Iglesia Quotes

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estar en la iglesia me resultaba terapéutico. Experimentaba algo que jamás había experimentado en el espiritismo —el amor genuino que me demostraban los miembros de la congregación. El
John Ramirez (FUERA DEL CALDERO DEL DIABLO (Spanish Edition))
La Iglesia dice: El cuerpo es una culpa. La ciencia dice: El cuerpo es una máquina. La publicidad dice: El cuerpo es un negocio. El cuerpo dice: Yo soy una fiesta.
Eduardo Galeano
Sin muerte no hay resurrección, y sin resurrección no hay iglesia
José Saramago (Death with Interruptions)
Es curioso que la iglesia católica aliada de Hitler, de Franco, inventora de las cruzadas y de la Inquisición, protectora de los peores dictadores, grite que sin la religión, el mundo estaría peor.
Rius
La dominación aumenta su eficacia al delegar a cada uno la vigilancia. El me gusta es el amén digital. Cuando hacemos clic en el botón de me gusta nos sometemos a un entramado de dominación. El smartphone no es solo un eficiente aparato de vigilancia, sino también un confesionario móvil. Facebook es la iglesia, la sinagoga global (literalmente, la congregación) de lo digital.
Byung-Chul Han (Psicopolítica: neoliberalismo y nuevas técnicas de poder)
—Hijo mío, la Santa Madre Iglesia está a la derecha, pero Jesucristo siempre estuvo a la izquierda
Isabel Allende (La casa de los espíritus)
... me daba la sensación de que alguien tan destrozado como yo debía recibir ayuda de la Iglesia. A continuación dije para mis adentros que, como no pensaba en la Iglesia cuando era feliz, difícilmente podía esperar algo cuando no lo era. No se puede cobrar el seguro sin abonar las cuotas.
Dodie Smith (I Capture the Castle)
las oraciones diarias, las lecturas religiosas y el acudir a la iglesia son partes necesarias de la vida cristiana. Se nos tiene que recordar continuamente aquello en lo que creemos. Ni esta creencia ni ninguna otra permanecerá automáticamente viva en la mente.
C.S. Lewis (Mero Cristianismo (Spanish Edition))
Elena lo espera en silencio, frente a él pero de espaldas, y antes de que responda dice, mejor no me ponga un nombre, Padre, tal vez si usted o su iglesia encuentran una palabra para nombrarme, después se arroguen el derecho de decirme cómo tengo que ser, cómo tengo que vivir. O morir.
Claudia Piñeiro (Elena sabe)
Los edificios y los adoquines y las escaleras y los callejones y las iglesias y los parques…, todo, la ciudad entera, nos perteneció por un precioso instante que era largo y ancho y, Stu, lo llenamos hasta el último resquicio. Aquello era vivir. Vivir de verdad
Annabel Pitcher (Ketchup Clouds)
Hoy el papa actual vive repitiendo la sentencia medieval, superada por el Vaticano II, de que «fuera de la Iglesia no hay salvación»... Pensar así es tener poca fe e imaginar que Dios tiene el tamaño de nuestra cabeza.
Leonardo Boff
God works in mysterious ways, thought the coyote for a second, but he gets really fucking weird when it comes to poor people and dangerous places.
Gabino Iglesias (Coyote Songs)
Con la Iglesia hemos topado, amigo Sancho.
Miguel de Cervantes Saavedra (Don Quixote)
Podrán sepultarme, si quieren, a doce pies de profundidad y hasta ponerme la iglesia encima, pero yo no me quedaré allí hasta que tú estés conmigo.
Emily Brontë (Wuthering Heights)
Pero con la iglesia el fuego viene primero. Las preguntas después. Es una época peligrosa para ser mujer.
Shelby Mahurin (Asesino de brujas: La bruja blanca)
Hubo extracción de hombres. Vi la raíz morada del augurio. Vi a los insectos libando el llanto, vi sangre en las iglesias amarillas
Antonio Gamoneda
What's the deal with the bossman?" Urian asked him. Alexion shrugged. "I don't know. He came in last night with a book, went to his room to read, I suppose, and then he came out here this morning and has been playing . . . those songs ever since." Those songs were ballads, which Acheron never played. God-smack, Sex Pistols, TSOL, Judas Priest, but not . . . "Is that . . ." Urian physically cringed before he spat out the name, "Julio Iglesias?" "Enrique." Urian grimaced in horror. "I didn't even know he knew any mellow shit. Dear gods . . .is he ill?" "I don't know. In nine thousand years, I've never seen him like this before." Urian shuddered. "I'm beginning to get scared. This has to be a sign of the Apocalypse. If he breaks out into Air Supply, I say we sneeak up on him, drag him outside and beat the holy shit out of him.
Sherrilyn Kenyon (Acheron (Dark-Hunter, #14))
When you see some racist shit going down, you speak the fuck up. Your words will mean something…and so will your silence.
Gabino Iglesias (The Devil Takes You Home)
You know, because sometimes God is your copilot, but it’s the Devil who takes you home.
Gabino Iglesias (The Devil Takes You Home)
Déjense de perder su tiempo en Iglesias y en escuelas; es plata tirada a la calle. Dios no es nadie; la ciencia, un cáncer para el alma. Saber es sufrir, ignorar, comer, dormir y no pensar, la solución exacta del problema, la única dicha de vivir.
Eugenio Cambaceres (Sin rumbo)
Never give up on your dreams
Enrique Iglesias (Enrique Iglesias - Enrique)
There is something unsettling about how we’re given life and then spend a large part of it trying to engineer better ways of killing others.
Gabino Iglesias (The Devil Takes You Home)
—Hijo mío, la Santa Madre Iglesia está a la derecha, pero Jesucristo siempre estuvo a la izquierda—le decía
Isabel Allende (La casa de los espíritus)
Unos se casan por la iglesia, otros se casan por el juzgado y yo me casé por idiota.
César Pérez Gellida (Memento mori (Versos, canciones y trocitos de carne, #1))
Aun con la pandereta y los cánticos festivos, estos días, la iglesia parece menos fiesta y más prisión.
Elizabeth Acevedo (Poet X)
Y la iglesia era sabia, sutil y conocía muchas maneras de esquilmar una oveja, o una nación.
Mark Twain (Un Yanki en la Corte del Rey Arturo)
La Iglesia tampoco es tan fanática de Dios, que yo haya visto. Lo tratan más o menos igual que un abogado trata la ley. Como algo que sortear.
Joe Abercrombie (The Devils (The Devils, #1))
¡Cosa extraña que haya estómagos privilegiados y estómagos sujetos a leyes inviolables y que la iglesia tenga la llave de los estómagos!
Esteban Echeverría (El Matadero)
a silent ally isn’t a thing.
Gabino Iglesias (The Devil Takes You Home)
All stories are ghost stories, and some stories turn us into ghosts.
Gabino Iglesias (House of Bone and Rain)
The thing about humanity is that it’s always worse than the worst you can imagine.
Gabino Iglesias (The Devil Takes You Home)
—La Iglesia anglicana —dijo Chancellor, con su acento de Cambridge y su habitual estilo declamatorio —es una institución pensada para gentes con temperamento religioso, pero sin fe. Puro sentido común. Ideal para Inglaterra. Excelente institución.
Enric González (Historias de Londres)
Pienso que la iglesia va a excomulgarnos. Repartimos la absolución y llevamos la luz a algunas almas oscuras. -Y somos más caros. -Cierto, somos más caros, pero tampoco nadie tiene que ponerse de rodillas a la hora de acostarse y darnos las gracias.
Zoran Drvenkar (Sorry)
Estamos aquí para desaprender las enseñanzas de la iglesia, el estado y nuestro sistema educativo. Estamos aquí para tomar cerveza. Estamos aquí para matar la guerra. Estamos aquí para reírnos del destino y vivir tan bien nuestra vida que la muerte tiemble al recibirnos.
Bukowski, Charles
A los quince años me alejé de la Iglesia para siempre, no por falta de fe en Dios —eso vino más tarde—, sino por el machismo inherente a toda organización religiosa. No puedo ser miembro de una institución que me considera persona de segunda clase y cuyas autoridades, siempre hombres, imponen sus reglas con la fuerza del dogma y gozan de impunidad.
Isabel Allende (Mujeres del alma mía: Sobre el amor impaciente, la vida larga y las brujas buenas)
La historia no ha cambiado. Hace mil anos ellos eran los duenos del mundo. Hoy en dia lo siguen siendo. Claro, lo tienen que compartir con los grandes magnates de la tierra, esos que controlan el petroleo, las drogas, la tecnologia y por supuesto la television y la radio. La Iglesia domina los miedos y la promesa de la salvacion; las grandes empresas tambien manipulan los miedos y los paliativos para estos: la satisfaccion de las necesidades basicas - y las no tan basicas que hoy en dia parecen primordiales: carro, casa, belleza y entretenimiento - , una via directa al consimismo. Ambos en busca de lo mismo, la minipulacion del pueblo que los lleva a la gallina de los huevos de oro: el dinero de las masas. No es causalidad que la gente no quiera pensar. La Iglesia se encargo por siglos de esto, evitando la lectura de cualquier cosa que no fuese su religion. Desde Aristoteles, Ovidio, Pitagoras, Platon, Socrates, Antistenes, Heraclito, hasta Voltaire, Huxley, Hesse, Sade, Maquiavelo, Rousseau, Nietzsche, Dumas, entre otros, fueron censurados.
Antonio Guadarrama Collado (Cóatl: el misterio de la serpiente)
¿Significaba que, si los judíos estuvieran en el poder en lugar de la Iglesia, ellos también utilizarían a Dios para destruir a los no creyentes? ¿Era inevitable que el poder religioso absoluto llevara aparejada una absoluta crueldad? «Ha-Rakhaman, Padre Nuestro del Cielo, único Dios de todos, ¿por qué permites que se cometan tantas matanzas en tu Nombre?»
Noah Gordon (El Último Judío)
The worst thing about smart women is that they smell the stupidity on everyone else.
Gabino Iglesias (House of Bone and Rain)
Men often complain about women because they know how to hurt us with words. We do the same. I think the only reason we complain about women is because they do it better.
Gabino Iglesias (The Devil Takes You Home)
They say anger is poison to your soul, but I think it feeds other parts of you. It can be like gasoline for your soul, but also like cocaine for your spirit.
Gabino Iglesias (House of Bone and Rain)
Life is what happens between the things we think we know and the things we learn about too late to do anything about it.
Gabino Iglesias (The Devil Takes You Home)
Vengeance is like any other drug; it destroys your life while making you feel good for a useless moment.
Gabino Iglesias (House of Bone and Rain)
y me reiría sobre las aguas apacibles de cuantos se casan en iglesias a través del fino hueso de una liebre.
W.B. Yeats
No sé qué cosa sea Dios y desconozco dónde se encuentra, pero sí estoy seguro de que no es en una iglesia, y mucho menos en los corazones de los hombres.
Gilmer Mesa (Aranjuez)
Rubén Iglesias shrugged to indicate that he was philosophical about it all, having received the kinder end of the gun,
Ann Patchett (Bel Canto)
La moda fue hecha para quien carece de gusto, la etiqueta para quien carece de educación y las iglesias para quienes carecen de fe
Espido Freire (Llamadme Alejandra)
La Iglesia existe con el fin de atraer a los hombres a Dios, pero los obispos y los papas son hombres, igual que los reyes, y experimentan las mismas pasiones.
Edward Rutherfurd (París)
Al igual que toda institución gigantesca y poderosa, la Iglesia constituía un blanco natural para la sátira.
Edward Rutherfurd (Londres)
Rezo a Dios por este país. En serio. Rezo. No voy a la iglesia. ¿Para qué hablar con esos muñecos? Yo hablo aquí.
Cormac McCarthy (Meridiano de sangre)
Caminábamos con los diez demonios, ¡fiera compaña!, mas en la taberna con borrachos, con santos en la iglesia. 15
Dante Alighieri (La divina Comedia: Clásicos de la literatura (Spanish Edition))
Se hizo de noche. Las campanadas de la iglesia a los lejos la aclararon. Había olvidado su propia muerte.
Mónica Lavín
Pobres animales atropellados por el hombre, despreciados por la Iglesia y dejados a su suerte por la mano infame de Dios.
Fernando Vallejo (Peroratas)
Le repugnaban los hombres tatuados. En el pueblo no había visto a nadie así y, por otra parte, ni Robert Redford ni Julio Iglesias ni nadie verdaderamete fino y decente se tatuaba.
Rosa Montero (Te trataré como a una reina)
La iglesia no satisface expectativas, celebra misterios.
Carlo Maria Martini (¿En qué creen los que no creen? Un diálogo sobre la ética en el fin del mundo)
La iglesia esta bajando de su nivel espiritual al nivel de las luchas mundanas y no vamos a tener mas remedio q encontrarnos con ellas en ese nivel.
Mendoza (La Que Te Llama Vida: Ines M. Mendoza Rivera Su Vida Interior En Sus Diarios y Cartas (Coleccion Documentos) (Spanish Edition))
Mendoza Rivera lamento públicamente la intervención de la iglesia en asuntos políticos que según esta le hacían peder la fe al pueblo en sus guías espirituales.
Daisy Sanchez (La Que Te Llama Vida: Ines M. Mendoza Rivera Su Vida Interior En Sus Diarios y Cartas (Coleccion Documentos) (Spanish Edition))
Mediante la imposición y el miedo, una Iglesia solo puede conseguir o gente interesada o acobardada, no verdaderos creyentes.
Vincent
El acudía a la sinagoga porque buscaba compañía y unión con otras personas; los católicos iban a la iglesia porque buscaban estar solos con Dios.
