“
esa vertiginosa palabra del allá,
pitonisa endiablada,
escribiente del destino a golpe de matasellos
que con la soez de sus dedos te arrastra a otra parte,
humedece tus pies, pellizca tus muslos,
y lame como madre leona a ti, cachorro,
para que muerdas sus grietas y vaciles en su orilla
”
”