do estômago, como se tudo te fugisse, como se o teu corpo se desmantelasse, como se o mundo inteiro implodisse para dentro de ti e soubesses que ias rebentar, ao mínimo toque de um objecto, de um elemento que não o ar, vais rebentar. Estou à espera que venham as abelhas, as orquídeas, os pés descalços na terra húmida, um livro, uns óculos, um copo vazio na mesa-de-cabeceira, e me faça explodir. Entretanto (…) vou imaginar que não estou a cair, que tal? Ao invés (…) vou deitar-me na minha caminha quentinha e imaginar que as tuas pernas se entrelaçam nas minhas e me aquecem os pés gelados e a tua voz, sonolenta, diz: “boa noite, dorme bem”, para eu poder responder-te também – “dorme bem, meu amor”.»
Célia Correia Loureiro
— O Finn nem parecia se importar de estar morrendo – comentei. E era verdade. Finn estava calmo como sempre até a última vez em que o vi. — Você não sabe? Esse é o segredo. Se você sempre garantir que é exatamente a pessoa que esperava ser, se sempre garantir que conhece apenas as melhores pessoas, então não vai se importar de morrer amanhã. — Isso não faz nenhum sentindo. Se você fosse tão feliz, então iria querer ficar vivo, não iria? Iria querer ficar vivo para sempre, para continuar sendo feliz. — Não, não. São as pessoas mais infelizes que querem ficar vivas, por que acham que não fizeram tudo o que querem fazer. Acham que não tiveram tempo suficiente. Acham que ganharam menos do que mereciam.
Carol Rifka Brunt (Tell the Wolves I'm Home)
Em que consiste o trabalho realizado pelo luto? Não me parece descabido expor esse trabalho da forma seguinte. O exame da realidade mostrou que o objeto amado não mais existe, e então exige que toda a libido seja retirada de suas conexões com esse objeto. Isso desperta uma compreensível oposição - observa-se geralmente que o ser humano não gosta de abandonar uma posição libidinal, mesmo quando um substituto já se anuncia. Essa posição pode ser tão intensa que se produz um afastamento da realidade e um apego ao objeto mediante uma psicose de desejo alucinatório. O normal é que vença o respeito à realidade. Mas a solicitação desta não pode ser atendida imediatamente. É cumprida aos poucos, com grande aplicação de tempo e energia de investimento, e enquanto isso a existência do objeto perdido se prolonga na psique. Cada uma das lembranças e expectativa em que a libido se achava ligada ao objeto é enfocada e superinvestida, e em cada uma sucede o desligamento da libido. Não é fácil fundamentar economicamente porque é tão dolorosa essa operação de compromisso em que o mandamento da realidade pouco a pouco se efetiva. É curioso que esse doloroso desprazer nos pareça natural. Mas o fato é que após a consumação do trabalho do luto, o Eu fica novamente livre e desimpedido" (FREUD, Sigmundo. Luto e Melancolia, In _____. Introdução ao Narcisismo, Ensaios de metapsicologia e outros ensaios [1914-1916]. São Paulo: Companhia das Letras, 2010. (vol. 12). p. 173.
Sigmund Freud
Había el Fun Club. Fun es, como caut, y como hummour, una palabra especial intraducible. El fun es a la farsa lo que la pimienta a la sal. Penetrar en una casa y romper un espejo de valor, rasgar los retratos de familia, envenenar al perro o meter un gato en un palomar, se le llama "realizar un acto de fun". Dar una mala noticia falsa que obliga a las personas a ponerse de luto equivocadamente, es un fun. El fun es el que ha hecho un agujero cuadrado en un Holbein en Hampton-Court. El fun se sentiría orgulloso si hubiera sido él quien rompió los brazos de la Venus de Milo. Bajo Jacobo I, un joven Lord millonario, que una noche prendió fuego a una cabaña, hizo reir a carcajadas a Londres y fue proclamado "rey del fun". Los pobres diablos de la choza, habían escapado en camisa. Los miembros del Fun Club, todos de la más alta aristocracia, corrían por Londres a la hora en que los burgueses dormían, arrancaban los goznes de los postigos, cortaban las tuberías de las bombas, desfondaban las cisternas, descolgaban las insignias, devastaban los cultivos, apagaban los faroles, serraban las vigas maestras de las casa, rompían los cristales de las ventanas, sobre todo, en los barrios indigentes. Eran los ricos quienes hacían esto a los miserables. Por eso no era posible ninguna queja. Además, era pura comedia. Estas costumbres no han desaparecido completamente, En diversos puntos de Inglaterra o de las posesiones inglesas, en Guernesey, por ejemplo, de vez en cuando, devastan vuestra casa durante la noche, destrozan una verja, arrancan el aldabón de vuestra puerta, etcétera. Si fueran unos pobres se les mandaría a presidio pero son jovenes ricos.
Victor Hugo (The Man Who Laughs)
en contra mil quinientos sesenta y dos franceses, con un índice de abstención mucho más bajo de lo habitual. Los votos se contaron a la vez que a la otra orilla del Atlántico fallecía George Washington, cuya figura admiraba vivamente Napoleón, quien, al conocer su muerte, ordenó al ejército diez días de luto. Con los resultados del plebiscito en la mano, el 17 de febrero de 1800, Napoleón, embutido en su terno de terciopelo rojo de primer cónsul, se estableció en el palacio de las Tullerías. Ocho años antes, la turba parisina había irrumpido en las mismas estancias que ahora ocupaba para obligar a Luis XVI a lucir el gorro frigio. Tal vez recordando aquel episodio, al entrar se dirigió a la ahora muy sumisa Josefina para
Juan Granados (Breve historia de Napoleón)
Se fosse admitir a verdade, não tinha mais a menor ideia de quem era. Só sabia que o que quer e quem quer que saísse daquele abismo de desespero e luto não seria a mesma pessoa que havia mergulhado nele. E talvez isso fosse bom.
Sarah J. Maas (Heir of Fire (Throne of Glass, #3))
Afinal, o ciclo de luto só pode se encerrar de uma forma: gratidão. Porque a única coisa que importa quando alguém vai embora é o efeito que ela nos deixou, as mudanças que causou, a evolução que criou.
Caroline Pestana (Irreais versos Reais)
—Tá na hora de incendiar esse palco... onde foi encenado esse conto de amor. —Como um funeral viking!
Mark Cardoso (Posta-Restante)
A gente não deixa ninguém partir levando a gente de nós
Mark Cardoso (Posta-Restante)
Precisamos do outro para sermos vistos. Muitas vezes, precisamos do outro para enxergarmos dentro de nós aquilo que já temos. Se o outro não nos autoriza por seu olhar, podemos nos esquecer do que talvez sempre tenha existido dentro de nós.
Mariana Ferrão (Estar bem aqui: Como atravessei luto, depressão e medo e descobri a força que me sustenta (Portuguese Edition))
Eu queria que a depressão sangrasse para que as pessoas a enxergassem.
Mariana Ferrão (Estar bem aqui: Como atravessei luto, depressão e medo e descobri a força que me sustenta (Portuguese Edition))
A liberdade do contrafluxo é seguir o próprio caminho. Quando você segue seu caminho, não há congestionamento. Ninguém trilha seu caminho, além de você.
Mariana Ferrão (Estar bem aqui: Como atravessei luto, depressão e medo e descobri a força que me sustenta (Portuguese Edition))
A dor dos que ficam é a forma mais intensa e mais verdadeira de perpetuar uma vida. É claro que sempre lembraremos Shakespeare ou Mozart, mas a dor, a dor dos que ficam, é uma centelha da vida dos que foram, e é uma magia muito mais poderosa que a poesia ou a música.
Levi Galaio
Grief is a cruel kind of education. You learn how ungentle mourning can be, how full of anger. You learn how glib condolences can feel. You learn how much grief is about language, the failure of language and the grasping for language. Why are my sides so sore and achy? It’s from crying, I’m told. I did not know that we cry with our muscles. The pain is not surprising, but itsphysicality is: my tongue unbearably bitter, as though I ate a loathed meal and forgot to clean my teeth; on my chest, a heavy, awful weight; and inside my body, a sensation of eternal dissolving. My heart - my actual physical heart, nothing figurative here - is running away from me, has become its own separate thing, beating too fast, its rhytms at odds with mine. This is an affliction not merely of the spirit but of the body, of aches and lagging strength. Flesh, muscles, organs are all compromised. No physical position is comfortable. For weeks, my stomach is in turmoil, tense and tight with foreboding, the ever-present certainty that somebody else will die, that more will be lost. One morning, Okey calls me a little earlier than usual and I think, Just tell me, tell me immediately, who has died now. Is it Mummy?
Chimamanda Ngozi Adichie (Notes on Grief)
Un color invariable rige al melancólico: su interior es un espacio de color de luto; nada pasa allí, nadie pasa. Es una escena sin decorados donde el yo inerte es asistido por el yo que sufre por esa inercia. Este quisiera liberar al prisionero, pero cualquier tentativa fracasa como si hubiera fracasado Teseo si, además de ser él mismo, hubiese sido, también, el Minotauro; matarlo, entonces, habría exigido matarse. Pero hay remedios fugitivos: los placeres sexuales, por ejemplo, por un breve tiempo pueden borrar la silenciosa galería de ecos y de espejos que es el alma. mélancólica. Y más aún: hasta puede iluminar ese recinto enlutado y transformarlo en una suerte de cajita de música con figuras de vivos y alegres colores que danzan y cantan deliciosamente. Luego, cuando se acabe la cuerda, habrá que retornar a la inmovilidad y la silencio. La cajita de música no es un medio de comparación gratuito. Creo que la melan-colia es, en suma, un problema musical: una disonancia, un ritmo trastornado. Mientras afuera todo sucede con un ritmo vertiginoso de cascada, adentro hay una lentitud exhausta de gota de agua cayendo de tanto en tanto. De alli que ese afuera contemplado desde el adentro melancólico resulte absurdo e irreal y constituya "la farsa que todos tenemos que representar". Pero por un instante -sea por una música salvaje, o alguna droga, o el acto sexual en su máxima violencia, el ritmo lentísimo del melancólico no sólo llega a acordarse con el del mundo externo, sino que lo sobrepasa con una desmesura indeciblemente dichosa; y el yo vibra animado por energías delirantes.