Stieg Larsson (The Girl Who Played with Fire (Millennium #2))
El día en que comiencen de nuevo a surgir en la Iglesia vocaciones misioneras, podremos decir que ha comenzado de veras la renovación promovida por el concilio
Rafael Moya (Lecciones de espiritualidad misionera)
Ejército, matrimonio, Iglesia y banca: los cuatro jinetes del Apocalipsis.
Carlos Ruiz Zafón (The Shadow of the Wind (The Cemetery of Forgotten Books, #1))
Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,
Casiodoro de Reina (Reina Valera 1960)
Iglesia anglicana.
Edward Rutherfurd (Londres)
Amor es mi iglesia. Amar es mi oración. Amante es mi designación.
Abhijit Naskar (Sin Dios Sí Hay Divinidad: The Pastor Who Never Was)
Así procede la iglesia; todas hacen lo mismo: controlar, destruir y erradicar cualquier sensación placentera.
Philip Pullman (La daga (La Materia Oscura))
A veces, cuando entro en una iglesia, no estoy segura de si se supone que debería estar allí, aunque me siento como en casa. Mi casa no siempre ha sido un lugar acogedor para mí.
Casey McQuiston (I Kissed Shara Wheeler)
…un cardenal afeminado no es un príncipe de la Iglesia, es un travesti, y su sotana una bata: así la siente…
Fernando Vallejo
En un mundo donde pocos sabían leer, toda la educación se hallaba en manos de la Iglesia.
Edward Rutherfurd (Londres)
De camino a la iglesia, pasé por McDonald’s a por una Coca-Cola light.
Ottessa Moshfegh (Nostalgia de otro mundo: El nuevo libro de la aclamada autora de «Mi año de descanso y relajación» (Spanish Edition))
¡Imagina lo que sería posible si dejamos de ir a la iglesia y empezamos a ser la iglesia!
Craig Groeschel (El cristiano ateo (Spanish Edition))
La vida de la Iglesia es una sinfonía. Cada instrumento tiene el deber de alabar a los demás, pero no de imitarlos. El tambor no imita la flauta, pero no la censura… Es un poco ridículo, pero tiene su papel. Y los demás instrumentos, ¿pueden mofarse del bombo? No, porque no son bombo. Es como el arco iris… El rojo ¿puede censurar al amarillo? Cada uno tiene su papel.
Alberto Hurtado Cruchaga
Que un protestante se muera en domingo lo entiendo, siendo Lutero el diablo. ¿Pero un católico?. Tampoco entiendo que los terremotos tumben iglesias, y con gentecita devota adentro.¡Qué! ¿No estamos los católicos seguros ni en las iglesias, a salvo de la ira de Dios? Está uno tranquilo en una iglesia escampándose del aguacero o de la música disco cuando ¡pum! le da al Otro por temblar, por tirarle a uno el techo encima, las torres y los candiles, el pararrayos y el reloj. Vivir en sí es un peligro y en las iglesias ni se diga con la protección de arriba.
Fernando Vallejo
No faltaban señales de lo que hacia pobres a aquella gente desgraciada: los impuestos del Estado, los diezmos para la iglesia, los impuestos para el señor, los impuestos locales y generales, habían de ser pagados sin remedio, de acuerdo con un cartel fijado en el pueblo de modo visible, y lo que más raro parecía es con todos esos impuestos estuviera el pueblecillo todavía en pie.
Charles Dickens (Historia de dos ciudades)
Afuera los primeros pájaros cantan tristes, llamando al sol. Es la hora de las tinieblas. Y la iglesia está helada, como llena de demonios, mientras seguimos en la noche recitando los salmos.
Ernesto Cardenal (Vida perdida. Memorias, I (Spanish Edition))
Si la gente dejase de temer el infierno ¿cómo podríamos conseguir que diese limosna e hiciera penitencia, en compensación por sus pecados? Sin el infierno, la iglesia podría cerrar la tienda”.
Maurice Druon (The King Without a Kingdom (The Accursed Kings, #7))
Francisco Sforza tuvo siempre por adversario a los Bracceschi, y se vigilaron mutuamente; al fin, Francisco volvió sus miras hacia la Lombardía, y Braccio hacia la Iglesia y el reino de Nápoles.
Niccolò Machiavelli (El Principe)
BERNARDA.— Las mujeres en la iglesia no deben mirar más hombre que al oficiante, y a ése porque tiene faldas. Volver la cabeza es buscar el calor de la pana. MUJER 1.— (En voz baja) ¡Vieja lagarta recocida! LA PONCIA.— (Entre dientes) ¡Sarmentosa por calentura de varón! BERNARDA.— (Dando un golpe de bastón en el suelo) ¡Alabado sea Dios! TODAS.— (Santiguándose) Sea por siempre bendito y alabado.
Federico García Lorca (La casa de Bernarda Alba)
La Iglesia católica ha sobrevivido durante siglos, no por transmitir un «gen del celibato» de un Papa al siguiente, sino por transmitir los relatos del Nuevo Testamento y de la Ley canónica católica.
Yuval Noah Harari (Sapiens. De animales a dioses: Una breve historia de la humanidad)
«la unión de los miembros de la Iglesia peregrina con los hermanos que durmieron en la paz de Cristo de ninguna manera se interrumpe […] Se refuerza con la comunicación de los bienes espirituales».[290]
Pope Francis (Amoris laetitia: exhortación apostólica postsinodal sobre el amor en la familia)
Así como el pensamiento científico fue reprimido, al inicio, por el poder de la Iglesia que forzó la retractación de Galileo, así acabó imponiéndose luego gracias al poder de la sociedad de la mercancía.
Claus Peter Ortlieb (El absurdo mercado de los hombres sin cualidades: Ensayos sobre el fetichismo de la mercancía)
[Author's note:] When I decided to write this book, I worried that my privilege would make me blind to certain truths, that I would get things wrong, as I may well have. I worried that, as a non-immigrant and non-Mexican, I had no business writing a book set almost entirely in Mexico, set entirely among migrants. I wished someone slightly browner than me would write it. But then I thought, 'If you're a person who has the capacity to be a bridge, why not be a bridge?' So I began. In the early days of my research, before I'd fully convinced myself that I should undertake the telling of this story, I was interviewing a very generous scholar, a remarkable woman who was chair of the Chicana and Chicano studies Department at San Diego State University. Her name is Norma Iglesias Prieto, and I mentioned my doubts to her. I told her I felt compelled, but unqualified, to write this book. She said, "Jeanine. We need as many voices as we can get, telling this story." Her encouragement sustained me for the next four years. I was careful and deliberate in my research. I traveled extensively on both sides of the border and learned as much as I could about Mexico and migrants, about people living throughout the borderlands. The statistics in this book are all true, and though I changed some names, most of the places are real, too. But the characters, while representative of the folks I met during my travels, are fictional.
Jeanine Cummins (American Dirt)
si Cristo hubiese regresado para predicar su mensaje de liberación en la Edad Media, habría sido crucificado de nuevo por los dirigentes de la misma iglesia cuyo poder mundano se había levantado en su nombre.
Mihály Csíkszentmihályi (Fluir (Flow): Una psicologia de la felicidad)
Hijo mío, la Santa Madre Iglesia está a la derecha, pero Jesucristo siempre estuvo a la izquierda —le decía enigmáticamente, entre sorbo y sorbo de vino de misa con que celebraba las visitas de Pedro Tercero.
Isabel Allende (La casa de los espíritus)
A veces me pregunto dónde se habrá desvanecido. En el fondo del mar. Dentro de una grieta o en una galería subterránea cuya existencia sólo ella conoce. En una vieja bañera repleta de un potente ácido. Dentro de un foso carbonero de otros tiempos, de esos a los que dedicaba tantas palabras. En la cripta de una pequeña iglesia de montaña abandonada. En una de las tantas dimensiones que nosotros todavía no conocemos.
Elena Ferrante (The Story of the Lost Child (Neapolitan Novels, #4))
—Hijo mío, la Santa Madre Iglesia está a la derecha, pero Jesucristo siempre estuvo a la izquierda —le decía enigmáticamente, entre sorbo y sorbo de vino de misa con que celebraba las visitas de Pedro Tercero.
Isabel Allende (La casa de los espíritus)
Ya lo dijo un gran doctor de la Iglesia Católica Apostólica Española, ya lo dijo el gran doctor de La vida es sueño, ya dijo que “el delito mayor del hombre es haber nacido”. Ése es, hija, nuestro pecado: el de haber nacido”.
Miguel de Unamuno (San Manuel Bueno, mártir)
Cualquier cooperación humana a gran escala (ya sea un Estado moderno, una iglesia medieval, una ciudad antigua o una tribu arcaica) está establecida sobre mitos comunes que solo existen en la imaginación colectiva de la gente.
Yuval Noah Harari (Sapiens. De animales a dioses: Una breve historia de la humanidad)
Los socialistas más antiguos, que habían sido formados para combatir los "privilegios de clase", daban por sentado que lo que no era hereditario no podía ser permanente. No comprendían que la continuidad de una oligarquía no tiene por qué ser física, ni se pararon a pensar que las aristocracias hereditarias han durado siempre poco tiempo, mientras que las organizaciones basadas en la adopción, como la Iglesia católica, a veces han durado cientos o miles de años.
George Orwell (1984)
2 AM. Es la hora del Oficio Nocturno, y la iglesia en penumbra parece que está llena de demonios. Ésta es la hora de las tinieblas y de las fiestas. La hora de mis parrandas. Y regresa mi pasado. “Y mi pecado está siempre delante de mí.
Ernesto Cardenal (Vida perdida. Memorias, I (Spanish Edition))
Permanezcamos así eternamente, como la estampa de un hombre en un vitral frente a la de una mujer en otro vitral....Entre nosotros, sombras cuyos pasos suenan fríos, son de la humanidad que pasa....Murmullos de plegarias, secretos de (....) pasaran entre nosotros.....A veces el aire se puebla de (.....) de inciensos. Y nosotros siempre en los mismos vitrales, en los colores que el sol nos dará al tocarnos, en las líneas impuestas por la noche al caer...Los siglos no incidirán en nuestro silencio vítreo....Fuera de nosotros pasaran civilizaciones, estallaran revueltas, se sucederán en torbellino las fiestas, pasaran, mansos, pueblos de sólida rutina...Y nosotros, oh, amor mío irreal, tendremos siempre el mismo gesto inútil, la misma existencia falsa. Hasta que un día, al cabo de varios siglos de imperios, la Iglesia se derrumbe y todo se acabe.... Pero nosotros, que de todo eso nada sabemos, perduraremos sin embargo, no se en que espacio, no se cómo, no se cuánto tiempo, vitrales eternos, horas de ingenuo diseño pintado por un artista cualquiera que duerme hace mucho tiempo bajo una tumba goda donde dos ángeles congelan en sus manos de mármol la idea de la muerte.
Fernando Pessoa (Libro del desasosiego)
¿Eres consagrada o consagrado? Sé santo viviendo con alegría tu entrega. ¿Estás casado? Sé santo amando y ocupándote de tu marido o de tu esposa, como Cristo lo hizo con la Iglesia. ¿Eres un trabajador? Sé santo cumpliendo con honradez y competencia tu trabajo al servicio de los hermanos. ¿Eres padre, abuela o abuelo? Sé santo enseñando con paciencia a los niños a seguir a Jesús. ¿Tienes autoridad? Sé santo luchando por el bien común y renunciando a tus intereses personales
Pope Francis (Gaudete et exsultate. Exhortación apostólica sobre la llamada a la santidad en el mundo actual (Documentos MC) (Spanish Edition))
Se estaba dirigiendo sobre todo a su propia gente, que entendía que expulsar a los judíos de la iglesia no era correcto. Entonces apeló a Romanos 14 y a la idea del «hermano más débil» en la iglesia, que requería gracia adicional y mejor lugar
Eric Metaxas (Bonhoeffer: Pastor, mártir, profeta, espía)
Hacía ya mucho tiempo que me vanagloriaba de poseer todos los paisajes posibles, y que se me antojaban irrisorias todas las celebridades de la pintura y de la poesía moderna. Me gustaban las pinturas idiotas: adornos de puertas, decorados, telones de saltimbancos, emblemas, estampas populares; la literatura pasada de moda: latín de iglesia, libros eróticos ignorantes de la ortografía, novelas de nuestras abuelas, cuentos de hadas, libritos infantiles, viejas óperas, estribillos bobos, ritmos ingenuos. Soñaba con cruzadas, viajes de exploración cuya crónica no nos ha llegado, repúblicas sin historia, guerras de religión sofocadas, revoluciones de costumbres, desplazamientos de razas y continentes: creía en todos los encantamientos.
Arthur Rimbaud (A Season in Hell & Other Poems)
El mayor de todos los males es el poder_ contestó el sumo pontífice_, y es nuestro deber borrar cualquier deseo de poder de los corazones y las almas de los hombres. Ésa es la mision de la Iglesia, pues es la lucha por el poder lo que hace que los hombres se enfrentan unos a otros. Ahí radica el mal de nuestro mundo; siempre será un mundo injusto, siempre será un mundo cruel para los menos afortunados. Quién sabe,,, Es posible que dentro de quinientos años los hombres dejen de matarse entre sí. Feliz día será aquel en el que ocurra. Pero el poder forma parte de la misma naturaleza del hombre. Igual que forma parte de la naturaleza de la sociedad que, para mantener unidos a sus súbditos, por el bien de su Dios y d su nación, un rey tenga que mandar ahorcar a quienes no obedezcan su ley. ¿Pues cómo, si no, podría doblegar la voluntad de su súbditos? Además, no debemos olvidar que la naturaleza humana es tan insondable como el mundo que nos acoge y que no todos los demonios temen el agua bendita.
