Rebelde Quotes

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Este es un homenaje a los locos. A los inadaptados. A los rebeldes. A los alborotadores. A las fichas redondas en los huecos cuadrados. A los que ven las cosas de forma diferente. A ellos no les gustan las reglas, y no sienten ningún respeto por el statu quo. Puedes citarlos, discrepar de ellos, glorificarlos o vilipendiarlos. Casi lo único que no puedes hacer es ignorarlos. Porque ellos cambian las cosas. Son los que hacen avanzar al género humano. Y aunque algunos los vean como a locos, nosotros vemos su genio. Porque las personas que están lo suficientemente locas como para pensar que pueden cambiar el mundo... son quienes lo cambian
Walter Isaacson (Steve Jobs)
Solo tú y yo, dos rebeldes de amor, que desafían la lógica, el significado y el sentido.
Tatjana Ostojic
Él alza una mano e incluna su sombrero de ese modo tan sexy. —Me deseas. Admítelo. Aunque acierta en parte, no se lo confesaré nunca. —¿Por qué iba a desearte? Levanta tres dedos para una cuenta atrás. —Misterioso. Rebelde. Problemático. Todas las cualidades que las mujeres encuentran irresistibles. —Qué optimista. —Mi alcoba nunca está vacía. —Lástima que el cerebro sí.
A.G. Howard
Temos formado conformistas incompetentes e precisamos de rebeldes competentes
Boaventura de Sousa Santos
Quiero esperar en silencio la séptima ola. Si, aquí cuentan la historia indómita de la séptima ola. Las primeras seis son previsibles y equilibradas. Se condicionan unas a otras, no deparan sorpresas. Mantienen la continuidad. Pero, !cuidado con la séptima ola¡ La séptima es imprevisible. Durante mucho tiempo pasa inadvertida, participa en el monótono proceso, se adapta a sus predecesoras. Pero a veces estalla. Siempre ella, siempre la séptima. Porque es despreocupada, inocente, rebelde, barre con todo, lo cambia todo. Para ella no existe el antes, solo el ahora. Y después todo es distinto. ¿Mejor o peor? Eso solo pueden decirlo quienes estuvieron arrastrados por ella, quienes tuvieron el coraje de enfrentarla, de dejarse cautivar...
Daniel Glattauer (Cada siete olas)
A vida é um longo Inverno, para quem não conhece o amor.
Carla M. Soares (Alma Rebelde)
pero perseverar en obstinado desconsuelo es una conducta de impía terquedad; es un pesar indigno del hombre; muestra una voluntad rebelde al Cielo, un corazón débil, un alma sin resignación, una inteligencia limitada e inculta.
William Shakespeare (Hamlet)
Darry took a step toward me, but I backed away. “Don't touch me,” I said. My heart was pounding in slow thumps, throbbing at the side of my head, and I wondered if everyone else could hear it. Maybe that's why they're all looking at me, I thought, they can hear my heart beating...
S.E. Hinton (The Outsiders)
El escritor de ficciones profundas es en el fondo un antisocial, un rebelde, y por eso a menudo es compañero de ruta de los movimientos revolucionarios. Pero cuando las revoluciones triunfan no es extraño que vuelva a ser un rebelde.
Ernesto Sabato (El escritor y sus fantasmas)
un fátum implacable nos expatriaba, sin otro delito que el de ser rebeldes, sin otra mengua que la de ser infortunados.
José Eustasio Rivera (La vorágine)
Misterioso. Rebelde. Problemático. Todas as qualidades que as mulheres acham irresistíveis.
A.G. Howard (Splintered (Splintered, #1))
A todas las niñas rebeldes del mundo: sueñen en grande, aspiren a más, luchen con fuerza y, ante la duda, recuerden esto: tienen razón
Elena Favilli (Good Night Stories for Rebel Girls: 100 Tales of Extraordinary Women)
No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe… No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca. No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; una mujer segura de sí misma. No te enamores de una mujer que se ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; y mucho menos de una que ame la poesía (esas son las más peligrosas), o que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música. No te enamores de una mujer a la que le interese la política y que sea rebelde y vertigue un inmenso horror por las injusticias.Una a la que le gusten los juegos de fútbol y de pelota y no le guste para nada ver televisión. Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo. No te enamores de una mujer intensa, lúdica y lúcida e irreverente. No quieras enamorarte de una mujer así. Porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así, JAMAS se regresa.
Martha Rivera-Garrido
Quem investe apenas nos jovens que lhe dão retorno não é digno de ser chamado de educador. Um excelente educador abraça os alienados, atrai os que o decepcionaram, cativa os rebeldes, aposta nos que erram frequentemente, dá o melhor de si para aqueles em que ninguém acedita. Perdas sempre nos acompanharão; o que nos diferencia dos animais é o que fazemos com elas.
Augusto Cury (O semeador de ideias)
Me pregunto si llegaré a ser alhun día feliz o si me pasaré el resto de mi vida luchando por sobrevivir. Aunque sobrevivo fabulosamente no quiero quejarme. Preferiría esperar lo peor y tener lo mejor... Maria callas
Cristina Morató (Divas rebeldes)
El Amor es un ave rebelde que nadie puede domesticar
Veronica Rossi (Through the Ever Night (Under the Never Sky, #2))
-El corazón es rebelde, Lena. Se le puede educar pero nunca dominar, ¿no es así? Le amáis, y lo que os ha dicho es cierto, pero amor y razón no van siempre de la mano.
Anissa B. Damom (Jueces (Éxodo, #3))
La pasión verdadera que se llama amor no puede alojarse en corazones duros y rebeldes a todo buen sentimiento.
Manuel Payno (Los bandidos de Río Frío)
Los que no deben su prestigio ni a un apellido social ni a un círculo ni a un caudal y se han creado un apellido, un círculo y una renta; los que no han solicitado ni recibido mercedes y pueden, sin embargo, dispensarlas; los que no han inclinado la frente por un aplauso y lo han arrancado por la fuerza, solo éstos, espíritus hechos de Esperanza, de Fe, de Dolor, de Soledad y de Energía, tienen el derecho de ser libres, autónomos, orgullosos y rebeldes.
Abraham Valdelomar
España viene de una cultura de la culpa, la penitencia y el sacrificio redentor... Por eso, en lugar de rechazar el castigo, lo aceptamos, incluso lo sublimamos... Somos más místicos que rebeldes...
Antonio Altarriba (Yo, Asesino)
En el setenta y cinco aniversario, como recordatorio a los rebeldes de que ni siquiera sus miembros más fuertes son rivales para el poder del Capitolio, los tributos elegidos saldrán del grupo de los vencedores.
Suzanne Collins (En llamas (Juegos del hambre, #2))
Benditos sean los ladrones que me robaron mis máscaras.
Kahlil Gibran (El Loco / Alas Rotas / Espiritus Rebeldes)
Yo soy aquella mujer que escaló la montaña de la vida . Removiendo piedras y plantando flores . Cora Coralina
Elena Favilli (Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes: Diversión y aventuras (Libro para Colorear): Diversión y aventuras (Spanish Edition))
Aqui estão os loucos. Os desajustados. Os rebeldes. Os criadores de caso. Os pinos redondos nos buracos quadrados. Aqueles que vêem as coisas de forma diferente. Eles não curtem regras. E não respeitam o status quo. Você pode citá-los, discordar deles, glorificá-los ou caluniá-los. Mas a única coisa que você não pode fazer é ignorá-los. Porque eles mudam as coisas. Empurram a raça humana para a frente. E, enquanto alguns os vêem como loucos, nós os vemos como geniais. Porque as pessoas loucas o bastante para acreditar que podem mudar o mundo, são as que o mudam.
Jack Kerouac
Nessa noite em que a ventania soprara com um pouco menos de sanha e o nascer do sol espalhava finalmente uma luz dourada sobre os móveis, ainda pálida, anunciando o fim do vendaval lá fora, começava a tempestade na sua vida.
Carla M. Soares (Alma Rebelde)
Pero la mujer que se descontrola es, para el sentido común, una reventada. Y la reventada, a diferencia del reventado, no es un objeto de deseo: es un objeto de lástima. En el imaginario popular, la rebelde que sí vale, la glamorosa, la sensual, es otra: la que va agarrada de la cintura del pibe de la moto.
Tamara Tenenbaum (El fin del amor: querer y coger en el siglo XXI)
La memoria trabaja con la misma lógica oblicua y rebelde de los sueños. Hurga en los pozos ocultos y de ellos extrae visiones que, a diferencia de las de los sueños, son casi siempre placenteras. La memoria puede, a voluntad de su poseedor, teñirse de nostalgia, y la nostaliga sólo por excepción produce monstruos.
Sergio Pitol (El arte de la fuga)
A veces hay que pelear las batallas más de una vez para ganarlas. Margaret Thatcher*
Elena Favilli (Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes: Diversión y aventuras (Libro para Colorear): Diversión y aventuras (Spanish Edition))
Nunca temas ser una amapola en un campo de Narcisos
Elena Favilli (Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes: Diversión y aventuras (Libro para Colorear): Diversión y aventuras (Spanish Edition))
Ante la duda recuerden esto: Lo están haciendo bien
Elena Favilli (Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes: Diversión y aventuras (Libro para Colorear): Diversión y aventuras (Spanish Edition))
Cuando la belleza brilla desde el interior , no hay forma de negarla. Alek Wek
Elena Favilli (Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes: Diversión y aventuras (Libro para Colorear): Diversión y aventuras (Spanish Edition))
Nadie tiene el derecho a decirme qué puedo lograr o qué no puedo lograr" Amna al Haddad
Elena Favilli (Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes: Diversión y aventuras (Libro para Colorear): Diversión y aventuras (Spanish Edition))
No puedes cambiar las condiciones simplemente hay que lidiar con ellas. Jessica Watson
Elena Favilli (Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes: Diversión y aventuras (Libro para Colorear): Diversión y aventuras (Spanish Edition))
Sobretodo, no le temas a los momentos difíciles, pues de ellos salen las mejores cosas. Rita Lévy
Elena Favilli (Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes: Diversión y aventuras (Libro para Colorear): Diversión y aventuras (Spanish Edition))
El verdadero sentido de la educación no es la acumulación de conocimientos, sino el enseñar a pensar. La libertad que toma conciencia.
Manuel Rivas (Contra todo esto: un manifiesto rebelde)
Rebelarnos contra nuestros miedos e inseguridades es una de las mayores muestras de respeto hacia nosotros mismos
Juan Pablo Velásquez (Rebeldes y respetuosos (Spanish Edition))
La edad no lo había hecho más sabio ni más manso, sólo más rebelde.
Isabel Allende (Más allá del invierno)
Son mañosas las palabras, y rebeldes, y huidizas. No les gusta ser domesticadas. Domar una palabra (convertirla en un tópico) es acabar con ella.
Rosa Montero (La loca de la casa)
sou letra descalça mundana rebelde nua vagando nas ruas
Márcia Abath (Molho de Letras)
Soy rebelde hasta para tener sexo, qué onda.
Irene Bostelmann (El camino más largo)
En él creció una tensión que se fue transformando en la rabiosa aflicción rebelde del hombre-niño que busca la fuerza de un hombre en el ruido y la furia.
Mary Renault (The Charioteer)
Castigáis el amor y lo único que conseguís son rebeldes con el corazón por bandera
Elvira Sastre (Aquella orilla nuestra)
Mezcladas están con aquel malvado coro de los Angeles que ni fueron rebeldes a Dios, ni fieles, sino sólo para sí fueron.
Dante Alighieri (La Divina Comedia)
Cuando tienes muchos motivos para rebelarte no te puedes permitir el lujo de ser un rebelde sin causa.
Najat El Hachmi (El lunes nos querrán)
En resumen, un científico es por definición un rebelde que se enfrenta a todo lo establecido, que desafía el principio de autoridad y que no se cree nada de lo que le cuentan. Todo científico es un escéptico y un revolucionario. Por eso soy científico, no porque acepte sin crítica lo que me diga la academia. Además, ¿quién es la academia? La ciencia no tiene sanedrines.
Juan Luis Arsuaga (Vida, la gran historia: Un viaje por el laberinto de la evolución (Imago Mundi) (Spanish Edition))
... Sin importar cuáles sean los desafíos , nunca te lejes de tus sueños . Entre más persistas , más te acercarás a tus metas. Cuando las cosas se pongan duras , vuélvete más duras que ellas
Elena Favilli (Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes: Diversión y aventuras (Libro para Colorear): Diversión y aventuras (Spanish Edition))
Orfeu rebelde, canto como sou: Canto como um possesso Que na casca do tempo, a canivete, Gravasse a fúria de cada momento; Canto, a ver se o meu canto compromete A eternidade do meu sofrimento. Outros, felizes, sejam os rouxinóis... Eu ergo a voz assim, num desafio: Que o céu e a terra, pedras conjugadas Do moinho cruel que me tritura, Saibam que há gritos como há nortadas, Violências famintas de ternura. Bicho instintivo que adivinha a morte No corpo dum poeta que a recusa, Canto como quem usa Os versos em legítima defesa. Canto, sem perguntar à Musa Se o canto é de terror ou de beleza.
Miguel Torga (Orfeu Rebelde)
Nossos dias são muito curtos para que tomemos, nos próprios ombros, o peso dos erros de outrem. Cada um vive a própria vida, e paga o preço de vivê-la. Em tudo, a única pena é que, com frequência, temos que pagar um preço alto por uma única falta. E, na verdade, estamos sempre a pagar. No trato com o homem, o Destino jamais encerra as contas.Há momentos, dizem-nos os psicólogos, quando a paixão pelo pecado, ou por aquilo que o mundo chama de pecado, domina de tal maneira uma personalidade, que toda fibra do corpo, e toda célula do cérebro, parece ser instinto com impulsos receosos. Nestes momentos, homens e mulheres perdem a liberdade da vontade. Como autômatos, consciência, morta, ou então, se conseguir viver, vive apenas para dar fascínio à revolta, e encanto a desobediência. Pois todos os pecados, como não se cansam de nos lembrar os teólogos, são pecados da desobediência. Quando, dos céus, cai o espírito maior, a estrela matutina do mal, é como rebelde que cai.
Oscar Wilde
Me quota ang pag-ibig. Sa bawat limang umiibig, isa lang ang magiging maligaya. Ang iba, iibig sa di sila iniibig. O iibig nang di natututo. O iibig na wala. O di iibig kailanman. Ang iba'y iibig sa maling panahon, umibig na noong 1980s, nakipagmartsa sa mga aktibista, pero ang taong nakatakda para sa kanya ay nabuhay noon pang 1930s, isang rebelde laban sa mga amerikano, matagal nang namatay. Kaya she keeps falling in love sa mga lalaking mas matatanda hinahanap sa kanila ang di mahanap na wala, hindi mapagtagpo ang kahapon at ang kasalukyan. May mga pusong pinaglalaruan. Nasa parehong building ng call center but they will never realize that they are on the same floor. Maski parang laging may strange force na humihila sa kanila para tumingin sa kabilang building. Kailanman ay di sila magtatagpo. Tanungin man siya ng boyfriend niya kung ano iyong lagi niyang tinitignan sa kabila ay di niya masasagot. At kailanman ay di niya malalaman dahil eventually ang lalaki ay lilipat sa ibang lugar, at siya, hanggang sa mamatay, di na niya malalaman kung sino nga iyong nasa kabila. Merong pinalad na nagkakilala, nagkaibigan at nagsama. Pero sa di malamang dahilan ay iniwan ng babae ang lalaki. Mabubuhay ang lalaki sa walang hanggang paghahanap. Mari-realize niya na ang pag-ibig ay laging paghahanap. Pero hindi niya kailanman mahahanap ang babae dahil ang totoong hindi niya mahanap ay ang kanyang sarili. Merong away nang away kapag magkasama pero hindi naman kaya ang makahiwalay. Merong nagmamahal lamang kapag nananakit. Meron relihiyon ang humaharang, o katayuan sa buhay, o mga magulang. Merong sila mismo ang gumagawa ng harang. Merong umiibig na habang nagtatagal ay lalong nawawalan ng IQ. Merong pag umibig ay napupundi ang 4 out of 5 senses, touch lang ang natitira. Merong ang tingin sa pag-ibig ay tali. Meron di makahakbang dahil sa pag-ibig at merong namang nakakalipad. Merong ang tingin sa pag-ibig ay hapunang walang sawsawan. Merong pag umibig ay nahaharap sa salamin, sarili ang sinasamba. Merong ang tingin sa pag-ibig ay parusa. Ang iba'y iibig sa hayop, dahil noong unang panahon ay mga hayop sila. Ang iba'y iibig sa mga bahay, kinikilig kapag hinahaplos ang barandilya, nalilibugan sa mga kisame, pinagnanasaan ang sahig. Patuloy silang mananakit sa mga babaing umiibig sa kanila dahil hindi nila kailanman malalaman ang puso nila ay gawa sa kahoy. Pero merong isa sa lima, harangan man ng kulog, ng ganid, ng lindol, ng teknolohiya, mahahanap niya ang kanyang mahal. Siya lang ang magiging maligaya.