Pizarnik Alejandra
el luto es una pesada carga cuando el muerto eres tú mismo.
Pepper Vega (Desde la orilla (Spanish Edition))
Es decir, las experiencias negativas, como el luto, también tienen grandes enseñanzas que marcan nuestro corazón.
Omayra Font (Mujer, valórate: Decídete a ser una gran mujer (Spanish Edition))
SOY UN TRANQUILIZANTE. Funciono en casa, soy eficaz en la oficina, me siento en los exámenes, comparezco ante los tribunales, pego cuidadosamente las tazas rotas: sólo tienes que tomarme, disolverme bajo la lengua, tragarme, sólo tienes que beber un poco de agua. Sé qué hacer con la desgracia, cómo sobrellevar una mala noticia, disminuir la injusticia, iluminar la ausencia de Dios, escoger un sombrero de luto que quede bien con una cara. A qué esperas, confía en la piedad química. ... Véndeme tu alma. No habrá más comprador.
Wislawa Szymborska
No pertenece a ningún grupo no pertenece a nadie ni a nada no se pertenece ni a sí mismo ni le pertenece tampoco el pensamiento, que sin ser molestado, entonces qué que, al triunfar, se abren todas las puertas y entra con música él, el Don Nada y entra, de luto, ufanamente, entra el Dios, que es uno, entra la parodia, de la que es él, llego yo para hacer frente a la pura violencia y a los poderes bien vestidos.
Ingeborg Bachmann
Repugnantes troncos de árbol sobreviven a su follaje; En torno a ellos se forma una atmósfera de luto; En su piel ennegrecida y sucia medran los hongos.
Michel Houllebecq
Final del día, estado de luto: Sólo en el patio, aprieto los dientes. Tuve que comprarme un cuchillo Al cumplir los quince años; Me habría gustado ser muy guapo: Naturalmente, naturalmente.
Michel Houellebecq
É estranho ver o mundo seguindo em frente quando a vida leva alguém que amamos. O pequeno espaço à nossa volta fica estagnado, congelado num momento de perda de choque. Mas as pessoas que passam seguem em seu ritmo de sempre. Será que não sentiram a terra tremer? Ou ceder? Conseguem ouvir os pensamentos que gritam no meu cérebro? Seu nome. Seu rosto. Memórias. Lampejos. De alguém. Alguém que se foi. Sempre esperamos que a terra não se mova... que o universo fique de luto pelas pessoas queridas que perdemos e por nós. Mas ela continua se movendo. Talvez seja um sinal de que devemos fazer o mesmo. O movimento dos desconhecidos, como uma onda, nos levando consigo. Então seguimos a correnteza da passagem dos outros, pegando embalo em sua energia e preservando a nossa. Porque é muito difícil oferecer qualquer coisa agora, para quem quer que seja. A não ser para essa pessoa, aquela que perdemos. E rezamos para que ela esteja avançando em silêncio logo à nossa frente, nos guiando em meio às ondas quando não pudermos nadar.
Lili Reinhart (Swimming lessons (Italian Edition))
E, com efeito, o mundo dos nossos adultos está cada vez mais triste, mais crápula, mais ratazana. É uma bicharada que vai a correr pró buraco do coval, comprometida e lassa, sem alegria, sem carácter, sem sentimentos, sem dignidade nenhuma. Não são gente; são baratas medrosas, assustadas sempre, que andam de luto por eles-mesmos e se escondem quando pressentem uma luz, a ousadia de um gesto, a virtude duma palavra. Adultos, cadáveres de jovens. Metem dó, metem nojo, tão velhinhos e tão resignados. Cagarolas.
Luiz Pacheco (O Teodolito)
Al hacer como si hubiera muerto, será olvidado por la fama. APS Un luto más discreto, más casto, ¿no podría rescatar más del muerto? APS La idea de los horrores que le esperaban quizá le aligeraron el dolor de dejar atrás a sus seres humanos. Lo que le esperaba era mucho peor que todo lo que pudiera sucederles a ellos. APS Intento de organizar una vida de modo que se pueda morir en ella varias veces. Retorno comedido, no ruidoso. APS
Elias Canetti (Il libro contro la morte)
Una vez me preguntaste qué extrañaba. Entonces no entendí lo querías decir. No entendí lo que era extrañar. Pero ahora veo. Extrañar es llorar. Y sé que estoy de luto. Pero la mayor tragedia es no puedo recordar por qué. Sólo sé que una vez estuve completo y ahora soy una colección de piezas faltantes.}
Carissa Broadbent (Children of Fallen Gods (The War of Lost Hearts, #2))
Una vez me preguntaste qué extrañaba. Entonces no entendí lo querías decir. No entendí lo que era extrañar. Pero ahora veo. Extrañar es llorar. Y sé que estoy de luto. Pero la mayor tragedia es no puedo recordar por qué. Sólo sé que una vez estuve completo y ahora soy una colección de piezas faltantes.
Carissa Broadbent (Children of Fallen Gods (The War of Lost Hearts, #2))
Demorei mais do que previa com esta carta, mas sei como é perder alguém amado. Sentir que fomos deixados para trás ou que sua vida está destroçada, sem manual que ensine a se remendar. Porém, o tempo irá curá-la devagar, como faz comigo. Há dias bons e dias difíceis. Seu luto nunca terá fim por completo; sempre vai acompanhá-la - uma sombra que você carrega em sua alma -, mas se tornará mais fraco conforme sua vida se tornar mais forte. Você aprenderá a viver afastada dele outra vez, por mais impossível que pareça. Outros que compartilham sua dor também a ajudarão a sarar. Porque você não está só. Não no medo, nem no luto, nas esperanças ou nos sonhos. Você não está só.
Rebecca Ross (Divine Rivals (Letters of Enchantment, #1))
Respiro profundamente e luto para guardar os sentimentos de volta na caixinha que contém todas as minhas emoções inconvenientes, apertando meus escudos ao meu redor.
Rebecca Yarros (Iron Flame (Part 1 of 2) [Dramatized Adaptation] (The Empyrean, #2))
É nas profundezas da nossa jornada que encontramos a força para transformar o luto em aprendizado, e os desafios em degraus para alcançar novos horizontes de sabedoria e paz interior.
Apolenário Portugal (Paradigmas dos Tempos Modernos: Ciências e Modernidade (Portuguese Edition))
existem poucas sensações mais frustrantes nessa vida do que aquela de estar muito consciente de que você está fazendo uma coisa estúpida, e ainda assim ser incapaz de impedir seu curso. eu sei que não deveria jamais sofrer o luto pelo agora enquanto ele ainda está vivo, sei que é uma grande tolice assisti-lo escorrer lentamente pelo ralo, gota a gota, enquanto imagino a dor da sua ausência. ainda assim, assisto, imóvel. tal é a natureza humana.
larinha (eu quero a árvore que existe: seis reflexões para o mundo real (Portuguese Edition))
El gobierno respondió con mayor encono modificando el decreto para incrementar las sanciones y reducir aún más el número de sacerdotes autorizados a uno por cada cinco mil habitantes. Entonces, los católicos se organizaron para promover amparos y expresar su luto por las medidas arbitrarias de la autoridad. Al final, el Decreto 1913 fue derogado y las lecciones de esta victoria marcaron el nuevo derrotero de González Flores al frente de la causa de la libertad: acción y organización.