Mario Puzo (The Family)
¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. 15 Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.
Casiodoro de Reina (Reina Valera 1960)
A los diez había escuchado al pastor de nuestra iglesia condenar la homosexualidad. En ese momento no me había dado cuenta de que su sermón me afectaba. Ahora sé que el pastor estaba diciendo que pasaría la eternidad en el infierno por algo sobre lo que no tenía control.
Kevin van Whye (Date Me, Bryson Keller)
La Iglesia católica tiene más responsabilidad que ningún otro factor en lo que es y en lo que no es la América Latina. La conquista española se hizo por y para el catolicismo. El catolicismo sirvió a la conquista y a la colonización, y la conquista y la colonización sirvieron al catolicismo. En seguida, y hasta mediados del siglo XIX, es decir, en los 350 años decisivos en la formación de la cultura y de las estructuras políticas y sociales de Latinoamérica, el catolicismo fue a la vez el cerebro y el espinazo de la sociedad latinoamericana.
Carlos Rangel (Del buen salvaje al buen revolucionario: Mitos y realidades de América Latina)
el error de Aristóteles en cuanto a su visión de la mujer, porque su visión, y no la de Platón, llegaría a dominar durante la Edad Media. De esta manera, la Iglesia heredó una visión de la mujer que en realidad no tenía ninguna base en la Biblia. ¡Pues Jesús no era anti-mujer!
Anonymous
Es para gente como nosotros por lo que existe la universidad, para los desposeídos del mundo; no para los estudiantes, ni para la altruista búsqueda de conocimiento, ni por ninguno de los motivos que se aducen por ahí. Nosotros distribuimos el raciocinio y permitimos el acceso a él de algunas personas comunes, a aquéllos que encajarán mejor en el mundo. Pero se trata sólo de un barniz protector. Al igual que la Iglesia en la Edad Media, a la que le importaban un bledo los seglares e incluso Dios, también nosotros sobrevivimos gracias a nuestros engaños».
John Williams (Stoner)
Ahora la aterraba y la hacía sufrir la gruesa alianza que le brillaba en el anular. Incrédula, hizo un repaso de aquel día: la iglesia, el oficio religioso, la fiesta. Qué he hecho, pensó aturdida por el vino, qué es esta argolla de oro, este cero brillante dentro del que he metido el dedo.
Elena Ferrante (Un mal nombre (Dos amigas, #2))
Su risa me deja de una pieza. Por lo general, no es de las que se ríen por nada. Todo lo contrario, cuando estás con ella te sientes como si descansaras en una iglesia desierta. Por eso me cae bien. Es callada y seria, tiene más de mil años y al verla se diría que sabe hablar con el viento.
Jandy Nelson (I'll Give You the Sun)
Vamos a acabar con los privilegios de la oligarquía, la Iglesia, los latifundistas y el resto de los explotadores del pueblo. Debemos defender la democracia, amigos; pero recuerden que no todo ha de ser política. Sin ciencia, industria y técnica no hay progreso posible, y sin música y arte no hay alma
Isabel Allende (A Long Petal of the Sea)
Un gran número de extraños pueden cooperar con éxito si creen en mitos comunes. Cualquier cooperación humana a gran escala (ya sea un Estado moderno, una iglesia medieval, una ciudad antigua o una tribu arcaica) está establecida sobre mitos comunes que solo existen en la imaginación colectiva de la gente.
Yuval Noah Harari (Sapiens. De animales a dioses: Una breve historia de la humanidad)
Al final, la felicidad se mide a partir de la satisfacción que una persona declara sentir sobre su propia vida, y quizá sea más sencillo estar satisfecho con ella si uno tiene dinero, se ciñe a las normas sociales, acomoda sus juicios a lo que diga la iglesia y no se preocupa demasiado por las injusticias.
Barbara Ehrenreich (Sonríe o muere. La trampa del pensamiento positivo)
No le fue fácil meter en la maleta el día en que hicieron su primera comunión las tres juntas. La vela, el libro y la foto afuera de la iglesia cupieron muy bien, pero no así el sabor de los tamales y del atole que Nacha les había preparado y que habían comido después en compañía de sus amigos y familiares.
Laura Esquivel
encaró La maldición de la Iglesia, a fin de conocer esa fórmula sacrílega Mediante la cual se conjura la ayuda de un demonio. Un relámpago semejante a la grieta del destino desgarró la noche: La obra de Dios quedó anclada en aquel resplandor En el que todos los soles diarios del tiempo se concentraron en uno
Sylvia Plath
El olor de las flores cortadas dentro de un recipiente con agua es algo que no soporto. Huele a iglesia. Huele a cementerio. Huele a casa de muerto. Huele a tristeza. Las flores no se hicieron para ser cortadas. Odio que me las regalen y no resisto entrar en una floristería sin que se me revuelva el estómago.
Sara Jaramillo Klinkert (Cómo maté a mi padre)
La sospecha o la acusación de intolerancia a quienes tienen convicciones firmes es típica de la «dictadura del relativismo». Es una manifestación de la crisis profunda de gran parte de la cultura occidental: la crisis de la razón, que reniega de su propia esencia, conocer la verdad y el sentido de la existencia.
Fernando Ocáriz (Sobre Dios, la Iglesia y el mundo (Spanish Edition))
Mi querida prima de ojos azules: Hoy amanecí loca, y como todas las personas fastidiosas y tontas, he decidido obsequiarte con mi locura y mis disparates; yo sé que será una lata horrible, pero ya no se puede remediar nada porque ya empecé la carta y te la pienso mandar. Ante todo, siento ganas de hablar contigo sobre versos y poemas, pero no aquí, en la ciudad llena de bullicio, entre las calles plenas de algarabía, sino allá, en Los Teques, en el pueblo dulce y bueno con su iglesia blanca y tibia, con su plaza festiva. ¿Cómo estás? ¿Cómo tienes el pelo? ¿Muy rubio? ¿El pelo de oro y diamantes como el de las princesas encantadas y las ninfas del día? Di que lo tienes rubio porque el sol te regaló uno de sus más claros destellos y los crisantemos decidieron perfumártelo y engalanártelo con el mejor de sus perfumes. ¿Te fijas? ¡No puedo hablar sin salir a buscar frases tontas y barbaridades! Reciban besos y abrasos de la poetisa: Ida y Vuelta
Gabriela Kizer (Ida Gramcko)
That what happens in la frontera is so problematic is shocking. Viewed from the border itself, the conflict is not between two countries; it’s an argument between neighbors that occupy the same land but don’t share the same privileges, and it’s an argument often policed by people who don’t even live anywhere near that neighborhood.
Gabino Iglesias (The Devil Takes You Home)
4 Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono; 5 y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre,
Casiodoro de Reina (Reina Valera 1960)
Aquella sociedad potosina, enferma de ostentación y despilfarro, sólo dejó a Bolivia la vaga memoria de sus esplendores, las ruinas de sus iglesias y palacios, y ocho millones de cadáveres de indios. Cualquiera de los diamantes incrustados en el escudo de un caballero rico valía más, al fin y al cabo, que lo que un indio podía ganar en toda su vida de mitayo, pero el caballero se fugó con los diamantes. Bolivia, hoy uno de los países más pobres del mundo, podría jactarse -si ello no resultara patéticamente inútil- de haber nutrido la riqueza de los países más ricos. En nuestros días, Potosí es una pobre ciudad de la pobre Bolivia: "La ciudad que más ha dado al mundo y la que menos tiene", como me dijo una vieja señora potosina, evuelta en un kilométrico chal de lana de alpaca, cuando conversamos ante al patio andaluz de su casa de dos siglos. Esta ciudad condenada a la nostalgia, atormentada por la miseria y el frío, es todavía una herida abierta del sistema colonial en América: una acusación. El mundo tendría que empezar por pedirle disculpas.
Eduardo Galeano
Por lo general, el mayor enemigo para nuestro éxito en el futuro es nuestro éxito en el pasado.
Rick Warren (Una iglesia con propósito (Spanish Edition))
Cuando hablamos de visión, estamos hablando de algo que estamos persiguiendo y que aún no hemos alcanzado. Una vez alcanzada la visión, ya deja de ser visión y pasa a ser realidad.
Miguel Núñez (Iglesia conforme al corazón de Dios (Spanish Edition))
Dios nos creó cuando no tenía necesidad de nosotros y Dios nos salvó cuando podía habernos condenado ejerciendo Su justicia. En
Miguel Núñez (Enseñanzas que transformaron el mundo: Un llamado a despertar para la iglesia en Latino América. (Spanish Edition))
Being broke is not a financial status; it’s a state of mind.
Gabino Iglesias (The Devil Takes You Home)
She was angry and frustrated, and something was telling her that making assholes bleed was the only way to improve her mood.
Gabino Iglesias (Coyote Songs)
Destierro is to have your home negated, to be ripped from the place where you belong, to be uprooted from your land.
Gabino Iglesias (House of Bone and Rain)
No es que Dios quiera la enfermedad, pero la permite para que el ser humano sea capaz de profundizar en su situación.
Fernando Rivas Rebaque (Terapia de las enfermedades espirituales en los padres de la Iglesia (colección Betel) (Spanish Edition))
Tenemos que dar un rodeo, dejar las colinas y los bosques y volver a nuestros estudios, a la iglesia, a nuestra Biblia y a ponernos de rodillas. De otro modo, el amor por la naturaleza empezaría a convertirse en una religión de la naturaleza, y entonces, aun cuando no nos condujera a «los oscuros dioses de la sangre», nos llevaría a un alto grado de insensatez.
C.S. Lewis (The Four Loves)
Instálese en un rincón tranquilo, cerca de la iglesia y de la gente sencilla y buena: o si tiene grandes deseos de dejar descendencia, cásese con alguna muchacha pobre y buena. Olvídese de este mundo ruidoso y de todas sus lujosas tentaciones, y que él también lo olvide. En este mundo no hay consuelo. Ya lo ve usted: no hay más que enemigos, traiciones y pecados
Nikolai Gogol (Las almas muertas / La tercera orden de San Vladimiro)
La Iglesia, con el Espíritu Santo, bendice primero a la Santísima Virgen y después a Jesucristo: Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre, Jesús. Y esto no porque la Virgen María sea mayor que Jesucristo o igual a El -lo cual sería intolerable herejía-, sino porque para bendecir más perfectamente a Jesucristo hay que bendecir primero a María[
Luis María Grignion de Montfort (Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen)
Yo no sé nada de Dios (...), pero sí sé algo de la tradición. Tú y yo somos gente literal. Sea cual sea la interpretación más obvia, ésa es nuestra verdad. Cuando las iglesias antiguas proclamaron sus leyes, sentaron un precedente. Ellos creen que la tierra consagrada rechaza nuestras almas y, puesto que su convicción es tan fuerte, nuestros cuerpos sienten dolor.
Brenna Yovanoff (The Replacement)
Gonzalo, cuando se sentaba allí y veía jugar a su hermana, siempre recordaba a su madre, contándole que ella en su tierra tenía un patio igual, con esos mismos azulejos, y miraba a su marido y lo besaba con la sonrisa. La cocina siempre estaba encendida, calentando el hogar, tenía una alacena enorme donde se guardaban las vasijas repletas de comida y un balcón por donde se podía ver la iglesia. Grandes dormitorios con cortinas blancas y colchas tejidas entre las risas y los llantos de muchas mujeres, cada cabecero de hierro o de madera finamente labrada podía contar una historia; habían nacido y muerto muchos Guzmán en aquellas camas, entre aquellos muros se vivía en paz con todo lo necesario para pasar los largos inviernos. Aquel
Reyes Galaz (Cántaras vacías (La mirada de los Guzmán nº 1) (Spanish Edition))
La vida es como una vela prendida. Todos cuando nacemos llevamos una con nuestro nombre reflejado en ella. La única diferencia entre unos y otros es que hay personas que traen una pequeña vela, como la de un cumpleaños, y otros traen consigo un cirio, como los que colocan en las iglesias. Unas, desgraciadamente, se consumen antes que otras, pero todas acaban apagándose.
Audrey Dry (Sin mirar atrás)
El Occidente cristiano considera que el hombre depende por entero de la gracia divina o, por lo menos, de la Iglesia, único instrumento terrenal de la redención sancionado por Dios. Oriente, por el contrario, insiste una y otra vez en afirmar que el ser humano es el único responsable de su evolución espiritual. Oriente, en efecto, cree que es posible redimirse a sí mismo.
C.G. Jung (Psicología de la religión oriental (Pliegos de Oriente) (Spanish Edition))
El primer punto. Es necesario que todas cosas de las cuales queremos hacer elección sean indiferentes o buenas en sí, y que militen dentro de la santa madre Iglesia jerárquica, y no malas ni repugnantes a ella. Segundo. Hay unas cosas que caen debajo de elección inmutable, así como son sacerdocio, matrimonio, etc.; hay otras que caen debajo de elección mutable, así como son tomar beneficios o dejarlos, tomar bienes temporales o lanzallos. Tercero. En la elección inmutable, que ya una vez se ha hecho elección, no hay más que eligir, porque no se puede desatar; así como es matrimonio, sacerdocio, etc. Sólo es de mirar que, si no ha hecho elección debida y ordenadamente sin afecciones desordenadas, arrepintiéndose, procure hacer buena vida en su elección.