Ricky Lee
La noche pregunta quién soy. Yo soy su intimidad insomne, profunda y oscura; yo soy su voz rebelde. الليلُ يسألُ من أنا أنا سرُّهُ القلقُ العميقُ الأسودُ أنا صمتُهُ المتمرّدُ La nit pregunta qui sóc. Jo sóc la seva intimitat insomne, profunda i fosca; jo sóc la seva veu rebel.
Nazik Al-Malaika (Astillas y ceniza - Estelles i cendra - شظايا ورماد)
Me había equivocado de estrategia desde el primer movimiento. Había tratado de salir de aquel absurdo a grito pelado, pero una vez internado eso es imposible. Los negreros reciben con los brazos abiertos a los rebeldes, para darles un escarmiento delante de los demás. En toda la literatura carcelaria que conozco, desde Archipiélago Gulag a An Evil Cradling, sin olvidarnos de Sándwich de nudillos, los derechos hay que ganárselos a base de trueques y astucia. La insumisión del prisionero no hace sino dar motivos a los carceleros para agravar la reclusión.
David Mitchell (Cloud Atlas)
¿Qué es un hombre rebelde? Un hombre que dice que no. Pero aunque se niega, no renuncia: es también un hombre que dice que sí, desde su primer movimiento. Dice sí a la libertad, a la justicia, a la solidaridad. La vida es un combate perpetuo. Y eso es lo que nos ayuda a vivir y a morir.
Albert Camus (The Rebel)
Cristo quería a los justos, habitaba las buenas conciencias, pertenecía a los hombres de bien, a la gente decente, a las buenas reputaciones. ¡Que cargara el diablo con los humildes, con los pecadores, con los abandonados, con los rebeldes, con los miserables, con los que quedaban al margen del orden aceptado!
Carlos Fuentes (The Good Conscience)
Quien ha nacido y venido a este mundo para conocer la verdad, no puede perseverar en la ignorancia, el impulso es real en él, es indómito y rebelde. Sufre enórmemente bajo el peso y dominio de la falsedad, la calumnia, el engaño, la muerte continua; está sediento de libertad, de justicia, de vida real y de verdad
C.G. Jung
Quien quiera hacer de Rembrandt un pensador, un rebelde enfrentado a su época, al encontrarse ante estas obras maestras deberá admitir que la verdad más convincente para definirlo es la furia creadora, una necesidad constante e irreprimible de representar con toda libertad y de consumir la vida en esta obsesión liberadora.
Isabel Belmonte (Rembrandt (Protagonistas de la Civilización, #22))
O essencial - como já deve ter escrito algures Paulo Coelho, e se ainda não o escreveu há-de fazê-lo - raramente se exprime através de palavras. Música e matemática são formas superiores de comunicação, sendo a música uma expressão sonora. e um pouco mais rebelde, da matemática. Também os astros se comunicam através da música.
José Eduardo Agualusa
Y en una sociedad que se niega a ver a los combatientes como iguales; donde se niega que haya guerra, donde unos mueren asesinados y otros mueren dados de baja, donde los soldados pobres son sacrificados como patriotas y los rebeldes pobres son sacrificados como monstruos, no hay manera de exigirles a los enemigos que se comporten como héroes homéricos.
William Ospina (Pa que se acabe la vaina)
La cercanía, la confianza, la calidez y la inclusión son más poderosas que cualquier estrategia sofisticada de compensación o bienestar
Juan Pablo Velásquez (Rebeldes y respetuosos (Spanish Edition))
He stood for a long time, sick with hate because she would not love him.
Marjorie G. Lowe (Jessica, la rebelde)
Al final del día, son nuestras acciones las que nos convierten en monstruos. Así como también pueden determinar nuestra humanidad.
Marissa Meyer (Gone Rogue (Wires and Nerve, #2))
Basta con estar vivo para producir luz" Ann Makosinski
Elena Favilli (Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes: Diversión y aventuras (Libro para Colorear): Diversión y aventuras (Spanish Edition))
No soy un ángel ni lo seré hasta que muera ; seré yo misma ." Charlotte Bronte
Elena Favilli (Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes: Diversión y aventuras (Libro para Colorear): Diversión y aventuras (Spanish Edition))
Soy una de esas personas que adora el porqué de las cosas . Catalina la grande
Elena Favilli (Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes: Diversión y aventuras (Libro para Colorear): Diversión y aventuras (Spanish Edition))
Cuando una mujer decide cambiar , todo a su alrededor también cambia. Eufrosina Cruz
Elena Favilli (Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes: Diversión y aventuras (Libro para Colorear): Diversión y aventuras (Spanish Edition))
Tienes todas las posibilidades del mundo en las palmas de tus manos. Fadumo Dayib
Elena Favilli (Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes: Diversión y aventuras (Libro para Colorear): Diversión y aventuras (Spanish Edition))
Si es una buena idea no te dentengas, empréndela
Elena Favilli (Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes: Diversión y aventuras (Libro para Colorear): Diversión y aventuras (Spanish Edition))
Defiende tu derecho a pensar , porque incluso pensar de manera errónea es mejor que no pensar .Hipatia
Elena Favilli (Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes: Diversión y aventuras (Libro para Colorear): Diversión y aventuras (Spanish Edition))
Lo mejor y mas hermoso de nuestra vida no puede verse ni tocarse ; debe sentirse con el corazón
Elena Favilli (Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes: Diversión y aventuras (Libro para Colorear): Diversión y aventuras (Spanish Edition))
Solo si entendemos nos puede importar, solo si nos importa , podemos ayudar. Solo si ayudamos, ellos se salvarán . Jane Goodall
Elena Favilli (Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes: Diversión y aventuras (Libro para Colorear): Diversión y aventuras (Spanish Edition))
Eu estava tentando ser corajosa. Mas era a palavra de Fazim contra a minha. Sempre acreditariam no homem, não na mulher.
Alwyn Hamilton (A rebelde do deserto (A Rebelde do Deserto, #1))
E as pessoas creem em verdades diferentes. Quando todo mundo parece ter tanta certeza, é difícil acreditar que alguém esteja certo.
Alwyn Hamilton (A rebelde do deserto (A Rebelde do Deserto, #1))
Aquilo doeu. Depois de quase dois meses de confiança, bastava eu ser uma garota para mudar tudo.
Alwyn Hamilton (A rebelde do deserto (A Rebelde do Deserto, #1))
Si la sociedad desapareciera, el ermitaño proseguiría su vida de ermitaño. Los rebeldes, en cambio, se verían técnicamente en paro. El ermitaño no se opone, se casa con un modo de vida. No denuncia una mentira, busca una verdad. Es físicamente inofensivo y se lo tolera como si perteneciera a un orden intermedio, una casta media entre el bárbaro y el civilizado.
Sylvain Tesson (Dans les forêts de Sibérie)
«La ira, dices, es útil si es moderada». Antes debes decir si por su propia naturaleza es útil, pero si es rebelde a la autoridad y a la razón, lo único que se consigue moderándola es que cuanto menos poderosa sea, perjudique menos. Luego una pasión moderada no es otra cosa que un mal moderado. XI. «Pero contra los enemigos, dicen, la ira es necesaria». Nunca lo es menos: en la guerra no deben ser los movimientos desordenados, sino arreglados y
Seneca (On Anger)
aquel cuerpo—. Eh, Johnnycake. Johnny no abrió los ojos, pero emitió una débil pregunta. —¿Soda? —Sí, soy yo —dijo Sodapop—. No hables. Te pondrás bien. —Eran un montón —empezó Johnny, tragando, sin hacer caso de la orden de Soda—. Un Mustang azul lleno de ellos... Me acojoné... —intentó soltar un taco, pero de pronto se echó a llorar, luchando por controlarse, y llorando más porque no lo logró. Johnny se había llevado más de una con la fusta de su viejo, pero nunca soltó ni un quejido. Eso ponía peor las cosas, pues le costaba trabajo aliviarse. Soda no hizo más que sujetarle y apartarle el pelo de los ojos. —No te preocupes, Johnny. Se han ido. No te preocupes. Finalmente, entre sollozos, Johnny pudo contarnos cómo había sido. Estaba en el solar con el balón para practicar un poco, cuando un Mustang azul aparcó al lado. Venían cuatro socs. Le cogieron; uno de ellos llevaba la mano llena de anillos; eso fue lo que le hizo tantos cortes. No fue sólo cosa del palizón que le habían dado. Además, le habían aterrorizado. Le habían amenazado con toda clase de cosas. Johnny era muy excitable, una secuela nerviosa de las muchas veces que le habían pegado, de tanto oír pelearse a sus padres todo el tiempo. Vivir en esas condiciones habría vuelto amargo y rebelde a cualquier otro; a Johnny le estaba matando. Nunca había sido un cobarde. Era un buen tío a la hora de pelear contra otra pandilla. Estaba muy unido a la nuestra, y mantenía la boca bien cerrada cuando se trataba de la bofia. Pero después de la noche de la paliza, Johnny se amedrentaba más que nunca. Yo llegué a creer que jamás lo superaría. Nunca más anduvo por ahí solo. Johnny, que era el que mejor cumplía la ley de todos nosotros, llevaba ahora una faca de seis pulgadas en el bolsillo. Y estaba dispuesto a usarla si volvían a asaltarle. Le habían
S.E. Hinton (Rebeldes (Spanish Edition))
Desço aos infernos, a descer em mim. Mas agora o meu canto não perfura O coração da morte, À procura Da sombra Dum amor perdido. Agora É o repetido Aceno Do próprio abismo Que me seduz. É ele, embriaguez nocturna da vontade, Que me obriga a sair da claridade E a caminhar sem luz. Ergo a voz e mergulho Dentro do poço, Neste moço heroísmo Dos poetas, Que enfrentas confiantes O interdito Guardado por gigantes, Cães vigilantes Aos portões do mito. E entro finalmente No reino tenebroso Das minhas trvas. Quebra-se a lira, Cessa a melodia; E um medo triste, de vergonha e assombro, Gela-me o sangue, rio sem nascente, Onde o céu, lá no alto, se reflecte, Inútil como a paz que me promete.
Miguel Torga (Orfeu Rebelde)
Lo que distingue al rebelde crónicamente indignado del revolucionario consciente es que el primero es capaz de cambiar de causa y el segundo, no. El rebelde dirige su indignación de pronto contra esta injusticia, de pronto contra aquella; el revolucionario es un hombre que odia con método, que ha reunido toda su capacidad de odio en un solo objeto. El rebelde siempre tiene algún rasgo quijotesco; el revolucionario es un burócrata de la utopía. El rebelde es entusiasta; el revolucionario, fanático.
Arthur Koestler (Memorias: Flecha en el azul / La escritura invisible)
Déjame respirar mucho tiempo, mucho tiempo, el olor de tus cabellos; sumergir en ellos el rostro, como hombre sediento en agua de manantial, y agitarlos con mi mano, como pañuelo odorífero, para sacudir recuerdos al aire. ¡Si pudieras saber todo lo que veo! ¡Todo lo que siento! ¡Todo lo que oigo en tus cabellos! Mi alma viaja en el perfume como el alma de los demás hombres en la música. Tus cabellos contienen todo un ensueño, lleno de velámenes y de mástiles; contienen vastos mares, cuyos monzones me llevan a climas de encanto, en que el espacio es más azul y más profundo, en que la atmósfera está perfumada por los frutos, por las hojas y por la piel humana. En el océano de tu cabellera entreveo un puerto en que pululan cantares melancólicos, hombres vigorosos de toda nación y navíos de toda forma, que recortan sus arquitecturas finas y complicadas en un cielo inmenso en que se repantiga el eterno calor. En las caricias de tu cabellera vuelvo a encontrar las languideces de las largas horas pasadas en un diván, en la cámara de un hermoso navío, mecidas por el balanceo imperceptible del puerto, entre macetas y jarros refrescantes. En el ardiente hogar de tu cabellera respiro el olor del tabaco mezclado con opio y azúcar; en la noche de tu cabellera veo resplandecer lo infinito del azul tropical; en las orillas vellosas de tu cabellera me emborracho con los olores combinados del algodón, del almizcle y del aceite de coco. Déjame morder mucho tiempo tus trenzas, pesadas y negras. Cuando mordisqueo tus cabellos elásticos y rebeldes, me parece que como recuerdos.
Charles Baudelaire (Paris Spleen)
-Esperaba que me estuvieras mirando… Y he soñado que me llevabas contigo. Y entonces la beso, sin pudor, sin preocupaciones, rebelde dueño de mi vida. Seguimos besándonos así, como si fuéramos dos adolescentes que le han cerrado la puerta en la cara al mundo, que quieren estar solos, que esperaban este momento desde siempre, porque quien ama no tiene miedo. Su beso es único, es amor, es una historia infinita, es mis lágrimas y mi dolor, es mi felicidad y mi vida, es perdición y deseo, es condena y libertad. Es todo lo que quiero y sin lo que ya no puedo vivir.
Federico Moccia (Tres veces tú)
Hemos visto un curioso fenómeno asociado a los grupos rebeldes que pretenden desgajarse del Imperio Final y ser autónomos. En casi ningún caso el Lord Legislador necesitó enviar a sus ejércitos para reconquistar a los rebeldes. Para cuando llegaron sus agentes, los grupos se habían derrotado solos. Por lo visto los rebeldes encontraron el caos de la transición más difícil de aceptar que la tiranía que habían conocido antes. Alegremente dieron de nuevo la bienvenida a la autoridad, incluso a la autoridad represiva, pues para ellos era mucho menos dolorosa que la incertidumbre.
Brandon Sanderson
Sobre audrey hapburn: Si hoy en dia sigue sindo un icono es por que una vez que encontro su look le fue fiel el resto de su vida. No cayo en la moda se reinventaba a si misma cada temporada. Adoraba la moda , pero la utilizaba como una herramienta para complementar su imagen Dijo de ella su hijo sean
Cristina Morató (Divas rebeldes)
La compararía a un sol negro si se pudiese concebir un astro negro capaz de verter luz y felicidad. Pero hace pensar más a gusto en la luna, que indudablemente la señaló con su temible influjo; no en la luna blanca de los idilios, semejante a una novia fría, sino en la luna siniestra y embriagadora, colgada del fondo de una noche de tempestad y atropellada por las nubes que corren; no en la luna apacible y discreta, visitadora del sueño de los hombres puros, sino en la luna arrancada del cielo, vencida y rebelde, a quien los brujos tesalios obligan duramente a danzar sobre la hierba aterrorizada.
Charles Baudelaire (Paris Spleen)
se ha demostrado que las personas que más fuman tienen un apetito sexual mucho mayor que las que no fuman. Son más precoces sexualmente, sienten más necesidad de sexo, y más atracción por el sexo contrario. A los diecinueve años han tenido relaciones sexuales el 15 por 100 de las estudiantes universitarias blancas no fumadoras, y el 55 por 100 de las fumadoras. Las estadísticas para los varones son parecidas, según Eysenck. Además, los fumadores puntúan mucho más alto en lo que los psicólogos denominan índices «antisociales»: suelen tener niveles más altos de mala conducta, y ser más rebeldes e insolentes.
Malcolm Gladwell (La clave del éxito)
(…) si aquel filósofo renegado que, sin embargo, no renegaba de ninguna de sus creencias verdaderas, era para ellos un chivo expiatorio, esto era debido a que cada uno de ellos, algún día, secretamente, o incluso sin darse cuenta, había deseado salir del círculo en donde moriría encerrado. El rebelde que se levanta contra su príncipe provoca en las gentes de bien la misma envidiosa furia: su No es una vejación para su incesante Sí. Pero los peores de esos monstruos que piensan de manera singular son aquellos que practican de alguna virtud: infunden mucho más miedo cuando no se les puede despreciar por entero.