Anacleto González Flores (La conquista de la libertad (Spanish Edition))
En muchos vecindarios, sin embargo, las calles son pacíficas y fantasmales. La otra parte del mundo podrá avanzar vertiginosamente, pero no en una pobre manzana de casuchas destartaladas donde el único vehículo que se ve es un viejo Chevrolet color oliva pardusco, con brillantes manchones amarillos y naranjas. Es tanto el silencio, que me siento como si se estuviera en un 275 Norman Mailer El fantasma de Harlot bosque. No muy lejos hay un muchacho con un suéter amarillo, del mismo tono de los manchones amarillos del viejo coche oliva pardusco. Otro automóvil viejo, en otra calle vieja, está alzado sobre un gato por la parte delantera, con el capó tan abierto que parece un pato graznando. Lo han pintado de un azul sucio, brillante. En un viejo balcón han puesto ropa a secar. Te aseguro, Kittredge, que una de las camisas tiene el mismo tono azul sucio del coche. Creo que cuando un país permanece protegido de las tormentas de la historia, los fenómenos más pequeños adquieren prominencia. En una pradera de Maine, protegida de los vientos, las flores silvestres surgen en los lugares más extraños, como si su único propósito fuera deleitar los ojos. Aquí, a todo lo largo de un edificio bajo, común y corriente, del siglo XIX, veo una paleta continua de piedra y estuco: marrón y marrón grisáceo, aguamarina, gris oliva y mandarina. Luego, lavanda. Tres piedras fundamentales, en tonos rosados. Así como los coches reflejan los sedimentos de antiguas latas de pintura, bajo el omnipresente hollín ciudadano está este otro despliegue más sutil. Empiezo a sospechar que esta gente mira sus calles con un ojo interior; si han pintado un letrero de verde musgo, entonces allí, en el extremo de la calle, alguien decide pintar una puerta con el mismo tono de verde. El tiempo y la suciedad, la humedad y el yeso descascarillado contribuyen a dar colorido a la vista. Las viejas puertas empalidecen hasta que ya no es posible determinar si el original era azul o verde o de algún misterioso tono de gris que reflejaba la luz del follaje de la primavera. Recuerda que aquí, en el hemisferio Sur, octubre es como nuestro abril. En la Ciudad Vieja, en una calle que baja hasta el borde del agua, la playa, gris como la arcilla, está desierta. Al fondo, se ve una plaza vacía con una columna solitaria que se recorta contra el mar. ¿Podrán haber seleccionado el lugar para demostrar que De Chirico sabe pintar? En estos paisaje desolados, a menudo se ve una figura solitaria vestida de luto
Ezequiel de Rosso (Relatos de Montevideo)
(Fragmento de El fantasma de Harlot(una historia novelada de la CIA), Norman Mailer ,1991) En muchos vecindarios, sin embargo, las calles son pacíficas y fantasmales. La otra parte del mundo podrá avanzar vertiginosamente, pero no en una pobre manzana de casuchas destartaladas donde el único vehículo que se ve es un viejo Chevrolet color oliva pardusco, con brillantes manchones amarillos y naranjas. Es tanto el silencio, que me siento como si se estuviera en un bosque. No muy lejos hay un muchacho con un suéter amarillo, del mismo tono de los manchones amarillos del viejo coche oliva pardusco. Otro automóvil viejo, en otra calle vieja, está alzado sobre un gato por la parte delantera, con el capó tan abierto que parece un pato graznando. Lo han pintado de un azul sucio, brillante. En un viejo balcón han puesto ropa a secar. Te aseguro, Kittredge, que una de las camisas tiene el mismo tono azul sucio del coche. Creo que cuando un país permanece protegido de las tormentas de la historia, los fenómenos más pequeños adquieren prominencia. En una pradera de Maine, protegida de los vientos, las flores silvestres surgen en los lugares más extraños, como si su único propósito fuera deleitar los ojos. Aquí, a todo lo largo de un edificio bajo, común y corriente, del siglo XIX, veo una paleta continua de piedra y estuco: marrón y marrón grisáceo, aguamarina, gris oliva y mandarina. Luego, lavanda. Tres piedras fundamentales, en tonos rosados. Así como los coches reflejan los sedimentos de antiguas latas de pintura, bajo el omnipresente hollín ciudadano está este otro despliegue más sutil. Empiezo a sospechar que esta gente mira sus calles con un ojo interior; si han pintado un letrero de verde musgo, entonces allí, en el extremo de la calle, alguien decide pintar una puerta con el mismo tono de verde. El tiempo y la suciedad, la humedad y el yeso descascarillado contribuyen a dar colorido a la vista. Las viejas puertas empalidecen hasta que ya no es posible determinar si el original era azul o verde o de algún misterioso tono de gris que reflejaba la luz del follaje de la primavera. Recuerda que aquí, en el hemisferio Sur, octubre es como nuestro abril. En la Ciudad Vieja, en una calle que baja hasta el borde del agua, la playa, gris como la arcilla, está desierta. Al fondo, se ve una plaza vacía con una columna solitaria que se recorta contra el mar. ¿Podrán haber seleccionado el lugar para demostrar que De Chirico sabe pintar? En estos paisaje desolados, a menudo se ve una figura solitaria vestida de luto
Ezequiel de Rosso
—La gente dice muchas cosas y da toda clase de consejos indeseados y recomendaciones sobre cómo llevar el luto. Te dicen que no salgas con nadie durante años, que dejes pasar el tiempo, pero eso es lo que tiene el amor… el tiempo no existe para él. Lo único que cuenta el amor son los latidos. Si lo amas, no te pongas obstáculos. Permítete volver a sentir.
Brittainy C. Cherry (The Air He Breathes (Elements, #1))
La aspereza de las caricias renació calentando con su suave tibieza el frío de nuestros huesos y de nuestras almas. La tierra se cubrió de luto y en su viaje seco la caricia descubrió la humedad.
Le Vieux Coq (Mariscadera (Spanish Edition))
Él era el único en la noche estrellada, el ideal eterno del alma profunda de la humanidad. Sólo sé que él estaba conmigo, que me arropaba con su resplandor, y que no había en el camino lamentos, cadenas ni lutos.
Ignacio Larrañaga (La rosa y el fuego (Spanish Edition))
Y en todas las casas, mujeres medio muertas, tan pálidas como si ya hubieran empezado a morirse, tan flacas como si el dolor las estuviera consumiendo, tan perdidas en su propia habitación como si ya no supieran quiénes eran, dónde vivían, cuál era su nombre, su sitio en aquella ciudad negra de lutos, sorda por el interminable estrépito de los pelotones, ciega de tanto cerrar los ojos a los fusilamientos de cada madrugada, hedionda de cadáveres a medio pudrir, y más mujeres, más madres, más niños mirándolo todo, y los caramelos que tenían en las manos, con unos ojos enormes de miedo y de sorpresa que presentían ya el resto de sus vidas
Almudena Grandes (Las tres bodas de Manolita (Episodios de una guerra interminable, #3))
...o luto não é uma experiência que se vivencia uma vez e depois se segue em frente. A verdade é que o luto passa por uma pessoa em diferentes ondas separadas por períodos de entorpecimento, de esquecimento, de vida cotidiana.
John Verdon (Shut Your Eyes Tight (Dave Gurney, #2))
Certas viúvas discretas, De luto pesado em cima, Lembram cachos de uvas pretas, A pedir outra vindima.
António Aleixo (Este livro que vos deixo - Volume 2)
Os movimentos revolucionários costumam colocar o seu ideal político acima dos valores individuais e das regras tradicionais de vida. Cria-se assim uma superioridade moral que lembra a dos cristãos nas cruzadas - um pensamento do tipo "eu luto por um mundo justo, uma sociedade sem contradições, portanto posso matar e roubar em nome desse ideal sagrado". Assim como os cristãos fanáticos queimavam hereges na Idade Média, os guerrilheiros justificavam, com a sua moral superior, expurgos, assaltos e assassinatos sem julgamento dos seus próprios colegas.
Leandro Narloch (Guia politicamente incorreto da História do Brasil)
Cuándo has llegado, cisne del luto?, dijo la paloma del amor, «gail, gail», de Erin vengo nadando, «gail, gail», del soldado he recibido la herida, «gail, gail», la punzante herida de mi muerte, «gail, gail», «gail, gail».
Anonymous
Negro para la caza durante la noche El color blanco para la muerte y el luto Oro para una novia en su vestido de boda Y el rojo para deshacer encantamientos. Seda blanca cuando nuestros cuerpos se queman, Banderas azules cuando lo perdido regresa. Flamas por el nacimiento de un Nefilim, Y para lavar nuestros pecados. Gris por el mejor conocimiento jamás dicho Hueso para aquellos que no envejecen. El azafrán ilumina la marcha de la victoria, El verde reparará nuestros corazones rotos. Plata para las torres de los demonios, Y el bronce para convocar los poderes malvados.
Cassandra Clare (City of Heavenly Fire (The Mortal Instruments, #6))
Trópico se vistió de luto un día, fango tomó color de sangre seca, niebla en neblina erré, la mente hueca, gris en el corazón, alma vacía
Emilio Carballido (La danza que sueña la tortuga)
Finalmente ia transpor o duro tempo, a negra noite, o deserto de luto e solidão: outra vez em cavalgada partiria a vadiar.
Jorge Amado (Dona Flor and Her Two Husbands)
Mas, se vosso hóspede quer ainda caça mais supimpa e fina, se busca o non plus ultra, o xispeteó, o supra-sumo, o prazer dos deuses, por que então não lhe servir uma viúva, bonita e moça, cozinhada em suas lágrimas de nojo e solidão no molho de seu recato e luto, nos ais de sua carência, no fogo do seu desejo proibido, que lhe dá gosto de culpa e de pecado? Ai, eu sei de uma viúva assim, de malagueta e mel, em fogo lento cada noite cozinhada, no ponto exato para ser servida.
Jorge Amado (Dona Flor and Her Two Husbands)
Los románticos del XIX idealizaban el suicidio. Lo pintaban con rubores en las mejillas de Ofelia, lo escribían con heroísmo en Werther, lo enfundaban en vestidos blancos y lo dibujaban con una mano sobre la frente y unos ojos cerrados, plácidos, soñadores, bellos. Lo que Hernán se había hecho destruía toda idealización. Era un acto de salvajismo,, de desesperación, de inexplicable brutalidad. Una vez imaginado, Federico no pudo desprenderse de ese cuadro horripilante que lo llenaba de dolor. No podía darle validez ni descartarlo, porque nadie le permitió ver el cuerpo. Nadie le permitió conocer su apariencia durante el funeral. La impotencia de no poder hacer nada, la fantasía de miles de cosas que habría hecho de hallarse en el lugar exacto y en el momento justo, se colaron en su pecho junto a la opresión de saber que el chico que lo había acompañado desde la infancia, a quien él mismo se había jurado proteger, había sucumbido de la peor manera ante una muerte horrible. Y no había sido capaz de evitarlo.
Rodrigo Éker (Melodías Sepultadas)
Convalecer de los momentos en que uno ha sido locamente feliz. Convalecer de los pesares. Ya ni siquiera hay luto y sin embargo lo hay. Convalecer de los veranos radiantes y de los inviernos grises que arrastran los pies, de las noches luminosas y de los días oscuros. Hay que convalecer de la felicidad y de la pena. Es la única manera de no ponerse enfermo.
Milena Busquets (Hombres elegantes y otros artículos)
Hubiese querido llevar luto esos meses, pero el luto ya no se lleva. Vestirme de un color distintivo, de amarillo canario, de naranja butano, de un tono deslumbrante que me marcase de lejos, que la gente dijese a mi paso: ¡cuidado! ahí viene una sufriente, ahí viene alguien que ha perdido un cachito de sí. Y que se hicieron para mí una alfombra de silencio solemne, una quietud compasiva. Hubiese querido llevar una letra escarlata que dijese al mundo que debía parar... porque a mí el mundo se me había parado.