Ignatius of Loyola (The Spiritual Exercises)
Creemos en un Dios todopoderoso que ejerce su influencia en este mundo y en el siguiente, y nos parece lo más normal, pero somos incapaces de abrir nuestras mentes un poco más allá. Yo creo que ambas cosas son compatibles. Pero este pensamiento ha sido hábilmente aniquilado por la Iglesia en el pasado, convirtiendo en hereje a cualquiera que se saliese un milímetro de la ortodoxia.
Enrique Laso (El Rumor de los Muertos)
hay dos elementos en mí, compitiendo con el ser humano en el que debo intentar convertirme. Estos son el ser Animal y el ser Diabólico. El ser Diabólico es el peor de los dos. Por eso un hipócrita frío y autocomplaciente que acude regularmente a la iglesia puede estar mucho más cerca del infierno que una prostituta. Aunque, naturalmente, es mejor no ser ninguna de las dos cosas. 6.
C.S. Lewis (Mero Cristianismo (Spanish Edition))
Cuando alguien pregunta para qué sirve la filosofía, la respuesta debe ser agresiva ya que la pregunta se tiene por irónica y mordaz. La filosofía no sirve ni al Estado ni a la Iglesia, que tienen otras preocupaciones. No sirve a ningún poder establecido. La filosofía sirve para entristecer. Una filosofía que no entristece o no contraría a nadie no es una filosofía. Sirve para detestar la estupidez, hace de la estupidez una cosa vergonzosa. Solo tiene este uso: denunciar la bajeza del pensamiento bajo todas sus formas. ¿Existe alguna disciplina, fuera de la filosofía, que se proponga la crítica de todas las mixtificaciones, sea cual sea su origen y su fin? Denunciar las ficciones sin las que las fuerzas reactivas no podrían prevalecer. Denunciar en la mixtificación esta mezcla de bajeza y estupidez que forma también la asombrosa complicidad de las víctimas y de los autores. En fin, hacer del pensamiento algo agresivo, activo y afirmativo. Hacer hombres libres, es decir, hombres que no confundan los fines de la cultura con el provecho del Estado, la moral o la religión. Combatir el resentimiento, la mala conciencia, que ocupan el lugar del pensamiento. Vencer lo negativo y sus falsos prestigios. ¿Quién, a excepción de la filosofía, se interesa por todo esto? La filosofía como crítica nos dice lo más positivo de sí misma: empresa de desmixtificación. Y, a este respecto, que nadie se atreva a proclamar el fracaso de la filosofía. Por muy grandes que sean, la estupidez y la bajeza serían aún mayores si no subsistiera un poco de filosofía que, en cada época, les impide ir todo lo lejos que querrían, que respectivamente les prohíbe, aunque solo sea por el qué dirán, ser todo lo estúpida y lo baja que cada una por su cuenta desearía. No les son permitidos ciertos excesos, pero ¿quién, excepto la filosofía, se los prohíbe? ¿quién les obliga a enmascararse, a adoptar aires nobles e inteligentes, aires de pensador.
Gilles Deleuze (Nietzsche and Philosophy)
Del año 1696 recuerdo dos acontecimientos. Hacía unos años que se había trazado una nueva calle paralela a la vieja muralla del norte de la ciudad, que se estaba cayendo a pedazos. A esa nueva calle la llamaron Wall Street, o calle del Muro. Ese año, los anglicanos sentaron los cimientos de una gran iglesia en la esquina de Wall Street y Broadway, a la que pusieron por nombre Trinity Church, o iglesia de la Trinidad.
Edward Rutherfurd (Nueva York)
What's the deal with the bossman?" Urian asked him. Alexion shrugged. "I don't know. He came in last night with a book, went to his room to read, I suppose, and then he came out here this morning and has been playing . . . those songs ever since." Those songs were ballads, which Acheron never played. God-smack, Sex Pistols, TSOL, Judas Priest, but not . . . "Is that . . ." Urian physically cringed before he spat out the name, "Julio Iglesias?" "Enrique." Urian grimaced in horror. "I didn't even know he knew any mellow shit. Dear gods . . .is he ill?" "I don't know. In nine thousand years, I've never seen him like this before." Urian shuddered. "I'm beginning to get scared. This has to be a sign of the Apocalypse. If he breaks out into Air Supply, I say we sneak up on him, drag him outside and beat the holy shit out of him.
Sherrilyn Kenyon (Acheron (Dark-Hunter, #14))
No se puede eliminar fácilmente a una persona viva. La persona que ama tiene una visión clara y no se deja engañar por los políticos. Y a la persona que sabe ser juguetona no se la encontrará en una iglesia, un templo, una mezquita o una sinagoga. A esos sitios van los que han muerto antes de la muerte, los que defienden un punto de vista contrario a la vida, el amor, el juego, la alegría, contrario al universo entero.
Osho (La pasión por lo imposible: La búsqueda de la verdad, la bondad y la belleza en el camino del autoconocimiento)
También quería crear un panteón para él y su familia; para ello eligió un pequeño pero elegante convento, con su correspondiente iglesia, situado en el centro de Milán (Santa Maria delle Grazie), e hizo que un amigo de Leonardo, Donato Bramante, lo reconstruyera. Para la pared norte del nuevo comedor de los frailes, o refectorio, encargó a Leonardo que pintara una última cena, una de las escenas más populares del arte religioso.
Walter Isaacson (Leonardo da Vinci: La biografía)
Esta noche, nuestra oración no puede ser diferente. Pues, como recordaba el Metropolita Ignacio IV Hazim, sin el Espíritu Santo Dios resulta lejano, Cristo permanece en el pasado, la Iglesia se convierte en una simple organización, la autoridad se transforma en dominio, la misión en propaganda, el culto en evocación y el actuar de los cristianos en una moral de esclavos (cf. Discurso en la Conferencia Ecuménica de Uppsala, 1968).
Pope Francis (LA ALEGRÍA DEL AMOR. Edición de trabajo de la Exhortación apostólica postsinodal Amoris Laetitia: Edición de trabajo de la exhoratación aposólica ... ... laetitia (Familia nº 2) (Spanish Edition))
If you’re Black or brown, the value of your life is less than the fragile masculinity of a cop who wants to feel superior or a racist who wants you out of the way so they’re not forced to face someone they don’t understand.
Gabino Iglesias (The Devil Takes You Home)
Pero la belleza, la belleza auténtica, termina donde empieza el aire intelectual. El intelecto es, por sí mismo, un modo de exageración y destruye la armonía de cualquier rostro. En el momento en que alguien se sienta a pensar, todo él se convierte en nariz o en frente o en algo espantoso. Repara en quienes triunfan en cualquier profesión docta. Son absolutamente imposibles. Con la excepción, por supuesto, de la iglesia. Pero sucede que en la iglesia no se piensa.
Oscar Wilde (The Picture of Dorian Gray)
Serán nuestros amigos los que en el futuro sepan de nuestro sacrificio. Serán nuestros hermanos, todos aquellos que nos ayuden en nuestra empresa. Con las ruinas de los conventos vamos a construir la ciudad de nuestros hijos, de nuestros nietos, la ciudad de acero y cristal que vemos en sueños, donde la gente crea lo que le dé la gana, donde no haya fueros, donde la iglesia no sea dueña de todas las riquezas, de nuestras vidas, nuestras muertes y nuestras conciencias.
Celia del Palacio (No me alcanzará la vida)
Las masas se venden por un salario, los capitalistas son unos hijos de puta que te seccionan la yugular, recogen tu sangre en frascos y la venden al mejor postor, la religión es el opio de las masas y las iglesias son empresas capitalistas organizadas para hacer dinero y asegurarse poder e influencia. Por supuesto, las leyes favorecen a los ricos y a los poderosos, el poder sólo desea engendrar más poder de la misma manera que el capiral sólo quiere engendrar más capital.
Joyce Carol Oates (The Gravedigger's Daughter)
«La iglesia primitiva avanzó con poder porque era una iglesia que oraba (Hch. 4:31). Si hoy en día somos tan competentes en los mecanismos del ministerio que podemos tener éxito sin el poder de lo alto, hemos fracasado. Pero si nuestras iglesias atienden hoy a este convincente llamado a la oración de John Onwuchekwa, también prevaleceremos contra todas las potestades terrenales, ¡para la gloria de Dios!». Ray Ortlund, pastor principal, Immanuel Church, Nashville, Tennessee
John Onwuchekwa (La oración: Cómo orar juntos moldea la iglesia (Spanish Edition))
Cuando alguien pregunta para qué sirve la filosofía, la respuesta debe ser agresiva ya que la pregunta se tiene por irónica y mordaz. La filosofía no sirve ni al Estado ni a la Iglesia, que tienen otras preocupaciones. No sirve a ningún poder establecido. La filosofía sirve para entristecer. Una filosofía que no entristece o no contraría a nadie no es una filosofía. Sirve para detestar la estupidez, hace de la estupidez una cosa vergonzosa. [...] En fin, hacer del pensamiento algo agresivo, activo y afirmativo. Hacer hombres libres, es decir, hombres que no confundan los fines de la cultura con el provecho del Estado, la moral o la religión. [...] Por muy grandes que sean, la estupidez y la bajeza serían aún mayores si no subsistiera un poco de filosofía que, en cada época, les impide ir todo lo lejos que querrían, que respectivamente les prohíbe, aunque sólo sea por el qué dirán, ser todo lo estúpida y lo baja que cada una por su cuenta desearía.
Gilles Deleuze (Nietzsche and Philosophy)
Mi padre era muy inteligente y como todos los hombres inteligentes, muy bondadoso. Una vez me dijo que me fijara bien en los soldados, en los uniformes, en los cuarteles, en las banderas, en las iglesias, en los sacerdotes y en las carnicerías, ya que todo eso iba a desaparecer, y algún día podría contarle a mis hijos que había visto esas cosas. Hasta ahora, desgraciadamente, no se ha cumplido su profecía”. Tomado de "Lugares con genio: los escritores y sus ciudades, Fernando Savater
Jorge Luis Borges
Dos mil años llevamos de civilización cristiana sin querer ver ni oír, haciéndonos los desentendidos, atropellando a los animales, cazándolos por sus colmillos o sus pieles, experimentando con ellos, inoculándoles virus y bacterias, rajándolos vivos para ver como funcionan sus órganos y sus cerebros, maltratándolos, torturándolos, vejándolos, enjaulándolos, asesinándolos, abusando de su estado de indefensión, con la conciencia tranquila y la alcahuetería de la Iglesia y la indiferencia de Dios.
Fernando Vallejo (Peroratas)
Y cuando otra cosa no tuviese sino el creer, como siempre creo, firme y verdaderamente en Dios y en todo aquello que tiene y cree la Santa Iglesia Católica Romana, y el ser enemigo mortal, como lo soy, de los judíos, debían los historiadores tener misericordia de mí y tratarme bien en sus escritos. Pero digan lo que quisieren; que desnudo nací, desnudo me hallo: ni pierdo ni gano; aunque, por verme puesto en libros y andar por ese mundo de mano en mano, no se me da un higo que digan de mí todo lo que quisieren.
Miguel de Cervantes Saavedra (Don Quijote de la Mancha)
no hay cuchillo Que pueda rivalizar con esa aguzada vista que adivina que la vanidad Acecha a las muchachas sencillas, devotas de la iglesia, Y que el horno del corazón Anhela más que nada cocer una masa ... Por eso lo legan todo al rey de la negrura. La peor de las cerdas Rivaliza con la mejor de las reinas Sobre el derecho a proclamarse la esposa de Satán; Alojados en la tierra, esos millones de novias acaban dando alaridos. Algunas arden rápido, otras, más despacio, Atadas a la estaca del aquelarre del orgullo.
Sylvia Plath
Por esta floristería pasan hombres y mujeres que necesitan comunicar una emoción o enviar un mensaje para el que no encuentran las palabras: respeto, agradecimiento, admiración, desamor, pérdida, amor, celebración... Unos compran flores para un nacimiento y otros por una muerte. Unos las encargan para restar sobriedad a sus despachos, otros para dar vida a sus casas. Algunos las prefieren vivas, aún prendidas de la tierra, otros muertas o disecadas. En unos casos las prefieren a punto de abrirse para que duren más, a otros en cambio les gustan perecederas como las margaritas que empiezan a deshojarse. De una en una o de cien en cien... a veces las enviamos al camerino del teatro español, otras forman coronas en la iglesia de San Sebastián, las compras madres a sus madres, infieles a sus mujeres, amantes a sus amantes, el Palace para su retretes, las ancianas para sus balcones... Yo tengo la teoría de que a cada persona le corresponde una flor. Y a cada etapa de su vida, también. Hay mujeres que compran flores y otras que no. Eso es todo
Vanessa Montfort (Mujeres que compran flores)
Creo que el reto más grande que tenemos por delante como iglesia de Jesucristo hoy en día es aprender a diferenciar muy bien lo esencial de lo secundario, no aceptar lo secundario como esencial, darle al evangelio el lugar preeminente y a todo lo demás ponerle un signo de interrogación, venga de donde venga, en lugar de adoptarlo automáticamente sin analizarlo antes, como si fuera la última revelación absoluta de Dios simplemente porque a alguien famoso le haya funcionado, o porque en la actualidad muchos lo estén haciendo.