Marguerite Yourcenar (L'Œuvre au noir)
El juego consiste en frenar lo más tarde posible. El que frena más tarde es el más macho de la pandilla. Digamos que el tamaño de su kiki es proporcional al lapso que va a dejar transcurrir antes de frenar. Por supuesto, el invento no falla: uno de esos idiotas acaba su carrera en el fondo del acantilado, dentro de un Chevrolet convertido en un compacto amasijo de chatarra. Pues bien, cuanto más avanzábamos Alice y yo en nuestra aventura, más nos dábamos cuenta de que éramos como esos rebeldes sin causa. Acelerábamos hacia un precipicio, pisando el pedal. Entonces todavía no sabía que sería yo el cretino que iba a frenar demasiado tarde.
Frédéric Beigbeder (L'amour dure trois ans (Marc Marronnier, #3))
Un telón mágico, tejido de leyendas, colgaba ante el mundo. Cervantes envió de viaje a Don Quijote y rasgó el telón. El mundo se abrió ante el caballero andante en toda la desnudez cómica de su prosa. Al igual que una mujer se maquilla antes de correr hacia su primera cita, el mundo, cuando acude a nosotros en el momento en que nacemos, ya está maquillado, enmascarado, preinterpretado. Y los conformistas no serán los únicos en no darse cuenta; los seres rebeldes, ávidos de oponerse a todo y a todos, no se dan cuenta de hasta qué punto ellos mismos son obedientes; sólo se rebelarán contra lo que ha sido interpretado (preinterpretado) como motivo digno de rebelión.
Milan Kundera
He estado pensando en esto, y el poema aquel, el tío que lo escribió, quiso decir que eres dorado mientras eres un niño, como lo verde. Cuando eres niño todo es nuevo, el amanecer. Sólo cuando te acostumbras a las cosas se hace de día. Como lo mucho que te gustan las puestas de sol, Pony. Eso es dorado. Sigue siendo así, es una buena manera de ser. Quiero que convenzas a Dally para que mire una puesta de sol. Seguramente creerá que te has vuelto loco, pero pídeselo por mí. No creo que el haya visto nunca una puesta del sol. Y procura que no te joda tanto ser un greaser. Aún te queda mucho tiempo para hacer de ti lo que de verdad quieres ser. Aún quedan un montón de cosas buenas en el mundo. Díselo a Dally. No creo que lo sepa.
S.E. Hinton (Rebeldes (Spanish Edition))
El cristianismo está de acuerdo con el dualismo en que este universo está en guerra. Pero no cree que sea una guerra entre poderes independientes. Cree que es una guerra civil, una rebelión, y que estamos viviendo en una parte del universo ocupada por los rebeldes. Un territorio ocupado por el enemigo: eso es lo que es este mundo. El cristianismo es la historia de cómo llegó aquí el verdadero rey, disfrazado, si queréis, y nos convocó a todos para tomar parte en una gran campaña de sabotaje. Cuando acudís a la iglesia estáis en realidad escuchando la secreta telegrafía de nuestros amigos; precisamente por eso el enemigo está tan ansioso por impedirnos acudir. Lo hace aprovechándose de nuestra vanidad, de nuestra pereza y de nuestro esnobismo intelectual.
C.S. Lewis (Mero Cristianismo (Spanish Edition))
Me senté y cogí la pluma y estuve un minuto pensando. Recordando. Recordando a un chaval guapo, moreno, de sonrisa inquieta y temperamento caliente. A un chico rudo y cabezota, con un cigarro en la boca y una sonrisa amarga en su cara endurecida. Recordando -y esta vez no me dolió- a un quinceañero tranquilo, con pinta de derrotado, al que le hacía falta un buen corte de pelo y cuyos ojos negros tenían una expresión asustadiza. En una semana los tres habían desaparecido.
Susan E. Hinton (The Outsiders)
que no conmovieran, especialmente entre las enviadas a casa de los padres. En esta carta se decía poco de las molestias sufridas, de los peligros afrontados o de la nostalgia a la cual había que sobreponerse; era una carta alegre, llena de descripciones de la vida del soldado, de las marchas y de noticias militares; y sólo hacia el final el autor de la carta dejó brotar el amor paternal de su corazón y su deseo de ver a las niñas que había dejado en casa. "Mi cariño y un beso a cada una. Diles que pienso en ellas durante el día, y por la noche oro por ellas, y siempre encuentro en su cariño el mejor consuelo. Un año de espera para verlas parece interminable, pero recuérdales que, mientras esperamos, podemos todos trabajar, de manera que estos días tan duros no se desperdicien. Sé que ellas recordarán todo lo que les dije, que serán niñas cariñosas para ti, que cuando vuelva podré enorgullecerme de mis mujercitas más que nunca.” Todas se conmovían algo al llegar a esta parte, Jo no se avergonzó de la gruesa lágrima que caía sobre el papel blanco, y Amy no se preocupó de que iba a desarreglar sus bucles al esconder la cara en el seno de su madre y dijo sollozando: -¡Soy egoísta! Pero trataré de ser mejor para que no se lleve un chasco conmigo. - ¡Trataremos todas! -exclamó Meg -. Pienso demasiado en mi apariencia y detesto trabajar, pero no lo haré más si puedo remediarlo. -Trataré de ser lo que le gusta a él llamarme "una mujercita", y no ser brusca y atolondrada; cumpliré aquí con mi deber en vez de desear estar en otra parte -dijo Jo, pensando que dominarse a sí misma era obra más difícil que hacer frente a unos rebeldes. Beth no dijo nada, pero secó sus lágrimas con el calcetín del ejército y se puso a trabajar con todas sus fuerzas, no perdiendo tiempo en hacer lo que tenía más cerca de ella, mientras decidía en su corazón ser como su padre lo deseaba cuando al cabo de un
Louisa May Alcott (Mujercitas / Buenas esposas / Hombrecitos / Los muchachos de Joe)
La Biblia, que es un libro muy interesante y a veces muy profundo cuando se lo considera como una de las más antiguas manifestaciones de la sabiduría y de la fantasía humanas que han llegado hasta nosotros, expresa esta verdad de una manera muy ingenua en su mito del pecado original. Jehová, que de todos los buenos dioses que han sido adorados por los hombres es ciertamente el más envidioso, el más vanidoso, el más feroz, el más injusto, el más sanguinario, el más déspota y el más enemigo de la dignidad y de la libertad humanas, que creó a Adán y a Eva por no sé qué capricho (sin duda para engañar su hastío que debía de ser terrible en su eternamente egoísta soledad, para procurarse nuevos esclavos), había puesto generosamente a su disposición toda la Tierra, con todos sus frutos y todos los animales, y no había puesto a ese goce completo más que un límite. Les había prohibido expresamente que tocaran los frutos del árbol de la ciencia. Quería que el hombre, privado de toda conciencia de sí mismo, permaneciese un eterno animal, siempre de cuatro patas ante el Dios eterno, su creador su amo. Pero he aquí que llega Satanás, el eterno rebelde, el primer librepensador y el emancipador de los mundos. Avergüenza al hombre de su ignorancia de su obediencia animales; lo emancipa e imprime sobre su frente el sello de la libertad y de la humanidad, impulsándolo a desobedecer y a comer del fruto de la ciencia. Se sabe lo demás. El buen Dios, cuya ciencia innata constituye una de las facultades divinas, habría debido advertir lo que sucedería; sin embargo, se enfureció terrible y ridículamente: maldijo a Satanás, al hombre y al mundo creados por él, hiriéndose, por decirlo así, en su propia creación, como hacen los niños cuando se encolerizan; y no contento con alcanzar a nuestros antepasados en el presente, los maldijo en todas las generaciones del porvenir, inocentes del crimen cometido por aquellos. (...)
Mikhail Bakunin (God and the State)
Estas son las lecturas que elegí para el bingo mágico/mortífero •La Élite (Lucius Malfoy): 3,5 ⭐ De la trilogía creo que este es el que menos me gusta. América es demasiado cambiante, Maxon le tiene demasiada paciencia, y la actitud de Aspen me desespera. Igualmente amo la parte de las italianas o las cosas que va descubriendo América sobre los rebeldes y la historia de Illea. •Rebelión en la granja (Peter Pettigrew) 3,5 ⭐ Disfruté bastante este libro pero creo que las personas que tengan conocimiento de la época de la Revolución rusa lo harán mucho más. Desde mi parte, que no lo tengo, conocí una historia de como el poder puede llegar a corrompernos a todos incluso habiendo comenzado una revolución por una causa justa. •Salvar un corazón (Severus Snape) 4⭐ Este libro me gustó mucho porque no sólo se centra en el romance sino que tiene tintes policiales que enriquecen un montón la lectura. La historia de la protagonista me llegó mucho y entiendo su enojo con la familia, yo estaría igual. Y la historia de él creo que es fácil de que pase cuando se toman las decisiones equivocadas llevadas por las adicciones
Maria Laura Gambero (Salvar un corazón (Spanish Edition))
Jehová, que de todos los buenos dioses que han sido adorados por los hombres es ciertamente el más envidioso, el más vanidoso, el más feroz, el más injusto, el más sanguinario, el más déspota y el más enemigo de la dignidad y de la libertad humanas, que creó a Adán y a Eva por no sé qué capricho (sin duda para engañar su hastío que debía de ser terrible en su eternamente egoísta soledad, para procurarse nuevos esclavos), había puesto generosamente a su disposición toda la Tierra, con todos sus frutos y todos los animales, y no había puesto a ese goce completo más que un límite. Les había prohibido expresamente que tocaran los frutos del árbol de la ciencia. Quería que el hombre, privado de toda conciencia de sí mismo, permaneciese un eterno animal, siempre de cuatro patas ante el Dios eterno, su creador su amo. Pero he aquí que llega Satanás, el eterno rebelde, el primer librepensador y el emancipador de los mundos. Avergüenza al hombre de su ignorancia de su obediencia animales; lo emancipa e imprime sobre su frente el sello de la libertad y de la humanidad, impulsándolo a desobedecer y a comer del fruto de la ciencia.
Miguel de Cervantes Saavedra (50 Obras Maestras Que Debes Leer Antes De Morir: Vol. 3)
Phytophthora infestans. Era una plaga causada por un hongo, pero ¿de dónde venía? Nadie lo sabía, pero era posible que hubiera llegado a Estados Unidos con alguna importación, porque, como deseaban evitar cualquier degeneración en la raza de la patata, los agricultores americanos habían adquirido la costumbre de importar de Perú las patatas de siembra. Algunos de los barcos también transportaban guano, el estiércol de gaviota que se utilizaba como fertilizante, por lo que parecía probable que el hongo hubiera pasado del guano a la patata de siembra durante la travesía. Después de establecerse en Nueva York, el hongo comenzó a propagarse con una pasmosa rapidez. Cruzó Nueva Jersey y Pensilvania. Hacia 1845, llegaría al Medio Oeste. El comercio de patata de siembra era triangular. De la costa Este americana, la semilla viajaba a Europa; cuando apareció en el Medio Oeste, la plaga comenzaba a atacar también los patatales de los Países Bajos de Holanda y Bélgica y de la costa meridional de Inglaterra.
Edward Rutherfurd (Rebeldes de Irlanda (Saga de Dublín 2) (Spanish Edition))
Me quota ang pag-ibig. Sa bawat limang umiibig, isa lang ang magiging maligaya. Ang iba, iibig sa di sila iniibig. O iibig nang di natututo. O iibig na wala. O di iibig kailanman. Ang iba'y iibig sa maling panahon, umibig na noong 1980s, nakipagmartsa sa mga aktibista, pero ang taong nakatakda para sa kanya ay nabuhay noon pang 1930s, isang rebelde laban sa mga amerikano, matagal nang namatay. Kaya she keeps falling in love sa mga lalaking mas matatanda hinahanap sa kanila ang di mahanap na wala, hindi mapagtagpo ang kahapon at ang kasalukyan. May mga pusong pinaglalaruan. Nasa parehong building ng call center but they will never realize that they are on the same floor. Maski parang laging may strange force na humihila sa kanila para tumingin sa kabilang building. Kailanman ay di sila magtatagpo. Tanungin man siya ng boyfriend niya kung ano iyong lagi niyang tinitignan sa kabila ay di niya masasagot. At kailanman ay di niya malalaman dahil eventually ang lalaki ay lilipat sa ibang lugar, at siya, hanggang sa mamatay, di na niya malalaman kung sino nga iyong nasa kabila. Merong pinalad na nagkakilala, nagkaibigan at nagsama. Pero sa di malamang dahilan ay iniwan ng babae ang lalaki. Mabubuhay ang lalaki sa walang hanggang paghahanap. Mari-realize niya na ang pag-ibig ay laging paghahanap. Pero hindi niya kailanman mahahanap ang babae dahil ang totoong hindi niya mahanap ay ang kanyang sarili. Merong away nang away kapag magkasama pero hindi naman kaya ang makahiwalay. Merong nagmamahal lamang kapag nananakit. Meron relihiyon ang humaharang, o katayuan sa buhay, o mga magulang. Merong sila mismo ang gumagawa ng harang. Merong umiibig na habang nagtatagal ay lalong nawawalan ng IQ. Merong pag umibig ay napupundi ang 4 out of 5 senses, touch lang ang natitira. Merong ang tingin sa pag-ibig ay tali. Meron di makahakbang dahil sa pag-ibig at merong namang nakakalipad. Merong ang tingin sa pag-ibig ay hapunang walang sawsawan. Merong pag umibig ay nahaharap sa salamin, sarili ang sinasamba. Merong ang tingin sa pag-ibig ay parusa. Ang iba'y iibig sa hayop, dahil noong unang panahon ay mga hayop sila. Ang iba'y iibig sa mga bahay, kinikilig kapag hinahaplos ang barandilya, nalilibugan sa mga kisame, pinagnanasaan ang sahig. Patuloy silang mananakit sa mga babaing umiibig sa kanila dahil hindi nila kailanman malalaman ang puso nila ay gawa sa kahoy. Pero merong isa sa lima, harangan man ng kulog, ng ganid, ng lindol, ng teknolohiya, mahahanap niya ang kanyang mahal. Siya lang ang magiging maligaya.
Ricky Lee
Dayan se dejó caer de lado y la atrajo hacia si, acurrucándola entre los brazos. Dejaron pasar varios minutos hasta que sus respiraciones se ralentizaron. - ¿Siempre es así? - preguntó Erinni mientras le acariciaba el abdomen distraidamente. - Te aseguro que no - contestó Dayan en un susurro. (...) Dayan habia follado con multitud de mujeres. Siempre había sido divertido, y al terminar, se sentía relajado y de buen humor, pero nunca se había sentido como si hubiera llegado a casa. La miró mientras la acariciaba el brazo con las yemas de los dedos y algo que no pudo identificar se removió en su interior. - ¿Por qué has vuelto, hechicera? Ella no contestó inmediatamente. Se removió algo inquieta y le pasó una pierna por encima de las suyas. - Pensé que ya era hora que supiera lo que se sentía al hacer el amor - confesó con timidez. - Cuando te cases, a tu marido no le gustará que no seas virgen - gruñó Dayan. Por qué la idea de ella con otro hombre le revolvió las entrañas, no lo supo, pero allí estaba la sensación de una mano fría agarrándole el corazón como si quisiera partirlo por la mitad. Fue una conmoción al darse cuenta que eran celos de alguien que ni si quiera tenía nombre aún. - No pienso casarme, - afirmó ella - así que no me preocupa. El alivio que sintió Dayan al oír sus palabras fue enorme." (Dayan y Erinni).