Brigitte Vasallo (Pensamiento monógamo, terror poliamoroso)
¡Amigos, romanos, compatriotas, prestadme atención! ¡Vengo a inhumar a César, no a ensalzarle! ¡El mal que hacen los hombres les sobrevive! ¡El bien queda frecuentemente sepultado con sus huesos! ¡Sea así con César! El noble Bruto os ha dicho que César era ambicioso. Si lo fue, era la suya una falta, y gravemente lo ha pagado. Con la venía de Bruto y los demás —pues Bruto es un hombre honrado, como son todos ellos, hombres todos honrados— vengo a hablar en el funeral de César. Era mi amigo, para mí leal y sincero, pero Bruto dice que era ambicioso, y Bruto es un hombre honrado. Infinitos cautivos trajo a Roma, cuyos rescates llenaron el tesoro público. ¿Parecía esto ambición en César? Siempre que los pobres dejaran oír su voz lastimera, César lloraba. ¡La ambición debería ser de una sustancia más dura! No obstante, Bruto dice que era ambicioso, y Bruto es un hombre honrado. Todos visteis que en las Lupercales le presenté tres veces una corona real, y la rechazó tres veces. ¿Era esto ambición? No obstante, Bruto dice que era ambicioso, y, ciertamente, es un hombre honrado. ¡No hablo para desaprobar lo que Bruto habló! ¡Pero estoy aquí para decir lo que sé! Todos le amasteis alguna vez, y no sin causa. ¿Qué razón, entonces, os detiene ahora para no llevarle luto?
William Shakespeare (Julio César, Otelo, Macbeth, Romeo y Julieta, Hamlet, El rey Lear (Las Tragedias de William Shakespeare))
La base de la resiliencia es entender que existen cosas y acontecimientos inevitables, por lo que no vale la pena encerrarse en las emociones dolorosas más allá de un luto o dolor comprensibles.
Fabián Goleman (Psicología oscura: 2 libros en 1: Psicología oscura y manipulación. Aprende como analizar a las personas en cualquier situación. Domina y descubre las ... negociación/pnl. (Spanish Edition))
El duelo es algo extraño, Percy, ya que no hay dos personas que lo vivan de la misma manera.
Adalyn Grace
Se había pasado años viendo cómo todos aquellos a los que quería se convertían en fantasmas, incluso los que seguían con vida.
Adalyn Grace
Manuel Benítez «El Cordobés» dijo a su hermana en sus comienzos en el mundo del toro, cuando aún era un rapaz sin un duro: «O triunfo o llevarás luto por mí». Aquel primerizo con los estoques se convirtió, andando el tiempo, en el mayor torero de su época. El Cordobés era más toro que los toros
Dominique Lapierre
Poner en pausa la felicidad, porque los días soleados, las flores desplegando los pétalos y las calles repletas de personas no ayudaban a que esos días, los de luto y dolor, recibiesen el nombre oficial de tristes.
Alexandra Roma (Ojalá siempre)
El asunto con los nuevos comienzos, Beck, es que requieren que algo más termine. Lo siento.
Hugo Camacho (2020 La vida no guarda luto (Spanish Edition))
Otros más restaban importancia a la situación y cometían imprudencias por fastidio; los "yo no me cuido", que se burlaban de los que sí. Y algunos más, pasaban la cuarentena en soledad, angustiados. Ivonne sufría al verlos. ¡Cuánto se necesita el contacto humano!
Javier Horacio Camacho (2020 La vida no guarda luto)
Aquel día Ivonne aprendió mucho de sí misma bajo la guía benevolente del abuelo. Fue la mejor despedida que pudieron tener. Ese día había muerto.
Javier Horacio Camacho (2020 La vida no guarda luto)
Ojalá la reproducción humana fuera tan mágica y bella, pensó, con un poco de amargura, En la concepción de su bebé no había habido luces hechiceras.
Javier Horacio Camacho (2020 La vida no guarda luto)
Sentía burbujas en su interior, danzando en el mar de su vientre, como tortugas buscando salir a respirar. Era el bebé moviéndose.
Javier Horacio Camacho (2020 La vida no guarda luto)
Yo quisiera brillar así siempre, a pesar de la oscuridad a mi alrededor.
Javier Horacio Camacho (2020 La vida no guarda luto)
Yo no creo en la suerte. Creo en tomar decisiones, en trabajar y forjar nuestro destino.
Javier Horacio Camacho (2020 La vida no guarda luto)
Para Ivonne, el mundo no era tan variado, todo tenía su lugar: los niños iban de azul ya las niñas de rosa.
Javier Horacio Camacho (2020 La vida no guarda luto)
Murió como había vivido: sin hacer nada, solo se dejó llevar.
Javier Horacio Camacho (2020 La vida no guarda luto)
Es el mejor homenaje que puedo hacerte: vivir.
Javier Horacio Camacho (2020 La vida no guarda luto)
La muerte interpela. Obliga a hacerse preguntas a uno mismo, y a encontrarles respuesta.
Javier Horacio Camacho (2020 La vida no guarda luto)
Mas, há palavras que a boca não fala e lutas que o homem desconhece. Por isso luto: falo. E enquanto falo a vida é apenas seu turvo incêndio.
Age de Carvalho (ROR: 1980-1990)
Empecemos a tomar decisiones que no nos lleven a este estado de luto.
Tessa Bailey (Fix Her Up (Hot & Hammered, #1))
a poesia não nos salva morte mas o luto connosco" "todas as conversas por mais rebuscadas são rios que vão desaguar em ti volta e meia os arbustos tremem e o cheiro que aparece é teu" "e se foi o acaso de nos fintarmos a vida inteira pelos mesmos sítios sem nos cruzarmos ou talvez o acaso de nos cruzarmos pelas mesmas ruas sem notar" "podes vir podemos falar sobre tudo podemos falar do cheiro dos livros em segunda mão cheiram aos avós de quem? cheiram aos avós de alguém apesar de não serem os nossos mas não tivemos todos os mesmos avós? não importa" "o inverno todo à espera do verão o frio sempre à mingua do calor não perguntar com medo do não nem sequer dar com medo da dor a inspiração a sorte as certezas tal como tantos outros ventos são vagas que devemos respeitar as estações são no seu tempo não as podemos apressar
Isabel Viana (o 3 é um número par)
a poesia não nos salva morte mas faz o luto connosco" "todas as conversas por mais rebuscadas são rios que vão desaguar em ti volta e meia os arbustos tremem e o cheiro que aparece é teu" "e se foi o acaso de nos fintarmos a vida inteira pelos mesmos sítios sem nos cruzarmos ou talvez o acaso de nos cruzarmos pelas mesmas ruas sem notar" "podes vir podemos falar sobre tudo podemos falar do cheiro dos livros em segunda mão cheiram aos avós de quem? cheiram aos avós de alguém apesar de não serem os nossos mas não tivemos todos os mesmos avós? não importa" "o inverno todo à espera do verão o frio sempre à mingua do calor não perguntar com medo do não nem sequer dar com medo da dor a inspiração a sorte as certezas tal como tantos outros ventos são vagas que devemos respeitar as estações são no seu tempo não as podemos apressar
Isabel Viana (o 3 é um número par)
Fernando abrazó a Laura y ella no quiso mirar los ojos de su padre; a los muertos se les lloraba una sola vez y luego se trataba de hacer lo que ellos ya no pudieron. No se podría amar, escribir, luchar, pensar, trabajar, con el llanto nublándonos los ojos y la cabeza; el luto prolongado era una traición a la vida del muerto.
Carlos Fuentes (Los años con Laura Díaz)
Perder dói mesmo. Não há como não sofrer. É tolice dizer não sofra, não chore. A dor é importante. O luto também. Lya Luft
Sinéia Rangel (Borboletas na Janela: 2ª Edição)
Els records són mal·leables i és fàcil corregir-los, un pot retallar-ne les engrunes i posar-hi un altre fons, sucumbir als vicis dels nostres temps i retocar-los, jugar amb filtres que els embelleixin i fer-se un passat a mida per encarar un present de carn i ossos on no cal ser tan intransigent perquè ningú es colarà dins la nostra soledat per recordar-nos que aquella ombra no hi era i que aquell racó estava més il·luminat.
Marta Orriols (Aprendre a parlar amb les plantes)
Exatamente! A questão de Hachi já está resolvida para Satoru. Por isso, ele consegue ter lugar no coração para o Hachi e para mim. Mas para ti é diferente, não é, Kosuke? Só agora soubeste que o Hachi morreu. Podes ter absorvido a notícia racionalmente, mas ainda não o sentes de verdade. Para superar a morte de um gato, é preciso passar pelo luto. Ouvindo assim, de repente, sobre a morte de um gato do qual não se tinha voltado a ter notícias pode-se pensar que é uma pena, mas é difícil sentir realmente a tristeza. E o problema, Kosuke, é que queres que eu assuma o lugar do Hachi. Sinto muito. Eu, que sou amado por Satoru como Nana, não vou poder servir de substituto.
Hiro Arikawa (The Travelling Cat Chronicles)
Antes había ilusiones ¿no? Vivíamos de ilusiones. Ehud, y si yo cosiera máscaras de seda, ajustadas, elegantes, por ejemplo si estuviera serena saldría con la máscara de la serenidad, leve, pequeñas pinceladas, una semisonrisa, todos los que estuvieran serenos usarían la misma máscara, máscaras de odio, de no disponibilidad, máscaras de luto, máscaras de no pacto, no sería necesario preguntar estás bien cómo te va etc., todo estaría en la cara
Hilda Hilst (A Obscena Senhora D)
ELEGIA NOVA O horizonte volta a galope Curvado sob o martelo. É noite: e doí. Esta cidade irregular desfeita, Roseiras de peles de homens, Torres de suplícios, Campos semeados de metralhadoras, Ó rendimento dos abismos... O mar perde suas folhas. A cruz gerou um universo de cruzes, O sol deixou de rir, As árvores tomaram luto verde. Sento-me sozinho com pavor do tempo, Procurando decifrar A maquinária imóvel das montanhas. Não há ninguém, e há todos. E estes mortos do Brasil, da China, da Inglaterra Estendidos no meu coração (Tambores da eternidade, Substância da esperança, Ó vida rasgada Entre dois goles de delírios.) Morte, apetite de ressurreição, grande insônia.