Marcos Vidal (Con permiso: Cómo vivir un cristianismo real de todos los días (Spanish Edition))
Una religión -cualquier religión- es una forma de tranquilizarse y pensar que lo que es ahora siempre será: que todo está diseñado y controlado desde aquí hasta el fin de los tiempos, y que el poder-un dios, los dioses- ha sido y será el mismo. Si un fiel creyera que los poderes universales cambian ¿quién podría prometerle una vida eterna? Y los poderosos -reyes, emperadores- se colgaron de esta idea: nuestro poder no debe cambiar porque está basado en el Gran Poder que nunca cambia: el derecho divino. Una religión necesita lo inmutable; por eso, por ejemplo, las reacciones violentísimas de la Iglesia católica cuando ciertos fulanos de hace un par de siglos empezaron a hurgar rastros geológicos, cuevas, huesos, y demostraron que el mundo era mucho más viejo que lo que contaba la Biblia, y que no siempre había sido como es: que había habido animales extraños, que las vacas y las pulgas no habían sido creadas por el Señor sino por la evolución de las especies, que los hombres éramos monos bien tuneados. Nada podía ser más subversivo -y subvirtió.
Martín Caparrós
The past is the present trapped in a perpetual echo. The present is just an amalgamation of everything that preceded it, molded together with memory. The future is the floating unknown that shifts between nothing and possibility, between death and new beginnings, between uncertainty and hope. We are the knowing, insignificant fragments of flesh trapped in the space between all three, aware that every sentence we start is made up of a silent half waiting in the future and whatever we just said already an irretrievable chunk of the past.
Gabino Iglesias (The Devil Takes You Home)
Sin duda alguna, midiendo la existencia por el número de negocios realizados, se vivía entonces menos, pero, en cambio, se vivía mejor. Se disfrutaba un gran placer espiritual contemplando las obras maestras, y las de arte no se ejecutaban con la incomprensible rapidez que en la actualidad, porque se necesitaban dos siglos para construir una iglesia, un pintor no hacía más que unos cuantos cuadros en toda su vida, y un poeta no componía más que un poema eminente, pero todos estos trabajos eran otras tantas obras maestras que los siglos se encargaban de apreciar.
Jules Verne (El maestro Zacarías)
« Ciudadanos ! mucho aprecio el honor que me dispensáis, y si grande es vuestra bondad mayor es vuestro atención. » « Je réclame la parole ! » cria Frédéric. « Desde que se proclamó la constitución de Cadiz, ese pacto fondamental de las libertades españolas, hasta la última revolución, nuestra patria cuenta numerosos y heroicos mártires. » Frédéric encore une fois voulut se faire entendre : « Mais citoyens !… » L’Espagnol continuait : « El martes próximo tendrá lugar en la iglesia de la Magdelena un servicio fúnebre. » « C’est absurde à la fin ! personne ne comprend ! »
Gustave Flaubert (Sentimental Education)
Que vivan. Y esto hace la Iglesia, hacerlos vivir. ¿Religión verdadera? Todas las religiones son verdaderas en cuanto hacen vivir espiritualmente a los pueblos que las profesan, en cuanto les consuelan de haber tenido que nacer para morir, y para cada pueblo la religión mas verdadera es la suya, la que le ha hecho. (...) —Y el pueblo —dije—, ¿cree de veras? —iQué se yo...! Cree sin querer, por hábito, por tradición. Y lo que hace falta es no despertarle. Y que viva en su pobreza de sentimientos para que no adquiera torturas de lujo. ¡Bienaventurados los pobres de espíritu!
Miguel de Unamuno (San Manuel Bueno, mártir)
Pero no sirve de nada tener esos derechos si no se usan: el derecho de libre expresión cuando nadie contradice al gobierno, la libertad de prensa cuando nadie está dispuesto a formular las preguntas importantes, el derecho de reunión cuando no hay protesta, el sufragio universal cuando vota menos de la mitad del electorado, la separación de la Iglesia y el Estado cuando no se repara regularmente el muro que los separa. Por falta de uso, pueden llegar a convertirse en poco más que objetos votivos, pura palabrería patriótica. Los derechos y las libertades o se usan o se pierden.
Carl Sagan (The Demon-Haunted World: Science as a Candle in the Dark)
The wind carried the echoes of old tears spilled for those who had passed on. It carried the sound of drums made to sing for gods that predated everything humanity thinks it knows. It carried the debris of shattered souls, lost prayers, childhood dreams abandoned under the weight of reality.
Gabino Iglesias (Coyote Songs)
participan en una eucaristía digital. Los medios de comunicación social son como una Iglesia: el like es el amén. Compartir es la comunión. El consumo es la redención. La repetición como dramaturgia de los influencers no conduce al aburrimiento y a la rutina. Más bien le da al conjunto el carácter de una liturgia. Al mismo tiempo, los influencers hacen que los productos de consumo parezcan utensilios de autorrealización. De esa manera, nos consumimos hasta la muerte, mientras nos realizamos hasta la muerte. El consumo y la identidad se aúnan. La propia identidad deviene en una mercancía.
Byung-Chul Han (Infocracia: La digitalización y la crisis de la democracia)
¿No comprendes que lo que estás viendo es la defensa más recalcitrante de la moral reaccionaria, clerical y patriarcal que existe en este país? ¿No les estás oyendo? ¿No ves cómo sugieren que una mujer con amantes no puede ser una buena madre, que un hombre infiel no puede ser una buena persona, que dos adultos no pueden tener un lío sin perder su reputación? Ahí donde los ves, con la pinta que tienen, están defendiendo la familia tradicional, la castidad, la sobriedad, la ñoñería. Por eso chismorrean en las radios de la Iglesia, en las televisiones de la derecha, en los periódicos fachas.
Almudena Grandes
Esta actividad sanadora Jesús la lleva a cabo de una manera concreta: no cura «a distancia» o «en serie», sino que en todos los casos dedica una atención personal, acercándose a las circunstancias concretas en que vive la persona enferma, e incluso con frecuencia es Jesús quien toma la iniciativa.
Fernando Rivas Rebaque (Terapia de las enfermedades espirituales en los padres de la Iglesia (colección Betel) (Spanish Edition))
Necesitamos también el apoyo de esas plegarias en las que ha tomado forma el encuentro con Dios de toda la Iglesia, y de cada persona dentro de ella. En efecto, sin estas ayudas para la oración, nuestra plegaria personal y nuestra imagen de Dios se hacen subjetivas y terminan por reflejar más a nosotros que al Dios vivo. En las fórmulas de oración que han surgido primero de la fe de Israel y después de la fe de los que oran como miembros de la Iglesia, aprendemos a conocer a Dios y a conocernos a nosotros mismos. Son una escuela de oración y, por tanto, un estímulo para cambiar y abrir nuestra vida.
Pope Benedict XVI (Jesus of Nazareth: From the Baptism in the Jordan to the Transfiguration)
¡La lucha contra el mal! Pero ¿qué es el mal? Cada cual lo entiende a su manera. Para los eruditos, el mal es la ignorancia, pero la Iglesia enseña que la ignorancia es un bien y que el mal proviene del conocimiento. Para el que cultiva la tierra, el mal son los tributos y la sequía; en cambio para el comerciante de grano la sequía es un bien. Para el esclavo, el mal es un amo borracho y cruel, y para el artesano es el usurero. Por lo tanto, ¿cuál es el mal que hay que combatir, don Rumata? –Miró con tristeza a los presentes-. El mal es inextinguible; nadie es capaz de reducir la cantidad de mal que hay en el mundo. Un hombre puede mejorar ligeramente su destino, pero siempre a costa de perjudicar a los demás. Siempre habrá reyes más o menos crueles y barones más o menos despiadados, así como siempre habrá un pueblo ignorante que sienta admiración por sus opresores y odio hacia su liberador. El motivo de esto es que el esclavo comprende mucho mejor a su opresor, por cruel que sea, que a su libertador, puesto que es fácil para el esclavo imaginarse en lugar de su amo, pero son pocos los que se imaginan en lugar de un libertador desinteresado. Así son las personas, don Rumata, y así es nuestro mundo
Arkadi y Boris Strugatski
Dios puede mostrarse a Sí mismo tal como es realmente sólo a hombres reales. Y eso significa no sólo a hombres que son individualmente buenos, sino a hombres que están unidos juntos en un cuerpo, amándose unos a otros, ayudándose unos a otros, enseñándose a Dios unos a otros. Puesto que eso es la que Dios quería que fuese la Humanidad: como músicos de una única orquesta, u órganos de un único cuerpo. En consecuencia, el único instrumento adecuado para aprender acerca de Dios es toda la comunidad cristiana, esperándole juntos. La hermandad cristiana es, por así decirlo, el equipo técnico para esta ciencia: el equipo de laboratorio.
C.S. Lewis (Mere Christianity)
Una mañana soñó el Mississippi. El río vivo, con sus crecidas invernales que inundaban pueblos y quedaban para siempre recogidas en canciones; el río que inspiró a Charley Patton a grabar "High Water Evereywhere", un lamento tan extenso que se desbordó como el río y terminó por ocupar dos caras de un disco. A sus orillas los bosques de magnolia y los plantíos de algodón. El cielo despejado, el aire húmedo. Más allá una llanura extensa, casi interminable, empezaba a colorearse entre verde y ocre bajo la luz pálida del amanecer. Los pueblos, esparcidos sobre la explanada, se despertaban al llamado de las campanas de las iglesias de madera.
Juan Carlos Garay (La Canción de la Luna)
—¿Cómo sabe usted que comulgará si se confirma? —dijo—. Yo no comulgo. La señora Durham se puso a canturrear; aquello estaba yendo demasiado lejos. —Pero usted ha tenido la oportunidad. El sacerdote hizo lo que pudo por usted. Sin embargo, no ha hecho todo lo posible por Scudder, y en consecuencia la Iglesia es responsable. Ese es el motivo de que insista tanto en una cuestión que a usted debe parecerle bastante trivial. —Soy bastante tonto, pero creo entender al fin: usted quiere estar seguro de que sea él y no la Iglesia el culpable en el futuro. Bueno, señor, esa puede ser su idea de la religión, pero no es la mía y no era la de Cristo.
E.M. Forster (Maurice)
Dios se sirve de la enfermedad para mostrarnos facetas escondidas y sorprendentes del ser humano, la enfermedad tiene un sentido profundo y oculto que sólo la persona creyente puede descubrir, toda auténtica curación lleva consigo una cierta «pérdida» y Dios se revela y salva asumiendo precisamente nuestra frágil y débil condición.
Fernando Rivas Rebaque (Terapia de las enfermedades espirituales en los padres de la Iglesia (colección Betel) (Spanish Edition))
Villoviado es un pequeño pueblo a pocos kilómetros de Lerma, en la provincia de Burgos, en el norte de España, tranquilo, con buena gente dedicada al pastoreo y a la agricultura. Las gallinas que correteaban por el empedrado, las voces de las mujeres llamando a sus hijos desde las ventanas de sus casas, sencillos campesinos que se limpiaban el sudor con orgullo, tejados rojos con chimeneas en forma de cono, vallas de piedra, bodegas a la entrada del pueblo, su fuente y, a finales de agosto, el olor del espliego inundando el valle, todo ello daba un carácter especial a Villoviado. También tenía su iglesia, la Iglesia de San Vítores, en una pequeña elevación casi en el centro del pueblo, con su bendito moral. La leyenda dice que lo trajeron desde Cerezo del Río Tirón, donde fue martirizado San Vítores; según los más viejos del lugar, de cada gota que cayó de su cuerpo en el martirio nació un moral. Todas las madres del pueblo, en algún que otro momento, cogían los tallos mas delgaditos del sagrado moral para colgarlos del cuello de sus hijos. Según la costumbre no solo quitaba las lombrices, sino que también protegía a esas criaturas. En aquel momento nadie se imaginaba que esos niños, años después, se sentarían en la valla del cementerio, casi tocando el moral, oteando, avisando de la llegada de los franceses. Aquellas
Reyes Galaz (Cántaras vacías (La mirada de los Guzmán nº 1) (Spanish Edition))
No le fue fácil meter en la maleta el dia en que hicieron su primera cumunión las tres juntas.La vela, el libro y la foto afuera de la iglesia cupieron muy bien, pero no así el sabor de los tamales y del atole que nacha les había preparado y que habían comido después en compañia de sus amigos y familiares. Cupieron los huesitos de chabacano de colores, pero no así las risas cuando jugaban con ellos en el patio de la escuela, ni la maestra Jovita, ni el columpio, ni el olor de su recámara, ni el del chocolate recién batido. Lo bueno es que tampoco cupieron las palizas, los regaños de Mamá Elena, pues Tita cerró muy fuerte la maleta antes de que se fueran a colar.
Laura Esquivel (Like Water for Chocolate)
– La gracia conyugal es una relación, tiene la forma propia de una unión de amor, que viene de Cristo y la Iglesia pasando por los cónyuges. Por eso la gracia nunca será dada solo al individuo: su misma estructura es interpersonal. Con una bella expresión la ha definido Duns Scoto como gratiosa conjunctio animorum[63]. – A partir de aquí, esta gracia puede describirse según los bienes del matrimonio (San Buenaventura) o según sus fines (santo Tomás), sin olvidar que su referente de medida es la unión de Cristo y la Iglesia. La gracia ayudará a los esposos a mantenerse fieles a su único cónyuge, a abrirse generosamente a la vida, a superar los escollos del camino.
José Granados (Una sola carne en un solo espíritu (Pelícano) (Spanish Edition))
-Mamá -le pregunté al anochecido cuando recogía los hilos en el cesto de costura después de marcharse la costurera-. Dime mamá, ¿hay otras religiones además de la nuestra? -Sí -dijo mi madre-, pero todas son mentiras... -Los que creen en ellas... -comencé a decir. -Los que creen en ellas se condenan... van al infierno de cabeza. -Pero, di mamá, ¿y si no saben que ha venido Jesucristo? -Pues se condenan -insistió ferozmente mi madre. -Eso no está bien... porque ellos no tienen la culpa...¡Es una atrocidad! (...) -Pero ¿quién le ha dicho a usted que no hay infierno? En todo caso porque lo dice la Santa Madre Iglesia hay que creerlo a ojos cerrados. -¿Por qué? (...)