Alaine Scott (La hechicera rebelde (Cuentos eróticos de Kargul #2))
- Podría comerte entera - gruñó mientras besaba un camino de deseo en su piel - . Como si fueras una jugosa fruta. Como un hombre sediento de tu sabor. Una febril necesidad ardía en su interior. La lujuria nunca había sido así para él, solo con Erinni. Ella era capaz de borrar el dolor de los recuerdos con un solo gemido, acelerarle el corazón con una simple caricia, y estremecer todo su cuerpo con un beso. (...) Dayan no pudo hacer otra cosa mas que observarla, mirar las mejillas enrojecidas, y los labios abiertos en un estrangulado jadeo de placer, mientras tiraba de su ropa interior, hasta deshacerse de ella, deslizando por fin los dedos en su miel húmeda y resbaladiza. - Erinni - Dayan jadeó su nombre mientras levantaba la cabeza del pecho. No podía controlar el deseo que sentía. Su necesidad de tocarla, tenerla, probar la dulce miel era tan perentoria que creyó que se volvería loco. Plantó un dulce camino de besos a través del pecho y el cuello, hasta llegar de nuevo a los labios. - Tan suave - gruñó contra sus labios, y después los acarició mientras introducía los dedos en el interior del mojado y terso pliegue entre sus muslos. Erinni se quedó inmovil con los ojos otra vez abiertos, y lo miraba mientras susurraba su nombre una y otra vez. Los dedos se movian con lentitud por el resbaladizo pliegue hasta rodear poco a poco el hinchado clítoris. (...) - Si, Erinni - gimió contra sus labios, aún asombrado por la ternura que ella le demostraba - Tócame, por lo que mas quieras. La necesidad de sentir sus manos sobre la piel lo asustaba y enardecía a partes iguales. Lo quería todo de ella: su cuerpo, su alma, su corazón. Y en mitad de aquel frenesí, mientras enterraba la polla en el apretado y caliente coño, se imaginó que aquello era lo más cerca que jamás estaría del paraíso. (...) Erinni lo miró a la cara, y su rostro era la imagen de la sensualidad, con los ojos oscurecidos por el deseo, hambrientos y embelesados. Pudo ver allí la necesidad y la rápida perdida de control, y le encantó. (...) Dayan la miraba, con los ojos prendidos en ella como si se sorprendiera de tenerla allí.
Alaine Scott (La hechicera rebelde (Cuentos eróticos de Kargul #2))
Aunque está inmóvil, su postura trasluce algo salvaje, descuidado y desafiante; por un segundo recuerdo la primera vez que lo vi en las calles, con sus brillantes ojos azules, su vertiginosa agilidad y su rebelde melena rubia. La imagen me produce una nostalgia tan amarga que estoy a punto de llorar. •June, pág. 224
Marie Lu (Champion (Legend, #3))
La noche fría, cubierta por una espesa neblina de ese junio de 1990, envolvía a todos los presentes. Por diferentes lugares del cementerio aparecieron armas que apuntaban al cielo. Una estruendosa salva iluminó un instante la oscuridad y rompió el silencio sobrecogedor que embargaba a la multitud después de la última súplica de Mariano Puga: “¡San Clotario de los trabajadores, ruega por nosotros, ruega por nosotros!” Los insurgentes, los jóvenes rebeldes que continuaban soñando con un Chile utópico de hombres libres y solidarios, rendían con sus armas, un homenaje a ese hombrecito modesto, cristiano y partidario de la no violencia activa que había entregado su larga vida a una causa que también era la de ellos.
Mónica Echeverría Yáñez (Antihistoria de un luchador. Clotario Blest 1823-1990 (2a edición) (Spanish Edition))
El verdadero desafío de una pareja los primeros años de vida de un hijo es no separarse
Ana Acosta Rodriguez (La Crianza Rebelde: Educar desde el respeto, la consciencia y la empatía (Spanish Edition))
Mi rol de mamá es estar disponible sin invadir, estar presente sin asumir, es amarte libre sin buscar absolutamente nada a cambio
Ana Acosta Rodriguez (La Crianza Rebelde: Educar desde el respeto, la consciencia y la empatía (Spanish Edition))
Los bebés y niños pequeños no planifican su llanto ni lo premeditan para hacernos sentir mal o herirnos porque simplemente su cerebro no está lo suficientemente desarrollado para actuar de esa manera. No es que no quieren, no podrían aunque quisieran.
Ana Acosta Rodriguez (La Crianza Rebelde: Educar desde el respeto, la consciencia y la empatía (Spanish Edition))
Un niño pequeño no es un manipulador o un diablillo, es un ser humano recién llegado a un mundo complicado e hiper- estimulante. La criatura necesita ser comprendida, validada y contenida: de esa forma aprende a regularse y gestionar sus emociones para que, en un futuro, esas llamadas de atención sean expresadas de otra manera.
Ana Acosta Rodriguez (La Crianza Rebelde: Educar desde el respeto, la consciencia y la empatía (Spanish Edition))
Si minimizamos, negamos sentimientos, reprimimos, etiquetamos, amenazamos, castigamos o ignoramos, le estamos enseñando al niño que sus necesidades no cuentan, no importan y que, si quiere atención, deberá ir al extremo para obtenerla. Le enseñamos que solo tendrá amor y atención si hace lo que le decimos que haga y que no vale por lo que es sino por como actúa.
Ana Acosta Rodriguez (La Crianza Rebelde: Educar desde el respeto, la consciencia y la empatía (Spanish Edition))
Si disciplinamos teniendo en cuenta el desarrollo de la inteligencia emocional de nuestros hijos, les estaremos regalando bienestar a ellos y paz a la humanidad.
Ana Acosta Rodriguez (La Crianza Rebelde: Educar desde el respeto, la consciencia y la empatía (Spanish Edition))
Disciplina con respeto no significa que nuestros hijos harán lo que ellos quieran y cuando quieran: los límites y las normas de convivencia son indispensables para garantizar la integridad física, psicológica y emocional de las criaturas, como así también una adecuada integración social.
Ana Acosta Rodriguez (La Crianza Rebelde: Educar desde el respeto, la consciencia y la empatía (Spanish Edition))
El gran problema de criar preescolares no es lo que la criatura hace, sino cómo reaccionamos los adultos.
Ana Acosta Rodriguez (La Crianza Rebelde: Educar desde el respeto, la consciencia y la empatía (Spanish Edition))
Cuando sientas que estás apunto de perder el control y que inevitablemente comenzarás a gritar, te pido que por un minuto pares y mires para abajo. Detente a observar la pequeñez de tu hijo, lo indefenso que se ve desde arriba, observa sus cachetes aún redondos por la grasita de bebé, sus pequeñas manitas, esos ojos gigantes que derraman lágrimas reales. Toda la rabia que sientes comenzará a disiparse porque podrás proyectarte en él
Ana Acosta Rodriguez (La Crianza Rebelde: Educar desde el respeto, la consciencia y la empatía (Spanish Edition))
La atención plena es la capacidad entrenable e inherente al ser humano, de disminuir la duración y la frecuencia de la dispersión mental atendiendo de manera deliberada y por medio de un anclaje a los contenidos mentales, sensaciones y emociones del momento presente, distanciándose de los mismos, aceptándolos amablemente y redireccionando la atención al ahora oportunamente. Implica una actitud altruista
Ana Acosta Rodriguez (La Crianza Rebelde: Educar desde el respeto, la consciencia y la empatía (Spanish Edition))
Al gestionar una pataleta debemos ubicarnos a la misma altura de nuestro peque y mirarlo a los ojos para una mejor conexión y para no connotar superioridad. «Ubicarnos a su nivel» no se limita lo físico, sino que incluye el plano emocional, encontrándonos corazón con corazón. Una vez que ya estamos a su altura miremos un segundo hacia arriba y tratemos de sentir lo que la criatura siente. Aprovechemos para conectar con nuestra niña/o interior, temerosa/o ante los gritos de sus padres y abracemos la experiencia para sanarnos un poco. Seamos con ellos como nos hubiera gustado que sean con nosotros y cuando los abracemos, abracémonos a nosotros mismos cuando éramos criaturas, cuando nos sentimos temerosos, solos o asustados ante los desajustes emocionales de nuestros padres
Ana Acosta Rodriguez (La Crianza Rebelde: Educar desde el respeto, la consciencia y la empatía (Spanish Edition))
La vida sabe ser una canalla, dura y rebelde, a la que le importan un bledo tus plegarias y lo que esperes: el amor te lo regala si le apetece. Y cuando él lo dice
Lorenzo Marone (Magari domani resto)
He aquí cómo describía la situación el propio Einstein: Cuando estaba en el séptimo grado en el Luitpold Gymnasium de Múnich, fui convocado por mi tutor, que me expresó el deseo de que yo abandonara el centro. Al decirle yo que no había hecho nada malo, se limitó a contestar: «Su mera presencia hace que la clase me pierda el respeto». Einstein se alegró de poder ayudar al profesor.
Freeman Dyson (El científico rebelde (Spanish Edition))
Entonces Hilbert planteó la idea de resolver los problemas matemáticos hallando un proceso general que, dada cualquier proposición formal compuesta por símbolos matemáticos, pudiera decidir si esta era verdadera o falsa. Al problema de hallar este proceso de toma de decisión lo llamó Entscheidungsproblem.
Freeman Dyson (El científico rebelde (Spanish Edition))
Ameenah consideraba que las plantas eran laboratorios biológicos vivos, llenos de información vital para los humanos y para cualquier otra especie. -Cada vez que arrasan con un bosque, perdemos un laboratorio extenso, uno que nunca jamás recuperaremos
Elena Favilli (Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes: Diversión y aventuras (Libro para Colorear): Diversión y aventuras (Spanish Edition))
moleste ni obstaculice por autoridad ninguna, sino que amenazará a todos los que intenten molestar o atemorizar a los inquisidores, a todos los que se les opongan, a esos los rebeldes, cualesquiera fuere su rango, fortuna, posición, preeminencia, dignidad o condición, o cualesquiera
Javier García Blanco (Historia negra de los papas (ENIGMAS Y CONSPIRACIONES) (Spanish Edition))
Todas las rebeliones son corrientes y extremadamente aburridas. Todas están copiadas del mismo modelo, y todas se parecen la una a la otra. Su fuerza motriz es la adicción a la adrenalina y el deseo de adquirir poder personal. Todos los rebeldes son pequeños aristócratas.
Frank Herbert (God Emperor of Dune (Dune #4))
No ha existido jamás un rebelde verdaderamente desinteresado. Todos son unos hipócritas, conscientes de ello o inconscientes, que mas da.
Frank Herbert (God Emperor of Dune (Dune #4))
Las palabras son como peces abisales que sólo te enseñan un destello de escamas entre las aguas negras. Si se desenganchan del anzuelo, lo más probable es que no puedas volverlas a pescar. Son mañosas las palabras, y rebeldes, y huidizas. No les gusta ser domesticadas.
Rosa Montero (La loca de la casa)
cualquiera que esté vivo y respire. Pero eso no cambia lo que eres. Tienes buen corazón, Magnus. Y no puedes hacer nada por evitarlo.
Morgan Rhodes (La primavera de los rebeldes (La caída de los reinos, #2))
¿De dónde procedía la autoridad de Franco? Al principio de la guerra los generales rebeldes de la Junta de Defensa Nacional le habían concedido el mando supremo y la jefatura del Estado «mientras dure la guerra».
Juan Eslava Galán (Historia de España contada para escépticos (Historia para escépticos) (Spanish Edition))
Este rasgo, con ser común a todo político, era más evidente en Zapatero y le socavaba el crédito. A veces resultaba patético, con su rojez impostada y sus extemporáneas alusiones al abuelo fusilado por los rebeldes en la guerra civil.
Juan Eslava Galán (Historia de España contada para escépticos (Historia para escépticos) (Spanish Edition))
Atanasio, en su tratado Sobre la encarnación, se maravilla de los cristianos que practican el celibato. Para él, su testimonio es un signo del fin de los tiempos. Mas tarde, la continencia llegó a darse por descontada. Se asumía simplemente que los jóvenes que abrazaban la vida clerical o consagrada eran castos, sin comprender siempre lo que representaba la pasión física, un don de Dios, ni cómo poder canalizarla responsablemente. Muchos han vivido vidas marcadas por la división interior, como si los sentidos persiguieran una vida propia rebelde que hubiera que suprimir o anestesiar por la fuerza de la voluntad.
Erik Varden (Castidad. La reconciliación de los sentidos)
Fui ascendida al chal por Egwene al’Vere, la Amyrlin a la que afirmáis servir. Si negáis que Nynaeve y yo somos Aes Sedai, entonces negáis a la Sede Amyrlin que nos envió a encontrar el Cuenco de los Vientos, cosa que hemos hecho. ¡No lo admitiré! Te lo advierto, Merilille Ceandevin. ¡Acata la voluntad de la Sede Amyrlin o seré yo quien te someta a juicio como una rebelde traidora!
Robert Jordan (La Corona de Espadas)
Allí, alineados en el patio, separados por curso y género (porque se fomenta la fornicación adolescente, dicen los educadores). A esa hora de la mañana, tener que escuchar los interminables discursos de la directora, que con los ojos blancos, cacarea su oración por la santa patria, por el puro Chile que te educa para ser chileno (qué novedad), por las buenas costumbres, que por lo general son para los estudiantes chupamedias, que escuchan en primera fila con cara de santurrones el discurso de la señora. Mientras atrás, a puro pellizcón, los inspectores mantienen a raya a los desordenados, a los pailones de la última fila, los que no se cansan de joder con sus bromas y chistes picantes. Los que de tiran pesos e inundan el ordenado aire de la mañana escolar con ese olor rebelde. Tal vez son los únicos que escuchan el discurso de la directora, los únicos que le ponen atención para imitarla, para remedarle su curso y mentirosa acogida. Y la escuchan porque la odian, porque saben que ella no los pasa, detesta su música, su ropa y sus peinados y su desfachatez de pararse en el mundo así. Y llega cada año con nuevos reglamentos e ideas y talleres lateros para que sus niños ocupen mejor el tiempo. Los estudiantes de la última fila saben que la directora nunca los pierde de vista. Y por cualquiera anotación pasarán por su oficina cabizbajos, escuchando el mismo sermoneo, la misma citación de apoderados, el mismo: «Hasta cuándo González. Hasta cuándo, Loyola. Hasta cuándo, Santibáñez. ¿Nunca se va a aburrir de hacer tanto desorden?». Y la verdad, los alumnos de la última fila seguirán con sus manotazos y pifias mientras la sagrada educación nacional no los represente. Mientras les alarguen las torturan de las clases hasta las cuatro de la tarde, ellos seguirán riéndose del tiempo extra que gasta el estado para domarlos. Si nadie les pregunto, si nadie les dijo a ellos, que son los únicos afectados. Y por eso los chicos andan a patadas con los bancos, escupiendo con rabia a espaldas del inspector que los manda a cortarse el pelo. Ese largo pelo que durante las vacaciones se lo lavaron y cuidaron como seda. Esa hermosa cascada de cabello que los péndex se sueltan femeninos cuando van a la disco. Tal vez lo único ganado de todas las revoluciones y luchas juveniles. Esa larga bandera de pelo que los chicos desatan clandestinamente y la educación se las arrebata de un zarpazo. ¿Entonces cómo esperan que ellos tengan otras actitud frente a esta agresión oficial que les quita lo que más quieren? Cómo pretender que en la última fila no vuelve una mosca, si todos los ojos del primer día de clases están puestos en ellos, entretenidos en reírse de las amorosas palabras de la directora, tirándose fotos cuando ella presenta al alcalde
Pedro Lemebel (Zanjón de la Aguada)
Allí, alineados en el patio, separados por curso y género (porque se fomenta la fornicación adolescente, dicen los educadores). A esa hora de la mañana, tener que escuchar los interminables discursos de la directora, que con los ojos blancos, cacarea su oración por la santa patria, por el puro Chile que te educa para ser chileno (qué novedad), por las buenas costumbres, que por lo general son para los estudiantes chupamedias, que escuchan en primera fila con cara de santurrones el discurso de la señora. Mientras atrás, a puro pellizcón, los inspectores mantienen a raya a los desordenados, a los pailones de la última fila, los que no se cansan de joder con sus bromas y chistes picantes. Los que de tiran peos e inundan el ordenado aire de la mañana escolar con ese olor rebelde. Tal vez son los únicos que escuchan el discurso de la directora, los únicos que le ponen atención para imitarla, para remedarle su curso y mentirosa acogida. Y la escuchan porque la odian, porque saben que ella no los pasa, detesta su música, su ropa y sus peinados y su desfachatez de pararse en el mundo así. Y llega cada año con nuevos reglamentos e ideas y talleres lateros para que sus niños ocupen mejor el tiempo. Los estudiantes de la última fila saben que la directora nunca los pierde de vista. Y por cualquiera anotación pasarán por su oficina cabizbajos, escuchando el mismo sermoneo, la misma citación de apoderados, el mismo: «Hasta cuándo González. Hasta cuándo, Loyola. Hasta cuándo, Santibáñez. ¿Nunca se va a aburrir de hacer tanto desorden?». Y la verdad, los alumnos de la última fila seguirán con sus manotazos y pifias mientras la sagrada educación nacional no los represente. Mientras les alarguen las torturan de las clases hasta las cuatro de la tarde, ellos seguirán riéndose del tiempo extra que gasta el estado para domarlos. Si nadie les pregunto, si nadie les dijo a ellos, que son los únicos afectados. Y por eso los chicos andan a patadas con los bancos, escupiendo con rabia a espaldas del inspector que los manda a cortarse el pelo. Ese largo pelo que durante las vacaciones se lo lavaron y cuidaron como seda. Esa hermosa cascada de cabello que los péndex se sueltan femeninos cuando van a la disco. Tal vez lo único ganado de todas las revoluciones y luchas juveniles. Esa larga bandera de pelo que los chicos desatan clandestinamente y la educación se las arrebata de un zarpazo. ¿Entonces cómo esperan que ellos tengan otras actitud frente a esta agresión oficial que les quita lo que más quieren? Cómo pretender que en la última fila no vuelve una mosca, si todos los ojos del primer día de clases están puestos en ellos, entretenidos en reírse de las amorosas palabras de la directora, tirándose fotos cuando ella presenta al alcalde
Pedro Lemebel (Zanjón de la Aguada)
Y pareciera que todos andamos esperando la primera lluvia para relajarnos, para decirle adiós al eterno verano y por fin asumir el año que recién comienza en marzo, cuando el país retoma su agenda de burócrata planificado, cuando de un dos por tres se pasa del febrero ocioso a las carreras por las tiendas buscando el uniforme escolar, porque los niños ahora crecen de pronto. Uno no se da ni cuenta y los pitufos te miran desde arriba, alegando por la ingeniosa ley que acorta las vacaciones y los mete de sopetón en el odiado primer día de clases. Ese latero reencuentro con la institución educadora, con esos profesores almidonados que les dan la bienvenida con la sonrisa chueca. Los profes que ahora son jóvenes, recién egresados de las universidades, que fuman pitos e igual odian dejar el carrete, los jeans y las zapatillas para entrar en su doble vida de impecables reformadores. Y quizás, ese es el único punto en que alumnos y profesores se encuentran realmente, planchando la ropa, ordenando papeles y cuadernos para comparecer en el bostezo ritual de la primera mañana escolar. Allí, alineados en el patio, separados por curso y género (porque se fomenta la fornicación adolescente, dicen los educadores). A esa hora de la mañana, tener que escuchar los interminables discursos de la directora, que con los ojos blancos, cacarea su oración por la santa patria, por el puro Chile que te educa para ser chileno (qué novedad), por las buenas costumbres, que por lo general son para los estudiantes chupamedias, que escuchan en primera fila con cara de santurrones el discurso de la señora. Mientras atrás, a puro pellizcón, los inspectores mantienen a raya a los desordenados, a los pailones de la última fila, los que no se cansan de joder con sus bromas y chistes picantes. Los que se tiran peos e inundan el ordenado aire de la mañana escolar con ese olor rebelde. Tal vez son los únicos que escuchan el discurso de la directora, los únicos que le ponen atención para imitarla, para remedarle su curso y mentirosa acogida. Y la escuchan porque la odian, porque saben que ella no los pasa, detesta su música, su ropa y sus peinados y su desfachatez de pararse en el mundo así. Y llega cada año con nuevos reglamentos e ideas y talleres lateros para que sus niños ocupen mejor el tiempo. Los estudiantes de la última fila saben que la directora nunca los pierde de vista. Y por cualquiera anotación pasarán por su oficina cabizbajos, escuchando el mismo sermoneo, la misma citación de apoderados, el mismo: «Hasta cuándo González. Hasta cuándo, Loyola. Hasta cuándo, Santibáñez. ¿Nunca se va a aburrir de hacer tanto desorden?». Y la verdad, los alumnos de la última fila seguirán con sus manotazos y pifias mientras la sagrada educación nacional no los represente. Mientras les alarguen la tortura de las clases hasta las cuatro de la tarde, ellos seguirán riéndose del tiempo extra que gasta el estado para domarlos. Si nadie les pregunto, si nadie les dijo a ellos, que son los únicos afectados. Y por eso los chicos andan a patadas con los bancos, escupiendo con rabia a espaldas del inspector que los manda a cortarse el pelo. Ese largo pelo que durante las vacaciones se lo lavaron y cuidaron como seda. Esa hermosa cascada de cabello que los péndex se sueltan femeninos cuando van a la disco. Tal vez lo único ganado de todas las revoluciones y muchas juveniles. Esa larga bandera de pelo que los chicos desatan clandestinamente y la educación se las arrebata de un zarpazo.