Murilo Mendes (Antologia Poética: Murilo Mendes)
A pandemia zombou das fronteiras, desmontou teses nacionalistas e ignorou ideologias. O mesmo surto chegou talvez como um último alerta de que nada é inevitável e mesmo avanços sociais, democráticos e econômicos aparentemente consolidados podem se desmanchar.
Jamil Chade (Luto: Reflexões sobre a Reinvenção do Futuro)
entre los cerezos y los viñedos, que remontan la bala remota del espanto, a la grupa de cien bueyes de luto, semejante a quien se sacase los ojos para verlos,
Pablo de Rokha
Las brujas no guardaban luto, porque las brujas no amaban lo suficiente para permitir que una pérdida las afectara.
Sarah J. Maas (Imperio de tormentas (Trono de Cristal, #5))
Trataba de ofrecerle algo que no fuese ni la afectada compunción que se puede sentir y mostrar a una madre en pleno luto –eso nunca es suficiente– ni el sentimiento presuntuoso de entender su dolor –eso siempre es ilusorio–, sino más bien otra dádiva, al mismo tiempo más preciosa y más modesta que la compasión o la empatía: mi presencia, mi simple pero total presencia. Quería estar ahí, no solo para ella, sino con ella. Sabía que no podía acompañarla muy lejos: siempre terminamos solos en el laberinto. Pero antes necesitamos compañía. Eso es lo que intentaba ofrecerle. La verdadera disponibilidad es la que se debe a los muertos o a aquellos que los acompañan más allá de la tumba. Los vivos siempre piensan que son los muertos quienes los abandonan.
Mohamed Mbougar Sarr (Hombres puros)
Un gran pájaro de azufre canta sobre el eje de la tierra.   La boñiga negra y seria del África enluta las espadas civilizadas; el piojo de las trincheras labra bajo los sobacos del mundo; el proletariado almuerza plomo y luto de ametralladoras, y el burgués, florido de babas comerciales, conduce sus motocicletas dementes por los caminos académicos, rebuznando de alegría;
Pablo de Rokha
los frutos maduros del sol lloran en mis teatros de azufre y sangre quemada, y el problema de luto me araña las entrañas de celuloide terrible con los serruchos del jazz-band, irremediablemente, ME ARAÑA LAS ENTRAÑAS DE CELULOIDE TERRIBLE, entonces, se me ríen las tripas, se me ríen las tripas, y se me ríen las muelas lo mismo que a los tontos y a los muertos,
Pablo de Rokha
he ahí, yo arrojo la llamarada aclaratoria e inactual, el golpe de bronce alucinado, la campanada, llamarada encima de los cinco ladridos de la tierra: América, Europa, Asia, África y Oceanía.   ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!   Domino todos los triángulos de la soledad clamorosa, las arañas, los presentimientos, las tinajas de la sombra, la última luz del luto, hasta los gallos caídos.
Pablo de Rokha
MEMORIAS DE UN ATAÚD Nací en una estupenda carpintería pero lo divertido es lo que viene después desde chico fui juguetón me gustaba reírme de las urnas me parecían demasiado solemnes Después de pasar varios meses en el salón de ventas gozando de una vida que me atrevo a calificar de feliz puesto que nada turbaba la paz del recinto donde yo me divertía a más no poder a expensas de los demás ataúdes se comprende —el único inconveniente era un olor espantoso a barniz— después de varios meses repito fui comprado por una dama vestida de luto ... yo estaba cubierto de flores a mis pies podía ver unos enormes candelabros eléctricos que despedían una luz enceguecedora ah y también los cortinajes negros adornados profusamente con lentejuelas de plata cuál no sería mi alegría al ver que yo era el centro de gravedad de aquel mundo fabuloso muchos se acercaban a mí y miraban a través de mi ventanuco se abrazaban a mí con grandes aspavientos hechos que yo interpreté lo mejor que pude cuando de golpe la situación cambia en un 100 % me sacan de aquella sala siniestra y me depositan ahora en un carruaje tirado por caballos elegantísimo por cierto claro que la dama vestida de negro se aferraba a mí con todas sus fuerzas ... allí se dio comienzo a un espectáculo que me emocionó hasta las lágrimas grabándose en mi mente con caracteres indelebles me refiero a los hermosos discursos que diferentes personas pronunciaron en mi honor y a las reiteradas manifestaciones de aprecio de que me hacían objeto desde todos los ángulos hasta que me descolgaron con todas las precauciones del caso a este recinto en que ahora me encuentro bajo una tonelada de flores en espera de nuevos acontecimientos
Nicanor Parra
Nico deixara a porta aberta ao sair, e Otto sentia o vento da rua entrando em cheio. Nada no ar parado o fazia lembrar-se de Ada; era o vento que a trazia de volta, agitada, puxando-o pela mão nos dias de chuva. Otto levantou-se e abriu a janela da sala. A corrente de ar ficou mais forte. Achava desconcertante a esposa ter desaparecido assim, de uma hora pra outra, pois ela vivia na segunda-feira e, na terça, já não existia mais. Assim, de repente. Quando ventava, ele quase podia vê-la abrindo as portas de casa para sentir o cheiro das plantas, tentando adivinhar se as tulipas já haviam crescido. Ainda ouvia a voz da mulher quando algum vizinho dava risada; às vezes acordava de súbito com um fantasma se mexendo ao seu lado na cama ou o cheiro do Proteção Antecipada no ar. O sofá estava espaçoso demais, não havia mais vestidos ou pentes nem creme hidratante com aroma de pepino. Otto não tinha mais ninguém para derrubar as panelas na cozinha e fazer um barulho desnecessariamente espalhafatoso enquanto ele lia o jornal de manhã. “Tudo sob controle!”, ela gritava, derrubando uma pilha de tampas.
Vanessa Barbara (Noites de Alface)
Eles querem ver minha mãe no luto, mas eu tô blindado desde pequenininho
Bhelt
O cabelo do avô Lineu era da cor da espuma das ondas há muitos anos. Ficara da cor da espuma das ondas sem o tempo passar. Num dia, o avô Lineu tinha a avó Nanete, no outro tinha o cabelo da cor da espuma das ondas [...] Depois de aquilo acontecer, os olhos azuis do avô Lineu ficaram da cor do fundo do mar.
Susana Cardoso Ferreira (Noa (Portuguese Edition))
Tiniebla es ya la Europa: ella agotó la ciencia, maldijo su creencia, se apacentó con hiel; y, rota ya la copa en que su fe bebía, se alzaba y se decía: «¡Señor!, yo soy Luzbel». ... Todo, ¡Señor!, diciendo está los grandes días de lutos y agonías, de muerte y orfandad; que, del pecado horrendo envuelta en el sudario, pasa por un calvario la ciega humanidad. ... Toda la historia humana, ¡Señor!, está en tu nombre: tú fuiste Dios del hombre, Dios de la humanidad. Tu sangre soberana es su calvario eterno; tu triunfo del infierno es su inmortalidad.
Gabriel García Tassara
Freud observa a extraordinária diminuição do sentimento de si, como se o melancólico estivesse destituído de auto-estima, e percebe, também, algo que falta no luto: um enorme empobrecimento do eu. No luto, o mundo se torna pobre e vazio; na melancolia, o próprio eu do sujeito sofre esse processo de empobrecimento, esvaziamento e aridez. Analisando o movimento de auto-recriminação freqüente nos quadros melancólicos, Freud constata que esses pacientes se mostram desprovidos de vergonha e apresentam, ao contrário, uma satisfação no desmascaramento de si próprios, no auto-envilecimento. Destituído de valor e convencido de suas implicações negativas, mostra-se, por vezes, culpado até pela consideração com que é tratado pelos familiares, e aguarda uma punição compatível com esse implacável olhar que dirige a si. A expectativa delirante de punição acompanha o quadro.
Sandra Edler (Luto e Melancolia - À sombra do espetáculo)
Pode-se perguntar como um estado narcísico tão evidente pode coexistir com uma auto-estima tão diminuída. Uma possibilidade de elucidação vem da expressão alemã utilizada repetidas vezes por Freud, Selbst, que pode ser traduzida por auto, ou seja, voltado a si. A referência do sujeito melancólico seria então uma auto-referência, um autocentramento, tanto na censura e crítica de si — nas quais, como vimos, é implacável — quanto no mecanismo de engrandecimento ou mesmo no delírio de grandeza, que podem surgir no estado maníaco. Em ambas as condições, reduzido ao mínimo ou elevado ao máximo, o sujeito está no centro da avaliação.
