Sexo Quotes

We've searched our database for all the quotes and captions related to Sexo. Here they are! All 200 of them:

Para leer en forma interrogativa Has visto verdaderamente has visto la nieve los astros los pasos afelpados de la brisa Has tocado de verdad has tocado el plato el pan la cara de esa mujer que tanto amas Has vivido como un golpe en la frente el instante el jadeo la caída la fuga Has sabido con cada poro de la piel sabido que tus ojos tus manos tu sexo tu blando corazón había que tirarlos había que llorarlos había que inventarlos otra vez.
Julio Cortázar
El sexo es el consuelo que uno tiene cuando no le alcanza el amor
Gabriel García Márquez
Porque el amor es estéril, existe el sexo.
Luna Miguel (Pensamientos estériles)
La vida deberia ser al reves; Se debería empezar muriendo y así ese trauma está superado; luego te despiertas en una residencia mejorando día a día… después te echan de la residencia porque ya estás bien, y lo primero que haces es cobrar tu pensión! Luego en tu primer día de trabajo te dan un reloj de oro… Trabajas 40 años hasta que seas lo bastante joven como para disfrutar de tu retiro laboral; entonces vas de fiesta en fiesta, bebes, practicas el sexo y te preparas para empezar a estudiar. Luego empiezas el colegio, jugando con tus amigos sin ningún tipo de obligación, hasta que seas bebé. Y te pasas los últimos nueve meses flotando tranquilo, con calefacción central, servicio de habitaciones, etc. Y al final abandonas este mundo en un gran orgasmo!
Quino
El sexo es el consuelo que uno tiene cuando no le alcanza el amor.
Gabriel García Márquez (Memoria de mis putas tristes (Spanish Edition))
«Quien baila bien, en la cama y en el sexo es un rey». ¡Viva mi rey!
Megan Maxwell (Adivina quién soy esta noche (Adivina quién soy, #2))
Creo poco en el amor y bastante en el sexo.
Albert Espinosa (Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo)
Si al deshojarle el corazón sientes la espina que rompe tu llanto, si por un beso pones la vida. ¿Qué importa tu sexo? Si pones el alma.
Chris Pueyo (El chico de las estrellas)
El secreto de la felicidad, o, por lo menos, de la tranquilidad, es saber separar el sexo del amor. Y, si es posible, eliminar el amor romántico de tu vida, que es el que hace sufrir. Así se vive más tranquilo y se goza más, te aseguro.
Mario Vargas Llosa (Travesuras de la niña mala)
¿Desde cuándo el sexo es de vida o muerte para ti? ¡Desde que es contigo!
Jamie McGuire (Beautiful Disaster (Beautiful, #1))
¿Estás jodido?", pregunto. "No lo sé. Si te soy sincero, será el sexo lo que más echaré de menos. Eso y el tener a alguien, ¿sabes?" Tommy necesita a la gente mucho más que la mayoría.
Irvine Welsh (Trainspotting (Mark Renton, #2))
—Odio a esa clase de mujeres. Están tan desesperadas por llamar la atención de los hombres que con gusto traicionarían y perjudicarían a sus compañeras de sexo. ¡Y luego decimos que los hombres son incapaces de pensar con el cerebro! Por lo menos, los hombres hablan claramente.
Sarah J. Maas (Throne of Glass (Throne of Glass, #1))
Das por sentado que mis anteriores relaciones fueron satisfactorias, pero te equivocas. Tú me diste algo que nadie me había dado antes: sexo y amor al mismo tiempo. Eres la única de mis parejas que ha sido mi amante en el auténtico sentido de la palabra.
Sylvain Reynard (Gabriel's Rapture (Gabriel's Inferno, #2))
-Ángel, ¿cómo diablos se supone que me voy a concentrar todo el día, sabiendo que mi hermosa novia se ve como una maldita diosa del sexo? ¿Estás torturándome a propósito?
Kirsty Moseley (The Boy Who Sneaks in My Bedroom Window (The Boy Who Sneaks in My Bedroom Window, #1))
Podemos tener sexo. He oído que eso consume mucha energía.
Jennifer L. Armentrout (Obsidian (Lux, #1))
Eu, como artista, se tivesse de escolher um epitáfio, optaria pelo seguinte: - 'Aqui jaz Nelson Rodrigues, assassinado pelos imbecis de ambos os sexos.
Nelson Rodrigues
El Top Ten de Razones Porqué Virgen Val Apesta” 10. Me llamó hombre—de—un—solo—éxito. 9. No aprecia el encantador sobrenombre que le di. 8. Me hace escribir blogs estúpidos sobre ella a las cuatro de la mañana. 7. Alienta a la gente a que no tenga sexo. 6. Me mandó a volar cuando le pedí salir. 5. Está enamorada de un idiota. 4. No responde ninguna de mis llamadas. 3. Le gusta coquetear con esa política de mira—pero—no—toques. 2. Toqué un maldito concierto sólo para ella y ni siquiera vino cuando dijo que lo haría. (¡Eres una mentirosa!) ¿Y la razón #1 de por qué la Virgen Val apesta? Porque la deseo de todos modos.
Kelly Oram (V is for Virgin (V is for Virgin, #1))
Leer te hace ver más lejos, te hace ver a los ojos de los otros, como iguales, sean del sexo que sean, la religión que sea, la condición social que tengan. Leer abre tu mente y no permite que se llene de polvosos prejuicios, de malas intenciones, de ideas preconcebidas. Pero lo lamento, no te hace ser mejor a menos que quieras ser mejor. El asesino serial no dejará de serlo si lee Mujercitas y el cruel dictador no se volverá demócrata convencido si cae en sus manos Sandokán y los tigres de la Malasia. Pero el poder de decisión está en el lector.
Benito Taibo (Corazonadas)
La gente piensa que la intimidad tiene que ver con el sexo. Pero tiene que ver con la verdad. Cuando te das cuenta de que puedes contarle tu verdad a alguien, cuando puedes mostrarte a alguien, cuando te desnudas delante de alguien y su respuesta es «Conmigo estás a salvo». Eso es intimidad.
Taylor Jenkins Reid (Los siete maridos de Evelyn Hugo)
Lo que es seguro es que ahora es muy difícil para las mujeres asumir a un tiempo su condición de individuo autónomo y su destino femenino; es la fuente de estas torpezas y malestares que a veces las presenta como "un sexo perdido". Y sin duda es más cómodo sufrir la esclavitud ciega que trabajar por la liberación: los muertos también están mejor adaptados a la tierra que los vivos.
Simone de Beauvoir (The Second Sex)
miras como yo: con los ojos y con las manos y con el sexo y con el alma mientras la memoria hecha de piel de tambor bate ritmos cada vez más urgentes, que en verdad son llamadas, que en verdad son plegarias tácitas hechas de un silencio alborotado en donde las cosas corren y mi amor corre y todo en mí es un agua precipitada, absolutamente loca y ardiente.
Alejandra Pizarnik (Diarios)
Más de una y menos de cien..Creo-se estaba riendo. Le hice un gesto reprobatorio-.Ahora caigo quieres saber porque crees que soy buen amante, -Medio. -Fabuloso -Pichí, pachá. -Portentoso. -Buah. -Un dios del sexo. -Ya quisieras. -Hasta ahora no he tenido queja alguna. - Es que has estado con chica discretas.
Amy Lab (Pero a tu lado)
Puedo confirmar de manera oficial que hoy en día no se llega al corazón de un hombre a través de la belleza, la comida, el sexo o un carácter seductor, sino simplemente aparentando que no estás muy interesada en él.
Helen Fielding (Bridget Jones’s Diary (Bridget Jones, #1))
Un hombre que lee, que piensa o que calcula, pertenece a la especie y no al sexo; en sus mejores momentos llega a escapar de lo humano.
Marguerite Yourcenar (Memoirs of Hadrian)
Los Sexos nacidos del Orgullo y la Vergüenza florecieron en la mañana y en la noche murieron; mas la Piedad cambió la Muerte en Sueño; los Sexos se irguieron para obrar y llorar.
William Blake
Recuerdo que mucha gente pensó que todos los que dejasen de dormir venderían su cama. No pasó; la cama aún tenía muchas funciones en la vida de esa gente: amar, tener sexo, descansar con los ojos abiertos, tumbarse, vivir… Se vendieron más camas que nunca.
Albert Espinosa (Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo)
Al principio, nos dijeron que el amor solo debía nacer entre el binomio hombre-mujer. Hoy, el amor es cosa de hombre-mujer, mujer-mujer y hombre-hombre. Al principio, nos dijeron que el sexo único y verdadero es el suave y amable. EL BDSM demuestra que también hay otro tipo de sexo. Ni bueno ni malo. Diferente.
Lena Valenti (Amos y mazmorras: Segunda parte (Amos y mazmorras, #2))
Pensé que dijiste que no estabas enojada.” Ella palmeó con las manos sobre sus ojos y apretó con fuerza. “Yo estaba enojada. Tiempo pasado.” “¿Significa que podemos tener sexo de reconciliación?” ♥
Julie Cross (Tempest (Tempest, #1))
Hacer el amor con una mujer y dormir con una mujer son dos pasiones no sólo distintas sino casi contradictorias. El amor no se manifiesta en el deseo de acostarse con alguien (este deseo se produce en relación con una cantidad innumerable de mujeres), sino en el deseo de dormir junto a alguien (este deseo se produce en relación con una única mujer).
Milan Kundera (The Unbearable Lightness of Being)
Instrúyase a la mujer; que no hay nada en ella que le haga ser colocada en un lugar más bajo que el del hombre. Que lleve una dignidad más al corazón por la vida: la dignidad de la ilustración. Que algo más que la virtud le haga acreedora al respeto, a la admiración, al amor. Tendréis en el bello sexo instruido, menos miserables, menos fanáticas y menos mujeres nulas… Que pueda llegar a valerse por sí sola y deje de ser aquella creatura que agoniza y miseria si el padre, el esposo o el hijo no la amparan.
Gabriela Mistral
O amor é uma farsa e o sexo disfarça.
Gonçalo S. Neves (Nunca se morre por inteiro)
Siempre, a pesar de todo, había deseado encontrar a un semejante: hombre, mujer, niño, no importaba. Sin la incesante influencia de las masas, el sexo perdía rápidamente importancia. En cambio, la soledad seguía en primera línea.
Richard Matheson (I Am Legend)
La gente viola con sus sueños: viola la intimidad, viola el lenguaje con el que se expresa, viola esa imagen como mejor le parece. Cuántas veces he tenido sexo con gente en sueños y al día siguiente no me he atrevido ni a saludarla, pensando que en el “buenos días” se notará las “buenas noches que hemos pasado”. Quizá el mundo iría mejor si contásemos nuestros sueños eróticos a los que han sido protagonistas de ellos
Albert Espinosa (Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo)
sabes por vezes queria beijar-te sei que consentirias mas se nos tivéssemos dado um ao outro ter-nos-íamos separado porque os beijos apagam o desejo quando consentidos foi melhor sabermos quanto nos queríamos sem ousarmos sequer tocar nossos corpos hoje tenho pena parto com essa ferida tenho pena de não ter percorrido o teu corpo como percorro os mapas com os dedos teria viajado em ti do pescoço às mãos da boca ao sexo tenho pena de nunca ter murmurado o teu nome acordado perto de ti as noites teriam sido de ouro e as mãos teriam guardado o sabor do teu corpo
Al Berto (O Medo)
Si realmente amas a alguien y quieres construir una relación exitosa con él, sé abierto el uno con el otro, sé real el uno con el otro y date mucho espacio, tiempo y libertad.
Mouloud Benzadi
No puedes hablar de amor hasta que las cosas vayan mal y consigas superarlas. El amor no son flores y violines. Y tampoco lo es el buen sexo. El amor es lealtad. Es resistir en la batalla, luchar hombro con hombro. La nieve golpeándonos la cara. Los pies envueltos en harapos. La nariz congelada...
Marian Keyes
El sexo nada importa. El amor, sí
John Fowles (The Collector)
La lujuria está bien: el sexo es bueno, despeja la cabeza y alegra el corazón.
Fernando Vallejo (Peroratas)
Mi Dios personal del sexo.
Olivia Cunning (Rock Hard (Sinners on Tour, #2))
El sexo es el acto de las tinieblas y el enamoramiento la reunión de los tormentos.
Andrés Caicedo (¡Que viva la música!)
El sexo nos descubre. El sexo nos revela como somos. Por eso es tan estremecedor. Nos despoja de toda apariencia.
Don DeLillo (Cosmopolis)
Conseguir sexo es relativamente fácil, conseguir que alguien te abrace durante toda la noche es otra historia, y ni siquiera eso garantiza un sueño plácido; hay hombres incomodísimos.
Milena Busquets (This Too Shall Pass)
Hasta el deseo se vuelve puro, hasta el acto más definitivamente consagrado al sexo se vuelve casi inmaculado. [...] Esa pureza es querer cada centímetro de su piel, es aspirar su olor, es recorrer su vientre, poro a poro. Es llevar el deseo hasta la cumbre
Mario Benedetti (La tregua)
Os homens querem fugir - e fazem mal. As mulheres querem confiar - e fazem mal. É nesse desequilíbrio, igualado pelo facto de ambos os sexos se darem mal, que se encontra a grande electricidade que nos junta e dá pica e desconjunta. A maior parte dos homens - sobretudo os mulherengos - morre sem saber o que é receber o que uma mulher pode dar. Uma mulher inteira - alma e tudo - pesa mais do que dois homens. É mais profunda e, ao mesmo tempo, mais volúvel. Não tem a obsessão pela escolha e pela definição que têm os homens. É volátil. Quer voar. Quer evaporar-se. Quer sair dali para fora e ser outra coisa.