Pedro Lemebel (Zanjón de la Aguada)
Los ídolos domésticos hablaron vanidad». Tierra arenosa sin riego, carne estrujada sin llanto, polvo rebelde de rocas rencorosas y lavas enemigas, átomos amarillos y estériles del yermo, aristas vengativas, arenal de la envidia… esperad ahí secos y olvidados hasta que se desborde el mar.
León Felipe (Nueva Antología Rota)
Os seres primordiais olharam para essa coisa mortal que tinham feito e viram com espanto que ela não tinha medo da morte. Ousava lutar porque seu destino era morrer.
Alwyn Hamilton (A rebelde do deserto (A Rebelde do Deserto, #1))
Quando todo mundo parece ter tanta certeza, é difícil acreditar que alguém esteja certo.
Alwyn Hamilton (A rebelde do deserto (A Rebelde do Deserto, #1))
Mindfulness no se explica, se practica
Ana Acosta Rodriguez (La Crianza Rebelde: Educar desde el respeto, la consciencia y la empatía (Spanish Edition))
El Wallmapu es una sociedad fragmentada, de frágil convivencia social y escasa vocación por el diálogo interétnico. Allí está la verdadera enfermedad a tratar.
Pedro Cayuqueo (Porfiada y rebelde es la memoria. Crónicas mapuche (Spanish Edition))
El objeto de la meditación es el espíritu. Pero, por el momento, dicho espíritu está confuso, agitado y rebelde, y sometido a innumerables condicionamientos y automatismos. El objetivo de la meditación no consiste en quebrantarlo ni anestesiarlo, sino en conseguir que se vuelva libre, claro y equilibrado. Según el budismo, el espíritu no es una entidad, sino un flujo dinámico de experiencias, una sucesión de instantes de conciencia. Estas experiencias a menudo están marcadas por la confusión y el sufrimiento, pero también pueden vivirse en un estado amplio de claridad y libertad interior.
Matthieu Ricard (El arte de la meditación (Crecimiento personal) (Spanish Edition))
—¿Qué eres tú? Mika sonrió. —El monstruo de debajo de su cama.
Sangu Mandanna (La sociedad secreta de brujas rebeldes)
Tengo miedo de no dejar nunca huella en nadie.
Sangu Mandanna (La sociedad secreta de brujas rebeldes)
¿cómo saber si iban a decidir, como todas las personas a las que ella había intentado querer antes, que simplemente no era digna de su amor?
Sangu Mandanna (La sociedad secreta de brujas rebeldes)
pero, aun así, no habían confiado en ella. Nada de lo que había hecho había sido suficiente. Ella no había sido suficiente.
Sangu Mandanna (La sociedad secreta de brujas rebeldes)
Abrió un local en la ciudad de Corinto y colocó un rótulo anunciando que «podía consolar a los tristes con discursos adecuados». Cuando acudía algún cliente, lo escuchaba con profunda atención hasta comprender la desgracia que lo afligía. Luego «se la borraba del espíritu» con conferencias consoladoras. Usaba el fármaco de la palabra persuasiva para curar la angustia y, según nos dicen los autores antiguos, llegó a hacerse famoso por sus razonamientos sedantes. Después de él, algunos filósofos afirmaron que su tarea consistía en «expulsar mediante el razonamiento el rebelde pesar», pero Antifonte fue el primero que tuvo la intuición de que sanar gracias a la palabra podía convertirse en un oficio. También comprendió que la terapia debía ser un diálogo exploratorio. La experiencia le enseñó que conviene hacer hablar al que sufre sobre los motivos de su pena, porque buscando las palabras a veces se encuentra el remedio. Muchos siglos después, Viktor Frankl, un discípulo de Freud superviviente de los campos de concentración de Auschwitz y Dachau, desarrollaría un método similar para superar los traumas de la barbarie europea de su época.
Irene Vallejo (El infinito en un junco)
cuando lo bajaban) para preguntar qué hicieron, entre el 46 y el 55, los hombres que hoy andan por los treinta y tantos. Algunas cosas de los más viejos, eso conocemos. Pero, y los que tenían nuestra edad de ahora entonces, qué hacían, con quién estaban. Cuál es la novela de testimonio, el poema rebelde, el drama comprometido que escribieron. Estaban con Perón, con el Frente Democrático o en ninguna de ambas partes. Clamaban, como hoy, revolución, revolución, o jugaban —igual que nosotros pero con diez años más— a las figuritas. Entendían que Perón fue esencialmente un fascista que estaba creando una conciencia pequeñoburguesa en el proletariado, o simplemente pensaban que “es muy jodido trabajar con él, aparte de que el peronismo es un quilombo” (David Viñas, reportaje en Che). Cómo era la cosa por aquel tiempo que nos faltó a nosotros.
Abelardo Castillo (Diarios (1954-1991) (Spanish Edition))
Agora já podemos falar do livro? (...) Faz-nos pensar e enfurece-nos. Desafia-nos. Dá-nos a ilusão de podermos, por uma vez, estar fora de quem somos interiormente na verdade. É revolucionário e, por isso, gera ação nas mãos de rebeldes.
Matthew Quick in As Coisas Mais Delicadas
Ser malo es ser rebelde, el delincuente juvenil, el que agita una bandera roja. Esta clase de hija se sacrifica, acepta ser el culpable de la familia, el problema de la familia. Se convierte en el foco del dolor, la ira, el miedo y la frustración de la familia. La relación de sus padres puede estar desintegrándose, pero ella les proporciona un tema inofensivo en el que pueden trabajar juntos. Ellos pueden preguntar: "¿ Qué vamos a hacer con Joanie?" en lugar de "¿ Qué vamos a hacer con nuestro matrimonio?" Así es como ella trata de "salvar" a la familia. Y tiene un solo sentimiento: la ira. Esta cubre su dolor y su miedo.
Robin Norwood (Las mujeres que aman demasiado: El best seller que ha ayudado a millones de mujeres (Spanish Edition))
Cuando a un niño se le restringe el afecto que merece y no le expresamos palabras de reconocimiento y aprobación, se torna tímido, llorón, enfermizo, agresivo o rebelde y lo peor es que crece triste, inseguro o sintiéndose indigno de ser tratado respetuosamente y con amabilidad.
Margarita Blanco (Sanación emocional del niño interior (Spanish Edition))
Deman era rápido, era listo, era fuerte. Todo eso le llevó a completar nada menos que catorce misiones con éxito. Pero la fortuna se le terminó una tarde de noviembre del año 1918, cuando una patrulla alemana le somete a inspección especialmente meticulosa, y descubre la verdadera razón de aquellos viajes. Es arrestado y conducido a la prisión de Lovaina, al este de Bruselas, donde rápidamente se organiza su juicio. El Tribunal alemán lo encuentra culpable de traición. Condena a muerte. Fusilamiento un día después. Su suerte, la suerte del héroe, está echada. O no, porque su juicio es 10 de noviembre de 1914, y el momento fijado para su fusilamiento es el 11 de noviembre por la tarde. Precisamente ese día, a las once de la mañana, se firma el Armisticio de Compiégne. En otras palabras, en esas 24 horas entre el proceso y la ejecución de Deman se termina la Primera Guerra Mundial. La sentencia no se lleva a cabo. Pol, nuestro Pol, sobrevive a su primera muerte. Ocurre que no es la única. Unos días después el Ejército Británico libera a los reos que aún están en la prisión de Lovaina. No se sabe muy bien la razón, pero alguien se toma especiales molestias con Pol Deman. Quizás fuera su aspecto fuerte y atlético, quizás el cerrado acento «alemán» que su origen flamenco le confiere, quizás fuera alguna mala contestación del rebelde ciclista. El caso es que los ingleses le creen un germano, y deciden continuar con la ejecución. En otras palabras, Deman vuelve a ser un condenado a muerte, que espera otro día más sentado en la misma celda donde sus enemigos le encerraron y donde ahora le vigilan sus aliados. Afortunadamente para él una carta de la Autoridad Belga llega al recinto de Lovaina, explicando su verdadera identidad e importancia durante la guerra. Así es como Pol consigue sobrevivir a su segunda muerte.
Marcos Pereda Herrera (Bucle (Spanish Edition))
Yo tenía en la juventud cierta rebeldía; pero era más bien una rebeldía forzada que otra cosa. No he pensado espontáneamente en ser rebelde por gusto. La rebeldía no me ha agradado nunca, me ha parecido vanidad y presunción. Soy más partidario de la disciplina; pero cuando la extravagancia y el capricho reinan, la rebeldía salta sin querer.
Pío Baroja (Rapsodias)
Até aqui, os Rebeldes eram a água que batia na dura e forte rocha. Agora... – Dr. Cabo Ricky Caleiro
Ana Cláudia Dâmaso (Koldbrann - parte 4: ? (Koldbrann #4))
Castigáis el amor y lo único que conseguís son rebeldes con el corazón por bandera.
Elvira Sastre (Aquella orilla nuestra)
Sin embargo, por su apostasía, el ser humano se ha convertido en una criatura rebelde que se opone a su Creador. Se opone a Dios como primera causa, al elegir la auto dependencia, se opone a Dios como el mayor bien al amarse a sí mismo, se opone a Dios como el mayor Señor al elegir su propia voluntad, y se opone a Dios como fin último al buscar su propio interés. Así pues, el ser humano camina en un desorden enorme, y todas sus acciones son irregulares.
Manuel Bento (Guardando el corazón - John Flavel: Un punto de vista puritano acerca de cómo mantener el amor por Dios (Spanish Edition))
por la regeneración, el alma desordenada se endereza. Las Escrituras expresan este gran cambio como la renovación del alma a la imagen de Dios, en la cual la auto dependencia es eliminada por la fe, el amor por uno mismo por el amor de Dios, la voluntad propia por la sujeción y obediencia a la voluntad de Dios, y el buscar lo nuestro por el negarnos a nosotros mismos. El entendimiento entenebrecido es iluminado, la voluntad rebelde es dulcemente sometida, y los apetitos insubordinados conquistados gradualmente. El alma que el pecado corrompió en todos sus aspectos, es restaurada por la gracia.
Manuel Bento (Guardando el corazón - John Flavel: Un punto de vista puritano acerca de cómo mantener el amor por Dios (Spanish Edition))
Wrap up Bingo Mágico "La orden del Fénix" -Albus Dumbledore: Clásico que dé una lección o haga una crítica moral.⁣⁣ Persuasión 3/5 Es una linda historia, aunque me aburrió por momentos, te deja la enseñanza, que tenés que tener más confianza en vos qué en lo que te dicen los demás. -Minerva McGongall: Un libro feminista o que le dé visibilidad a la mujer.⁣⁣ ⁣⁣ Orgullo y Prejuicio 5/5⁣⁣ Es una historia clásica de amor, me gusto mucho Elizabeth, lo trascendental de la personalidad de Elizabeth, los cuestionamientos que hace al orden establecido, la rebeldía de una mujer que no quería casarse por comodidad, es muy fuerte y no se calla lo que piensa. Darcy un gran personaje.⁣ ⁣ -Alastor Moody: Un libro catalogado como polémico.⁣⁣ Mujercitas 3/5 Me gustó, pero no es de mis preferidos, fue un libro polémico, porque fue publicado, en una época que no se hablaba del feminismo, creo muchas controversias que a un existen. -Potter & Longbottom: Un libro en que la historia esté marcada por la tragedia.⁣⁣ Máscaras 5/5 Uno de mis libros favoritos, la historia de Fern, Ambrose y Bailey es hermosa, aunque me hace llorar mucho, es un lindo libro para que todos lean. -Sirius Black: Un libro con un protagonista rebelde.⁣⁣ La indomable Sophia 5/5 Me rei mucho con Sophia como se revelaba a las costumbres machistas de su familia, y sobre todo del pobre Charles, que quería domarla, y no lo conseguía. ⁣⁣ -Remus y Tonk: Un romance en el que los protagonistas sean de diferentes culturas (o haya prejuicio sociales de por medio).⁣⁣ ⁣⁣ Por siempre felices, Cinder y Ella 5/5 Me gustó mucho la historia de Ella y Brian (Cinder), lo bueno que es Brian para Ella, como la ayuda enfrentándose a todos los idiotas de Hollywood y al padre de Ella, es una buena lectura para que lean -Familia Weasley: Un libro en el que la trama afecte a toda una familia.⁣⁣ ⁣⁣ Hasta que deje de doler 5/5⁣⁣ Violeta y Vincent, se convirtieron en unas de mis parejas favoritas, los ame a ambos. Me entristeció y enterneció como sufrió toda la familia de Vincent, al verlo tan decido a correr todos los riesgos para terminar con su vida. Violeta un gran personaje.⁣⁣ ⁣⁣ -Kingsley Shaklebolt: Un libro en que el protagonista tenga cualidades de líder.⁣⁣ Belleza cruel 5/5 Nyx me encantó tiene muy buenas cualidades como líder, y me sorprendió como logró todo lo que se proponía. Me gustó la historia, tenía unos giros que no me esperaba. -Severus Snape: Un libro en el que el personaje que parecía malo resultase ser bueno.⁣⁣ ⁣⁣ La bestia 5/5⁣⁣ Me gusto el libro, Kyle resultó ser bueno, al principio parecía un ser despreciable, pero no lo era, todo lo que hace por Will, Lindy y Magda es increible.