Elena Fortún (Oculto sendero)
Cualquier escrito que haya influido en la vida y el pensamiento de generaciones innumerables, es siempre importante. En la actualidad, hay millones de seres en las sectas y las Iglesias que sienten más la orden 'gobiérnale a el', y ponen todo su peso de esta parte y en la obediencia a ella. Y hay otros millones que intuyen la predestinación del 'tu lo dominarás'. Nada de lo que puedan hacer puede impedir lo que será. Pero el 'tu podrás' hace al hombre grande, esto lo pone al lado de los dioses, porque a pesar de su debilidad, de su cieno y de haber dado muerte a su hermano, todavía le queda la gran libertad de escoger. Puede escoger su camino, luchar para seguirlo y vencer.
John Steinbeck (East of Eden)
Si tuvieras que visitar la mayoría de iglesias el próximo domingo, ¿qué encontrarías? Escucharías música y cánticos. La música podría ser estruendosa o escasa, las canciones nuevas o antiguas. Sin embargo, la estructura básica sería casi idéntica, ya sea que estés en Billings, Montana o en Atlanta, Georgia. Habría una especie de sermón, el cual podría ser temático, breve y, por lo general, ligero. O podría ser expositivo, largo y, por lo general, serio. Dependiendo del domingo, podrías ver un bautismo, participar en la Santa Cena, o unirte a una lectura bíblica colectiva. Pero, ¿sabes lo que probablemente no verías mucho? ¿Aquello en lo que no participarías demasiado? La oración.
John Onwuchekwa (La oración: Cómo orar juntos moldea la iglesia (Spanish Edition))
What people with money don’t understand is that most poor people’s problems can be solved with money. There are problems that won’t go away no matter how many bills you throw at them, but for people like me, for folks whose nightmares have names like hunger and eviction, money is a wonderful thing that can make tribulations disappear in a matter of seconds.
Gabino Iglesias (The Devil Takes You Home)
El cristianismo está de acuerdo con el dualismo en que este universo está en guerra. Pero no cree que sea una guerra entre poderes independientes. Cree que es una guerra civil, una rebelión, y que estamos viviendo en una parte del universo ocupada por los rebeldes. Un territorio ocupado por el enemigo: eso es lo que es este mundo. El cristianismo es la historia de cómo llegó aquí el verdadero rey, disfrazado, si queréis, y nos convocó a todos para tomar parte en una gran campaña de sabotaje. Cuando acudís a la iglesia estáis en realidad escuchando la secreta telegrafía de nuestros amigos; precisamente por eso el enemigo está tan ansioso por impedirnos acudir. Lo hace aprovechándose de nuestra vanidad, de nuestra pereza y de nuestro esnobismo intelectual.
C.S. Lewis (Mero Cristianismo (Spanish Edition))
El 17 de abril de 1521 Lutero estaba ante la Dieta, presidida por el emperador. En respuesta a la pregunta de si quería retractarse de las declaraciones de sus libros, después de considerarlo respondió que no podía retractarse de nada excepto de lo que desaprobara la Escritura o la razón, terminando con las palabras: “Aquí estoy. No puedo hacer otra cosa. Que Dios me ayude. Amén.
Jesse Lyman Hurlbut (Historia de la iglesia cristiana)
Desde entonces se ha visto —y este hecho habla de la estabilidad de la amalgama— que cada vez que se dudaba de uno de los elementos de la trinidad romana (religión, autoridad, tradición) o se lo eliminaba, los dos restantes ya no eran seguros. Así pues, fue un error por parte de Lutero pensar que ese desafío a la autoridad temporal de la Iglesia y su apelación al juicio individual y no guiado dejarían intactas la tradición y la religión. También se equivocaron Hobbes y los teóricos políticos del siglo XVII al suponer que la autoridad y la religión se podían salvar sin la tradición. Por último, fue un desacierto asimismo el de los humanistas que pensaron que sería posible mantenerse dentro de una tradición intacta de la civilización occidental sin religión y sin autoridad.
Hannah Arendt (La pluralidad del mundo)
Uno de los voluntarios ingleses llegados a Barcelona para ayudar a la República, el escritor George Orwell, recordará en su obra Homenaje a Cataluña: «Por primera vez en mi vida, me encontraba en una ciudad donde la clase trabajadora llevaba las riendas. Casi todos los edificios, cualquiera que fuera su tamaño, estaban en manos de los trabajadores y cubiertos con banderas rojas o con la bandera roja y negra de los anarquistas; las paredes ostentaban la hoz y el martillo y las iniciales de los partidos revolucionarios; casi todos los templos habían sido destruidos y sus imágenes, quemadas. Por todas partes, cuadrillas de obreros se dedicaban sistemáticamente a demoler iglesias. En toda tienda y en todo café se veían letreros que proclamaban su nueva condición de servicios socializados;
Juan Eslava Galán (Una historia de la Guerra Civil que no va a gustar a nadie (Una historia de la Guerra Civil que no va a gustar a nadie, #1))
La Iglesia no existe más que para atraer a los hombres a Cristo, para convertirlos en otros Cristos. Si no cumple este cometido, todas las catedrales, el sacerdocio, las misiones, los sermones, incluso la Biblia misma, son sencillamente una pérdida de tiempo. Dios se hizo hombre para ese único fin. Incluso es dudoso que el universo haya sido creado para otro fin que ese. La Biblia dice que el universo entero fue creado para Cristo y que todo ha de ser reunido en Él. Lo que se nos ha dicho es cómo nosotros, los hombres, podemos ser atraídos hacia Cristo. Esto es lo único para lo que hemos sido hechos. Y hay extraños, excitantes indicios en la Biblia de que, cuando hayamos sido atraídos, un gran número de otras cosas en la naturaleza empezarán a funcionar bien. La pesadilla habrá terminado, y llegará el amanecer.
C.S. Lewis (Mere Christianity)
Me complace ver cuán pequeño espacio ocupan en el paisaje el hombre y sus asuntos, la iglesia, el estado y la escuela, los oficios y el comercio, las industrias y la agricultura; incluso el más alarmante de todos, la política. La política no es más que un estrecho campo, al que conduce un camino aún más estrecho. A veces encamino allí al viajero. Si quieres ir al mundo de la política, sigue la carretera, sigue a ese mercader, trágate el polvo que levanta, y te conducirá derecho allí; porque también ese mundo es limitado, no lo ocupa todo. Yo paso ante él como ante un campo de judías en el bosque, y lo olvido. En media hora puedo llegar a alguna porción de la superficie terrestre que no haya pisado pie humano durante un año y donde, por lo tanto, no hay política, que es sólo como el humo del cigarro de un hombre.
Henry David Thoreau (Caminar (Spanish Edition))
Otro aspecto que se debía tener en cuenta era la actitud de la Iglesia respecto a la cuestión de la vida a propósito de la guerra y las ejecuciones. En esa época Rusia estaba en guerra. Y los rusos, en nombre del amor cristiano, se pusieron a matar a sus hermanos. Era imposible no pensar en ello, no ver que el asesinato es un mal contrario a los principios más elementales de cualquier religión. Sin embargo, en las iglesias, rezaban por el éxito de nuestras tropas y los maestros espirituales consideraban esos asesinatos como una derivación de la fe. Además, no sólo se cometieron asesinatos en la guerra: durante los disturbios que le sucedieron vi a miembros de la Iglesia, maestros, monjes y ascetas que aprobaban el asesinato de jóvenes extraviados, impotentes. Y presté atención a todo lo que hacían esas personas que se llamaban cristianos, y me quedé aterrorizado.
Leo Tolstoy (A Confession)
Me pasé la mayor parte de mis años de colegio sentada en la barandilla de la verja durante los recreos. No era una niña con éxito ni que cayera bien; demasiado gruñona, demasiado furiosa, demasiado intensa, demasiado rara. El frecuentar la iglesia no me ayudaba a hacer muchos amigos, y en la escuela siempre se descubre al que no encaja. Llevar bordado en mi mochila de gimnasio SE ACABÓ EL VERANO PERO NOSOTROS AÚN NO HEMOS SIDO SALVADOS me convertía en un blanco fácil. Pero incluso cuando hice amigos me aseguré de que las cosas salieran mal... Si caía bien a alguien, esperaba hasta que ella bajaba la guardia, y entonces le decía que no quería seguir siendo amiga suya. Observaba la confusión y el enfado. Las lágrimas. Luego salía corriendo, controlando la situación y triunfante, pero el triunfo y el control se diluían muy rápido, y entonces lloraba sin parar, porque había vuelto a dejarme fuera, en el peldaño, donde no quería estar.
Jeanette Winterson (Why Be Happy When You Could Be Normal?)
Una especie de pérdida Usados en común: estaciones del año, libros y una música. Las llaves, los boles de té, la panera, sabanas y una cama. Un ajuar de palabras, de gestos, traídos, empleados, gastados. Un reglamento de casa observado. Dicho. Hecho. Y siempre alargada la mano. De inviernos, de un septeto vienés y de vernos me he enamorado. De mapas, de un poblacho de montañas, de una paya y de una cama. Con fechas he hecho un culto, promesas he declarado irrevocables, he adorado un algo y he sido devota delante de una nada, (-de un periódico he doblado, de las cenizas frías, del papel con un apunte) impávida ante la religión, porque la iglesia era esta cama. De la vista de un lago surgió mi pintura inagotable. Desde el balcón había que saludar a los pueblos, mis vecinos. Junto al fuego de la chimenea, en la seguridad, mi cabello tenía su color más intenso. La llamada a la puerta era alarma para mi alegría. No te he perdido a ti, sino al mundo.
Ingeborg Bachmann (Últimos poemas)
Hoy estamos viviendo una rápida transformación en la forma como la gente transmite y recibe información política; exactamente el mismo tipo de revolución de la comunicación que tan profundas consecuencias políticas ha tenido en el pasado. En el siglo XV, la invención de la imprenta trajo consigo todo tipo de cosas maravillosas: alfabetización masiva, difusión fiable del conocimiento, el final del monopolio de la información que ejercía la Iglesia católica... Pero esas mismas cosas también contribuyeron a crear nuevas divisiones, a generar polarización y cambio político. La nueva tecnología posibilitó que la gente corriente leyera la Biblia, un cambio que a su vez contribuyó a inspirar la Reforma protestante y, como consecuencia, muchas décadas de sangrientas guerras religiosas. Se ahorcaron mártires, se saquearon iglesias y aldeas, en una furiosa vorágine justiciera que solo remitiría con la Ilustración y la aceptación generalizada de la tolerancia religiosa.
Anne Applebaum (El ocaso de la democracia: La seducción del autoritarismo (Spanish Edition))
A while back, when Dick and Barry and I agreed that what really matters is what you like, not what you are like, Barry proposed the idea of a questionnaire for prospective partners, a two-or three-page multiple-choice document that covered all the music/film/TV/book bases. It was intended a) to dispense with awkward conversation, and b) to prevent a chap from leaping into bed with someone who might, at a later date, turn out to have every Julio Iglesias record ever made. It amused us at the time, although Barry, being Barry, went one stage further: he compiled the questionnaire and presented it to some poor woman he was interested in, and she hit him with it. But there was an important and essential truth contained in the idea, and the truth was that these things matter, and it’s no good pretending that any relationship has a future if your record collections disagree violently, or if your favorite films wouldn’t even speak to each other if they met at a party.
Nick Hornby (High Fidelity)
La pobreza de que se habla en el Evangelio nunca es un simple fenómeno material. La pobreza puramente material no salva, aun cuando sea cierto que los más perjudicados de este mundo pueden contar de un modo especial con la bondad de Dios. Pero el corazón de los que no poseen nada puede endurecerse, envenenarse, ser malvado, estar por dentro lleno de afán de poseer, olvidando a Dios y codiciando sólo bienes materiales. Por otro lado, la pobreza de que se habla aquí tampoco es simplemente una actitud espiritual. La Iglesia, para ser comunidad de los pobres de Jesús, necesita siempre figuras capaces de grandes renuncias; necesita comunidades que le sigan, que vivan la pobreza y la sencillez, y con ello muestren la verdad de las Bienaventuranzas para despertar la conciencia de todos, a fin de que entiendan el poseer sólo como servicio y, frente a la cultura del tener, contrapongan la cultura de la libertad interior, creando así las condiciones de la justicia social.
Pope Benedict XVI (Jesus of Nazareth: From the Baptism in the Jordan to the Transfiguration)
Esta rebelión de vuestros estados de ánimo contra vuestro auténtico yo ocurrirá de todas maneras. Precisamente por eso la fe es una virtud tan necesaria: a menos que les enseñéis a vuestros estados de ánimo «a ponerse en su lugar» nunca podréis ser cristianos cabales, o ni siquiera ateos cabales, sino criaturas que oscilan de un lado a otro, y cuyas creencias realmente dependen del tiempo o del estado de vuestra digestión. En consecuencia es necesario fortalecer el hábito de la fe. El primer paso es reconocer el hecho de que vuestros estados de ánimo cambian. El siguiente es asegurarse de que, si habéis aceptado el cristianismo, algunas de sus principales doctrinas serán deliberadamente expuestas a vuestra mente todos los días. De ahí que las oraciones diarias, las lecturas religiosas y el acudir a la iglesia son partes necesarias de la vida cristiana. Se nos tiene que recordar continuamente aquello en lo que creemos. Ni esta creencia ni ninguna otra permanecerá automáticamente viva en la mente. Debe ser alimentada.