Miguel Esteves Cardoso (Como é Linda a Puta da Vida)
Tenemos miedos. Todos tenemos miedos, aunque lo bueno de esta vida es que casi nadie nos pregunta cuáles son los nuestros. Los intuyen, los huele, se encuentran con ellos en un día en un aeropuerto, en medio de una calle oscura, al subir a un autobús en una ciudad desconocida… Y de repente se dan cuenta de que somos miedosos al volar, a la oscuridad, a que nos roben o a amar y entregar en el sexo parte de nosotros
Albert Espinosa (Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo)
La verdadera revolución feminista de las madres no es salir a trabajar, es poder elegir hacerlo o no, contando con un sistema que nos contenga y nos soporte, favoreciendo oportunidades para emprender desde el hogar o trabajar a medio tiempo con una paga acorde a nuestro desempeño y no a nuestro sexo
Ana Acosta Rodriguez (La metamorfosis de una madre: Criar en una sociedad patriarcal y adultocéntrica (Spanish Edition))
Ana Clara contou que tinha um namorado que endoidava quando ela tirava os cílios postiços, a cena do biquíni não tinha a menor importância mas assim que começava a tirar os cílios, era a glória. Os olhos nus. Em verdade vos digo que chegará o dia em que a nudez dos olhos será mais excitante do que a do sexo.
Lygia Fagundes Telles (As Meninas)
Yo no sé muy bien qué sea amor, pero de lo que sí estoy convencido es de que es algo muy distinto al sexo y a la reproducción, con los que lo confunde mi vecino. El amor es puro; el sexo entretenido y sano; y la reproducción, criminal.
Fernando Vallejo (Peroratas)
No importa cuánto sepas, no importa cuánto pienses, no importa cuánto maquines, finjas y planees, no estás por encima del sexo. Es un juego muy arriesgado. Uno no tendría dos tercios de los problemas que tiene si no corriera el albur de la jodienda. El sexo es lo que desordena nuestras vidas normalmente ordenadas.
Philip Roth (The Dying Animal)
Las mujeres tienen sexo por la intimidad. Los hombres lo hacen por placer. Eso es lo que dice nuestra cultura. La idea de que se me mostrara disfrutando mi cuerpo, de que deseara la forma masculina con la misma intensidad con que yo era deseada, de mostrar a una mujer dando prioridad a su propio placer físico...me pareció audaz
Taylor Jenkins Reid (The Seven Husbands of Evelyn Hugo)
—¿Y entonces por qué le dejaste por mí? —Porque él no me quería. Y tú sí. Esa no era la respuesta que yo quería oír. —¿Te quedaste conmigo sólo porque yo sí te quiero? —pregunté muy despacito, dándole una segunda oportunidad. —Nunca subestimes el poder de sentirse querido —repuso él bajando la mirada.
Nayra Ginory (A través del sexo)
Antes estaba convencida de que la masturbación llevaba al sexo, pero ahora sé que la masturbación es sexo. La próxima vez que alguien te pregunte ‘¿Cuándo tuvo su primera experiencia sexual?’, debería responder que su primer contacto con el sexo fue la masturbación.
Betty Dodson (Sex for One: The Joy of Selfloving)
La personalidad es un papel que se pliega para ocultar distintas facetas y mostrar otras, como un origami.
Alejandro Colliard (El Sol, El Sexo, La Sangre y El Tiempo)
Dicen que una mujer puede fingir un orgasmo pero el hombre no.
Carlos Fuentes (Vlad)
Tu sexo es un panal donde mil abejas laboriosas liban una miel que se me queda entre los dedos.
Cristina Peri Rossi (Estrategias del deseo)
La gente piensa que la intimidad tiene que ver con el sexo. Pero tiene que ver con la verdad.
Taylor Jenkins Reid (Los siete maridos de Evelyn Hugo)
Hipótesis: Pese a lo que dice todo el mundo, el sexo nunca será más que una actividad medianamente agradable... oh. Oh
Ali Hazelwood (The Love Hypothesis)
Aquí, el sexo no tiene nada que ver con el placer, sólo con el odio. Es una manera de humillar y desmoralizar al adversario.
Laura Esquivel (Testigos del horror)
Volar liviano produce alegría, volar a la deriva es angustiante. El cambio es embriagador, la volatilidad es preocupante. ¿La insoportable levedad del sexo?
Zygmunt Bauman (Amor líquido: Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos)
El sexo es el consuelo que le queda a uno cuando ya no le alcanza el amor.
Gabriel García Márquez (Memories of My Melancholy Whores)
Un mes vuela cuando te estás enamorando de la mujer con la que antes tenías sexo. Dos son una eternidad cuando la mujer que quieres te deja.
Christina Lauren (Beautiful Bastard (Beautiful Bastard, #1))
La literatura es mi verdadera amante, y todo lo demas, sexo política, religión si la tuviera, muerte cuando la tenga, pasa por la experiencia literaria.
Carlos Fuentes (Diana: The Goddess Who Hunts Alone)
Creo en mujeres concretas. Con sexo. Con nombre. Con biografía. Con experiencia. Con destino.
Carlos Fuentes (Personas)
Tengo la idea fija de que mostrar deseo hacia alguien, o hacia el sexo mismo, me rebaja a una posición desde la cual podría ser señalado
Jaime Mesa (Rabia)
Puedo oler el sexo en ella, y solo deseo que ella pueda oler el amor en mí.
Markus Zusak (I Am the Messenger)
Mefistófeles: Sexo desgraçado, sempre na ilusão! Seduzidos sempre, desde o pai Adão! Velhos ficam todos - mas inteligentes? Não caíste ainda em logros bastantes?
Johann Wolfgang von Goethe (Faust: A Tragedy. Part the Second)
— Los barriletes son juegos de varones. — Los juguetes no tienen sexo.
Silvina Ocampo (Cuentos difíciles: Antología)
Como la boca llena de risa, como el sexo lleno de semen,
Alejandra Pizarnik (Diarios)
O ser humano tem quatro necessidades básicas: comida, dormir, sexo e vingança .
Banksy
En el sexo cada cual hace lo que le apetece, ¿no? A nosotros nos apeteció. El resto son connotaciones que tú le das. No hay valores positivos ni negativos intrínsecos en ello
Elísabet Benavent (Alguien que no soy (Mi elección, #1))
—Si es amor por una mujer o una imitación androide, es sexo. Despierte y cuestióneselo, Deckard. Quería acostarse con un androide femenino, nada más y nada menos.
Philip K. Dick (Blade Runner: ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (Spanish Edition))
¿Desde cuándo ser chica daba permiso al sexo opuesto a soltarte piropos en cualquier momento y de cualquier manera?
Mercedes Ron (Dímelo bajito (Dímelo, #1))
—No puedes ser solidaria con la gente solo porque sean de tu mismo género. Y la estupidez no tiene que ver con el sexo, está en todas partes.
Simona Ahrnstedt (Alles oder nichts (Only One Night #3; High Stakes #3))
Receio que a poesia é pior que o sexo tântrico: não mexe nem sai de cima. I'm afraid that poetry is worse than tantric sex: it does not not move or get off.
Victor Eustáquio
La niña de once años que todas las mañanas recorre quince kilómetros en busca de leña para su familia desempeña un papel enorme en el desarrollo económico de su país. A pesar de ellos, su trabajo no es reconocido. La chica es invisible en las estadísticas económicas. En la magnitud del PIB, por la cual medimos la actividad económica de un país, ella no cuenta. Su actividad no se considera importante para la economía o para el crecimiento económico. Parir niños, criarlos, cultivar el huerto, hacerles la comida a los hermanos, ordeñar la vaca de la familia, coserles la ropa o cuidar de Adam Smith para que él pudiera escribir “La riqueza de las naciones”; nada de esto se considera “trabajo productivo” en los modelos económicos estándar. Fuera del alcance de la mano invisible se encuentra el sexo invisible.
Katrine Marçal (Who Cooked Adam Smith's Dinner? A Story About Women and Economics)
¿Estás jodido?", pregunto. "No lo sé. Si te soy sincro, será el sexo lo que más echaré de menos. Eso y el tener a alguien, ¿sabes?" Tommy necesita a la gente mucho más que la mayoría.
Irvine Welsh (Trainspotting (Mark Renton, #2))
No tuvimos sexo. Nunca nos desnudamos. Nunca toqué su pecho desnudo y sus manos nunca bajaron más allá de mis caderas. No importaba. Mientras dormía, le susurré: -Te amo, Alaska Young
John Green (Looking for Alaska)
...tenía los Seis Síntomas Mortales de un Hombre Enamorado: 1. Incapacidad para pensar derecho. 2. Una alarmante propensión a sonreír en los momentos más extraños. 3. Pensamiento constante en el objeto de su deseo. 4. Absolutamente ningún interés en otros miembros del sexo opuesto. 5. Una sorprendente buena voluntad hacia el mundo en general. 6. Excitación sexual perpetúa.
Megan Hart (Broken)
Olvídate de que podrás alcanzar alguna vez lo que llaman "normalidad sexual", ni esperes que el amor te traiga paz. El sexo es el acto de las tinieblas y el enamoramiento la reunión de los tormentos. Nunca esperes que lograrás comprensión con el sexo opuesto. No hay nada más disímil ni menos dado a la reconciliación. Tú, practica el miedo, el rapto, la pugna, la violencia, la perversión y la vía anal, si crees que la satisfacción depende de la estrechez y de la posición predominante. Si deseas sustraerte a todo comercio sexual, aun mejor. Para el odio que te ha infectado el censor, no hay remedio mejor que el asesinato. Para la timidez, la autodestrucción.
Andrés Caicedo (¡Que viva la música!)
La vida se satura de tantas cosas: de trabajo, de gente, de momentos, de pasiones, de nostalgias, de tedio, de sexo... excepto de amor. Y eso es algo de lo importante, nadie se satura de amor.
Hugo Marroquín (Los años de los amantes)
La gente piensa que la intimidad tiene que ver con el sexo. Pero tiene que ver con la verdad. Cuando te das cuenta de que puedes contarle tu verdad a alguien, cuando puedes mostrarte a alguien, cuando te desnudas delante de alguien y su respuesta es «Conmigo está a salvo». Eso es intimidad.
Taylor Jenkins Reid (The Seven Husbands of Evelyn Hugo)
El sexo en el matrimonio es como los museos de la propia ciudad: puedes ir cuando quieras y por eso no vas nunca. Eso sí, cuando vas de visita a otra ciudad intentas visitar todos los que puedas.
Luis Piedrahita (A mí este siglo se me está haciendo largo (No Ficción) (Spanish Edition))
Es que el sexo no es para gente escrupulosa. El sexo es un intercambio de líquidos, de fluidos, saliva, aliento y olores fuertes, orina, semen, mierda, sudor, microbios, bacterias. O no es. Si sólo es ternura y espiritualidad etérea entonces se queda en una parodia estéril de lo que pudo ser. Nada.
Pedro Juan Gutiérrez (Anclado en tierra de nadie)
Sin embargo, como chica por la que los hombres se interesan poco estoy rabiosa, mientras todos me explican que ni siquiera debería estar ahí. Pero siempre hemos existido. Aunque nunca se habla de nosotras en las novelas de hombres, que sólo imaginan mujeres con las que querrían acostarse. Siempre hemos existido, pero nunca hemos hablado. Incluso hoy que las mujeres publican muchas novelas, raramente encontramos personajes femeninos cuyo aspecto físico sea desagradable o mediocre, incapaces de amar a los hombres o de ser amadas. Por el contrario, a las heroínas de la literatura contemporánea les gustan los hombres, los encuentran fácilmente, se acuestan con ellos en dos capítulos, se corren en cuatro líneas y a todas les gusta el sexo. La figura de la pringada de la feminidad me resulta más que simpática: es esencial. Del mismo modo que la figura del perdedor social, económico o político. Prefiero los que no consiguen lo que quieren, por la buena y simple razón de que yo misma tampoco lo logro. Y porque, en general, el humor y la invención están de nuestro lado. Cuando no se tiene lo que hay que tener para chulearse, se es a menudo más creativo. Yo, como chica, soy más bien King Kong que Kate Moss.
Virginie Despentes
Dicen que la vida sin sexo es la vida de verdad. No lo creo, pero recuerdo momentos increíbles en mi etapa presexual, cuando, con una radio nueva, en la playa, con mi gato o comiendo un pastel, alcanzaba la plenitud y no necesitaba más.
Pedro Suárez-Vértiz (Yo, Pedro)
Que yo sepa, lo único que no da resaca y que disipa momentáneamente la muerte —también la vida— es el sexo. Su efecto fulminante lo reduce todo a escombros. Pero sólo durante unos instantes, o como mucho, si te duermes después, durante un rato. Luego, los muebles, la ropa, los recuerdos, las lámparas, el pánico, la pena, todo lo que había desaparecido en un tornado como el del Mago de Oz, baja y vuelve a ocupar su lugar exacto, en la habitación, en la cabeza, en el estómago.
Milena Busquets (También esto pasará)
...el más mediocre de los varones se considera frente a las mujeres un semidiós.