MLG Raven
Wrap up Bingo "La Orden del Fénix" -Albus Dumbledore: Clásico que dé una lección o haga una crítica moral.⁣⁣ Persuasión 3/5 Es una linda historia, aunque me aburrió por momentos, te deja la enseñanza, que tenés que tener más confianza en vos qué en lo que te dicen los demás. -Minerva McGongall: Un libro feminista o que le dé visibilidad a la mujer.⁣⁣ ⁣⁣ Orgullo y Prejuicio 5/5⁣⁣ Es una historia clásica de amor, me gusto mucho Elizabeth, lo trascendental de la personalidad de Elizabeth, los cuestionamientos que hace al orden establecido, la rebeldía de una mujer que no quería casarse por comodidad, es muy fuerte y no se calla lo que piensa. Darcy un gran personaje.⁣ ⁣ -Alastor Moody: Un libro catalogado como polémico.⁣⁣ Mujercitas 3/5 Me gustó, pero no es de mis preferidos, fue un libro polémico, porque fue publicado, en una época que no se hablaba del feminismo, creo muchas controversias que a un existen. -Potter & Longbottom: Un libro en que la historia esté marcada por la tragedia.⁣⁣ Máscaras 5/5 Uno de mis libros favoritos, la historia de Fern, Ambrose y Bailey es hermosa, aunque me hace llorar mucho, es un lindo libro para que todos lean. -Sirius Black: Un libro con un protagonista rebelde.⁣⁣ La indomable Sophia 5/5 Me rei mucho con Sophia como se revelaba a las costumbres machistas de su familia, y sobre todo del pobre Charles, que quería domarla, y no lo conseguía. ⁣⁣ -Remus y Tonk: Un romance en el que los protagonistas sean de diferentes culturas (o haya prejuicio sociales de por medio).⁣⁣ ⁣⁣ Por siempre felices, Cinder y Ella 5/5 Me gustó mucho la historia de Ella y Brian (Cinder), lo bueno que es Brian para Ella, como la ayuda enfrentándose a todos los idiotas de Hollywood y al padre de Ella, es una buena lectura para que lean -Familia Weasley: Un libro en el que la trama afecte a toda una familia.⁣⁣ ⁣⁣ Hasta que deje de doler 5/5⁣⁣ Violeta y Vincent, se convirtieron en unas de mis parejas favoritas, los ame a ambos. Me entristeció y enterneció como sufrió toda la familia de Vincent, al verlo tan decido a correr todos los riesgos para terminar con su vida. Violeta un gran personaje.⁣⁣ ⁣⁣ -Kingsley Shaklebolt: Un libro en que el protagonista tenga cualidades de líder.⁣⁣ Belleza cruel 5/5 Nyx me encantó tiene muy buenas cualidades como líder, y me sorprendió como logró todo lo que se proponía. Me gustó la historia, tenía unos giros que no me esperaba. -Severus Snape: Un libro en el que el personaje que parecía malo resultase ser bueno.⁣⁣ ⁣⁣ La bestia 5/5⁣⁣ Me gusto el libro, Kyle resultó ser bueno, al principio parecía un ser despreciable, pero no lo era, todo lo que hace por Will, Lindy y Magda es increible.
MLG Raven
Não sabia, porém, que mal rejeitaste o milagre, o homem imediatamente renegaria Deus, porquanto o homem procura não tanto Deus quanto os milagres. E como o homem não tem condições de dispensar os milagres, criará para si novos milagres, já seus, e então se curvará ao milagre do curandeirismo, ao feitiço das bruxas, mesmo que cem vezes tenha sido rebelde, herege e ateu. Não desceste da cruz quanto te gritaram, zombado de ti e te provocando: 'Desce da cruz e creremos que és tu'. Não desceste porque mais uma vez não quiseste escravizar o homem pelo milagre e ansiavas pela fé livre e não pela miraculosa.
Fiodor Dostoïevski (The Brothers Karamazov)
El hambre era algo que Lenin fomentaba para que los hambrientos insatisfechos resultaran menos rebeldes y, al mismo tiempo, quisieran encararse a los burgueses, que, se suponía, los mataban de hambre.
Fernando Schwartz (Meneses en Skopelos (Meneses #2))
las manos, cubierto de plumas, coronado por un aura y un tridente de luz roja, representación de un combatiente en la lucha final de la luz contra las tinieblas, aguardada por los esenios. En el segundo caso, dos jóvenes rebeldes del ’68 enarbolan una bandera roja en una ciudad moderna, pero avanzan por sobre uno de los manuscritos del mar Muerto que se extiende a sus pies, alegoría de la concatenación entre la sublevación cristiana del siglo I y la revolución soñada en el acmé del siglo XX.
Abelardo Castillo (El evangelio según Van Hutten)
Rafael Celaya Iturgáiz había nacido en Bilbao. Era alto y espigado, de cabello castaño y rebelde, ojos redondos y cejas pobladas. Tenía catorce años y viajaba con su hermano Joaquín, de cuatro. Su padre fue minero y estuvo afiliado a la CNT. Había fallecido seis meses antes luchando en las filas del frente republicano. La mayoría de los vecinos de su barrio habían inscrito a sus hijos para sacarlos fuera de España, y aunque su madre tenía serias dudas sobre si hacer lo mismo con sus dos únicos hijos, Rafael la había animado a hacerlo. Iba a ser una estancia corta, de solo unos meses hasta que terminara la guerra.
Mercedes Guerrero (El baile de las marionetas)
contaba las aventuras de unos niños que vivían felices en un próspero reino hasta que un perverso general se sublevó, iniciando una guerra. Las familias montaron a sus hijos solos en un barco para librarlos de la muerte mientras sus padres luchaban contra los rebeldes. Muchos de aquellos niños habían perdido a su familia, pero otros dejaron en tierra a sus madres, hermanos y amigos. El barco navegó durante días hasta que arribaron a un país muy lejano... Aquellas historias infantiles que sus padres adornaban con bellas descripciones y divertidas travesuras regresaron en tromba a la memoria de Edith. Pensó en su difunto hijo, Alexis. ¡Cómo habría disfrutado ella sentándolo en su regazo para contarle aquellos cuentos...! Unas lágrimas brotaron con rebeldía de sus ojos. Edith se las limpió con un gesto de rabia y se dirigió hacia las escaleras para regresar al trabajo.
Mercedes Guerrero (El baile de las marionetas)
24:12 Desde la ciudad gimen los moribundos, Y claman las almas de los heridos de muerte, Pero Dios no atiende su oración. Job 24:13 Ellos son los que, rebeldes a la luz, Nunca conocieron sus caminos, Ni estuvieron en sus veredas.
Anonymous (Biblia Reina Valera: 1960)
Hay tres fuerzas, tres únicas fuerzas en la tierra capaces de someter y subyugar para siempre la conciencia de esos débiles rebeldes, en aras de su propia felicidad: el milagro, el misterio y la autoridad.
Fyodor Dostoevsky (Los hermanos Karamázov)
siendo nada verdadero ni falso, bueno o malo, la regla consistirá en mostrarse el más eficaz, o sea, el más fuerte. El mundo ya no se dividirá entonces en justos e injustos, sino en amos y esclavos. Así, hágase lo que se haga, en el corazón de la negación y del nihilismo, el crimen tiene su lugar privilegiado.
Albert Camus (El hombre rebelde)
Mientras más represión soporta el ser humano, más ideas rebeldes emergen en su imaginación supliciada.
Anonymous
Por isso a poesia dos poetas que sofreram é doce, terna. E a dos outros, dos que de nada foram privados, é ardente, sofredora e rebelde.
Clarice Lispector (Near to the Wild Heart)
In 1511, Diego Velázquez de Cuéllar, following the orders of Columbus’ son Diego, took a group of 300 men to the island of Cuba, or Caobana as it was called, looking for gold. He conquered and governed Cuba on behalf of the Spanish Crown and moved Havana from Santiago de Cuba on the south-eastern coast to the north coast. Soon Many settlers seeking new beginnings followed his example and although not much gold was discovered on the island, land was available for the taking and the soil was fertile. As the settlers arrived, the Spaniards continued to be overbearing and cruel in their relationship with the Indians, causing the become hostile between them. Chief Hatuey was the Cacique or Chief of 400 Taíno Indians that had fled from the Spaniards in Hispaniola for Cuba. Hatuey resented the ruthless Spaniards and encouraged the Arawakan-speaking people to rise up against them. Seeing the malice of these new intruders, they had no other option but to engage them in guerrilla warfare. Hatuey rallied the local Taínos, telling them that the Spaniards were merciless and that their god was gold. A number of the local Indians actually joined him in the fight. When the Chief was ultimately captured, the Spaniards tortured him, and when he refused to tell them the location of the gold, they burnt him at the stake. A bust on top of a monument honoring Chief Hatuey is located in the town of Baracoa, Cuba. It reads “Primer Rebelde De America Immolado En Yara De Baracoa”, “First rebel of America, Sacrificed in the town of Yara in Baracoa.” He is considered by many to be the first hero of Cuba. His last words were that he did not want to go to Heaven, if that is where Christians go when they die.
Hank Bracker
Podemos pertenecer a una iglesia Pentecostal, Bautista, Metodista o cualquier otra, pero si no nos sometemos al gobierno de Dios, entonces somos rebeldes e injustos. Sólo
Guillermo Maldonado (El reino de poder: Cómo demostrarlo aquí y ahora (Spanish Edition))
No descendiste de la cruz cuando se burlaban de ti y te gritaban entre risas: '¡Baja de la cruz y creeremos en ti!' No lo hiciste porque de nuevo te negaste a subyugar al hombre por medio de un milagro. Deseabas una fe libre y no inspirada por lo maravilloso; querías un amor libre y no los serviles transportes de unos esclavos aterrorizados. Otra vez te forjaste una idea demasiado elevada del hombre, pues los hombres son esclavos aunque hayan nacido rebeldes. Examino los hechos y juzga. Después de quince siglos largos, ¿a quién has elevado hasta ti? Te aseguro que el hombre es más débil y más vil de lo que creías. En modo alguno puede hacer lo que tú hiciste. El gran aprecio en que le tenías ha sido un perjuicio para la piedad. Has exigido demasiado de él, a pesar de que le amabas más que a ti mismo. Si le hubieses querido menos, le habrías impuesto una carga más ligera, más en consonancia con tu amor. El hombre es débil y cobarde. No importa que ahora se levante en todas partes contra nuestra autoridad y se sienta orgulloso de su rebeldía. Es el orgullo de los escolares amotinados que han apresado al profesor. La alegría de estos rapaces se extinguirá y la pagarán cara.
Fyodor Dostoevsky (Los Hermanos Karamazov (Spanish Edition))
En nuestro alrededor anda sigilosamente un cupido rebelde y travieso que espera el momento oportuno para flechar la parte oculta del corazón, ese lado inconsciente e incomprensible que no conocemos y pocas veces utilizamos
Walter Riso (La fidelidad es mucho más que amor)
- Prometes? - Sim, prometo.
Ana Cláudia Dâmaso (Koldbrann - Parte 1: Rebeldes (Koldbrann #1))
O que quer que vás dizer... Não estou interessada.
Ana Cláudia Dâmaso (Koldbrann - Parte 1: Rebeldes (Koldbrann #1))
(Hadjí Murat) Es un doble rebelde, entonces, un hombre atrapado entre dos autoritarismos: el del zar y el del imán. Hadjí Murat es un hombre de familia, valiente y leal, y a Tolstói no le cuesta más de algunas líneas de extraordinaria prosa convencernos de su valor y lograr que nos pongamos de su lado.
Juan Gabriel Vásquez (Viajes con un mapa en blanco)
Los rebeldes que llegan al poder mediante la rebelión son intolerantes con los demás rebeldes y sus rebeliones. Cuando Absalón se enfrente con la rebelión, se convertirá en un tirano. Su perversidad será diez veces la que ahora le atribuye a tu rey. El aplastará la rebelión y gobernará con mano de hierro... y mediante el terror. Eliminará toda oposición. Esta es siempre la última etapa de las rebeliones altisonantes.
Gene Edwards (A Tale of Three Kings: A Study in Brokenness (Biblical Fiction Based on the Stories of David, Saul, and Absalom))
En mi libro de rebeldes estoy en la página 163. En mi libro, ahora mismo hablan de uno de los personajes que bajan por una entrada. No hay mucho que suceder en mi libro ahora sin embargo.
Susan E. Hilton
Puede que la música proporcionara un espacio abierto para la experimentación, pero las más de las veces lo que encontré fue impostura, poses fotogénicas de tipos de éxito que asumían el papel de rebelde autodestructivo, pero por cada mártir había cien con la suficiente garantía de saber parar a tiempo y no estrellarse.
David Trueba (Tierra de campos)
Fortalecer el revestimiento intestinal y disminuir la permeabilidad intestinal. Disminuir los niveles de LPS, la molécula inflamatoria que puede ser peligrosa si llega al torrente sanguíneo. Aumentar el FNDC, la hormona de crecimiento cerebral. Mantener un equilibrio general para controlar cualquier posible colonia bacteriana rebelde.
David Perlmutter (Alimenta tu cerebro: El sorprendente poder de la flora intestinal para sanar y proteger tu cerebro... (Spanish Edition))
llegué al convencimiento de que lo que está peor es la resignación. Los rebeldes han pasado a ser semirrebeldes, los semirrebeldes a resignados.
Mario Benedetti (La tregua)
¿Sabes cuál es la única obligación que tenemos en esta vida? Pues no ser imbéciles. La palabra «imbécil» es más sustanciosa de lo que parece, no te vayas a creer. Viene del latín baculus que significa «bastón»: el imbécil es el que necesita bastón para caminar. Que no se enfaden con nosotros los cojos ni los ancianitos, porque el bastón al que nos referimos no es el que se usa muy legítimamente para ayudar a sostenerse y dar pasitos a un cuerpo quebrantado por algún accidente o por la edad. El imbécil puede ser todo lo ágil que se quiera y dar brincos como una gacela olímpica, no se trata de eso. Si el imbécil cojea no es de los pies, sino del ánimo: es su espíritu el debilucho y cojitranco, aunque su cuerpo pegue unas volteretas de órdago. Hay imbéciles de varios modelos, a elegir: a) El que cree que no quiere nada, elque dice que todo le da igual, el que vive en un perpetuo bostezo o en siesta permanente, aunque tenga los ojos abiertos y no ronque. b) El que cree que lo quiere todo, lo primero que se le presenta y lo contrario de lo que se le presenta: marcharse y quedarse, bailar y estar sentado, masticar ajos y dar besos sublimes, todo a la vez. c) El que no sabe lo que quiere ni se molesta en averiguarlo. Imita los quereres de sus vecinos o les lleva la contraria porque sí, todo lo que hace está dictado por la opinión mayoritaria de los que le rodean: es conformista sin reflexión o rebelde sin causa. d) El que sabe que quiere y sabe lo que quiere y, más o menos, sabe por qué lo quiere pero lo quiere flojito, con miedo o con poca fuerza. A fin de cuentas, termina siempre haciendo lo que no quiere y dejando lo que quiere para mañana, a ver si entonces se encuentra más entonado. e) El que quiere con fuerza y ferocidad, en plan bárbaro, pero se ha engañado a sí mismo sobre lo que es la realidad, se despista enormemente y termina confundiendo la buena vida con aquello que va a hacerle polvo. Todos estos tipos de imbecilidad necesitan bastón, es decir, necesitan apoyarse en cosas de fuera, ajenas, que no tienen nada que ver con la libertad y la reflexión propias. Siento decirte que los imbéciles suelen acabar bastante mal, crea lo que crea la opinión vulgar. Cuando digo que «acaban mal» no me refiero a que terminen en la cárcel o fulminados por un rayo (eso sólo suele pasar en las películas), sino que te aviso de que suelen fastidiarse a sí mismos y nunca logran vivir la buena vida esa que tanto nos apetece a ti y a mí. Y todavía siento más tener que informarte qué síntomas de imbecilidad solemos tener casi todos; vamos, por lo menos yo me los encuentro un día sí y otro también, ojalá a ti te vaya mejor en el invento... Conclusión: ¡alerta!, ¡en guardia!, ¡la imbecilidad acecha y no perdona!