Sandra Edler (Luto e Melancolia - À sombra do espetáculo)
A perda de um objeto amoroso constitui-se uma experiência ímpar para o exame da ambivalência, pois, em cada relação, amor e ódio estão entrelaçados. Existe, em conseqüência disso, uma fantasia de perda do parceiro ou parceira, e essa fantasia é responsável por um grau maior ou menor de culpa. No caso do neurótico obsessivo, por exemplo, o conflito produzido pela ambivalência confere ao luto um cunho patológico. O obsessivo pode culpar-se pela perda porque, em algum nível, a desejou. O luto assim se reveste de um fator de complexidade, um elemento complicador, o chamado luto patológico. Mas o luto patológico, mesmo extremo e complicado, difere enormemente da condição melancólica. Por mais difícil que seja, o sujeito está lidando com algo que, na realidade, perdeu. No caso da melancolia, sempre tendo como referência a divisão do eu, Freud observa que o mecanismo de identificação narcisista faz desencadear o ódio contra si mesmo e, paralelamente, uma satisfação secundária com o próprio sofrimento. Dito de outra maneira, tanto na neurose obsessiva quanto na melancolia, a instância crítica, depois nomeada supereu, reveste-se de particular crueldade, esmagando o eu sob a pressão da culpa e encontrando, nesse movimento, algum tipo de satisfação. O automartírio implica algo da ordem do gozo, aqui entendido como uma parcela de satisfação, ainda que paradoxal, no sofrimento. Mas na melancolia, como já referimos, uma parte do eu se contrapõe à outra, toma-a como objeto, julga-a, confere uma sentença e desenvolve a convicção de que é merecedora de alguma espécie de castigo. A identificação melancólica ou narcisista, uma forma regredida de identificação, implica condições em que o eu é modificado, devorado pelo objeto, restando empobrecido. Como conseqüência ocorre, então, segundo Freud (1917), “uma identificação do eu com o objeto perdido” (p. 246). Na mesma linha de pensamento, Freud enfatiza, na divisão do eu, uma clivagem dolorosa, a inserção do sadismo e, com base nesse mecanismo, propõe uma explicação para o suicídio melancólico que detalharemos adiante. O eu só pode se condenar à morte se puder tratar a si mesmo como um objeto, um objeto a quem seria dirigido forte contingente de ódio e hostilidade. O melancólico é sustentado pela paixão do ódio.
Sandra Edler (Luto e Melancolia - À sombra do espetáculo)
A hostilidade dirigida ao objeto trouxe uma possibilidade de compreensão dos poderosos mecanismos envolvidos no suicídio como ato-limite. Tal hostilidade se volta ao próprio eu do sujeito numa espécie de confusão entre ele e o objeto. Como resultado dessa ação sádica, temos o ato suicida, a destruição do eu pela identificação inconsciente com o objeto. O eu trata a si mesmo como trataria o objeto do seu amor ambivalente. Freud conclui esse pensamento definindo três mecanismos encontrados na melancolia: a regressão da libido em direção ao eu, a perda do objeto e a ambivalência. Detalhes da identificação narcisista e o estudo mais elaborado da ação superegóica, desenvolvidos adiante, fornecem, paulatinamente, elementos para a compreensão desse quadro extremo. A observação clínica de Freud caminhava à frente, impulsionando a pesquisa teórica, apresentando questões, exigindo uma formulação mais ampla que pudesse dar conta das inúmeras interrogações e desafios gerados pelo contato com os pacientes. O ato suicida é um deles. O eu seria a grande reserva narcísica, um vasto campo de forças bem expresso no medo mobilizado diante de uma ameaça à vida. Como, então, compreender uma situação ou contexto no qual o eu consente em sua própria destruição? Freud chegará à formulação de que, na regressão narcisista, o objeto se revela mais poderoso que o próprio eu. Em situações opostas, na paixão intensa e na situação de suicídio, o eu é dominado, subjugado, pelo objeto, embora de maneiras totalmente distintas. No caso do suicídio, de ampla complexidade, Freud irá formular a idéia de que o sadismo dirigido ao objeto se volta contra o eu, que, sob a ação do supereu, tenta direcioná-lo à auto-extinção. Os estudos sobre essa questão prosseguem em textos posteriores, O eu e o isso (1923) e O problema econômico do masoquismo (1924). A questão da ação do objeto, tão nítida na melancolia, inspirou Freud numa poética expressão que ganhou notoriedade e é sempre citada nos muitos trabalhos sobre o tema: “a sombra do objeto caiu sobre o eu” (1917, p. 246) — o que ilustra, por sua vez, o ponto de articulação entre a melancolia e o narcisismo. Diferentemente do luto, a libido investida no objeto perdido retorna ao eu e lá estabelece a identificação do eu com o objeto perdido.
Sandra Edler (Luto e Melancolia - À sombra do espetáculo)
Se analisarmos pelo ângulo da perda, poderíamos dizer que, na melancolia, a perda não apresenta condições de ser simbolizada ou, melhor, o melancólico não consegue simbolizá-la, o que permitiria algum tipo de cicatrização. Permanece, na expressão de Freud (1917, op. cit.), “como uma ferida aberta, atraindo para si toda a energia de investimento, esvaziando o eu até o empobrecimento total” (p. 250). Ao produzir uma dor constante que não cicatriza, essa ferida aberta não deixa o eu disponível. Ocorre, em conseqüência dela, a inibição da atividade, a abolição do desejo que presenciamos nesses quadros, o que impossibilita o investimento no amor e nas coisas do mundo. Um mecanismo compreensível se considerarmos que o eu se converte na própria perda. Essa perda estrutural configura-se no eu do melancólico, de forma que ele próprio será aquilo que foi perdido, identificado a ele, sem valor, nadificado. Daí as idéias de ruína, empobrecimento, desvalorização, abandono. Em sua própria avaliação, o melancólico não vale coisa alguma.
Sandra Edler (Luto e Melancolia - À sombra do espetáculo)
A perda de objetos muito amados lança o sujeito na condição de sofrimento. Mas, por outro lado, o homem reluta e chega mesmo a se opor à idéia de afastar-se de um objeto amado que perdeu. Isso quer dizer que a elaboração do luto dá trabalho, implica um gasto energético significativo, consome tempo, e, durante esse tempo, a existência do objeto perdido é prolongada no psiquismo. O desligamento se dá paulatinamente. Freud observa que “uma a uma das lembranças e expectativas pelas quais a libido se ligava ao objeto são focalizadas e superinvestidas e nelas se realiza o desligamento da libido” (p. 243). Podemos facilmente observar, na prática, tal afirmativa. Basta visitarmos alguém que acaba de perder um ente querido. Invariavelmente percebemos que a conversa gira em torno do tema da morte, das circunstâncias em que ocorreu, das últimas palavras do falecido. E isso não ocorre apenas em caso de perda por morte. Ao ouvir uma jovem que foi deixada por um namorado ou demitida de um emprego que julgasse importante, observamos igual relutância em voltar-se para outro assunto. Isso se deve ao prolongamento, no psiquismo, do pensamento voltado ao que foi perdido. Freud situou o luto, a condição de perda de alguém ou de algo muito importante para o eu, como um modelo — o modelo do trabalho psíquico diante da elaboração de uma perda. Podemos perder de várias maneiras: a morte — perda absoluta, a separação, a desistência, o desaparecimento, o exílio. Além disso, as perdas não se referem apenas a pessoas. Podemos perder determinadas posições sociais e profissionais, bens, patrimônio. Perder faz parte da vida, mas a maneira como cada um reage às perdas difere enormemente.
Sandra Edler (Luto e Melancolia - À sombra do espetáculo)
O desejo é aquela chama que ilumina o sujeito em busca de algo que acredita ser uma fonte de realização. Além de iluminar, para dizer de maneira poética, o desejo é um estímulo ao psiquismo. Em busca de sua realização, o sujeito procura e freqüentemente encontra saídas, as mais diversas, para os obstáculos inerentes à vida. Surge a criatividade para facilitar a resolução de problemas. É o desejo, muito mais do que a disciplina, que mobiliza espontaneamente o sujeito à ação.
Sandra Edler (Luto e Melancolia - À sombra do espetáculo)
A angústia surge quando não há satisfação pulsional por causa do recalque, e a depressão devido ao abandono do objetivo sexual sem que tenha havido satisfação. Tanto uma como outra trazem uma “tendência para negar a vida”. A insatisfação com o objetivo sexual transmite um sentimento de não ser amado, assim como uma incapacidade para amar. Abraham destaca, ainda, um paralelo entre a melancolia e a neurose obsessiva grave, decorrente de uma impossibilidade de desenvolvimento normal da libido pelo constante choque entre amor e ódio. Havendo um predomínio da tendência hostil em relação ao mundo, conseqüentemente há uma redução da capacidade de amar. O recalque do componente sádico produz uma incerteza nas relações afetivas, auto-acusações e aumento das tendências masoquistas. Quanto mais intensos são os sentimentos de ódio inconscientes, maior a ten-dência para as idéias delirantes de culpa e o sentimento depressivo. Assumindo uma posição passiva, o paciente acaba por obter prazer de seu sofrimento. É, contudo, importante assinalar a ênfase atribuída à diferença entre a depressão neurótica e o afeto de pesar e luto. A melancolia traz uma fonte de prazer oculta.
Urania Tourinho Peres (Depressão e melancolia (PAP - Psicanálise) (Portuguese Edition))
quizá una boda, un festival, un funeral, un luto; y eso ahora tiene su corazón y a ello ajusta su canto; luego acomodará su lengua a diálogos de negocios, de amor o de disputa; pero no tardará eso en quedar a un lado, y con nueva alegría y nuevo orgullo ese pequeño Actor formará un papel nuevo: y ocupará su «escena de humores», alternando todos los personajes, hasta la paralítica Vejez, que trae la vida consigo en su reserva: como si su completa vocación fuera la imitación interminable
Wordsworth William
tú, accidente vacío, anomalía de la nada! Si tu estado es así, sin raíces, sin sustancia, ve, y pesa tus sueños, y que estén tus miedos y esperanzas en el otro platillo. ... ¿Por qué se regocija tu corazón con gozo hueco por un bien hueco? ¿Por qué esconder tu rostro en capucha de luto? ¿Por qué desperdiciar tus suspiros, tus quejas, Imagen de una Imagen, Espectro de un Fantasma espectral; que una cosa como tú sienta frío o calor? Porque ¿cuál, de dónde es tu ganancia, si sólo ahorras esas sombras, que nada cuestan, de tu yo todo sombra?