Simone de Beauvoir (The Second Sex)
La tía Daniela se enamoró como se enamoran siempre las mujeres inteligentes: como una idiota. [...] Era tan sabia que ningún hombre quería meterse con ella, por más que tuviera los ojos de miel y una boca brillante, por más que su cuerpo acariciara la imaginación despertando las ganas de mirarlo desnudo, por más que fuera hermosa como la virgen del Rosario. Daba temor quererla porque algo había en su inteligencia que sugería siempre un desprecio por el sexo opuesto y sus confusiones.
Ángeles Mastretta (Mujeres de ojos grandes)
Muchos hombres y mujeres, hoy en día sólo buscan relaciones pasajeras, donde lo principal no es el amor, sino algún interés propio, particular, deseos de sexo, pasarla bien, dinero, o simplemente, ver qué pasa, pero no necesariamente algo serio.
Ramon Torres (El amor, así de simple, y así de complicado)
No hay dos sexos, sino una multiplicidad de configuraciones genéticas, hormonales, cromosómicas, genitales, sexuales y sensuales. No hay verdad del género, de lo masculino y de lo femenino, fuera de un conjunto de ficciones culturales normativas.
Paul B. Preciado (Testo Junkie: Sex, Drugs, and Biopolitics in the Pharmacopornographic Era)
Es inútil decir que los seres humanos deberían estar satisfechos de llevar una vida tranquila; han de tener acción, y si no pueden encontrarla, la provocarán de un modo u otro. (...) Por lo general, se supone que las mujeres son muy tranquilas, pero la verdad es que sienten exactamente lo mismo que los hombres. Necesitan ejercitar sus facultades y el mismo margen de maniobra que sus hermanos varones, padecen cuando se las constriñe y se las inmoviliza como les sucede a los hombres, y sus más privilegiados congéneres del sexo masculino demuestran una gran estrechez mental cuando declaran que las mujeres deberían limitarse a preparar pudines y hacer calceta, tocar el piano y bordar mantelerías. Es una insensatez condenarlas o reírse de ellas cuando aspiran a aprender y hacer algo más que los convencionalismos proclaman como necesario para su su sexo". Siglo XIX
Charlotte Brontë (Jane Eyre)
La libertad hermosa y pura de una mujer era infinitamente más maravillosa que cualquier amor sexual. La única desgracia era que los hombres estuvieran tan retrasados en este asunto con respecto a las mujeres. Insistían en la cosa del sexo como perros.
D.H. Lawrence (El amante de lady Chatterley)
A veces me masturbo con la esperanza de que, al correrme, desaparezcas. Quizá tenga la creencia de que saldrás como entraste, a través de mi sexo, nadando en mis ganas, gimiendo en mi boca. Y se me olvidarán, así, todas las cosas que desaprendí contigo.
Elísabet Benavent (Toda la verdad de mis mentiras)
Sin embargo en el fondo me siento desesperadamente infeliz y profundamente insatisfecha. Una pasión salvaje me quema por dentro y anhelo el día en que encuentre a alguien no solo para compartir mi vida, sino para ayudar a colmar la dolorosa necesidad de satisfacer mis deseos sexuales reprimidos que parecen haberse intensificado y enfebrecido conforme paso año tras año sin sexo y sin amor.
Sasha Grey (The Juliette Society (The Juliette Society, #1))
Si estás en una relación y la chica ni siquiera se puede molestar en gritarte? Estás jodido. La indiferencia es el beso de la muerte de una mujer. Es el equivalente de un hombre que no está interesado en el sexo. En cualquiera de los casos se ha acabado. Estas terminado
Emma Chase (Tangled (Tangled, #1))
Todas as imagens irão desaparecer. (...) Vão desperecer todas de uma só vez como aconteceu com milhares de imagens situadas atrás dos rostos dos avós mortos há meio século, dos pais também eles já mortos. (...) Subitamente, desaparecerão milhares de palavras que serviram para nomear as coisa, os rostos das pessoas, as ações e os sentimentos, para pôr ordem no mundo, para fazer bater o coração e humedecer o sexo.
Annie Ernaux (Les Années)
Recupera-se imenso tempo quando se fica solteiro e não se faz sexo - não apenas o tempo que isso requer, mas o tempo que se gasta a depilar as pernas (...). É mesmo uma vantagem. Claro que há a ausência de um dos melhores aspectos da vida adulta, mas consegue-se fazer muito mais.
Beth O'Leary (The Flatshare)
–Quiero que me prometas algo –su voz se había vuelto repentinamente grave. Asentí con la cabeza–. –Quiero que me prometas que, pase lo que pase, recordarás siempre dos cosas. Dime que lo harás. Asentí nuevamente. –La primera es que el sexo y el amor no tienen nada que ver… –Eso ya me lo dijiste anoche–. –Bien. La segunda es que lo de anoche fue un acto de amor –me miró a los ojos con una intensidad especial–. ¿De acuerdo? Me paré a meditar unos segundos, pero fue inútil. No sabía qué quería decir con todo eso. –No te entiendo. –No importa, prométemelo. –Te lo prometo.
Almudena Grandes (Las edades de Lulú)
El sexo nos descubre. El sexo nos revela como somos. Por eso es tan estremecedor. Nos despoja de toda apariencia. Veo a una mujer prácticamente desnuda y agotada, necesitada, acariciando una botella de plástico que oprime entre las piernas. [...] Ella es el amor de su vida, su amante, su puta imperecedera. Él no tiene que hacer esa cosa innombrable que tanto desea hacer. Basta con que lo diga. Es así porque ambos están más allá de cualquier modelo de conducta establecida. A él le basta con decirlo. -Pues dilo. -Quiero follarte con la botella, muy despacio, con las gafas de sol puestas
Don DeLillo (Cosmopolis)
—¿Por qué estás intentando con tanta fuerza el hacerme pensar que eres una mala persona? —pregunté. —Porque sería mejor para ti tener un sano temor hacia mí de modo que no puedas decir que no fuiste advertida. No soy como los chicos de tu escuela. Piensa en la atracción que sientes hacia las drogas. Así me siento respecto al sexo. Oh. —¿Comienzas a comprenderlo ya? Déjame ser aún más claro. —Su voz bajó mientras me guiaba a través de su trabajo—. Puedo entender a alguien en solo cinco minutos de conversación para saber qué tendría que decir o hacer para atraerlas a la cama. Eso te incluye, aunque admito que estaba fuera de juego anoche. Con alguna personas basta con simple adulación y atención. Con otras toma más tiempo y energía. Hago lo que se necesite para quitarles la ropa, y luego intento hacerlo de modo que nunca estén con otra persona sin pensar en mí. Sé secretos del cuerpo humano que la mayoría de las personas ni siquiera sabe de ellos mismos. Y cuando me voy, sé que están arruinadas cuando comienzan a suplicarme que me quede.
Wendy Higgins (Sweet Evil (Sweet, #1))
Recientemente la fotografía se ha transformado en una diversión casi tan cultivada como el sexo y el baile, lo cual significa que la fotografía, como toda forma artística de masas, no es cultivada como tal por la mayoría. Es sobre todo un rito social, una protección contra la ansiedad y un instrumento de poder.
Susan Sontag (On Photography)
«La culpa unida al sexo […] crea un arma de destrucción masiva en nuestra identidad, nuestros cuerpos y nuestra autoestima», afirma Liliana Mizrahi. «Nos quieren putas, pero estrechas, exuberantes pero discretas, liberadas pero en la medida que ellos quieran, delgadas de pecho grande y culo respingón. Nos exigen lo imposible, su idea de perfección, lo que crea en nosotras frustración, que se traduce de nuevo en culpa. La pescadilla que se muerde la cola. La espiral misógina».
Amarna Miller (Vírgenes, esposas, amantes y putas (MR Divulgación) (Spanish Edition))
Puso su mano debajo de mi barbilla y me levantó la cara para que le mirara, estaba sonriendo con su bonita sonrisa. —Puedo esperar tanto tiempo como desees. Realmente estoy loco por ti, no se trata de sexo —dijo con ternura, haciendo que mi corazón comenzase a correr. ¿Hablaba en serio o se trataba de un truco así me rendía antes? —¿Y si te digo que no creo en lel sexo antes del matrimonio? —le pregunté, poniéndolo a prueba. Sus ojos brillaron con diversión, pero mantuvo su rostro serio. —Entonces te diría que nos casáramos tan pronto como fueras mayor de edad. Dieciocho años es la edad legal, ¿verdad? —respondió, guiñándome un ojo.
Kirsty Moseley
[...] como o romance tem essa correspondência com a vida real, seus valores são, numa certa medida, os da vida real. Mas é óbvio que os valores das mulheres diferem, com frequência, dos que foram feitos pelo outro sexo; isso acontece, naturalmente. E, no entanto, são os valores masculinos que prevalecem. Falando cruamente, o futebol e o esporte são "importantes"; o culto da moda e a compra de roupas são "insignificantes". E esses valores são inevitavelmente transferidos da vida para a ficção. Esse é um livro importante, pressupõe o crítico, porque lida com a guerra. Esse é um livro insignificante, pois lida com os sentimentos das mulheres numa sala de visitas.
Virginia Woolf (A Room of One’s Own)
Si estás leyendo esto, el aviso va dirigido a ti. Cada palabra que leas de esta letra pequeña inútil, es un segundo menos de vida para ti. ¿No tienes otras cosas que hacer? ¿Tu vida esta tan vacia que no se te ocurre otra forma de pasar estos momentos? ¿o te impresiona tanto la autoridad que concedes credito y respeto a todos los que dicen ostentarla? ¿lees todo lo que te dicen que leas? ¿Piensas todo lo que te dicen que pienses? ¿Compras todo lo que te dicen que necesistas? Sal de tu casa, Busca a alguien del sexo opuesto. Basta ya de tantas compras y masturbaciones. Deja tu trabajo. Empieza a luchar. Demuestra que estás vivo. Si no reivindicas tu humanidad te convertirás en una estadística. Estás avisado...
Chuck Palahniuk (Fight Club)
Por cada bisturí que nace, hay un cuerpo que reclama el sabor de su filo
Alejandro Colliard (El Sol, El Sexo, La Sangre y El Tiempo)
La mayor inclinación masculina por compañeras físicamente atractivas es una de las diferencias sexuales psicológicas más ampliamente documentadas.
David M. Buss (The Evolution Of Desire: Strategies of Human Mating)
Pode a parte mais autêntica de nós magoar alguém? Talvez decepcionar, se esse alguém criou expectativas irrealistas. E deveremos nós abdicar da nossa essência?
Ana Zanatti (O Sexo Inútil)
La persona que no puede resistirse a la comida o al alcohol, o cuya mente está siempre pensando en el sexo, no es libre para dirigir su energía psíquica.
Mihály Csíkszentmihályi (FLUIR:Una psicología de la felicidad)
El sexo había sido para él, igual que el alimento, algo que aplacaba una necesidad primaria y luego producía hastío
Mario Vargas Llosa (The War of the End of the World)
No volvería a mentirse así. No pretendería —y esta era la prueba— preocuparse por las mujeres, cuando el único sexo que le atraía era el suyo propio.
E.M. Forster (Maurice)
Para Diego el sexo era el líquido lácteo que manaba de su cuerpo como un vómito que lo despojaba, por unos breves segundos, de su deseo inagotable de morir; era echar la mirada hacia el interior de su cráneo, arboleda donde corrían sombras de panteras, y ser individualidad perfecta: ser carne, ser piel, ser huesos, ser sangre. Ser cuerpo: ser vida y no muerte.
Mónica Ojeda (Nefando)
El sexo es un invento absurdo que a pesar de serlo no aspira más que hincharse y penetrar. Se supone que tiene algo que ver con el amor, por lo menos ésa es su leyenda, pero el amor es un mito estimulante y aunque no lo fuese no podría tener relación alguna con el sexo. No mezclamos el amor con la comida, ¿verdad? Ni con el hipo o sonarse la nariz. ¿Y con la respiración? o con la circulación de la sangre o el funcionamiento del hígado. Entonces, ¿por qué relacionarlo con nuestro curioso impulso a meter partes de nosotros mismos dentro del cuerpo de otras personas? ¿O con ese otro impulso igualmente curioso de apretar nuestra maloliente boca y picados dientes en orificios igualmente blanduchos y salivosos de otros cuerpos?
Iris Murdoch (A Fairly Honourable Defeat)
Primera falacia desenmascarada: tomar testosterona no nos cambia de sexo; cambia (o puede cambiar, dependiendo de la dosis) el modo en el que el género es descodificado socialmente. Segunda falacia desenmascarada: la testosterona no tiene por qué ser utilizada para cambiar de género, sino simplemente como cualquier otra droga, para modificar el cuerpo y sus afectos.
Paul B. Preciado (Testo Junkie: Sex, Drugs, and Biopolitics in the Pharmacopornographic Era)
Vampiros é o que está a dar – diz o editor – vampiros e sexo desenfreado para senhoras que já não fazem sexo, nem desenfreado nem com freio. Não podemos errar se fizermos um livro em que senhoras que já não fazem sexo, fazem sexo desenfreado com vampiros; ou se fizermos um livro sobre senhoras que, sendo vampiras, já não fazem sexo e acabam por fazê-lo de forma desenfreada.
Nuno Markl (A Terrível Criatura Sanguinária (DN Contos Digitais, #18))
...la sexualidad no radica sólo en los genitales. Estos son los órganos a quienes la naturaleza ha dotado para la función sexual, necesitando la colaboración del resto del cuerpo y de las vivencias y memorias del alma. Tener sexo patrocinado por un fármaco es obligar al organismo, que opera como un todo, a realizar una labor con la cual ciertas partes del mismo no armonizan.