Fernando Savater (Ética para Amador)
Los siglos desfilaban en un torbellino y, no obstante, como los ojos del delirio son diferentes, yo veía todo lo que pasaba frente a mí —azotes y delicias—, desde esa cosa que se llama gloria hasta esa otra que se llama miseria, y veía al amor multiplicando la miseria, y veía a la miseria agravando la debilidad. Venían allí la codicia que devora, la cólera que inflama, la envidia que babea, y la azada y la pluma, empapadas en sudor, y la ambición, el hambre, la vanidad, la melancolía, la riqueza, el amor, y todos agitaban al hombre como a una sonaja hasta destruirlo como a un harapo. Eran las formas varias de un mal, que ora mordía las vísceras, ora mordía el pensamiento, y paseaba eternamente su traje de arlequín en torno a la especie humana. El dolor cedía a la indiferencia, que era un sueño sin sueños, o al placer, que era un dolor bastardo. Entonces el hombre, azotado y rebelde, corría ante la fatalidad de las cosas, en pos de una figura nebulosa y esquiva, hecha de retazos, un retazo de impalpable, otro de improbable, otro de invisible, cosidos todos con puntadas precarias por la aguja de la imaginación; y esa figura —que no era otra cosa sino la quimera de la felicidad— huía perpetuamente, o bien se dejaba asir por la túnica, y el hombre la estrechaba en sus brazos, y entonces ella reía, como un escarnio, y se sumía como una ilusión.
Machado de Assis
Panagulis, en 1973, la llevó a una colina del Peloponeso a ver tres letras escritas en la tierra, entre los árboles. Las letras eran OXI (que en griego significa «NO»). Cuenta cómo a pesar del viento y la lluvia, y del intento de los generales por desaparecerla con cal, las tres palabras reaparecían tercamente.
Jorge Ramos (Sin Miedo: Lecciones de rebeldes (Spanish Edition))
Sus dudas sobre los poderosos eran parte de su naturaleza. «No consigo aceptarlo —escribió—. No consigo prescindir de la idea de que nuestra existencia dependa de unos pocos, de los hermosos sueños o de los caprichos de unos pocos, de la iniciativa o de la arbitrariedad de unos pocos. —En el fondo, Fallaci era un feminista, una mujer que comprendía que todos los seres humanos somos iguales—. No comprendo el poder, el mecanismo por el cual un hombre o mujer se sienten investidos o se ven investidos del derecho de mandar sobre los demás y de castigarlos si no obedecen».
Jorge Ramos (Sin Miedo: Lecciones de rebeldes (Spanish Edition))
El amor es como una enfermedad rebelde, que solo con el amor se cura, una enfermedad de la que el paciente no quiere curar, de la que el enfermo no quiere curar, de la que el enfermo no quiere recuperarse (...)
Umberto Eco (The Name of the Rose)
LAS TRES LECCIONES DE DESMOND TUTU La primera lección es fundamental: saber que vas a ganar. Tutu está convencido de que la injusticia no puede ser algo permanente. Esta convicción de que la justicia se puede alcanzar permitió a Mandela sobrevivir durante veintisiete años en la cárcel
Jorge Ramos (Sin Miedo: Lecciones de rebeldes (Spanish Edition))
—Que todo el mundo piense lo mismo sobre algo significa dos cosas; la primera, que nadie está pensando; la segunda, que alguien piensa por todos.
Pedro Santamaría (Rebeldes: Las campañas de Sertorio en Hispania)
Ignorabas que el hombre no puede admitir a Dios sin el milagro, pues es sobre todo el milagro lo que busca. Y como no puede pasar sin él, se forja sus propios milagros y se inclina ante los prodigios de un mago o los sortilegios de una hechicera, aunque sea un rebelde, un hereje, un impío recalcitrante.
Fyodor Dostoevsky (Los Hermanos Karamazov (Spanish Edition))
La independencia, la libertad de pensamiento, la ciencia, los habrá extraviado en tal laberinto, colocado en presencia de tales prodigios y tales enigmas, que los rebeldes furiosos se destruirán entre sí, y los otros, los rebeldes débiles, turba cobarde y miserable, se arrastrarán a nuestros pies gritando: '¡Tenéis razón! Sólo vosotros poseéis su secreto. Volvemos a vuestro lado. Salvadnos de nosotros mismos.
Fyodor Dostoevsky (Los Hermanos Karamazov (Spanish Edition))
Nos sonhos temos, sem saber como, uma perceção do que é e do que não é, mesmo quando tudo se mistura e não conseguimos tirar um sentido. Entramos numa casa estranha, não reconhecemos as salas nem o mobiliário, mas é sem sombra de dúvida a nossa casa de todos os dias. Da mesma forma, eu sei que não vou morrer ali.
Carla M. Soares (Alma Rebelde)
la realidad, aunque rebelde, termina por parecerse a nuestros sueños, si éstos se sueñan con la suficiente perseverancia.
Rosa Montero (Temblor (Spanish Edition))
Dayan la miró y se sintió muy pequeño al lado de aquella mujer que tenía una fuerza extraordinaria, que era capaz de preocuparse así por los menos favorecidos. No pudo sino pensar que sería una madre maravillosa que protegería a sus hijos con una fiereza proporcional a la pasión que demostraba ahora. Y sintió una puñalada en el corazón cuando cuando se dio cuenta que él no sería el padre de sus hijos." (Dayan y Erinni).
Alaine Scott (La hechicera rebelde (Cuentos eróticos de Kargul #2))
Dayan la miró y se sintió muy pequeño al lado de aquella mujer que tenía una fuerza extraordinaria, que era capaz de preocuparse así por los menos favorecidos. No pudo sino pensar que sería una madre maravillosa que protegería a sus hijos con una fiereza proporcional a la pasión que demostraba ahora. Y sintió una puñalada en el corazón cuando se dio cuenta que él no sería el padre de sus hijos." (Dayan y Erinni).
Alaine Scott (La hechicera rebelde (Cuentos eróticos de Kargul #2))
Dayan también gritó cuando llegó a su clímax y movió las caderas con violencia, estrellándose una y otra vez contra ella mientras se corría en su interior. Se dejó caer a un lado y la atrajo hacia sí, envolviéndola en sus brazos. Ella se acurrucó totalmente saciada, y se quedó dormida casi inmediatamente sin poder evitarlo. El sexo y el agotamiento acumulado durante el día le habían pasado factura. Dayan se quedó un buen rato abrazándola y mirando al techo, pensando. Estaba emocionalmente exhausto. Los recuerdos evocados, la conciencia y los remordimientos despertados y, sobre todo, el hecho de aceptar la verdad de sus sentimientos, habían acabado con sus energías. Estaba irremediablemente enamorado de la sanadora. Eso era lo único que explicaba que él hubiese hablado abiertamente sobre su doloroso pasado sin guardarse nada. Y ahora, por primera vez en su vida, estaba verdaderamente aterrorizado." (Dayan e Erinni) ♥
Alaine Scott (La hechicera rebelde (Cuentos eróticos de Kargul #2))
Dayan se despertó sintiendo un cuerpo blando y delicioso pegado a su costado. Erinni. Ella le deslizaba los labios por el cuello y susurró su nombre. Dayan se estremeció. ¿Qué le hacía esta mujer? Cuando estaba con ella perdía el norte. O todavía peor, el corazón. Erinni se puso de rodillas a su lado, apartó la sábana que lo cubría y se colocó encima de él, dejando un camino de besos sobre su pecho. Cuando le deslizó una mano por el abdomen y le rodeó la polla con los dedos, él soltó un grito. –¡Oh! ¡Lo siento! –exclamó ella apartándose rápidamente, pero él la alcanzó y la devolvió al lugar en el que estaba. –Me has sorprendido, eso es todo. –Creí que te había hecho daño. –¿Daño? –La risa reverberó en su pecho–. No, me estaba gustando mucho. Sigue. Ella volvió a rodear la polla con la mano y pasó el pulgar por el glande. Erinni le estaba dando un nuevo significado a la palabra “placer”. Estaba seguro que cada gota de sangre de su cuerpo se estaba acumulando entre sus piernas. La presión era violenta, y cada roce depositaba otra sensación más sobre las que ya tenía. Entonces ella se deslizó hacia abajo. Dayan le enredó los dedos en el pelo y la guio hacia su pene. Con el primer contacto de su boca el deseo se descontroló y apretó los dientes. Levantó la cabeza porque tenía que mirarla, no podía perderse ni un momento mientras sentía su boca sobre él. Ella pestañeó, y sus calientes ojos lo golpearon directamente en el corazón. Aquella dulce boca abierta para él, con unos labios golosos perfectos para introducir su polla. La vio sacar la lengua para lamerlo como si fuera un caramelo. Ella gimió, y él perdió la razón. –Chúpamela –le ordenó–. Métela en la boca y chúpala. Erinni se limitó a arquear una ceja y a lamerle los testículos, deslizando el pulgar de arriba hacia abajo por toda la dura longitud. –No me gusta que me den órdenes. Dayan le dio un suave tirón en el pelo. Erinni se estaba burlando de él y eso era una mala idea. Se tensó y apretó la mandíbula mientras intentaba dominarse, pero ella deslizó la lengua una vez más y le rozó el sensible glande con los dientes. Gimió de placer. Jamás había sentido un deseo tan doloroso y al mismo tiempo tan… ¿perfecto? Se agarró la polla y la guio hacia la boca de Erinni. –Chúpamela ahora mismo –ordenó con voz tensa. No estaba bien, pero ya le pediría perdón después. Ahora mismo necesitaba sentir la húmeda y ardiente boca calentando su polla. En el momento en que ella enroscó la lengua allí, Dayan contuvo el aliento. El deseo lo consumió mientras Erinni movía la cabeza. Lo introdujo hasta el fondo de la garganta antes de empezar a chupar con fuerza. Dayan casi perdió la razón. Después ella le lamió el glande y le clavó las uñas en los muslos. El deseo creció con rapidez y lo llevó hasta los límites de su control. Dayan comenzó a jadear. Le tiró del pelo intentando detenerla. Las sensaciones ardientes y abrasadoras iban en su contra. Por todos los dioses, no iba a durar mucho tiempo. Pero se negó a correrse en su boca. Lo haría en su coño porque aquél se había convertido en su lugar favorito. A pesar de lo mucho que le gustaba su boca, necesitaba estar dentro de su parte más íntima, haciéndola llegar al orgasmo una y otra vez antes de dejarse llevar también por la locura. Pero primero tenía que emborracharse con su sabor, sentir su jugosa miel en los labios y la lengua. La apartó de su polla y ella gimió de frustración. La sorprendió cuando la rodeó con los brazos y la alzó sobre su propio cuerpo, colocando los muslos de Erinni a ambos lados de su cabeza. (Dayan y Erinni. Capítulo 7, parte A.)
Alaine Scott (La hechicera rebelde (Cuentos eróticos de Kargul #2))
–¡Dayan! No se molestó en contestar mientras la acomodaba hasta sentarla sobre su boca. El aroma de su esencia lo rodeó, aumentando su necesidad de probarla. La sangre le hirvió en las venas cuando la sujetó por las caderas y levantó la cabeza, deslizando la lengua por los empapados pliegues de su sexo, buscando el clítoris. Cuando lo succionó entre los labios ella dejó ir un agudo gemido, y tuvo que agarrarse del cabecero de la cama para no caerse. Dayan sonrió y pasó la lengua otra vez por el nudo de terminaciones nerviosas. –¡Oh, dioses! ¡Dayan! ¡Yo no..! –jadeó–. ¡Sí! ¡Oh, sí! Le rozó el clítoris con los dientes con suavidad y ella alcanzó el éxtasis al instante. Erinni gritó de placer y fue el sonido más maravilloso que Dayan hubiera oído nunca. La liberación de la sanadora provocó en él una satisfacción completamente diferente a cualquiera que hubiera experimentado antes. Siempre le había gustado dejar bien satisfechas a sus mujeres, pero ahora era tan gratificante como frustrante. Increíble pero insuficiente. Dayan saboreó los jugos que brotaban del cuerpo de Erinni. Manteniéndola inmóvil con una mano, deslizó la otra por el interior del muslo hasta introducir dos dedos en su vagina. El calor de Erinni lo rodeó de inmediato, con los músculos internos palpitando aún por el clímax. Unos segundos después, encontró aquel suave y sensible lugar que dicen las malas lenguas que no existe, y lo frotó sin misericordia mientras buscaba de nuevo el clítoris con la boca. Erinni se quedó sin respiración, apretó los dedos aún más fuerte en el cabecero, y se arqueó intentando atenuar las increíbles sensaciones que la abrumaban, comenzando a jadear y gemir. –¡Dayan! Oh, Dayan… por favor… es demasiado… yo no… ¡Ooooh! Quería proporcionarle el tipo de placer que la devastaría y la arruinaría para cualquier otro hombre que no fuera él. Capturó el clítoris con la lengua y lo hizo rodar de un lado hacia otro. Ella tenía los músculos tensos y cerró los puños en el cabecero, inmersa en el frenesí mientras sus pliegues se hinchaban más y más. Dayan apartó la boca un momento para mirarle el sexo; la carne palpitaba con un inflamado color carmesí que suplicaba satisfacción. Erinni inspiró durante el momento de tregua, hasta que aquella estremecedora sensación la rodeó, exigiendo su liberación. Gritó. –¡Dayan! –¿Quieres que pare? –¡No! Sonriendo ampliamente, volvió a succionar el clítoris con los labios. La estimuló con dientes y lengua, hasta que el cuerpo de Erinni se tensó por completo y comenzó a correrse de una manera salvaje mientras gritaba. Lleno de satisfacción masculina, no le dio respiro y la deslizó sobre su cuerpo hasta las caderas. Le separó las piernas con la rodilla y se sujetó la anhelante polla con la mano. Penetrarla fue fácil. Estaba tan lubricada que no encontró ningún impedimento. La fricción de su carne le hizo soltar un gemido desgarrador. Cuando Erinni le tiró del pelo, Dayan tensó la mandíbula y apretó los dientes para controlarse y no explotar. Alejar aquella frenética sensación fue aún más difícil cuando ella empezó a contonearse encima de él. El placer le hizo hervir la sangre. La deseaba de una forma aterradora, insaciable, abrumadora. Quería que Erinni volviera a correrse otra vez. Comenzó a embestirla, con dureza y con profundidad, enterrándose completamente, ardiendo, sintiendo que su polla latía de dolor. Un empuje tras otro, cada vez más duro y rápido, intenso e increíble. Contenerse se hizo imposible cuando ella palpitó alrededor de su miembro mientras jadeaba y gemía. –¡Sí! ¡Sí! ¡Dayan, dioses! (Dayan y Erinni. Capítulo 7, parte B.)