C.S. Lewis (Mere Christianity)
nflujo de Proclo No e s , en suma, sorprendente, que Proclo haya ejercido sobre el pensamiento cristiano una larga influencia. En todo caso, es e l único de los últimos paganos que ha poseído esta irradiación.Damascio, por ejemplo, parece carecer de e l l a , aunque estuvo entregado como él al antiguo culto. El misticismo poético de Proclo ha sido fác i lmente asimilado por los defensores de la Iglesia, al igual que sus distin­ ciones escolásticas han podido incorporarse a su filosofía. Proclo abre l a Edad Media. Sin embargo, se puede j uzgar que valía más que sus sucesore s , enzarzados en abstracciones estériles y en verbalis­ mos, al igual que sus antecesores valían más que é l . Hay que esperar a la época moderna para ve r cómo el pensamiento filosófico se reincorpora y vuelve a hallar la fuerza que había poseído en la Grecia an­ tigua. En esta época Proclo irá cayendo poco a poco en el olvido. Pero l e queda la gloria de haber asegu­ rado una transición entre la luz antigua y la penum­ bra medieval, ayudando a esta última a conservar un resto de calor.P.BASTID, Proclus et le crépuscule de la pensée grecque, París, 1 9 6 9 , 4 5 8
Anonymous
The connective tissue between large Texas cities is brown nothingness. Buildings sprout from the flat ground in the distance when you get close enough to a city, their tallest structures reaching up to the sky like the blocky dark fingers of some buried giant from an alien race, but before you get there, the only thing around you is dirt, a few weathered shrubs, and an endless blue sky that sometimes makes you think it’s close enough to shatter if you throw a big rock at it. It’s like whichever deity was in charge of the terrain just gave up and copied and pasted the same mile over and over again all the way along I-10.
Gabino Iglesias (The Devil Takes You Home)
El marido debe amar a la esposa como Cristo amó a su Iglesia y —sigamos leyendo— «dio la vida por ella» (Efesios 5, 25). Así pues, esta autoridad está más plenamente personificada no en el marido que todos quisiéramos ser, sino en Aquel cuyo matrimonio más se parece a una crucifixión, cuya esposa recibe más y da menos, es menos digna que él, es —por su misma naturaleza— menos amable. Porque la Iglesia no tiene más belleza que la que el Esposo le da; Él no la encuentra amable, pero la hace tal. Hay que mirar el crisma de esta terrible coronación no en las alegrías del matrimonio de cualquier hombre, sino en sus penas, en la enfermedad y sufrimientos de una buena esposa, o en las faltas de una mala esposa, en la perseverante (y nunca ostentosa) solicitud o inextinguible capacidad de perdón de ese hombre, perdón, no aceptación. Así como Cristo ve en la imperfecta, orgullosa, fanática o tibia Iglesia terrena a la Esposa que un día estará «sin mancha ni arruga», y se esfuerza para que llegue a serlo, así el esposo, cuya autoridad es como la de Cristo (y no se le ha concedido ninguna de otra clase), jamás debe desesperar. Por tanto, en esos matrimonios desgraciados, la «autoridad» del marido, si es que puede mantenerla, es más semejante a la de Cristo.
C.S. Lewis (The Four Loves)
Desde ese día tuve noción de que existía la muerte, y sobre todo de su insoportable misterio. Creo que por eso el cura de la iglesia del barrio no protestó cuando yo decidí abandonar la religión por la pelota a causa de mis dudas sobre su explicación mística acerca de las fronteras de la muerte: la fe no me bastaba para aceptar la existencia de un mundo eterno y estratificado de buenos al cielo, regulares al purgatorio, malos al infierno e inocentes directo al limbo, a vagar para siempre, como solución teórica a lo que nadie había vivido ni contado, a pesar de que hice mis concesiones cuando llegué a imaginarme que el alma es como un saco transparente, lleno de un gas rojizo y tenue, que está colgando de las costillas, al lado del corazón y por eso sale flotando al momento de la muerte, como un globo furtivo. Sólo me convencí desde entonces de la inevitabilidad de la muerte y, sobre todo, de su larga presencia y del vacío real que deja su llegada: no hay nada, es la nada, y por eso tantas gentes en el mundo se consuelan de un modo u otro tratando de imaginar algo distinto a la nada, porque la sola idea de que el tránsito del hombre por la tierra sea apenas una breve estadía entre dos nadas ha sido la mayor angustia humana desde que se tuvo conciencia de existir.
Leonardo Padura (Havana Gold (Mario Conde, #2))
Lo que está en juego es muy importante. La ciencia es una de las principales herramientas con que cuenta la humanidad para hacer frente con éxito a los retos del futuro. Solo con la ciencia no seremos capaces de superarlos, pero sin ella es seguro que no será posible. Por esa razón, y por su enorme capacidad para crear conocimiento, para aumentar nuestro bagaje cultural, para seguir ampliando el perímetro de lo que conocemos y de lo que desconocemos), para alimentar y, a la vez, satisfacer nuestra curiosidad, estamos obligados a hacer las cosas bien. Y estamos obligados también a exigir que se hagan bien en las instancias que corresponda.
Juan Ignacio Pérez Iglesias (Los males de la ciencia)
«El sufrimiento es una llamada a manifestar la grandeza moral del hombre, su madurez espiritual; pero es también una invitación de la Providencia a acercarse más al Crucificado, a comprenderlo, a compartir su misterio. »Sentíos cercanos a Dios en vuestras cruces y sabed ofrecerlas con Cristo a Dios Padre, a fin de que la auténtica aportación de vuestro sacrificio genere preciosos momentos de gracia para la humanidad y para la Iglesia. En la meditación de la pasión de Cristo encontraréis la fuerza para transformar el momentáneo peso de la enfermedad en una ofrenda santificante» (JUAN PABLO II, 16-II-1986). «Cristo no responde directamente ni en abstracto a esta pregunta humana sobre el sentido del sufrimiento. El hombre percibe su respuesta salvífica a medida que él mismo se convierte en partícipe de los sufrimientos de Cristo. La respuesta es, en efecto, ante todo una llamada. Es una vocación. Cristo no explica abstractamente las razones del sufrimiento, sino que ante todo dice: Sígueme, ven, toma parte con tu sufrimiento en esta obra de salvación del mundo, que se realiza a través de mi sufrimiento. Por medio de mi cruz. A medida que el hombre toma su cruz, uniéndose espiritualmente a la Cruz de Cristo, se revela ante él el sentido salvífico del sufrimiento» (Salvifici doloris).
Jesús Martínez García (Dios no abandona: El sentido cristiano del sufrimiento (Cristianos de hoy) (Spanish Edition))
El cristianismo, por ejemplo, difundió la idea, hasta entonces hereje, de que todos los humanos son iguales ante Dios, con lo que cambió las estructuras políticas humanas, las jerarquías sociales e incluso las relaciones de género. En su sermón de la montaña, Jesús fue más allá e insistió en que los mansos y oprimidos eran la gente favorita de Dios, con lo que invirtió la pirámide del poder y proporcionó munición para generaciones de revolucionarios. Además de fomentar reformas sociales y éticas, el cristianismo fue responsable de importantes innovaciones económicas y tecnológicas. La Iglesia católica estableció el sistema administrativo más refinado de la Europa medieval, y fue pionera en el uso de archivos, catálogos, programaciones y otras técnicas de procesamiento de datos. El Vaticano era lo más cercano a Silicon Valley que tenía la Europa del siglo XII. La Iglesia estableció las primeras empresas económicas europeas: los monasterios, que durante mil años encabezaron la economía europea e introdujeron métodos agrícolas y administrativos avanzados. Los monasterios fueron las primeras instituciones que usaron relojes, y, durante siglos, ellos y las escuelas catedralicias fueron los centros de enseñanza más importantes de Europa, además de contribuir a la fundación de muchas de las primeras universidades europeas, como las de Bolonia, Oxford y Salamanca.
Yuval Noah Harari (Homo Deus: Breve historia del mañana)
«La ausencia de misericordia y la brutalidad provienen de la gran abundancia de pasiones. En efecto, las pasiones endurecen el corazón y no le dejan que se mueva a compasión, de manera que el corazón no sabe tener piedad por nadie, ni dolerse por las aflicciones, ni sufrir por la ruina de su prójimo aunque la tenga ante sus ojos, ni entristecerse por aquellos que caen en los pecados; al contrario, a causa de las pasiones de las que hemos hablado, la ira y la envidia se hacen fuertes y crecen en ellos; y sucede que [uno] se deja mover por un celo estúpido, como si quisiera llevar él a cabo la venganza en lugar de Dios, y en su alma no hay espacio para la compasión» (Isaac de Nínive, o.c., 160).
Fernando Rivas Rebaque (Terapia de las enfermedades espirituales en los padres de la Iglesia (colección Betel) (Spanish Edition))
Los cristianos típicamente identifican dos maneras de responder a Dios: seguirlo y hacer su voluntad, o rechazarlo y hacer lo nuestro. En último término es verdad, pero hay en realidad dos maneras de rechazar a Dios que deben distinguirse la una de la otra. Se puede rechazar a Dios rechazando su ley y viviendo a nuestro antojo. Y también puede rechazarse a Dios abrazando y obedeciendo la ley de Dios como manera de ganar la salvación. El problema es que la gente de este último grupo –la que rechaza el evangelio en favor del moralismo– da la impresión de que está tratando de cumplir la voluntad de Dios. En consecuencia, no hay solo dos formas de responder a Dios, sino tres: irreligión, religión y el evangelio.
Timothy J. Keller (Iglesia Centrada: Cómo ejercer un ministerio equilibrado y centrado en el evangelio en la ciudad (Center Church) (Spanish Edition))
Para las religiones, la espiritualidad es una amenaza peligrosa. Las religiones se esfuerzan típicamente por refrenar las búsquedas espirituales de sus seguidores, y muchos sistemas religiosos fueron puestos en tela de juicio, no por seglares preocupados por la comida, el sexo y el poder, sino más bien por buscadores de la verdad espiritual que querían algo más que tópicos. Así, la revuelta protestante contra la autoridad de la Iglesia católica no fue desatada por ateos hedonistas, sino por un monje devoto y ascético: Martín Lutero. Lutero quería respuestas a las preguntas existenciales de la vida, y rechazó contentarse con los ritos, los rituales y los pactos que la Iglesia le ofrecía. En la época de Lutero, la Iglesia prometía a sus seguidores pactos muy tentadores. Si pecabas y temías la condena eterna en la otra vida, todo lo que tenías que hacer era comprar una indulgencia. A principios del siglo XVI, la Iglesia empleaba a «buhoneros de salvación» profesionales que recorrían los pueblos y las aldeas de Europa vendiendo indulgencias a precios establecidos. ¿Quieres un visado para entrar en el cielo? Paga diez monedas de oro. ¿Quieres estar allí en compañía del abuelo Heinz y la abuela Gertrud? No hay problema, pero esto te costará treinta monedas. Según se cuenta, el más famoso de estos buhoneros, el fraile dominico Johannes Tetzel, decía que en el momento en que la moneda tintineaba en el cofre del dinero, el alma volaba desde el purgatorio
Yuval Noah Harari (Homo Deus: Breve historia del mañana)
Acabada la comida, el notario se fue a su estudio a dormitar en un diván, la madre salió a regar las flores. Pilar se puso a leer una revista y Valentina y yo discutimos sobre materias graves. Una de ellas —nada menos— la iglesia donde nos casaríamos un día. Estábamos de acuerdo en que el amor libre no estaba bien y era necesario el matrimonio. Así, pues, nos casaría mosén Joaquín y, puestos a elegir la iglesia, después de nombrar todas las del pueblo, propuse yo la ermita de San Cosme y San Damián, antigua y de bastante fama, que estaba precisamente cerca de la Herradura. Valentina aprobó mi idea con entusiasmo. —Estando tan lejos la ermita —decía razonable como siempre— sólo se molestarán en venir a la boda los amigos verdaderos. No gustaba ella de la gente hipócrita, como Pilar, por ejemplo. Yo tampoco. La cocinera, al oír lo de San Cosme y San Damián soltó a reír con un fondo maligno que yo no sabía cómo entender. Se asomaba a la puerta y me miraba con sorna. Yo despreciaba en todo caso el mundo de las cocineras. Pero ella volvía con sus risas. Más tarde supe que aquella ermita era la que preferían para casarse las campesinas que no habían tenido paciencia para esperar o no habían podido resistir la impaciencia del novio. Es decir, que las mujeres que se casaban allí estaban visiblemente encintas. Solía suceder entre campesinos y gente humilde. La cocinera representaba, una vez más, la procaz realidad interfiriendo en nuestro sentido angélico de las cosas.
Ramón J. Sender (Crónica del alba, 2)
[...] las cosas por las que se nos conoce son simples chiquilladas. Por debajo, todo está oscuro, todo se extiende, todo es insondablemente profundo; pero de cuando en cuando salimos a la superficie y por eso se nos conoce. A la señora Ramsay su horizonte le parecía no tener límites. Estaban todos los lugares que no había visto; las llanuras de la India; también se veía apartando la gruesa cortina de cuero de una iglesia romana. El núcleo de oscuridad podía ir a cualquier sitio, porque nadie lo veía. Nadie podía detenerlo, pensó, exultante. Allí estaba la libertad, allí estaba la paz, allí estaba —bien más precioso que ningún otro— la posibilidad de recogerse, de descansar sobre una plataforma de estabilidad. De acuerdo con su experiencia, nunca se encontraba descanso en tanto que uno mismo (aquí realizó una maniobra muy hábil con las agujas), pero sí como cuña de oscuridad. Al perder la personalidad se perdía la preocupación, la prisa, la agitación; y siempre le subía hasta los labios alguna exclamación para expresar su triunfo sobre la vida cuando las cosas confluían en aquella paz, aquel descanso, aquella eternidad; y, haciendo una pausa, volvió la vista para encontrarse con el destello del faro, el destello largo, el último de los tres, que era su destello; porque, siempre, al contemplar las cosas con aquel estado de ánimo a aquella hora del día, resultaba inevitable sentirse especialmente atraída por una de ellas; y aquella cosa, aquel destello largo, era su destello.