Samuel Pinzón Bonilla (Hombres: psicoanálisis - cine)
Lo del sexo es otra mentira. Un instante de onanismo, nada más. La gente debería masturbarse. Amarse platónicamente y masturbarse. Así sería el reino de la poesía. Fornicar sería como rascarse. Hasta podría ser público. La chair est triste. Y en verdad, mucho mejor si no hubiera sexo. Sin deseos, sin anhelos, un flotar, un deslizarse, sin sed, sin hambre. El vientre materno.
Alejandra Pizarnik (Diarios)
En el mercado actual, encontramos toda una serie de productos libres de sus propiedades perjudiciales: café sin cafeína, nata sin grasa, cerveza sin alcohol... Y la lista es larga: ¿no podríamos considerar el sexo virtual como sexo sin sexo, la teoría de Colin Powell de la guerra sin bajas (en nuestro bando, por supuesto) como guerra sin guerra, la redefinición contemporánea de la política como el arte de la administración experta como política sin política, hasta llegar al multiculturalismo liberal y tolerante de hoy en día como experiencia del Otro sin su Otredad (el otro idealizado que baila bailes fascinantes y tiene una visión ecológica y holística de la realidad, mientras que costumbres como la de pegar a las mujeres las dejamos a un lado...)
Slavoj Žižek (Welcome to the Desert of the Real: Five Essays on September 11 and Related Dates)
He pensado que quizá te guste esta cita de "Hasta que su muerte nos separe", de Myriam M. Lejardi . "Jamás he disfrutado del sexo con otra persona, al menos, no como lo disfruta la mayoría de la gente. En mi caso siempre ha tenido que ver con la satisfacción de haberlo conseguido (porque le he interesado a alguien hasta ese punto) y con interpretar bien mi papel. - Sally Anne
Myriam M. Lejardi (Hasta que su muerte nos separe)
En ocho palabras construí una casa, como la tuya, pero perdida en medio del mundo, solo con vistas al mar, al cielo, llena de promesas de sexo frente a la chimenea y domingos de jazz, café y libros.
Elísabet Benavent (El arte de engañar al karma)
HAY sexos cortos Y otros cuelgan hasta las rodillas, A rayas amarillas y violetas Como la sombra del sol a través de las rejas Y las mujeres, algunas huelen A caldo de liebre. Está bueno, con pan tostado.
Boris Vian
He estado esperando noticias tuyas durante quince días, y ahora me llegan dos frases, que supongo significan que no puedes ya amar a nadie de tu propio sexo. ¡Ya veremos si eso es así tan pronto como llegues!
E.M. Forster (Maurice)
Hemos llegado, desde una gran distancia el uno al otro. Siempre lo hemos hecho. A través de grandes distancias, a través de años, a través de abismos de casualidad. Porque él viene de tan lejos, nada puede separarnos. Nada, ni la distancia, ni los años, puede ser más grande que la distancia que siempre estuvo entre nosotros, la distancia de nuestro sexo, la diferencia de nuestro ser, la de nuestras mentes; esa brecha, ese abismo que salvamos con una mirada, un roce, una palabra, la cosa más simple del mundo. Mira lo lejos que está, dormido. Mira lo lejos que está, lo lejos que está siempre. Pero vuelve, vuelve, vuelve...
Ursula K. Le Guin (The Dispossessed: An Ambiguous Utopia)
Es lo que dijo Keynes: «Cuando los hechos cambian, cambio de opinión. ¿Qué hace usted?». —Tras una pausa, continúa—: Yo he cambiado porque el mundo ha cambiado. La gente que piensa siempre lo mismo no piensa. Y yo pienso mucho, así que he cambiado mucho. Sólo hay una cosa constante en mí: soy una mujer libre. Lo fui de joven y sigo siéndolo ahora, cuando ya no soy tan joven. El espíritu gregario no es mi fuerte. Ni la corrección política. Creo que en mi vida pública he dado muestras sobradas de ello. Por lo demás, déjeme decirle que, a su edad, ya debería usted saber que la normalidad no existe. Es una estafa. En el sexo y en todo lo demás.
Javier Cercas (Independencia)
Venus estaba frente a mí, sentada ante una gran chimenea Renacimiento. Esta Venus no era una mujer galante de las que —como Cleopatra— combatieron bajo ese nombre al sexo enemigo. No; era la diosa del amor en persona.
Leopold von Sacher-Masoch (La Venus de las pieles)
Sempre que virmos um filme sobre inteligência artificial em que a inteligência artificial é do sexo feminino e o cientista é do sexo masculino, trata-se provavelmente de um filme sobre o feminismo e não sobre cibernética.
Yuval Noah Harari (21 lições para o século 21 (Portuguese Edition))
— Não quero ser rude, mãezinha, mas acho completamente absurdo se preocupar com isso. A senhora falou em crueldade mental. Olha aí a crueldade máxima, a mãe ficar se preocupando se o filho ou a filha é homossexual. Entendo que se aflija com droga e etecetera mas com o sexo do próximo? Cuide do próprio e já faz muito, me desculpe, mas fico uma vara com qualquer intromissão na zona sul do outro. Lorena chama de zona sul. A norte já é tão atingida, tão bombardeada, mas por que as pessoas não se libertam e deixam as outras livres? Um preconceito tão odiento quanto o racial ou religioso. A gente tem que amar o próximo como ele é e não como gostaríamos que ele fosse.
Lygia Fagundes Telles (As Meninas)
Un día, al ensayar una escena de El jardín de los cerezos, su maestro de actuación, Michael Chekhov, le preguntó: “¿Pensabas en sexo mientras hicimos esta escena?”. Ella contestó que no, y él continuó: “En toda la escena no dejé de recibir vibraciones sexuales de ti. Como si fueras una mujer en las garras de la pasión. […] Ahora entiendo tu problema con tu estudio, Marilyn. Eres una mujer que emite vibraciones sexuales, hagas o pienses lo que sea.
Robert Greene (el arte de la seducción (Alta definición))
¡Los ángeles del sexo! Son maravillosos precisamente por lo mucho que sorprenden, por lo mucho que cambian. Tú por ejemplo, con tu aspecto de que nunca te han tocado, puedo imaginarte mordiendo y arañando. Estoy seguro que te cambiaría hasta la voz. He visto cambiar tanto... Hay voces de mujer que suenan como ecos poéticos y sobrenaturales. Luego, cambian. Los ojos cambian. Creo que todas esas leyendas sobre personas que por la noche se transforman en animales -como la historia del hombre lobo, por ejemplo- fueron inventadas por hombres que vieron transformarse por la noche a las mujeres, a las criaturas idealizadas y veneradas, en animales, y las creyeron endemoniadas.
Anaïs Nin (Pájaros de fuego)
Eis Tirésias, o que mudara o aspeito, Femíneas formas e feições tomara, 42 Sendo-lhe o que era varonil desfeito. “Ao sexo seu tornou, quando encontrara, Inda uma vez, travadas serpes duas 45 E outra vez com bordão as separara.
Dante Alighieri (30 Obras-Primas da Literatura Mundial [volume 1])
El primer plano hace que el cuerpo aparezca en su conjunto de forma pornográfica. Lo despoja del lenguaje. Lo pornográfico es que al cuerpo lo despojen de su lenguaje. Las partes del cuerpo filmadas en primer plano surten el efecto de parecer órganos sexuales: "El primer plano de una cara es tan obsceno como el de un sexo. Es un sexo. Cualquier imagen, cualquier forma, cualquier parte del cuerpo vista de cerca es un sexo." En el primer plano del rostro se difumina por completo el trasfondo. Conduce a una pérdida del mundo. La estética del primer plano refleja una sociedad que se ha convertido ella misma en una sociedad del primer plano. El rostro da la impresión de haber quedado atrapado en sí mismo, volviéndose autorreferencial. Ya no es un rostro que contenga mundo, es decir, ya no es expresivo. El selfie es, exactamente, este rostro vacío e inexpresivo. La adicción al selfie remite al vacío interior del yo.  Hoy, el yo es muy pobre en cuanto a formas de expresión estables con las que pudiera identificarse y que le otorgaran una identidad firme. Hoy nada tiene consistencia. Esta inconsistencia repercute también en el yo, desestabilizándolo y volviéndolo inseguro. Precisamente esta inseguridad, este miedo por sí mismo, conduce a la adicción al selfie, a una marcha en vacío del yo, que nunca encuentra sosiego. En vista del vacío interior, el sujeto del selfie trata en vano de producirse a sí mismo. El selfie es el sí mismo en formas vacías. Estas reproducen el vacío. Lo que genera la adicción al selfie no es un autoenamoramiento o una vanidad narcisistas, sino un vacío interior.
Byung-Chul Han (La salvación de lo bello)
-Escribí algo para ti,- dijo, agarrando su guitarra para nuestra noche de sexo música, como él la llamaba. La primera vez que escuche su voz cantando, me sorprendió. Su voz cuando hablaba era increíble, pero su canto era como si la miel y el humo se hubieran enganchado en la parte trasera de una camioneta en un concierto de rock y tuvieron un cariñoso hijo. Era suave y áspero al mismo tiempo. Te voy a contar una historia de una chica que conozco, Su nombre es Missy, y ella quiere hacérmelo, Quiero hablarte de mi chica Missy, Su cabello es castaño y sus labios son de color rosa, Sus ojos son de color verdoso o azulado creo, Ella lucha y coquetea conmigo todo el día, Es por eso que me decidí a escribir esta canción, Ella puede pensar que yo he cruzado la línea, Pero ella me dice que me odia todo el tiempo, Así que realmente no crean nada de lo que dice. Me gusta la forma en que se ve cuando ella está enojada conmigo, Me gusta la forma en que sonríe cuando piensa que nadie la ve, Puedes pensar que esta canción significa que me gusta, Pero ella estaría muy equivocada, Me aburría mucho, por lo que me decidí a escribir una canción, Hay dos cosas más sobre Missy que me gustan, ¿Podría alguien entregarme un micrófono por favor? La forma en que se pone su aparato de dientes cuando lee obscenidades vampíricas, Y realmente, realmente me gusta su… Me guiña un ojo. …culo. Yo le tiro una almohada a él, pero eso no impidió que parara la canción. Se trataba de mí. Mi tonta, linda y sexy chica Missy… chica Missy… chica Missy. El toco el último acorde y la guitarra paro de sonar.
Chelsea M. Cameron (My Favorite Mistake (My Favorite Mistake, #1))
Se da por supuesto que las mujeres son más tranquilas en general, pero ellas sienten lo mismo que los hombres; necesitan ejercitar y poner a prueba sus facultades, en un campo de acción tan preciso para ellas como para sus hermanos. No pueden soportar represiones demasiado severas ni un estancamiento absoluto, igual que les pasa a ellos. Y supone una gran estrechez de miras por parte de algún ilustre congénere del sexo masculino opinar que la mujer debe limitarse a hacer repostería, tejer calcetines, tocar el piano y bordar bolsos. Condenarlas o reírse de ellas cuando pretenden aprender más cosas o dedicarse a tareas que se han declarado impropias de su sexo es fruto de la necedad (p.175)
Charlotte Brontë (Jane Eyre)
Cuanto más fácilmente se entrega la mujer, más frío e imperioso es el hombre. Pero cuanto más cruel e infiel le es, cuanto más juega de una manera criminal, cuanta menos piedad le demuestra, más excita sus deseos, más la ama y la desea.
Leopold von Sacher-Masoch (Venus in Furs)
Nunca, em contacto com almas fortes, discretas, superiores, dum ou doutro sexo, pude deixar de transpor o limiar convencional da sua reserva, de lhes forçar os limites convencionais da confiança, instalando-me no mais íntimo do seu coração.
Charlotte Brontë (Jane Eyre)
É melhor", pensou, "portar as vestes da pobreza e da ignorância, que são os trajes humildes do sexo feminino; melhor deixar o governo e a disciplina do mundo para outros; melhor estar livre da ambição marcial, da ânsia de poder e de todos os demais desejos masculinos se assim for possível desfrutar inteiramente dos mais elevados prazeres que conhece o espírito humano e que são", falando então em voz alta, como de hábito quanto muito emocionada, "a contemplação, a solidão e o amor.