Alaine Scott (La hechicera rebelde (Cuentos eróticos de Kargul #2))
Oírla gritar su nombre le hizo perder totalmente el control. El calor que lo envolvía le hizo entrar en combustión, inflamándose como aceite en una lámpara. Le hormigueaba la espalda y los testículos los tenía tan tensos que parecían a punto de estallar. Erinni lo mantenía preso con su sexo mientras le cubría el rostro con besos desesperados, y le rodeaba el cuello con los brazos. Dayan se aferró a ella cuando la llenó tan profundamente como le fue posible. Por un instante, imaginó a Erinni a su lado en la cama todas las noches, en su casa, con su hijo creciendo en el vientre. Aquel pensamiento destrozó su control y el orgasmo se apoderó de él. Con aquella imagen en su mente, su cuerpo se quebró e inundó con su semen el útero de Erinni. Después del último estremecimiento recuperó la razón. Aquella era una fantasía ridícula por múltiples razones. La primera de las cuales era que él no se fiaba de ninguna mujer, ni siquiera de Erinni. Ella se dejó caer sobre él y, aunque no debiera, disfrutó de sentir los latidos de su corazón, y el cuerpo saciado y relajado de la sanadora. Le pasó la mano por la húmeda espalda, tranquilizándola con la caricia. –¿Estás bien, cariño? Ella asintió con la cabeza y rodó sobre la cama para sentarse en el borde. Parecía confundida y algo asustada. –¿Te levantas ya? –Tengo cosas que hacer. Está a punto de amanecer, y he de lavarme y prepararme. Hoy tengo que examinar a las esclavas del harén del gobernador. –Puedo hablar con el cirujano y hacer que alguien te sustituya. –¡No! –Se giró para mirarlo con ojos enfurecidos–. ¡Ni se te ocurra interferir en mi trabajo, Dayan! –Sólo era una sugerencia –exclamó él levantando las manos en señal de rendición. No quería discutir. Se dio de bofetadas. No hacía más que meter la pata con esta mujer. ¿Por qué era tan difícil y diferente a las demás? Porque era una mujer acostumbrada a tomar sus propias decisiones–. Espera. Ella se giró cuando intentaba levantarse, y él se tiró sobre la cama, agarrándola por la cintura con un brazo, tirando de ella y aprisionándola entre la cama y su cuerpo. –Lo siento –susurró sobre sus labios–. No era mi intención ofenderte. Ella hizo un mohín que enmascaró una sonrisa. Dayan le gustaba cada vez más. Sí, era el típico hombre que creía que debía dirigir la vida de una mujer, pero aceptaba sus errores cuando los cometía, pedía disculpas e intentaba arreglarlo. Era mucho más de lo que hacían la mayoría de hombres. –Es mi trabajo, Dayan. Mi responsabilidad. –Lo sé. Pero me gustaría poder… –Dayan se calló a tiempo. No quería cuidar de ella. Eso era una estupidez–. Me gustaría tenerte en mi cama un poco más, eso es todo. –Me tendrás esta noche –suspiró–. Ahora tengo que irme. –De acuerdo. Le dio un rápido beso en los labios y se apartó de ella de un salto, dejándola libre. Parecía un chiquillo travieso, feliz porque le habían prometido un postre bien dulce. (Dayan y Erinni. Capítulo 7, parte C.)
Alaine Scott (La hechicera rebelde (Cuentos eróticos de Kargul #2))
Se levantó y, completamente desnudo, se dirigió hacia el vestidor, una habitación a la que se llegaba después de cruzar una puerta disimulada debajo de un tapiz, y salió de allí con un cepillo del pelo de marfil con adornos dorados. Empezó a cepillarse el pelo delante de ella mientras miraba por el ventanal hacia el día que estaba apuntando. –Eres un… –masculló Erinni. Dayan se giró y la miró con ojos inocentes. –¿Qué ocurre? –Lo sabes perfectamente –farfulló ella, medio enfadada y medio divertida por la sutileza de Dayan a la hora de sobornarla para que se quedara un poco más–. Trae. Erinni caminó hacia él con la mano extendida, pidiéndole el cepillo. Él se lo ofreció con una pícara sonrisa curvando sus labios, y se sentó en el diván para que ella pudiera peinarlo sin tener que ponerse de puntillas. –Mi pelo te vuelve loca. –Entre otras cosas, sí. Dayan frunció el ceño. –No sé si sentirme halagado u ofendido. Erinni se rio, y el sonido musical llenó toda la estancia. –Siéntete halagado. La mayoría de hombres tienen el pelo hecho un desastre. A las mujeres nos gustan los hombres como tú, varoniles pero aseados, y pasar nuestras manos por un pelo como el tuyo nos excita. Claro que eso ya lo sabes. –Me gusta que las mujeres que me rodean sean muy felices –contestó a propósito. Quería tantear el terreno, ver hasta qué punto él significaba algo para ella. ¿Se pondría celosa? ¿O por el contrario no le importarían sus devaneos con otras mujeres? La respuesta la tuvo en forma de tirón que casi le arranca un mechón de pelo–. ¡Auch! –No seas quejica –le espetó Erinni dándole otro tirón. Dayan se giró y le cogió la mano. –¿Te has propuesto dejarme calvo? –Tienes el pelo muy enredado –replicó ella haciendo un mohín y entrecerrando los ojos. Dayan estuvo a punto de echarse a reír. Definitivamente, a ella no le gustaba que hablara de otras mujeres. –¿Y no puedes ir con más cuidado? –Mejor cepíllate el pelo tú mismo. No pienso esforzarme en algo para que lo disfrute alguna otra. Erinni se giró dejando caer el cepillo en el suelo y se propuso marcharse de allí, pero Dayan se lo impidió cogiéndola por la cintura y tirando de ella hasta que la obligó a sentarse sobre sus rodillas. –¡Suéltame! Erinni lo empujó poniendo las manos en su pecho, pero él la apretó por la cintura y la atrajo más hacia él. –No pienso hacerlo, cariño. –No me llames así. –Erinni… –No. Dayan soltó una risita divertida mientras la obligaba a mirarlo. –Cariño, ninguna otra mujer recibirá mis atenciones mientras tú y yo estemos juntos. Te lo prometo. Erinni se quedó muda por el asombro. No se esperaba algo así. –¿Por qué? –musitó. –Porque tú no eres una esclava con la que… desahogar una necesidad. –Le pasó el dedo por el mentón, acariciándola–. Tú eres mi hechicera." (Dayan y Erinni. Capítulo 7, parte D. Final del capítulo.)
Alaine Scott (La hechicera rebelde (Cuentos eróticos de Kargul #2))
Sueña como si fueras eterno, y vive como si fuese tu último día
Rebelde sin causa
Este es un homenaje a los locos. A los inadaptados. A los rebeldes. A los alborotadores. A las fichas redondas en los huecos cuadrados. A los que ven las cosas de forma diferente. A ellos no les gustan las reglas, y no sienten ningún respeto por el statu quo. Puedes citarlos, discrepar de ellos, glorificarlos o vilipendiarlos. Casi lo único que no puedes hacer es ignorarlos. Porque ellos cambian las cosas. Son los que hacen avanzar al género humano. Y aunque algunos los vean como a locos, nosotros vemos su genio. Porque las personas que están lo suficientemente locas como para pensar que pueden cambiar el mundo... son quienes lo cambian.
Anonymous
Y de repente, Dayan necesitó sentir el contacto con sus labios, el roce de su piel, el calor de sus manos. Lo necesitó con tanta urgencia que creyó que moriría si no lo conseguía. Perdió la cabeza y la besó. Tan fantástico como fue el beso, fue igual de estúpido. Se le escapó una risita cansada. Tenía una erección de caballo y la mujer que la había provocado había salido huyendo de él como si fuese el rey del infierno. " (Dayan y Erienne).
Alaine Scott (La hechicera rebelde (Cuentos eróticos de Kargul #2))
Anoche, mientras estaba en los brazos de Erinni, lo comprendió todo. En el fondo seguía siendo aquel chiquillo sucio y desharrapado, enfadado con el mundo por las cartas que le habían tocado en suerte, solo y traicionado, sabiéndose indigno de ser amado e incapaz de amar. Pero Erinni le había demostrado, con una sola mirada, que estaba completamente equivocado. Durante un instante, en aquellos ojos color chocolate vio brillar un sentimiento puro y límpido, como las aguas recién salidas de un manantial de montaña. Erinni lo miró con amor, como si él fuese lo mejor que le hubiese pasado en la vida, como si viviera y respirara solo por él, y sintió en las manos que lo acariciaban el amor que tan desesperadamente necesitaba aún sin saberlo. Lo necesitaba y lo temía.
Alaine Scott (La hechicera rebelde (Cuentos eróticos de Kargul #2))
Dayan la amaba. La quería siempre a su lado, para protegerla, cuidarla. Incluso la idea de tener hijos con ella estaba empezando a ser atractiva. Jamás se había permitido el lujo de soñar con una familia; tenía seguro que moriría como había vivido hasta aquel momento: completamente solo. Pero ahora había cambiado de idea. Con Erinni a su lado, cualquier cosa le parecía posible, incluso algo tan disparatado como ser feliz. (Capítulo 11)
Alaine Scott (La hechicera rebelde (Cuentos eróticos de Kargul #2))
Dayan se reía, y aprovechaba cualquier excusa para acariciarle la mejilla, o enredar uno de sus rizos entre los dedos, pero no hablaba de sí mismo. Erinni sabía que sus recuerdos no eran divertidos, y que estaban llenos de dolor y abusos, pero le hubiera gustado que se decidiera a abrirle su corazón de nuevo, y que compartiera con ella los malos recuerdos. Había descubierto que así se hacían más livianos y menos dolorosos. (...) A medida que se iban acercando más y más a Marún, Erinni empezó a hablar menos, y permanecía silenciosa y con aspecto triste, con la mirada perdida enfocada en ninguna parte. Dayan la comprendía perfectamente: con cada paso que daban se acercaba a su pasado de una forma inexorable, y tendría que enfrentarse a él. El miedo y las dudas eran algo lógico, por eso intentaba consolarla y darle fuerzas y seguridad de la única manera que conocía, haciéndole el amor, adorándola con su cuerpo, y diciéndole sin palabras cuánto la amaba y lo que significaba para él. (Capítulo trece) (Dayan y Erinni)
Alaine Scott (La hechicera rebelde (Cuentos eróticos de Kargul #2))
Dayan estalló en risas mientras ahuecaba las mejillas de ella con las manos, atrayéndola hacia él hasta poder besarla en la boca. –Mi dulce hechicera –susurró contra sus labios–. Me gusta que te enfurezcas por mí. No sabes cómo me pone… Erinni deslizó una de sus manos entre los dos, dejándola resbalar por su abdomen hasta llegar a la ingle y acariciar su polla. –¿En serio? –Mmmm… –Suspiró, cerrando los ojos. –Mi capitán, tú te pones hasta con un parpadeo. –Sí, si eres tú la que agita las pestañas, hechicera. Mi polla se altera solo con que respires. (Capítulo 14)
Alaine Scott (La hechicera rebelde (Cuentos eróticos de Kargul #2))
Las manos de Dayan recorrieron su cuerpo, deteniéndose en las caderas. Le ardía la piel con su contacto, hormigueándole por allí donde sus dedos pasaron. Bebió de su apasionada boca, deseando que aquel momento no terminara jamás. Fundirse, hacerse una con él, buscar un rinconcito en su corazón y construirse allí un hogar, un lugar cálido y acogedor en el que sentirse siempre a salvo. (...) Horas después, el amanecer sorprendió a Dayan despierto. Tumbado de lado sobre la cama, reposaba la cabeza sobre una mano y los ojos fijos en el apacible rostro de Erinni, que aún dormía. Trazó una suave caricia en su mentón con las yemas de los dedos, desde el nacimiento debajo de la oreja hasta la barbilla. No podía dejarla escapar. Ahora se daba cuenta que su vida había estado sumida en la oscuridad hasta que la conoció, y que su aparición la había llenado de luz, haciendo que lo viera todo de forma muy diferente. No sabía qué iba a hacer si ella se empeñaba en apartarse de él cuando pasara el peligro. Tenía que enamorarla pero, ¿cómo? Llegaría un momento en que el sexo que compartían no sería suficiente para mantenerla a su lado. Erinni era del tipo de mujer que necesitaba mucho más de un hombre, algo que él se esforzaría en darle aunque no sabía si sería capaz. Su relación con las mujeres se había limitado durante toda su vida a la cama… bueno, al sexo, algo que no implica una cama necesariamente, como ya le había demostrado en varias ocasiones. No sabía relacionarse con ellas de otra manera. Escuchar su interminable parloteo, hacer gala de una sensibilidad que no poseía, fingir preocupación por cosas que le importaban una mierda para hacerlas felices.. todo eso no iba con él. La sorpresa llegó cuando se dio cuenta que con Erinni no tenía que esforzarse, porque todo lo que a ella la preocupaba, a él lo afectaba; lo hacía sentir unos remordimientos que habían apagado en su niñez a base de castigos y palizas durante su entrenamiento en el templo, y escucharla hablar, incluso de tonterías que no tenían importancia, lo fascinaba. Quizá era el sonido de su voz, que lo acariciaba como una pluma; o la energía que desprendía cuando hablaba de las injusticias y de cómo corregirlas; o la mirada tan pícara que brillaba en sus ojos cuando le contaba la multitud de travesuras que había hecho de niña. Lo cautivaba su voz, incluso cuando le gritaba enfadada. Se miró las manos, abatido. ¿Qué probabilidades tenía que una mujer como Erinni se enamorara de él? Prácticamente ninguna. Era un guerrero. Con sus manos dañaba, mataba, causaba dolor y muerte. Erinni sanaba con las suyas, se desvivía por eliminar el dolor, tanto de los cuerpos como de las mentes de sus pacientes. No había dos personas más distintas que ellos. Y sin embargo, la amaba con toda su alma, tanto, que era capaz de cualquier cosa por ella... (Dayan y Erinni)
Alaine Scott (La hechicera rebelde (Cuentos eróticos de Kargul #2))
Le puso las manos sobre el pecho, y él tensó los músculos de los brazos, cerrando las manos y apretando los puños, mientras apartaba la mirada de ella. Erinni deslizó las manos hacia arriba hasta llegar a sus hombros, y siguió, ahuecándole el rostro entre sus palmas y obligándolo a enfrentar su mirada y sus palabras. –Me casé contigo porque ya estaba enamorada de ti, y pensé que, aunque fuera una farsa de matrimonio, aunque tú no me amaras, sería una experiencia maravillosa sentir que te pertenecía. Tú me has demostrado que mis miedos eran infundados, y conseguiste que confiara en ti, en cuerpo y alma. –Negó con la cabeza y bajó la mirada mientras sus manos abandonaban el rostro del hombre que amaba, deslizándolas por el pecho hasta la cintura, rodeándola y abrazándose a él, apoyando la frente sobre sus pectorales–. Tenía la esperanza de demostrarte que yo también soy de fiar, que no soy mujer que traicione a las personas que le importan. Y soñaba con que pudieras llegar a amarme, aunque fuese solo un poco. Poco a poco, la rigidez en los músculos de Dayan fue cediendo, y sus brazos, que había mantenido apartados de ella, la abrazaron. Su corazón saltaba de alegría, pero su desconfiada mente lo advertía que aquella confesión podía ser una forma de manipularlo. Al fin ganó el corazón, que acalló los gritos desconfiados, y la apretó con fuerza contra su cuerpo. La agarró por el culo con sus grandes manos. Su pecho vibraba contra la nariz de Erinni, que aspiró profundamente, inhalando su masculino aroma almizclado. Su polla estaba presionada contra el suave vientre, y odió llevar tanta ropa encima. Quería que estuviera desnudo para poder disfrutar de su musculoso cuerpo, sentirlo piel contra piel, emborracharse de su olor, embriagarse de su presencia, hartarse de su fuerza. –Mírame –susurró él. Alzó la cabeza para encontrarse con sus extraordinarios e intensos ojos fijos en ella. Sus miradas permanecieron unidas hasta que Erinni bajó la mirada hacia sus increíbles labios, que poco a poco se separaron. Abrió la boca lentamente, invitándolo a besarla. Dayan empezó a inclinar la cabeza con lentitud y ella cerró los ojos en el último momento, unos segundos antes que los dulces labios acariciaran los suyos. Cada vez que la besaba, se sorprendía preguntándose cómo alguien tan fuerte podía ser tan tierno. Erinni abrió la boca totalmente y sus lenguas se encontraron. Las manos de Dayan subieron para aprisionarle las mejillas y después perderse en su alborotado pelo, aprisionándola, como si temiera que en cualquier momento ella pudiese apartarse. Fue un beso dulce que rápidamente los abrasó. Él gimió al intensificar el beso, y ella se agarró de los anchos hombros, tirando de él hacia abajo. Erinni también gimió, animándolo a apretarla aún más contra él hasta que casi no pudo ni respirar. Pero no importaba. La estaba besando y sosteniendo entre los brazos. (Capítulo 15)
Alaine Scott (La hechicera rebelde (Cuentos eróticos de Kargul #2))
sou letra descalça mundana rebelde nua vagando nas ruas.
Márcia Abath (Molho de Letras)
Enquanto eles não se conscientizarem, não serão rebeldes autênticos e, enquanto não se rebelarem, não têm como se conscientizarem.
George Orwell (1984)