Coleridge Samuel Taylor
Livre, como um pássaro que foge no final de outono. Voo em pensamentos cheios de sentimentos que me levam ao isolamento. Isolamento total e fatal da minha pobre alma. Pobre alma sem esperança de dias melhores. No momento, Sem esperança crer em mim é difícil. Dificílimo, estou frágil como um barco em um naufrágio. Vivo em uma ilha deserta de emoções Ilha cheia de enigma, Enigmas inacessíveis. Sinto-me em uma porta dos fundos, onde vivo um dilema. Entro ou saio? Vivo ou morro? Posso sair. Mas e os vestígios da minha vida? Alguém se lembrará de mim? Eu que nada sou nesse momento, E luto todo dia para ser Também, Posso entrar e continuar vivendo sendo o nada Nada que ninguém conhece nada quem ninguém pergunta Apenas um nada de vida, Nada de historia, nada de vestígio Um nada.
Davi Abramovich
Só a ausência de luz nas trevas deixa o futuro bem presente: Que é a vida que a gente leva e é a morte que leva a gente.
Ana Claudia Antunes (O Diario Real (Portuguese Edition))
Y así, en tales manos, España se convirtió en un páramo de luto y tristeza, empobrecida, enferma, miserable, dócil, asustada y gris, teniendo como único alivio los toros, el fútbol y la radio
Arturo Pérez-Reverte (Una historia de España (Spanish Edition))
Frente a la escalinata de la Mansión, Camelia Blackburn parecía una reina salida de tiempos remotos. Llevaba un ceñido vestido negro que realzaba su figura y mostraba, al mismo tiempo, su permanente luto por el marido perdido. Al descender por la escalera, el viento acarició su cabello oscuro, que ondeó como una bandera en un campo de batalla.
Karen Holmes (Topacio y Cicuta)
Sus funerales fueron extraordinarios. El presidente del Uruguay presidió su duelo. Todo el día 26 los cañones retumbaron proclamando el luto nacional y le discernieron honores de ministro de Estado, llamándole “el príncipe de los poetas continentales” y “el más grande lírico de América”.
Daniel Cosío Villegas (Historia general de México. Version 2000 (Spanish Edition))
Eu deveria ter respeitado meu tempo. Eu deveria ter crescido antes de engatinhar na sua direção. Eu deveria ter encarado o meu luto, curado minhas feridas e enfrentado os meus demônios antes de desbravar um novo amor. E também antes de afogá-lo com esse mar de questões que ainda não tinham sido resolvidas, que ainda não foram resolvidas, dentro de mim.
Juan Jullian (Querido Ex, (que acabou com a minha saúde mental, ficou milionário e virou uma subcelebridade))
Comencé por intentar crear cosas imposibles: una ciudad líquida, donde las aves se mojaban contra las torres, donde los gatos se evaporaban del suelo (La ciudad líquida); o una sala muy blanca donde estaba encerrada una mujer: Eva (A inexistência de Eva). Después, viví el dolor, el luto, sentí los primeros grandes disgustos, y creo que fue en ese momento que dejé de tener ganas de mirar solo hacia adentro, en busca de cosas que no existían. Creo que fue eso, pero no estoy segura: una voluntad de mirar hacia afuera, de ir al balcón a respirar.
Filipa Leal
  Es la voluntad de Dios.   Sé cómo te sientes.   El tiempo lo cura todo.   Ella/Él vivió una vida buena.   Te volverás a casar.   Puedes tener otros hijos.   Tu hija/o está en el cielo.
Victor M. Parachin (Dar consuelo en tiempo de luto: 12 maneras de decir "puedes contar conmigo" (Spanish Edition))
Nuestras palabras pueden herir o consolar, ayudar o no, hostigar o sanar, limitar o inspirar… Cada vez que hablamos, expresamos lo que tenemos en el corazón.
Victor M. Parachin (Dar consuelo en tiempo de luto: 12 maneras de decir "puedes contar conmigo" (Spanish Edition))
Existem dois tipos de pessoas neste mundo: aqueles a quem desgraças acontecem e seguem em frente, e aqueles que não conseguem. Eu sempre considerei fazer parte dos que seguem em frente, mas existem coisas que são simplesmente impossíveis de esquecer. Aquela noite foi uma delas.
Patricia Morais (Sombras)
Alguém me disse que existem cinco estados de luto. Eu não sei. Nunca precisei de saber. Bem… pelo menos até agora. Um modelo qualquer, inventado por alguém, que não tinha mais nada que fazer a não ser atirar-nos à cara com o que estamos ou vamos sentir. Como se já não bastasse a negação, raiva e depressão, ainda podemos juntar antecipação à mistura; aquele sentimento de êxtase que sentimos ao descobrir que depois de te sentires mal, ainda vais continuar a sentir-te pior.
Patricia Morais (Sombras)
Caminhei por entre as árvores gigantescas, a sentir o peso da minha pequenez. Por momentos senti-me aliviada; se o mundo era tão grande, não devia importar o que uma pessoa tão pequena como eu sentia, podia simplesmente deixar-me ir, largar tudo.
Patricia Morais (Sombras)
– Qual é o teu preferido o pôr-do-sol ou o nascer? – perguntou. – O pôr-do-sol – respondi. – O meu é o nascer-do-sol. Existe tanta promessa num novo dia, a esperança de que hoje será melhor que o dia de ontem.
Patricia Morais (Sombras)
Para mim um novo dia apenas trazia mais dor, mais um dia que eu estava viva e eles não. Eu queria argumentar que ele estava errado, mas quem era eu para destruir a esperança de outros só porque não tinha nenhuma?
Patricia Morais (Sombras)
Seus braços o apertam mais ao redor de sua cintura e sua cabeça se afunda mais em seu peito. Queria poder aplacar sua dor, queria ajudá-lo, dizer que não precisava passar por tudo aquilo, mas infelizmente não seria verdade, tudo o que ele estava sentindo fazia parte do processo de cinco passos sobre o luto. Para superar é necessário lembrar, para lembrar é necessário sentir, para enfim poder viver. Toda dor tem que ser sentida para que uma cicatriz tome seu lugar.
Valentina Carter (A anatomia do amor (Portuguese Edition))
E o jogo do poder acaba por não ser mais que a obsessão crítica do poder — obsessão da sua morte, obsessão da sua sobrevivência, à medida que vai desaparecendo. Quando tiver desaparecido por completo estaremos logicamente na alucinação total do poder — uma obsessão tal como já se vai perfilando por toda a parte, exprimindo ao mesmo tempo a compulsão de desfazer-se dele (já ninguém o quer, todos o querem impingir aos outros) e a nostalgia pânica da sua perda. Melancolia das sociedades sem poder: foi ela que já suscitou o fascismo, essa overdose de um referencial forte numa sociedade que não consegue terminar o seu trabalho de luto.
Jean Baudrillard (Simulacra and Simulation)
UNA ROSA BLANCA POR EL AMOR, UNA ROSA ROJA POR LA PASIÓN Y UNA ROSA NEGRA POR EL LUTO ETERNO…
Nathalie Alvarez Ricartes (Reencarnación: Tierra (Saga Elementales nº 1))
Recebi uma mensagem por Whats de uma mulher, muito rica. Ela me disse, supergentil: "Sei que temos nossas diferenças, mas eu te respeito muito porque, assim como eu, tu lutas pelo melhor pra tua filha". Eu respondi: "Essa é a diferença entre nós duas. Eu sei que minha filha já tem o melhor. Eu luto para que todas as crianças tenham as mesmas coisas que ela".
Manuela D'Ávila (Revolução Laura)
Vuelvo a pediros nuevamente vuestra ayuda, no me canso. Necesito de todos los hombres y mujeres de bien para atajar a tanto asesino infame, que tiñe de luto a familias enteras para toda la vida. Pero lo más grave no es el luto, sino las vidas tan jóvenes que siegan de raíz con la guadaña del placer maldito de sangre. Con la ayuda de buenas gentes dispuestas a luchar contra esta plaga asesina, lo conseguiremos.
Juan Ignacio Blanco Durán (¿Qué pasó en Alcácer?)
É outro dos inconvenientes de ser vitimado por uma desgraça: em quem a sofre os efeitos duram muito mais do que dura a paciência dos que se mostram dispostos a ouvi-lo e a acompanhá-lo, a incondicionalidade nunca é muito longa e tinge-se de monotonia. E assim, mais tarde ou mais cedo, a pessoa triste fica só quando ainda não terminou o seu luto ou já não se lhe consente que fale mais daquilo que ainda é o seu único mundo, porque esse mundo de angústia é insuportável e afugenta. Verifica que para os outros qualquer desdita tem uma data de caducidade social, que ninguém está disponível para a contemplação do desgosto, que esse espectáculo só é tolerável durante uma breve temporada, enquanto nele existe ainda comoção e dilaceração e uma certa possibilidade de protagonismo para os que olham e assistem, que se sentem imprescindíveis, salvadores, úteis. Mas ao verificarem que nada muda e que a pessoa afectada não avança nem emerge, os outros sentem-se humilhados e supérfluos, tomam isso quase como uma ofensa e afastam-se: "Então eu não lhe basto? Como é que não sai do poço se me tem a mim a seu lado? Porque é que se empenha na sua dor se já passou algum tempo e eu lhe proporcionei distracção e consolo? Se não pode levantar cabeça, então que se afunde e desapareça." E então o afligido faz isto mesmo, retrai-se, ausenta-se, esconde-se.
Javier Marías (Los enamoramientos)
Dir-se-ia que o problema do final das séries é o mesmo com tudo aquilo de que gostamos e em que investimos emocionalmente: custa-nos. O que importa, diria eu, é deixar partir a série, ficar com as boas memórias e saber fazer o luto.