Virginia Woolf (Orlando)
Posso acreditar em coisas que são verdade e posso acreditar em coisas que não são verdade. E posso acreditar em coisas que ninguém sabe se são verdade ou não. Posso acreditar no Papai Noel, no coelhinho da Páscoa, na Marilyn Monroe, nos Beatles, no Elvis e no Mister Ed. Ouça bem... Eu acredito que as pessoas evoluem, que o saber é infinito, que o mundo é comandado por cartéis secretos de banqueiros e que é visitado por alienígenas regularmente -uns legais, que se parecem com lêmures enrugados, e uns maldosos, que mutilam gado e querem nossa água e nossas mulheres. Acredito que o futuro é um saco e que é demais, e acredito que um dia a Mulher Búfalo Branco vai ficar preta e chutar o traseiro de todo mundo. Também acho que todos homens não passam de meninos crescidos com profundos problemas de comunicação e que o declínio da qualidade do sexo nos Estados Unidos coincide com o declínio dos cinemas drive-in de um Estado ao outro. Acredito que todos os políticos são canalhas sem princípios, mas ainda assim melhores do que as outras alternativas. Acho que a Califórnia vai afundar no mar quando o grande terremoto vier, ao mesmo tempo em que a Flórida vai se dissolver em loucura, em jacarés, em lixo tóxico. Acredito que sabonetes antibactericidas estão destruindo nossa resistência à sujeira e às doenças, de modo que algum dia todos seremos dizimados por uma gripe comum, como aconteceu com os marcianos em Guerra dos Mundos. Acredito que os melhores poetas do século passado foram Edith Sitwell e Don Marquis, que o jade é esperma de dragão seco, e que há milhares de anos em uma vida passada eu era uma xamã siberiana de um braço só. Acho que o destino da humanidade está escrito nas estrelas, que o gosto dos doces era mesmo melhor quando eu era criança, que aerodinamicamente é impossível pra uma abelha grande voar, que a luz é uma onda e uma partícula, que tem um gato em uma caixa em algum lugar que está vivo e que está morto ao mesmo tempo (apesar de que, se não abrirem a caixa algum dia e alimentarem o bicho, ele no fim vai ficar só morto de dois jeitos), e que existem estrelas no universo bilhões de anos mais velhas do que o próprio universo. Acredito em um deus pessoal que cuida de mim e se preocupa comigo e que supervisiona tudo que eu faço, em uma deusa impessoal que botou o universo em movimento e saiu fora pra ficar com as amigas dela e nem sabe que estou viva. Eu acredito em um universo vazio e sem deus, um universo com caos causal, um passado tumultuado e pura sorte cega. Acredito que qualquer pessoa que diz que o sexo é supervalorizado nunca fez direito, que qualquer um que diz saber o que está acontecendo pode mentir a respeito de coisas pequenas. Acredito na honestidade absoluta e em mentiras sociais sensatas. Acredito no direito das mulheres à escolha, no direito dos bebês de viver, que, ao mesmo tempo em que toda vida humana é sagrada, não tem nada de errado com a pena de morte se for possível confiar no sistema legal sem restrições, e que ninguém, a não ser um imbecil, confiaria no sistema legal. Acredito que a vida é um jogo, uma piada cruel e que a vida é o que acontece quando se está vivo e o melhor é relaxar e aproveitar.
Neil Gaiman (American Gods (American Gods, #1))
Ele voltou para a cama, se deitou ao lado dela e lhe beijou o rosto. Ela estava triste antes, depois do filme, mas agora estava feliz. Estava nas mãos de Connell fazê-la feliz. Era algo que ele poderia simplesmente dar a ela, como dinheiro ou sexo.
Sally Rooney (Normal People)
- A veces me pregunto como habéis conseguido inventaros a vos misma. - No he tenido otra opción, soy mujer. Y las mujeres estamos obligadas a ser más hábiles que los hombres. Que podáis destrozar nuestra reputación y nuestra vida con sólo unas cuantas palabras. Por eso he tenido que inventarme no sólo a mi misma, sino formas de escapar que nadie había imaginado. Y si lo he conseguido es porque siempre he sabido que había nacido para dominar a vuestro sexo y vengar el mío.” (Las amistades peligrosas)
Pierre Choderlos de Laclos
Lamento que las mujeres sean sistemáticamente degradadas al recibir atenciones triviales que los hombres creen viril prestar al sexo, cuando, de hecho, mantienen así de forma insultante su propia superioridad. No es condescendiente inclinarse ante un inferior. Tan ridículas, de hecho, me parecen esas ceremonias, que apenas soy capaz de controlar mi reacción cuando veo a un hombre recoger un pañuelo o cerrar una puerta, con entusiasta y seria solicitud, cuando la "dama" podría haberlo hecho sola con sólo dar un paso o dos (p.118).
Mary Wollstonecraft (Vindication of the Rights of Women)
Por eso uno se roe las uñas en la imposibilidad de hallar la paz en el simple latido del corazón; consume cigarrillos porque no está satisfecho con el ritmo de su propio cerebro; uno tiene que hacer temblar su cuerpo al no encontrar la satisfacción tan sólo en el sexo.
Kōbō Abe (The Woman in the Dunes)
¿Por qué una amistad entrañaba más codependencia que una relación sentimental? ¿Por qué era admirable cuando tenías veintisiete años pero espeluznante a los treinta y siete? ¿Por qué la amistad no era tan buena como una relación sentimental? ¿Por qué no era incluso mejor? Eran dos personas que permanecían juntas, día tras día, a quienes no las unía el sexo ni la atracción física ni el dinero ni los hijos ni una propiedad, solo el compromiso de seguir adelante y la dedicación mutua a una unión que nunca podría ser codificada. La amistad era ser testigo del lento goteo de tristezas del otro, de sus largas rachas de aburrimiento y de algún que otro triunfo. Era sentirse honrado por el privilegio de estar presente en sus momentos más duros y saber que a cambio podía permitirse estar triste en su presencia.
Hanya Yanagihara (A Little Life)
Se acercó aún más y me besó con cautela, como si me pidiera permiso. Su olor corporal, dulzón y almizclado, se coló hasta mis fosas nasales. Era el mismo olor que había exudado su cuerpo la noche anterior, después de hacerme el amor. Mi enfado se desvaneció como la bruma al recordar el contacto de su piel desnuda contra la mía y mi cuerpo comenzó a despertar. Dejé que me abrazara y me sentí envuelto por él.
Nayra Ginory (A través del sexo)
- Não critiquem a masturbação - diz Mel Long, recitando a mensagem que todas vimos atrás do papel pardo há uns momentos, antes do treino da manhã -, trata-se de sexo com alguém que amo. E toda a gente desata a rir. Aposto que nem sabem que se trata de uma citação de Woody Allen.
Penelope Douglas (Punk 57)
Si las mujeres no son una manada de seres frívolos y efímeros, ¿por qué se las debería mantener en la ignorancia bajo el nombre engañoso de la inocencia? Los hombres se quejan, y con razón, de la insensatez y los caprichos de nuestro sexo, cuando no se burlan con agudeza de nuestras impulsivas pasiones y nuestros vicios serviles. He aquí lo que debería responder: ¡el efecto natural de la ignorancia! La mente que sólo descansa en prejuicios siempre será inestable y la corriente marchará con furia destructiva cuando no existan barreras que rompan su fuerza.
Mary Wollstonecraft (A Vindication of the Rights of Woman)
Citaría a Platón, ya que estaría ante un intelectual. Según él, al principio de la creación, los hombres y las mujeres no eran como son hoy; había sólo un ser, que era bajo, con un cuerpo, pero cuya cabeza tenía dos caras, cada una mirando en una dirección. Era como si dos criaturas estuviesen pegadas por la espalda, con dos sexos opuestos, cuatro piernas, cuatro brazos. Los dioses griegos, sin embargo, eran celosos, y vieron que una criatura que tenía cuatro brazos trabajaba más, dos caras opuesta estaban siempre vigilantes y no podían ser atacadas a traición, cuatro piernas no exigiían tanto esfuerzo para permaneces de pie o andar durante largos períodos. Y lo que era más peligroso: la criatura tenía dos sexos diferentes, no necesitaba a nadie más para seguir reproduciéndose en la Tierra. Entonces dijo Zeus, el supremo señor del Olimpo: Tengo un planpara hacer que esos mortales pierdan su fuerza. Y con un rayo, partió a la criatura en dos, y así creo al hombre y a la mujer. Eso aumentó mucho la población del mundo, y al mismo tiempo desorientó y debilitó a los que en él habitaban, porque ahora tenían que buscar su parte perdida, abrazarla de nuevo, y en ese abrazo recuperar la antigua fuerza, la capacidad de evitar la traición, la resistencia para andar largos períodos y soportar el trabajo agotador. A ese abrazo donde los dos cuerpos se confunden de nuevo en uno lo llamamos sexo.
Paulo Coelho
As pessoas pensam que a intimidade tem a ver com sexo. Mas a intimidade é sobre a verdade. Quando você percebe que pode dizer a alguém a sua verdade, quando você pode se mostrar a eles, quando você fica na frente deles e a resposta deles é: você está seguro comigo. Isso é intimidade.
Taylor Jenkins Reid (The Seven Husbands of Evelyn Hugo)
Ian colgó el teléfono y me besó. Me apretó más fuerte contra su cuerpo y con su mano libre me tomó del cuello, sin ninguna prisa. Sus labios jugaron con los míos, su lengua paseaba con ligereza por mi boca, suavemente metió su mano bajo mi suéter. Acarició mi cintura, mi abdomen. Su otra mano la acompañó y recorrieron mi espalda. Yo coloqué mis brazos alrededor de su cuello, enredé mis manos en su cabello y lo atraje hacia mí.
Helena Moran-Hayes (Café y Martinis (Spanish Edition))
as pessoas acham que intimidade tem a ver com sexo. mas intimidade tem a ver mesmo é com a verdade. quando a pessoa percebe que pode contar a verdade para alguém, que pode se abrir, que pode desabafar totalmente e receber como resposta: comigo essas coisas estão a salvo. isso é intimidade.
Taylor Jenkins Reid (The Seven Husbands of Evelyn Hugo)
La gente piensa que la intimidad tiene que ver con el sexo. Pero tiene que ver con la verdad. Cuando te das cuenta de que puedes contarle tu verdad a alguien, cuando puedes mostrarte a alguien, cuando te desnudas delante de alguien y su respuesta es «Conmigo estás a salvo». Eso es intimidad.
Taylor Jenkins Reid (The Seven Husbands of Evelyn Hugo)
¿No debería la educación buscar y fortalecer más bien las diferencias que no los puntos de semejanza? Porque ya nos parecemos demasiado, y si un explorador volviera con la noticia de otros sexos atisbando por entre las ramas de otros árboles bajo otros cielos, nada podría ser más útil a la Humanidad
Virginia Woolf (A Room of One’s Own)
Las medias, la franela, el sostén, parecían casas arrasadas por un huracán. Del otro lado del mundo la mamá insistía en decir cosas que ella no lograba descifrar. Se paró frente al espejo y se sobresaltó. Cada día lo mismo. La chica desnuda frente a sí le parecía tan distinta a la que era apenas uno, dos años atrás. No dejaba de asombrarle con qué prisa le crecían los pechos, con sus manchas oscuras que se derramaban espesamente, como sirop de chocolate.
Héctor Torres (La huella del bisonte)
(...)Clarkson fue a ayudar a Brynne y Marie en la cocina mientras Gabrielle y Elaina parecían hacerse buenas amigas hablando de libros— especialmente uno muy popular sobre un multimillonario muy joven y su obsesión con una mujer aún más joven... y el sexo. Habían montón de escenas de sexo eróticas en el libro, aparentemente en cada página. Neil y yo nos miramos con simpatía el uno al otro, y no tuvimos absolutamente nada que añadir a la conversación. Es decir decir, ¿quién lee esta basura? ¿Quién tiene tiempo? ¿Por qué incluso leer sobre sexo en un libro cuando se puede tenerlo en la vida real? No lo entiendo.
Raine Miller (All In (The Blackstone Affair, #2))
¡De modo que los hombres también tienen un clítoris! Que un órgano tan importante para la experimentación del placerhaya sido ignorado hasta ahora, muestra que el intento artificial de ver el genital femenino como una versión reducida del masculino no impide una visión realista del sexo femenino sino de ambos sexos.
Mithu M. Sanyal (Vulva: Die Enthüllung des unsichtbaren Geschlechts. Aktualisiert und mit einem neuen Nachwort (Wagenbachs andere Taschenbücher) (German Edition))
As pessoas pensam que a intimidade tem que ver com sexo. Mas a intimidade tem que ver com a verdade. No momento em que percebemos que podemos contar a alguém a nossa verdade, quando podemos mostrar-nos a essa pessoa, quando nos despimos de tudo à frente dela e a resposta é: «Comigo, estás segura.» Isso é intimidade.
Taylor Jenkins Reid (The Seven Husbands of Evelyn Hugo)
Así empezó la larga noche, mirando tumbas hasta el sol. Peinándome y durmiéndome bajo el reflejo de las lápidas. Leyendo nombres de fallecidos que no conozco. Esa fue mi vida o desde entonces iba a ser así. Cuando tengo sexo conmemoro aniversarios de ausentes. Cuando me enamoro, ahora mismo, mientras me sacudo, echo tierra sobre un cajón. Qué importa de quién. Y cuando me masturbo profano nichos y cuando acuno a mi bebé digo amén y cuando sonrío desconecto un respirador artificial. Por eso el beso, porque de todos modos desde hace tanto e incluso desde antes de nacer, y mientras mi esposo anda gritando por ahí de celos, estoy muerta.
Ariana Harwicz (Die, My Love)
Por diferentes que sean los sexos, se entremezclan. En todo ser humano hay una vacilación de un sexo al otro, y a menudo es sólo la ropa lo que mantiene la apariencia masculina o femenina, mientras que por debajo el sexo es lo contrario de lo que es por encima. De las complicaciones y confusiones resultantes todo el mundo ha tenido experiencia
Virginia Woolf (Orlando)
No se nace mujer: se llega a serlo. Ningún destino biológico, económico, define la imagen que reviste en el seno de la sociedad la hembra humana; el conjunto de la civilización elabora este producto intermedio entre el macho y el castrado que se suele calificar de femenino. Sólo la intermediación ajena puede convertir un individuo en "alteridad".