Virginia Woolf (To the Lighthouse)
La persona que usa el dinero para servir a un ídolo profundo como el del control, a menudo se sentirá superior a las personas que lo usan para alcanzar el poder o la aprobación social. Sin embargo, en todos los casos la idolatría del dinero esclaviza y distorsiona vidas. En cierta ocasión, otro pastor de mi iglesia aconsejó a un matrimonio que había tenido graves conflictos sobre su administración del dinero. La esposa consideraba que su marido era un avaro. Un día, el pastor estaba hablando a solas con el marido, que se quejaba amargamente sobre lo manirrota que era su esposa. “¡Es tan egoísta, gasta tanto dinero en ropa y en su aspecto!” Entendía claramente cómo la necesidad de su esposa de estar atractiva para otros influía en su uso del dinero. Entonces, el pastor le expuso el concepto de ídolos profundos y de superficie. “¿Se da cuenta de que por no gastar o dar nada, al guardar cada céntimo, es igual de egoísta que ella? «Gasta» absolutamente todo en su necesidad de sentirse seguro, protegido, en tener el control”. Afortunadamente para el consejero, el hombre quedó más conmocionado que furioso. “Nunca lo había visto así”, dijo, y las cosas empezaron a cambiar en aquel matrimonio. Por este motivo, los ídolos no se pueden erradicar eliminando sencillamente los de superficie, como el dinero o el sexo. Podemos mirarlos y decir: “Tengo que quitarle importancia a esto en mi vida. No debo permitir que me controle. Lo detendré”. Los ataques directos como ese no funcionarán, porque a los ídolos profundos se los debe atacar en el nivel del corazón. Sólo hay una manera de cambiar en ese nivel, y es por medio de la fe en el evangelio.
Timothy J. Keller (Dioses que fallan)
«La tristeza que causa un arrepentimiento saludable es propia del hombre obediente, afable, humilde, dulce, suave y paciente, porque deriva del amor de Dios. Sufre infatigable el dolor físico y la contrición del espíritu, gracias al vivo deseo que le anima de perfección. Es también alegre y en cierto modo se siente como robustecido por la esperanza de su aprovechamiento; conserva de continuo el hechizo y el encanto de la afabilidad y de la longanimidad, y posee en sí todos los frutos del Espíritu Santo... La tristeza diabólica es diametralmente opuesta. Es áspera, impaciente, dura, llena de amargor y disgusto, y le caracteriza también una especie de penosa desesperación. Cuando se apodera de un alma, la priva y aparta de cualquier trabajo y dolor saludable. Ello obedece a que es una pasión irracional, y no sólo impide y frustra por completo la eficacia de la oración, sino que malogra los frutos espirituales que dijimos causaba la tristeza santa o de Dios» (Juan Casiano, Inst. cenob. IX, 11).
Fernando Rivas Rebaque (Terapia de las enfermedades espirituales en los padres de la Iglesia (colección Betel) (Spanish Edition))
Otra aportación que puede hacer el Evangelio a nuestra manera de comprender/vivir la enfermedad es el aprendizaje para superar nuestros planteamientos en torno al por qué (¿por qué a mí?, ¿por qué esto?, ¿qué es lo que he hecho?), círculo vicioso que sólo puede llevarnos a la frustración y la desesperación, aislándonos no sólo de los demás, sino incluso de nosotros/as mismos/as, con el fin de llegar a la pregunta en torno al para qué, donde lo importante van a ser las posibilidades que ofrece la nueva situación, así como las diferentes perspectivas que nos plantea este nuevo estado, en el que la persona enferma es capaz de descubrir y poner en marcha mecanismos insospechados y sorprendentes, y se invita a los que están cerca del enfermo/a a participar de este dinamismo. El ser humano descubre de manera privilegiada en la enfermedad que no sólo «tiene» un cuerpo, sino que «es» cuerpo, con lo que esto significa, al tiempo que aprende a no quedar reducido a sus dimensiones más físicas, porque vislumbra siempre, en este cuerpo dolorido, que hay un «más allá».
Fernando Rivas Rebaque (Terapia de las enfermedades espirituales en los padres de la Iglesia (colección Betel) (Spanish Edition))
Hay una estrecha afinidad entre la democracia y la ampliación y nivelación de la guerra. La Revolución, como todos los primeros conservadores señalaron, fue la que instituyó por primera vez en la historia el reclutamiento nacional, la famosa levée en masse. De repente la guerra perdió el carácter limitado que tuvo en la era prerrevolucionaria, con propósitos más o menos limitados -normalmente dinásticos o territoriales-, un orden fijo de batalla y una gran cantidad de ceremonial posfeudal. Con los ejércitos revolucionarios en marcha, la guerra se convirtió en la cruzad de la libertad, la igualdad y la fraternidad que inevitablemente trajo consigo los ejércitos cada vez más mayores y con propósitos siempre expansivos que se vieron en el siglo XIX. Taine observó que la democracia coloca una mochila de soldado en cada hombre al concederle la cédula electoral. Durante el siglo XX la guerra masiva del tipo que antes sólo había sido un presagio se convirtió en realidad con la Primera Guerra Mundial al encerrar a millones de hombres en un matadero militar, suplantando todo el antiguo arte de la guerra con ejércitos enormes, casi inmóviles, arrojándose sistemáticamente granadas el uno al otro, siendo el premio en una batalla poco más que el avance de unos cientos de yardas. Winston Churchill escribió: "La guerra, que solía ser cruel y grandiosa, se ha convertido ahora en algo sórdido y cruel." Todo, añadió Churchill, porque la ciencia y la democracia esconden un gran igualador. Fue en Inglaterra, entre las guerras mundiales, que el conservador mayor general Fuller dio extensión y envergadura histórica a las palabras de Churchill, mostrando en detalle la estrecha relación histórica entre la expansión de la base demográfica y política del Estado nacional, y la expansión del patrón total de guerra en Occidente: su masa en términos puramente humanos, el armamento cada vez más letal, y especialmente, la ampliación de los objetivos de guerra, de los simples objetivos territoriales y dinásticos a los ideológicos y morales. Como han señalado Fuller, Dawson, Churchill y otros conservadores, en la época feudal la guerra estaba limitada en casi todos sus aspectos: por su tecnología, el número de los implicados, su código de caballería, por contrato u obligación limitadas para prestar servicio y por las interdicciones de la iglesia. Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, en contraste, las sociedades democráticas de Occidente habían alcanzado objetivos ilimitados, términos de rendición incondicionales, armamento que podía matar por cientos de miles, y mayor muerte y devastación en un solo año que en todas las anteriores guerras juntas.
Robert A. Nisbet (Conservatism: Dream and Reality (Library of Conservative Thought))
¿Los conventos son, pues, tan esenciales para la constitución de un Estado? ¿Instituyó Cristo a los monjes y a los religiosos? ¿La Iglesia no puede, acaso, prescindir de ellos en absoluto? ¿Qué necesidad tiene el Estado de tantas vírgenes enloquecidas, y la especie humana de tantas víctimas? ¿No se percibirá nunca la necesidad de reducir la abertura de estas simas donde van a perderse futuras generaciones? ¿Todas las oraciones rutinarias que allí se hacen, valen acaso lo que una limosna que la conmiseración da a un pobre? Dios, que creó sociable al hombre, ¿aprueba que se le encierre? Dios, que lo creó tan inconstante y frágil, ¿puede autorizar la inseguridad de sus votos? Estos votos, contrarios a la inclinación general de la naturaleza, ¿pueden nunca ser cumplidamente observados excepto por algunas criaturas mal constituidas en las que los gérmenes de las pasiones están marchitos, y que con razón serían consideradas como monstruos si nuestras luces nos permitieran conocer tan fácilmente y tan bien la estructura interior del hombre como su forma exterior? ¿Todas estas ceremonias lúgubres que se observan en la toma de hábito y en la profesión de éstos, al consagrar un hombre o una mujer a la vida monástica y a la desgracia, suspenden acaso las funciones fisiológicas? Al contrario, ¿no se despiertan éstas en el silencio, la sujeción y la ociosidad con una violencia desconocida a la gente del mundo ocupada en una multitud de distracciones? ¿Dónde se ven mentes obsesionadas por espectros impuros que las siguen y las perturban? ¿Dónde este profundo fastidio, esa palidez, ese enflaquecer, todos los síntomas de la naturaleza que languidece y se consume? ¿Dónde las noches son turbadas por los gemidos, los días empapados de lágrimas derramadas sin motivo, precedidas de una melancolía que nadie sabe a qué atribuir? ¿Dónde la naturaleza, sublevada por una sujeción para la que no está hecha, rompe los obstáculos que se le oponen, tórnase furiosa y lanza la economía animal a un desorden que no tiene ya remedio? ¿En qué sitio la tristeza y el mal humor han aniquilado todas las cualidades sociales? ¿Dónde no existe padre, ni hermano, ni hermana, ni amigo? ¿Dónde el hombre, al considerarse sólo como ser de un instante fugaz, trata las relaciones más dulces de este mundo como un viajero los objetos que encuentra, sin afección? ¿Dónde está la sede del odio, del hastío y de los enervantes? ¿Dónde el lugar de la servitud y del despotismo? ¿Dónde los odios que nunca se extinguen? ¿Dónde las pasiones encubiertas en el silencio? ¿Dónde la morada de la crueldad y de la curiosidad? Nadie conoce la historia de estos asilos, decía a continuación el señor Manouri en su defensa; nadie la conoce. Añadía en otro lugar: «Hacer voto de pobreza es comprometerse mediante juramento a ser perezoso y ladrón; hacer voto de castidad equivale a prometer a Dios la infracción constante de la más sabia y más importante de sus leyes; hacer voto de obediencia es renunciar a la prerrogativa inalienable del hombre: la libertad. Si uno observa estos votos es un criminal; si no los observa, perjuro. La vida claustral es propia de un fanático o de un hipócrita.
Denis Diderot (La Religieuse (French Edition))
Vitruvio describió con todo detalle las proporciones de este «cuerpo de un hombre bien formado» que debía determinar la composición de los templos. La distancia de la barbilla a la parte superior de la frente tenía que ser la décima parte de su altura total, comenzaba, y seguía con numerosas precisiones más: «Si nos referimos al pie, equivale a una sexta parte de la altura del cuerpo; el codo, una cuarta parte, y el pecho equivale igualmente a una cuarta parte. Los restantes miembros guardan también una proporción de simetría, de la que se sirvieron los antiguos pintores y escultores famosos, alcanzando una extraordinaria consideración y fama». Las descripciones de Vitruvio de las proporciones humanas llevarían a Leonardo, como parte de los estudios de anatomía que acababa de comenzar en 1489, a compilar un conjunto similar de medidas. En términos más generales, la convicción de Vitruvio de que las proporciones del hombre resultan análogas a las de un templo bien concebido —y al macrocosmos del mundo— se convirtió en el centro de la cosmovisión de Leonardo. Después de detallar las proporciones humanas, Vitruvio pasaba a describir, en una célebre representación, la forma de inscribir a un hombre en un círculo y un cuadrado para determinar la proporción ideal de un templo: Exactamente de igual manera, las partes de los templos deben guardar una proporción de simetría perfectamente apropiada de cada una de ellas respecto al conjunto total en su completa dimensión. El ombligo es el punto central natural del cuerpo humano. En efecto, si se coloca un hombre boca arriba, con sus manos y sus pies estirados, situando el centro del compás en su ombligo y trazando una circunferencia, esta tocaría la punta de ambas manos y los dedos de los pies. La figura circular trazada sobre el cuerpo humano nos posibilita el lograr también un cuadrado: si se mide desde la planta de los pies hasta la coronilla, la medida resultante será la misma que la que se da entre las puntas de los dedos con los brazos extendidos; exactamente su anchura mide lo mismo que su altura, como los cuadrados que trazamos con la escuadra.[18] Era una imagen muy potente. Sin embargo, hasta donde sabemos, nadie relevante había hecho un dibujo serio y preciso a partir de esta en los quince siglos transcurridos desde que Vitruvio redactara su descripción hasta que, de pronto, alrededor de 1490, Leonardo y sus amigos procedieron a abordar esta figura del hombre abierto de brazos y piernas en el centro de una iglesia y del universo. Francesco dibujó por lo menos tres versiones para acompañar su tratado y su traducción de Vitruvio. Una de ellas es una imagen agradable y risueña de un hombre inserto en un círculo y un cuadrado (figura 43). Constituye un dibujo más sugerente que exacto. El círculo, el cuadrado y el cuerpo no pretenden indicar las proporciones, sino que se muestran con cierta despreocupación. En otros dos dibujos de Francesco (figuras 44 y 45) se ve a un hombre de proporciones más cuidadas dentro de un trazado de círculos y cuadrados en forma de planta de iglesia. De ninguno de estos dibujos puede decirse que sea una obra de arte imperecedera, pero demuestran que tanto Francesco como Leonardo, en el momento de su viaje a Pavía en 1490, se hallaban hechizados con la imagen que Vitruvio había concebido.
Walter Isaacson (Leonardo da Vinci: La biografía)