Pedro Boucherie Mendes (Ainda Bem Que Ficou Desse Lado)
— Porque, disse ela com exaltação, porque, se há uma felicidade indefinível em duas almas que ligam sua vida, que se confundem na mesma existência, que só têm um passado e um futuro para ambas, que desde a flor da idade até à velhice caminham juntas para o mesmo horizonte, partilhando os seus prazeres e as suas mágoas, revendo-se uma na outra até o momento em que batem as asas e vão abrigar-se no seio de Deus, deve ser cruel, bem cruel, meu amigo, quando, tendo-se apenas encontrado, uma dessas duas almas irmãs fugir deste mundo, e a outra, viúva e triste, for condenada a levar sempre no seu seio uma ideia de morte, a trazer essa recordação, que, como um crepe de luto, envolverá a sua bela mocidade, a fazer do seu coração, cheio de vida e de amor, um túmulo para guardar as cinzas do passado! Oh! deve ser horrível!...
José de Alencar (Cinco Minutos)
— Porque, disse ela com exaltação, porque, se há uma felicidade indefinível em duas almas que ligam sua vida, que se confundem na mesma existência, que só têm um passado e um futuro para ambas, que desde a flor da idade até à velhice caminham juntas para o mesmo horizonte, partilhando os seus prazeres e as suas mágoas, revendo-se uma na outra até o momento em que batem as asas e vão abrigar-se no seio de Deus, deve ser cruel, bem cruel, meu amigo, quando, tendo-se apenas encontrado, uma dessas duas almas irmãs fugir deste mundo, e a outra, viúva e triste, for condenada a levar sempre no seu seio uma ideia de morte, a trazer essa recordação, que, como um crepe de luto, envolverá a sua bela mocidade, a fazer do seu coração, cheio de vida e de amor, um túmulo para guardar as cinzas do passado! Oh! deve ser horrível!...
José de Alencar (Cinco Minutos)
Em carta a Andreas-Salomé, escrita em 25 de novembro de 1914, Freud afirma: "não Tenho dúvidas de que a humanidade sobreviverá até mesmo a esta guerra, mas tenho certeza de que par mim e meus contemporâneos o mundo jamais será novamente um lugar feliz. ele é demasiado horrendo". (Posfácio do livro Luto e Melancolia do Freud)
Urania Tourinho Peres
As pessoas precisam de uma despedida, mesmo as que dizem que não, que nem pensar, que não irão ao velório nem ao cemitério. Sobretudo essas. Precisam do adeus para poderem continuar.
Rodrigo Guedes de Carvalho (Margarida Espantada)
ya que parece que aún no está socialmente aceptado que una persona pase por un proceso de luto y duelo por un animal.
Laura Vidal (Espérame en el arcoíris: Cómo afrontar el duelo por la pérdida de tu mascota)
Eu já estava conformada com a Coca-Cola. O garçom – descubro que ele também é brasileiro – percebe minha decepção. Cúmplice, piscando um olho, anuncia que, na falta de cerveja, pode me preparar uma caipirinha. Não está no cardápio, mas ele tem uma boa cachaça. Agradecida e feliz, aceito a sugestão. Esse garçom maravilhoso me ajuda a fazer o luto pela cerveja. Mas não é só porque me propõe uma caipirinha, coisa que eu sequer imaginava encontrar ali. Nem porque a caipirinha é tão boa quanto a cerveja. É porque o encontro com um ser humano empático, capaz de se identificar com a minha decepção, faz com que me sinta emocionalmente acompanhada na caminhada pela vida. Como já vimos, ninguém consegue realizar o luto sozinho. Se o garçom consegue empatizar com minha frustração, é porque também conhece essa dor. Imagine se ele me desse uma resposta sarcástica do tipo: “O que você acha, que é nossa única cliente?”. Não só não me ajudaria a fazer o luto, como azedaria meu passeio.
Marion Minerbo (Notas sobre a aptidão à felicidade (Portuguese Edition))
Oh, la obra concluida! Poder pensar… ¿en qué? Que la muerte, el invierno, el luto, el mal, el odio, hundan la vida en un torbellino de sombra… pero que tenga versos perfectos y gloriosos…
Juan Ramón Jiménez
y sólo asciende vertical la espuma de los heridos belfos. Y me he asomado en la noche y he sentido bullir, subir, amenazadora, una marea inmensa y desconocida, como cuando lentamente, apenas borboteante, sube la leche en el perol si en ella se acumulan danzando los genios sombríos del fuego. ... y el mar se alza como materia sólida, como un paño de luto, como el brazo de un muerto levantará su sudario en el día de la resurrección o la venganza. Y el ser misterioso crece, crece y sube, como en la pesadilla de la madrugada la bestia que nos va a devorar. Y crece, y lo sé unánime, bullente, surgente, con todos sus abismales espantos, con sus más tórpidos monstruos, con toda su vida, y con toda la muerte acumulada en su seno: hasta los más tenebrosos valles submarinos
Dámaso Alonso
Entrei na era dos lutos e, de agora em diante, são meus mortos que dão a esses edifícios e esses túmulos seu perfume de fervor.
Muriel Barbery (Une heure de ferveur)
La terca piedra estéril, concentrada en su luto —frenética mudez o grito inmóvil— expresa duramente, llega a decir su duelo a fuerza de silencio atesorado. El hombre —oh agorero croar, oh aullido inútil— es voz en viento: sólo voz en aire.
Dámaso Alonso
Por eso se dedica Stanley a cortar el césped. Algunos creen que se ha vuelto un poco loco, pero siempre que hablo con él veo al mismo tío que conocí hace treinta años, el mismo Stanley de siempre. Está triste porque ha perdido a su Peg, eso es todo. A unos les da por beber. A otros por buscar otra mujer. Stanley se dedica a cortar el césped. Eso no tiene nada de malo, ¿verdad?
Paul Auster (The Brooklyn Follies)
Não é, porém, a esperança um cruzar de braços e esperar. Movo-me na esperança enquanto luto e, se luto com esperança, espero.
Paulo Freire (Pedagogy of the Oppressed)
Feliz ano novo de muitos voos, de fe, esperança e liberdade, com muitas viagens e sonhos, e muita musica e felicidade! Brilhando como estrelas no ceu, Jamais deixem morrer a bondade, Pois mais vale o fruto cheio de mel que favos recheados de maldade. Sejam singelos e misericordiosos. Vejam a leveza perante a gravidade. Procurem manter-se nao odiosos. Mais vale o amor que a falsidade. Que seja um ano repleto de bons frutos, Pois ja sofremos demais os nossos lutos.
Ana Claudia Antunes (Felicidade de A a Z: Dicas para viver e romper as barreiras que separam você de conseguir aquele emprego tão sonhado (Portuguese Edition))
O pensador político Anthony Giddens (2002) deteve-se no estudo dessa questão ao pesquisar o efeito do regime social e político sobre o sujeito em diversos setores da vida, inclusive a intimidade. Vivemos hoje em uma sociedade cosmopolita global. Para esse autor, o capitalismo, em seus esforços para padronizar o consumo e formar gostos através da propaganda, desempenha um papel importante na ampliação do narcisismo. O consumismo difundiu-se numa cultura totalmente voltada às aparências. Observa ainda Giddens que o consumo promete as mesmas coisas que o narcisismo deseja — charme, beleza e popularidade —, através do consumo dos tipos certos de bens e serviços. Isso nos remete, segundo o autor, a um mundo cercado de espelhos nos quais buscamos a aparência de um eu socialmente valorizado. Dessa forma, uma das conseqüências do capitalismo avançado seria uma inflação narcísica. Com uma oferta quase infinita de bens, o sujeito se deixa capturar por objetos de desejo, sonhos de consumo. O narcisismo, essa paixão da imagem, com os recursos oferecidos pela ciência hoje, atingiu sua culminância com a perspectiva (ou realidade?) do aparecimento de clones: a geração de outras criaturas à nossa imagem e semelhança. Dificilmente encontraríamos outra expressão tão extrema de narcisismo. O pano de fundo do capitalismo avançado aliado à evolução da ciência e da tecnologia fomentam a idéia de superação da dimensão do impossível — o impossível hoje será possível amanhã. Esse novo mandamento interfere na dinâmica da castração, afetando a dimensão subjetiva constituída, como ressaltamos, em torno de uma falta. Com a redução da dimensão da impossibilidade, ampliou-se enormemente, a nosso ver, a dimensão da impotência, uma vez que, se tudo é possível, eu é que não posso. Essa condição, ao incidir sobre as estruturas neuróticas, tem um efeito devastador, uma vez que potencializa os sentimentos de inferioridade e destituição a elas inerentes.
Sandra Edler (Luto e Melancolia - À sombra do espetáculo)
Na festa do capitalismo avançado em que vivemos, encontramos basicamente duas categorias de sujeitos: aqueles que aproveitam a festa até a última gota, se deixam consumir e seguem as prescrições do excesso em práticas hedonistas em que o prazer só pode ser obtido na ultrapassagem de medidas; e os que não se acham merecedores do convite ou não sabem como consegui-lo, os barrados no baile. Poderíamos dizer que essa dupla e extrema forma de expressão, em crescimento na contemporaneidade, seria, em grande parte, fomentada pelo pano de fundo do capitalismo avançado e, de formas diferentes, contribui para ampliar o distanciamento do sujeito em relação ao registro do desejo, ilustrando o crescimento da dimensão do gozo. O conceito de gozo teve suas primeiras formulações em Freud, no início de seu percurso, referido ao gozo sexual, e mais adiante em sua obra, embora não com esse termo. Depois de 1920, Freud faz referência a determinadas condições em que o sujeito obtém satisfação com o próprio sofrimento. Com a segunda teoria pulsional e o advento da pulsão de morte, avança nesse terreno intermediário entre o prazer e a dor que se enlaçam e se confundem. Coube a Jacques Lacan, em sua releitura do texto freudiano, nomear e definir o gozo como um dos conceitos de maior fertilidade para a abordagem das condições de vida contemporâneas. Para uma pesquisa mais ampla das depressões, é importante mencioná-lo, na medida em que as depressões podem ser consideradas, hoje, uma modalidade narcísica de gozo.
Sandra Edler (Luto e Melancolia - À sombra do espetáculo)