Simone de Beauvoir (El segundo sexo. Lectura crítica de la Introducción y la Conclusión)
La instrucción de la mujer es una obra magna que lleva en sí la reforma completa de todo un sexo. Porque la mujer instruida deja de ser esa fanática ridícula que no atrae a ella sino la burla; porque deja de ser esa esposa monótona que para mantener el amor conyugal no cuenta más que con su belleza física y acaba por llenar de fastidio esa vida en que la contemplación acaba. Porque la mujer instruida deja de ser ese ser desvalido que, débil para luchar con la miseria, acaba por venderse miserablemente si sus fuerzas físicas no le permiten ese trabajo. Se ha dicho que la mujer no necesita una mediana instrucción. Y es que aún hay quienes ven en ella al ser capaz solo de gobernar el hogar.
Gabriela Mistral (Bendita mi lengua sea. Diario íntimo)
Y supone una gran estrechez de miras por parte de algún ilustre congénere del sexo masculino opinar que la mujer debe limitarse a hacer repostería, tejer calcetines, tocar el piano y bordar bolsos. Condenarlas o reírse de ellas cuando pretenden aprender más cosas o dedicarse a tareas que se han declarado impropias de su sexo es fruto de la necedad.
Charlotte Brontë (Jane Eyre)
Life goes on, whether you like it or not. I just wished it could lurch forward. Time is the best doctor, they say, and that’s bullshit, because from certain pains you can never heal. They keep screaming inside of you till eventually you get used to the noise and can hear again the life outside, but they are always there, aching, clawing at your soul.
Gaia B. Amman (Sex-O-S: The Tragicomic Adventure of an Italian Surviving the First Time (The Italian Saga, #4))
¡CONFERENCIA! ¡CONFERENCIA! M. Minkoff habla audazmente sobre «El sexo en la política: la libertad erótica como arma contra los reaccionarios» Jueves 28 — 8 tarde Y.M.H.A. — Grand Concourse Entrada: 1 dólar — O — Firmar la petición de M. Minkoff exigiendo imperiosamente más y mejor actividad sexual para todos y un programa de urgencia para las minorías.
John Kennedy Toole (A Confederacy of Dunces)
Era la primera vez en su vida que invocaba el nombre de un varón para protegerse. Al darse cuenta se sintió avergonzada y en cierto modo pequeña.
Stephen King (Wizard and Glass (The Dark Tower, #4))
Dormían separados al principio, como si la proximidad les incomodara, pero hacia el alba se inició un movimiento, y despertaron estrechamente abrazados.
E.M. Forster
Así pues ¿antes de Teleny no había usted amado a nadie? —Jamás. Y es porque, durante algún tiempo, no logré darme cuenta de lo que en realidad sentía. No obstante lo cual, al reflexionar sobre ello, pude darme cuenta de que bastante tiempo antes había sentido ya el aguijón del amor, pero como era siempre con gentes de mi mismo sexo, ignoraba que aquello pudiera llamarse amor.
Oscar Wilde (Teleny (Spanish Edition))
As várias formas hodiernas de dissolução do matrimónio, como as uniões livres e o "matrimónio de prova", até ao pseudomatrimónio entre pessoas do mesmo sexo, são, pelo contrário, expressões de uma liberdade anárquica que se faz passar indevidamente por verdadeira libertação do homem. Uma tal pseudoliberdade funda-se numa banalização do corpo que inevitavelmente inclui a banalização do homem. O seu pressuposto é que o homem pode fazer de si o que quer: o seu corpo torna-se assim numa coisa secundária, manipulável sob o ponto de vista humano, a ser utilizado como se deseja. O libertinismo, que se faz passar por descoberta do corpo e do seu valor, é na realidade um dualismo que torna o corpo desprezível, colocando-o por assim dizer fora do ser autêntico e da dignidade da pessoa.
Bento XVI
Solo exijo una criatura de otro sexo, pero tan espantosa como yo. Es un consuelo pequeño, pero eso es todo lo que puedo recibir, y será suficiente para mí. Es verdad que seremos monstruos y que estaremos apartados del mundo, pero precisamente por eso nos sentiremos más unidos el uno con el otro. No seremos felices, pero no haremos mal a nadie y no sufriremos la desdicha que ahora siento yo.
Mary Wollstonecraft Shelley (Frankenstein: Edición ilustrada en español e inglés (Spanish Edition))
As pessoas acham que intimidade tem a ver com sexo. Mas intimidade tem a ver mesmo é com a verdade. Quando a pessoa percebe que pode contar a verdade para alguém, que pode se abrir, que pode desabafar totalmente e receber como resposta: "Comigo essas coisas estão a salvo". Isso é intimidade. Então, por esse padrão, esse momento com Cecília era o mais íntimo que eu já tivera com uma pessoa na vida.
Taylor Jenkins Reid (The Seven Husbands of Evelyn Hugo)
Para algunos el sexo es algo muy concreto: lo que corona un día de perfecta comprensión o lo que se hace solo cuando se imponen las ganas, con los restos del cuerpo que han dejado los niños y, de preferencia, después de un baño. Para mí el sexo viene bien incluso sin ritualidad, sin aseo personal, sin fuerzas, como complemento, entretenimiento banal, disparador de dramas, consuelo, remedio premenstrual.
Gabriela Wiener (Huaco retrato)
em favor de legalizar os casamentos entre pessoas do mesmo sexo (derrotando a opinião de quatro juízes homens). Essas mudanças radicais são exatamente aquilo que faz a história do gênero tão desconcertante. Se, como hoje está sendo demonstrado com toda clareza, o sistema patriarcal tem se baseado em mitos infundados e não em fatos biológicos, o que explica a universalidade e a estabilidade desse sistema?
Yuval Noah Harari (Sapiens: Uma breve história da humanidade)
Mátenme al alba. Con cuchillos [ilegible] y con cuchillas oxidadas. Estaré en cuclillas esperando. Salva tu amor. No lo salves. Desafección y mierda violenta que aprendió a expresarse en nuestros días mediante fórmulas atroces como «hacer el amor» y «asumir la responsabilidad» y «negar el pasado» y «el hombre es lo que se hace». No hay más que la memoria, maravilla sin igual, horror sin semejanza. Hace mucho que me entregué a las sombras. Y no me contenta mi destino sombrío, mi destino asombrado. Me han asolado, me han agostado. Libérame de ti pues te amo y no estás. No me hables. No te apostes en mis rincones preferidos. Estás aquí. Me deliras. Me cortas las cintas de colores que me aliaban a las niñas que fui. Me abandonas loca furiosa, comiendo sombras furiosamente, girando convulsa con las manos espantadas, revolcándome en tu huida hasta los atroces orgasmos y gritos de bestia asesinada. Pero te amo. A ti te asumo, ante ti sin pasado ni relojes ni sonidos. Sucia y susurrante, leve, ingrávida, llena de sangre y de sustancias sexuales, húmeda, mojada, reventando de calor, de sangre que pide. Me dañas la columna vertebral, tantos días despeñada sobre tu cuerpo imaginado. Me dañas la cabeza que di contra las paredes porque no sabía qué hacer salvo esto: que debía golpearme y castigarme ya que tú no venías. Con tu sonrisa de paraíso exactamente situado en el tiempo y en el espacio. Con tus ojos que sonríen antes que tus labios. En tus ojos encuentro mi persona súbitamente reconstruida. En tus ojos se acumulan mis fragmentos que se unen apenas me miras. En tus ojos vivo una vida de aire puro, de respiración fiel. En tus ojos no necesito del conocimiento, no necesito del lenguaje. En tus ojos me siento y sonrío y hay una niña azul en el jardín de un castillo. Ahora que no estás me atrae la caída, la mierda, lo abyecto, lo denigrante. Salgo a la calle y siento la suciedad, la ruina. Entro en los bares más siniestros y tomo un vino como sangre coagulada, como menstruación, y me rodean brujas negras, perros sarnosos, viejos mutilados y jóvenes putos de ambos sexos. Yo bebo y me miro en el espejo lleno de mierda de moscas. Después no me veo más. Después hablo en no sé cuál idioma. Hablo con estos desechos que no me echan, ellos me aceptan, me incorporan, me reconocen. Recito poemas. Discuto cuestiones inverosímiles. Acaricio a los perros y me chupo las manos. Sonrío a los mutilados. Me dejo tocar, palpar, manos en mi cuerpo adolescente que tanto te gustaba por ser ceñido y firme y suave. («La lisura de tu vientre, tus caderas de efebo solar, tu cintura hecha a la medida de mis manos cerrándose, tus pechos de niña salvaje que los deja desnudos aun cuando llueve, tu sexo y tus gritos rítmicos, que deshacían la ciudad y me llevaban a una selva musical en donde todo confabulaba para que los cuerpos se reconozcan y se amen con sonidos de leves tambores incesantes. Esas noches en que hacíamos el amor debajo de las grandes palabras que perdían su sentido, porque no había más que nuestros cuerpos rítmicos y esenciales… Y ahora llueve y tengo náuseas y vomito casi todo el día y siempre que hay un olor espantoso en la calle, un olor a paquete olvidado, a muerto olvidado. Y tengo miedo. Eso quería decir: que no estás y tengo miedo.»)
Alejandra Pizarnik (Diarios)
El cuaquerismo reforzaba la fortaleza de las mujeres. Hacía hincapié en la igualdad espiritual e intelectual de los sexos y con ello fomentaba una actitud que estaba en armonía con lo que cada día se demostraba claramente a todos los habitantes de Nantucket: que las mujeres, que allí tendían a ser más instruidas que los hombres, eran tan inteligentes y estaban tan capacitadas como sus compañeros masculinos.
Nathaniel Philbrick (In the Heart of the Sea: The Tragedy of the Whaleship Essex)
Parece que va siendo evidente que la distopía que nos corresponde no es 1984, de Orwell, sino Un mundo feliz, de Aldous Huxley, en el que hay consenso para que desaparezca por nocivo y peligroso el “amor romántico”, ese pleonasmo (como el agua húmeda). Sin amor sólo quedará el sexo como placer y fiesta, una especie de amor sin espinas, como los filetes de pescado congelado. Punto final a esa manía alucinatoria de buscar nuestra otra mitad, el cariño absoluto que da sentido a la vida o compensa de no encontrarlo, los celos y recelos, las cóleras y reconciliaciones, la pérdida, la fatiga asombrosa de querer. “Si duele no es amor”, han decretado los coachs(esos psicólogos para quienes no tienen ya psique). Así podemos despachar el estorbo de casi toda la literatura occidental, basada en que solo es amor si duele. Y sus contradicciones: el poeta que se queja de la espina en el corazón clavada y cuando se la quitan protesta porque ya no siente el corazón... ¡Bah, no tienen pensamiento positivo, no saben pasarlo bien! Así les va a las pobres chicas, Emma, Ana, Desdémona... el último beso de Otelo. ¡Otelo! ¡Cómo no le da vergüenza a Shakespeare ser tan romántico al hablar de la violencia de género! Necesitamos menos poetas y más pilates: hay que decírselo a los adolescentes enseguida, para que no se amarguen la vida. Olvidemos el bárbaro pasado y sus neuróticos arrebatos. Adiós a morbosas torturas como las que describe T. S. Eliot (trad. Andreu Jaume): “¿Quién concibió pues el tormento? El Amor. / El Amor es el nombre más siniestro / escondido en las manos que bordaron / la insoportable camisa de fuego / que las fuerzas humanas no quitaron. / Tan solo suspiramos, tan solo vivimos / por fuego y por el fuego consumidos”.
Fernando Savater
Porque mientras teníamos que estar reorganizando el repartimiento de los recursos del planeta y haciendo una transición colectiva a un modelo económico sostenible, andábamos preocupándonos del sexo y la amistad. Porque nos amábamos demasiado y nos encontrábamos demasiado interesantes. Yo adoro eso del ser humano, y de hecho es precisamente la razón por la que abogo por nuestra supervivencia: por lo atontados que estamos unos con otros
Sally Rooney (Beautiful World, Where Are You)
Garotas e rapazes da América têm curtido momentos realmente tristes quando estão juntos; a artificialidade os força a se submeterem imediatamente ao sexo, sem os devidos diálogos preliminares. Não me refiro a galanteios – mas sim a um profundo diálogo de almas, porque a vida é sagrada e cada momento é precioso. Ouvi os sons da locomotiva de Denver e Rio Grande uivando no rumo das montanhas. Quis seguir ainda mais longe atrás de minha estrela.
Jack Kerouac (On the Road)
Los cielos, los astros, las farolas Y esas brutales olas blandas Rabian corroen las rocas rojas Está lleno de tiniebla y de gritos Está lleno de sangre y lleno de sexo Lleno de ventosas y de rubíes Entonces a mí qué me queda Debo preguntarme en silencio Y sin escribir y sin dormir Es preciso que busque para mí Sin decirlo, ni siquiera al conserje Al enano que corre bajo mi suelo Al sodomita que se esconde en mi bolsillo Ni al cura de mi cajón
Boris Vian
Oferecer o corpo como objeto agradavável, dar gratuitamente prazer: é isso o que os ocidentais não sabem mais fazer. Perderam totalmente o senso da doação. Podem até se esforçar, mas não conseguem mais sentir o sexo como algo natural. Não apenas têm vergonha dos próprios corpos, que não estão à altura dos que vemos nos filmes pornôs, mas também, pelo mesmo motivo, não sentem nenhuma atração pelo corpo do outro. É impossivel fazer amor sem um certo abandono, sem a aceitação ao mesmo tempo temporária de um certo estado de dependência e fraqueza. A exaltação sentimental e a obsessão sexual têm a mesma origem, as duas nascem de um certo esquecimento de si mesmo; neste terreno, a gente não pode se realizar sem se perder. As pessoas se tornam frias, racionais, extremamente conscientes da sua existência individual e dos seus direitos (...) realmente não são as condições ideais para fazer amor".
Michel Houellebecq (Platform)
Dizias: «adeus» e saías da minha vida com um aperto de mão desembaraçado, quase cordial um gesto de boa camarada, como se nada tivesse havido antes, como se não tivéssemos sido tantas vezes na cama, um dentro do outro, um no outro, um-outro diferente, uma coisa sublime: Deus Criador, como os míseros humanos só ali o podem sentir e saber; um Outro que éramos nós ainda, mas tão transtornados, tão virados para fora de nós, tão esquecidos do mundo e de nós, tão eficazes, tão leais, nós boca com boca, corpo a corpo, um sexo torturando um sexo, mordendo-se devorando-se, numa febre de chegar ao fim depressa, ao esquecimento, ao repouso. Disseste: adeus e eu odiei-te logo nesse minuto, como te odeio agora, não por ti ou pelo corpo que já me esqueceu noutros que vieram depois, mas porque morri ali naquela palavra, - morri entendes? -, perdi-me numa grande confusão, esqueci-me de ser eu, fiquei roubado do meu passado.
Luiz Pacheco (O Homem que Calculava, A Casa Velha & Carta a Fátima)
Últimamente se preguntaba si ser codependiente era tan malo. Se lo pasaba bien con sus amistades y no hacía daño a nadie; ¿qué importaba si eso era codependencia o no? Además, ¿por qué una amistad entrañaba más codependencia que una relación sentimental? ¿Por qué era admirable cuando tenías veintisiete años pero espeluznante a los treinta y siete? ¿Por qué la amistad no era tan buena como una relación sentimental? ¿Por qué no era incluso mejor? Eran dos personas que permanecían juntas, día tras día, a quienes no las unía el sexo ni la atracción física ni el dinero ni los hijos ni una propiedad, solo el compromiso de seguir adelante y la dedicación mutua a una unión que nunca podría ser codificada. La amistad era ser testigo del lento goteo de tristezas del otro, de sus largas rachas de aburrimiento y de algún que otro triunfo. Era sentirse honrado por el privilegio de estar presente en sus momentos más duros y saber que a cambio podía permitirse estar triste en su presencia.
Hanya Yanagihara (Tan poca vida)
Pero casi sin excepción se describe a la mujer desde el punto de vista de su relación con hombres. Era extraño que, hasta Jane Austen, todos los personajes femeninos importantes de la literatura no sólo hubieran sido vistos exclusivamente por el otro sexo, sino desde el punto de vista de su relación con el otro sexo. Y ésta es una parte tan pequeña de la vida de una mujer… Y qué poco puede un hombre saber siquiera de esto observándolo a través de las gafas negras o rosadas que la sexualidad le coloca sobre la nariz.
Virginia Woolf (Un cuarto propio)
El hombre mira el mundo de frente, como si estuviera hecho para su conveniencia y aderezado a su gusto. La mujer le lanza una mirada de soslayo, llena de sutileza, de suspicacia incluso. Si los dos hubieran vestido la misma ropa, es posible que su manera de pensar hubiera sido también la misma. Tal es el parecer de algunos filósofos que no dejan de ser sabios, pero en conjunto nosotros nos inclinamos por otro. Felizmente, la diferencia entre los sexos es una diferencia de gran hondura. La ropa no es sino un símbolo de algo escondido muy adentro
Virginia Woolf (Orlando)
Después de todo, nada había comenzado, nada había terminado. Como si no fuera él quien había satisfecho sus deseos, sino alguien totalmente ajeno que había tomado prestado su cuerpo; el sexo, por su naturaleza, no se definía en cada cuerpo sino según las especies. El individuo, terminada su tarea, debe volver de inmediato a su situación anterior. Sólo los fieles regresan a la satisfacción… Los tristes vuelven a la desesperación… Los que estaban muriendo, a su lecho de muerte… En verdad, no entendía cómo una farsa semejante llegaba a considerarse amor desenfrenado…
Kōbō Abe (The Woman in the Dunes)
Espero que mi propio sexo me disculpe si trato a las mujeres como criaturas racionales en vez de halagar sus encantos fascinantes y considerarlas como si estuvieran en un estado de eterna infancia, incapaces de valerse por sí mismas. Deseo de veras mostrar en qué consiste la verdadera dignidad y la felicidad humana. Deseo persuadir a las mujeres para que intenten adquirir fortaleza, tanto de mente como de cuerpo, y convencerlas de que las frases suaves, la sensibilidad de corazón, la delicadeza de sentimientos y el gusto refinado son casi sinónimos de epítetos de la debilidad, y que aquellos seres que son sólo objetos de piedad, y de esa clase de amor que ha sido denominada como su hermana, pronto se convertirán en objetos de desprecio. Desechando, pues, esas bellas frases femeninas que los hombres utilizan con condescendencia para dulcificar nuestra dependencia servil, y despreciando esa débil elegancia de mente, esa sensibilidad exquisita y dulce docilidad de conducta que se supone constituyen las características sexuales del recipiente más frágil, deseo mostrar que la elegancia es inferior a la virtud, que el primer objetivo de una loable ambición es adquirir un carácter como ser humano, sin tener en cuenta la distinción de sexo (p. 50-51).
Mary Wollstonecraft (Vindication of the Rights of Women)
Hablan todo el rato de la igualdad, pero a mí bastantes veces me gustaría ser tío, y al revés no pasa tanto. No lo digo por el sexo. Yo querría ser tío pero no para enrollarme con Vera, eso puedo hacerlo ya. Si lo piensas, es hasta increíble que haya que hacer leyes, es alucinante que en otrs época no nos dejaran estudiar o ser ingenieras. Pero es que hay historias que no están en las leyes, no sé cómo decirlo: me refiero a lo que te pides, ¿sabes? Los tíos se pidieron cosas como consolar o defender y luego se quedaron con esas cosas cosas. ¿Por qué no puede pedírselas cualquier persona, sea lo que sea, según su ánimo o según lo que le haya pasado? Muchos días prefiero consolar y no que me consuelen, defender y no que me defienda. Prefiero salir en vez de quedarme esperando aq ue vuelva alguien. Y aunque ya no siempre sea así, aunque a veces mi madre se vaya de viaje y sea mi padre quien va a buscarla, no sé, es que los chicos se han pasado la vida viéndose en todas partes como los que llevan el barco. He oído a pocos que digan: me encantaría quedarme aquí y que vinieran a salvarme. No se trata de se valiente. A lo mejor es incluso al revés. Porque lo que da másmiedo es estar esperando y no poder hacer nada. Da mucho más miedo eso que salir a matar dragones.
Belén Gopegui (Deseo de ser punk)
Sempre que vocês começarem a duvidar de si mesmas - disse ela, virando de novo para a plateia -, sempre que sentirem medo, lembrem-se: a coragem é a raiz da mudança. Assim, quando vocês acordarem amanhã, assumam esse compromisso, não se contenham. Não acatem as opiniões dos outros sobre o que vocês podem ou não podem conquistar. E não permitam que ninguém classifique vocês em categorias inúteis relacionadas a sexo, raça, status econômico ou religião. Não permitam que seus talentos fiquem obsoletos, senhoras. Planejem o futuro de vocês. Quando voltarem para casa hoje, perguntem a si mesmas o que cada uma de vocês vai mudar. E comecem logo.
Bonnie Garmus (Lessons in Chemistry)
Si no quieres que un hombre sea políticamente desgraciado, no lo preocupes mostrándole dos aspectos de una misma cuestión. Muéstrale uno. Que olvide que existe la guerra. Es preferible que un gobierno sea ineficiente, autoritario y aficionado a los impuestos, a que la gente se preocupe por esas cosas. Paz, Montag. Que la gente intervenga en concursos donde haya que recordar las palabras de las canciones más populares, o los nombres de las capitales de los Estados, o cuánto maíz cosechó Iowa el último año. Llénalos de noticias incombustibles. Sentirán que la información los ahoga, pero se creerán inteligentes. Les parecerá que están pensando, tendrán una sensación de movimiento sin moverse. Y serán felices, pues los hechos de esa especie no cambian. No les des materias resbaladizas, como filosofía o psicología, que engendran hombres melancólicos. El que pueda instalar en su casa una pared de TV, y hoy está al alcance de cualquiera, es más feliz que aquel que pretende medir el universo, o reducirlo a una ecuación. Las medidas y las ecuaciones, cuando se refieren al universo, dan al hombre una sensación de inferioridad y soledad. Lo sé, lo he probado. Al diablo con esas cosas. ¿Qué necesitamos entonces? Más reuniones y clubes, acróbatas y magos, automóviles de reacción, helicópteros, sexo y heroína. Todo lo que pueda hacerse con reflejos automáticos.
Ray Bradbury (Fahrenheit 451)
El amor, en el curso de una positivación de todos los ámbitos de vida, es domesticado para convertirlo en una fórmula de consumo, como un producto sin riesgo ni atrevimiento, sin exceso ni locura. El sufrimiento y la pasión dejan paso a sentimientos agradables y a excitaciones sin consecuencias. En la época del quickie, del sexo de ocasión y distensión, también pierde toda negatividad. La ausencia total de negatividad hace que el amor hoy se atrofie como un objeto de consumo y cálculo hedonista. El deseo del otro es suplantado por el confort de lo igual. Se busca la placentera, y en definitiva cómoda, inmanencia de lo igual. Al amor de hoy le falta transcendencia y transgresión.
Byung-Chul Han (Agonie des Eros)
Te sientes sola cuando sales con un chico, y haces el amor en su piso, y él se esfuerza por ser simpático y hacerte sentir bien, pero es como si todas sus atenciones se dirigiesen a tu cuerpo y no a tu mente (te hace el amor, te hace la cena) y sientes que cada minuto que pasas con él solo contribuye a que os canséis un poco más el uno del otro, y cuando os separáis finges que es doloroso, pero en realidad lo estás deseando porque supone un alivio dejar de esforzarte por complacer al otro, y cuando llegas a casa tientes la impresión de que él ya no ha vuelto a pensar en ti desde que saliste de la suya, tienes la sensación de que has salido de su vida para siempre, aunque sepas que al día siguiente te volverá a llamar y volverás a tener sexo con él, pero esa noche, mientras te desnudas en silencio y te metes en la cama, estás segura de que él no está pensando en ti, que nadie piensa en ti, en realidad, y también estás segura de que si descuelgas el teléfono y llamas a tu madre, a tus hermanas o a alguna de tus pocas amigas, o lo llamas a él, cualquiera de ellos se sorprenderá de ver tu número y de oír tu voz, y les llevará unos segundos hacer un hueco para acomodar tu presencia en su mundo, porque solo eres algo ajeno que entra y sale a la escena de sus vidas, algo que no deja más huella que un tenue rastro de incomodidad. La soledad es algo difícil de explicar, y si no te has sentido así jamás, enhorabuena.
Adrián Dresner (LA TERCERA CHICA (Spanish Edition))
Segundo Platão, um filosofo grego: No início da criação, os homens e as mulheres não eram como hoje; havia apenas um ser, baixo, com um corpo e um pescoço, mas a cabeça tinha duas faces, cada uma olhando para uma direcção. Era como se as duas criaturas estivessem presas pelas costas, com dois sexos opostos, quatro pernas e quatro braços. Os deuses gregos, porém, eram ciumentos, e viram que uma criatura que tinha quatro braços trabalhava mais, as duas faces opostas estavam sempre vigilantes e não exigiram tanto esforço para ficar de pé ou andar por longos períodos. E, o que era mais perigoso, a tal criatura tinha dois sexos diferentes, não precisavam de ninguém para continuar a reproduzir-se. Então, disse Zeus, o supremo senhor do Paraíso: "Tenho um plano para fazer com que estes mortais percam a sua força." E, com um raio, cortou a criatura em dois, criando o homem e a mulher. Isso aumentou muito a população do mundo, e ao mesmo tempo desorientou e enfraqueceu os que nele habitavam- porque agora tinham de procurar de novo a sua parte perdida, abraçá-la novamente, e nesse abraço recuperar a força antiga, a capacidade de evitar a traição, a resistência para andar durante longos períodos e aguentar o trabalho cansativo. A esse abraço em que os dois corpos se fundem de novo em um chamamos sexo. (...) Depois de os deuses separarem a dita criatura com sexos opostos, por que razão algumas delas resolvem que o dito abraço pode ser apenas uma coisa, um negocio como outro qualquer- que em vez de aumentar, retira a energia às pessoas ?
Paulo Coelho (Eleven Minutes)
«La imagen de un hombre haciéndose pajas había sido una de sus principales maneras de excitarse. ¿Por qué? Si sus propias sensaciones podían servirle de guía, follar con otra persona nunca salía del todo bien, nunca exactamente como debía. Le había encantado la idea de que fuera así, un hombre ciego con su propio placer. »Y el autoerotismo era el sanctasanctórum, la auténtica definición de lo privado. Un número indeterminado de amantes de tiempos pasados se habían mostrado muy dispuestos a probar todas las variantes típicas y unas cuantas más, pero lo único que esos hombres nunca estaban dispuestos a hacer por voluntad propia —con una memorable excepción— era masturbarse delante de ella. Sin embargo, ése era el descubrimiento inicial del que manaba todo el sexo; era la fuente. »La mayoría de los chicos se habrían masturbado cientos de veces antes de conocer carnalmente a una chica, y es famoso el poder alucinógeno de las pajas de la adolescencia. La torpeza y los titubeos característicos de tantos episodios en que las mujeres pierden la flor deben de ser, en comparación, una decepción a escala mundial. »Incluso en la vida adulta, es casi seguro que muchos hombres siguen experimentando un éxtasis muy superior meneándosela encima del inodoro mientras piensan en una pareja imaginaria, que llevándose a la cama a mujeres de carne y hueso con celulitis y una irritante compulsión a decir “en realidad...” al comienzo de cada frase. Curioso, ¿no? Puesto que lo mismo podía decirse de las mujeres, lo verdaderamente curioso era por qué alguien se tomaba la molestia de follar».
Lionel Shriver (The Post-Birthday World)
el gran macho cabrío. ¡Salve, demonio mudo! Eres el más intenso animal. Místico eterno del infierno carnal… ¡Cuántos encantos tiene tu barba, tu frente ancha, rudo Don Juan! ¡Qué gran acento el de tu mirada mefistofélica y pasional! Vas por los campos con tu manada, hecho un eunuco ¡siendo un sultán! Tu sed de sexo nunca se apaga; ¡bien aprendiste del padre Pan! La cabra lenta te va siguiendo, enamorada con humildad; mas tus pasiones son insaciables; Grecia vieja te comprenderá. ¡Oh ser de hondas leyendas santas de ascetas flacos y Satanás, con piedras negras y cruces toscas, con fieras mansas y cuevas hondas, donde te vieron entre la sombra soplar la llama de lo sexual! ¡Machos cornudos de bravas barbas! ... ¡Machos cabríos! Sois metamorfosis de viejos sátiros perdidos ya. Vais derramando lujuria virgen como no tuvo otro animal. ¡Iluminados del Mediodía!
Federico García Lorca
En tercer lugar (y esto es más perverso aún), los activistas saben que el 95% de niños diagnosticados con disforia de género logran superar el trastorno con buena terapia y por los cambios hormonales que ocurren de modo natural durante la pubertad. Sin embargo, es muy difícil médicamente que el niño supere el trastorno psiquiátrico una vez que ha comenzado una terapia hormonal invasiva, ya que las hormonas sexuales que surgen durante la pubertad ayudan a un adolescente con trastornos de género a identificarse con su sexo biológico.[352] Esta es la razón por la que los activistas del género (en inglés se los llama “rainbow counselors” o consejeros arcoíris) tratan de comenzar cuanto antes la administración de bloqueadores hormonales, incluso en niños entre los 4 y 6 años, para que así no superen nunca más la disforia de género y eventualmente hagan la “transición” al sexo opuesto.
Pablo Munoz Iturrieta (Atrapado en el cuerpo equivocado: La ideología de género frente a la ciencia y la filosofía (Spanish Edition))
La mentira consiste en pretender que todo acto sexual al que te sientes tentado es ipso facto saludable y normal. Pues bien; esto, desde cualquier punto de vista, y sin ninguna relación con el cristianismo, tiene que ser una insensatez. Ceder a todos nuestros deseos evidentemente conduce a la impotencia, la enfermedad, los celos, la mentira, la ocultación y todo aquello que es lo opuesto a la felicidad, la franqueza y el buen humor. Para cualquier tipo de felicidad, incluso en este mundo, se necesitará una gran dosis de control, de modo que lo que pretende cualquier clase de deseo fuerte, ser sano y razonable, no cuenta para nada. Todo hombre cuerdo y civilizado debe tener un conjunto de principios según los cuales elija rechazar algunos de sus deseos y permitir otros. Un hombre hace esto basándose en los principios cristianos; otro, en principios de higiene; otro, en principios sociológicos.
C.S. Lewis (Mere Christianity)
Esa pareja equilibrada no es una utopía ; existen tales parejas, a veces incluso en el mismo marco del matrimonio pero con más frecuencia fuera de él; unos están unidos por un gran amor sexual, que los deja libres en cuanto a sus amistades y ocupaciones; otros se hallan unidos por una amistad que no entorpece su libertad sexual; más raramente, los hay que son a la vez amantes y amigos, pero sin buscar el uno en el otro la exclusiva razón de vivir. Multitud de matices son posibles en la relación entre un hombre y una mujer: la camaradería, el placer, la confianza, la ternura, la complicidad, el amor, pueden ser el uno para el otro la más fecunda fuente de alegría, de riqueza y de fuerza que pueda ofrecérsele a un ser humano. No son los individuos los responsables del fracaso del matrimonio: es —en contra de lo que pretenden Bonald, Comte, Tolstoi— la institución misma la que está originariamente pervertida.
Simone de Beauvoir
Uma mulher de trinta anos possui atrativos irresistíveis para um rapaz; nada há mais natural, mais poderosamente urdido e melhor preestabelecido que as afeições profundas de que a sociedade nos oferece tantos exemplos entre uma mulher como a marquesa e um jovem como Carlos de Vandenesse.De fato, uma jovem tem demasiadas ilusões, demasiada inexperiência, e o sexo é bastante cúmplice do amor, para que um homem possa sentir-se lisonjeado, enquanto uma mulher conhece toda a extensão dos sacrifícios que tem que fazer. Uma é arrastada pela curiosidade, por seduções estranhas às do amor; a outra obedece a um sentimento consciencioso. Uma cede, a outra escolhe. Essa escolha já não é por si uma imensa lisonja? Dotada de um saber quase sempre caramente pago por desgosto, dando-se, a mulher experiente parece dar mais que a si própria; enquanto a jovem, ignorante e crédula, nada sabendo, nada pode comparar nem apreciar, ela aceita o amor e estuda-o. Uma instrui-nos, aconselha-nos numa idade em que se gosta de ser guiado, em que a obediência é um prazer; a outra tudo quer saber, e, onde esta se mostra apenas ingênua, mostra-se a outra profundamente terna. Aquela apresenta-nos um só triunfo, esta obriga-nos a combates perpétuos. A primeira só tem lágrimas e prazeres; a segunda, voluptuosidades e remorsos. Para que uma jovem seja a amante, deve estar demasiado corrompida, e então a abandonamos com horror; enquanto uma mulher possui mil meios de conservar ao mesmo tempo o poder e a dignidade. Uma, extremamente submissa, oferece-nos tristes garantias de repouso; a outra perde demasiado para não pedir ao amor as suas mil metamorfoses. Uma desonra-se apenas a si; a outra mata em proveito do amante uma família inteira. A jovem tem apenas uma vaidade e crê ter dito tudo, despindo o vestido; porém a mulher tem-nas em grande número e oculta-se sob mil véus; enfim, ela acaricia todas as vaidades, e a noviça apenas lisonjeia uma. Há, além disso, no amor da mulher de trinta anos, certas indecisões, terrores, receios, perturbações e tempestades o amor de uma jovem nunca pode oferecer. Chegando a essa idade, a mulher pede ao jovem que lhe restitua a estima que lhe sacrificou; só vive para ele, ocupa-se do seu futuro, deseja-lhe uma linda existência, torna-a até gloriosa; obedece, pede e ordena, abaixa-se e eleva-se e sabe consolar em mil ocasiões em que à jovem apenas é da do gemer. Enfim, além de todas as vantagens da sua posição, a mulher de trinta anos pode tornar-se jovem, representar todos os papéis, ser pudica e embelezar-se até com a própria desgraça. Entre ambas, encontra-se a diferença incomensurável do previsto ao imprevisto, da força à fraqueza. A mulher de trinta anos satisfaz tudo, e a jovem, sob pena de deixar de sê-lo, nada deve satisfazer.
Honoré de Balzac
La mentira es una forma de control rastrera y despreciable sobre la otra persona. Es ver cómo actúa el otro basándose en una información incompleta... en otras palabras, humillándose. Mentir es algo muy corriente y, sin embargo, cuando eres tú quien recibe la mentira resulta algo increíble. Las personas a las que los embusteros traicionáis soportan una creciente lista de denigraciones hasta que, sin poder evitarlo, bajan puntos en vuestra estima, ¿no es cierto? Estoy segura de que los embusteros tan hábiles, persistentes y taimados como tú llegan a un punto en que es la persona a la que mentís y no vosotros quien tiene serias limitaciones. Probablemente ni siquiera crees que estás mintiendo, lo consideras un acto de amabilidad, para no herir los sentimientos de tu pobre pareja sin sexo. Probablemente crees que mentir es una virtud, un acto de generosidad hacia la bobalicona que te quiere. O tal vez sea solo eso: una puñetera mentira, una puñetera mentira tras otra.
Philip Roth (Everyman (Vintage International))
- Por sorte, esquisitos como ela são raros. Sabemos como podar a maioria deles quando ainda são brotos, no começo. Não se pode construir uma casa sem pregos e madeira. Se você não quiser que se construa uma casa, esconda os pregos e a madeira. Se não quiser um homem politicamente infeliz, não lhe dê os dois lados de uma questão para resolver; dê-lhe apenas um. Melhor ainda, não lhe dê nenhum. Deixe que ele se esqueça de que há uma coisa como a guerra. Se o governo é ineficiente, despótico e ávido por impostos, melhor que ele seja tudo isso do que as pessoas se preocuparem com isso. Paz, Montag. Promova concursos em que vençam as pessoas que se lembrarem da letra das canções mais populares ou dos nomes das capitais dos estados ou de quanto foi a safra de milho do ano anterior. Encha as pessoas com dados incombustíveis, entupa-as tanto com "fatos" que elas se sintam empanzinadas, mas absolutamente "brilhantes" quanto a informações. Assim, elas imaginarão que estão pensando, terão uma sensação de movimento sem sair do lugar. E ficarão felizes, porque fatos dessa ordem não mudam. Não as coloque em terreno movediço, como filosofia ou sociologia, com que comparar suas experiências. Aí reside a melancolia. Todo homem capaz de desmontar um telão de tevê e montá-lo novamente, e a maioria consegue, hoje em dia está mais feliz do que qualquer homem que tenta usar a régua de cálculo, medir e comparar o universo, que simplesmente não será medido ou comparado sem que o homem se sinta bestial e solitário. Eu sei porque já tentei. Para o inferno com isso! Portanto, que venham seus clubes e festas, seus acrobatas e mágicos, seus heróis, carros a jato, motogiroplanos, seu sexo e heroína, tudo o que tenha a ver com reflexo condicionado. Se a peça for ruim, se o filme não disser nada, estimulem-me com o teremim, com muito barulho. Pensarei que estou reagindo à peça, quando se trata apenas de uma reação tátil à vibração. Mas não me importo. Tudo que peço é um passatempo sólido.
Ray Bradbury (Fahrenheit 451)
La muerte podía estar en una bolsa de cacahuetes, en un trozo de carne que se te atravesara, en el siguiente paquete de cigarrillos. Siempre te andaba rondando, de guardia en todas las estaciones de control entre lo mortal y lo eterno. Agujas infectadas, insectos venenosos, cables mal aislados, incendios forestales. Patines que lanzaban a intrépidos chiquillos a cruces muy transitados. Cada vez que te metes en la bañera para darte una ducha, Oz te acompaña: ducha para dos. Cada vez que subes a un avión, Oz lleva tu misma tarjeta de embarque. Está en el agua que bebes y en la comida que comes. «¿Quién anda ahí?», gritas en la oscuridad cuando estás solo y asustado, y es él quien te responde: Tranquilo, soy yo. Eh, ¿cómo va eso? Tienes un cáncer en el vientre, qué lata, chico, sí que lo siento. ¡Cólera! ¡Septicemia! ¡Leucemia! ¡Arteriosclerosis! ¡Trombosis coronaria! ¡Encefalitis! ¡Osteomielitis! ¡Ajajá, vamos allá! Un chorizo en un portal, con una navaja en la mano. Una llamada telefónica a medianoche. Sangre que hierve con ácido de la batería en una rampa de salida de una autopista de Carolina del Norte. Puñados de píldoras: anda, traga. Ese tono azulado de las uñas que sigue a la muerte por asfixia; en su último esfuerzo por aferrarse a la vida, el cerebro absorbe todo el oxígeno que queda en el cuerpo, incluso el de las células vivas que están debajo de las uñas. Hola, chicos, me llamo Oz el Ggande y Teggible, pero podéis llamarme Oz a secas. Al fin y al cabo, somos viejos amigos. Pasaba por aquí y he entrado un momento para traerte este pequeño infarto, este derrame cerebral, etcétera; lo siento, no puedo quedarme, tengo un parto con hemorragia y, luego, inhalación de humo tóxico en Omaha. Y la vocecita sigue gritando: «¡Te quiero, Tigger, te quiero! ¡Creo en ti, Tigger! ¡Siempre te querré y creeré en ti, y seguiré siendo niña, y el único Oz que habitará en mi corazón será ese simpático impostor de Nebraska! Te quiero…». Vamos patrullando, mi hijo y yo…, porque lo que importa no es el sexo ni la guerra, sino la noble y terrible batalla sin esperanza contra Oz, el Ggande y Teggible.
Stephen King (Pet Sematary)
Tudo era agora tão claro. Ele tinha mentido. Fraseava isso como «tendo sido alimentado de mentiras», mas a mentira é o alimento natural da adolescência, e ele tinha comido sofregamente. A sua primeira decisão foi a de ser de futuro mais cuidadoso. Ia viver uma vida honesta, não porque isso tivesse agora alguma importância, mas por uma questão de lealdade. Não voltaria a enganar-se tanto a si próprio. Não ia - e este era o teste - fingir estar interessado em mulheres, quando o único sexo que o atraía era o seu próprio. Amava homens e sempre os amara. Ansiava por abraçá-los e misturar o seu ser com o deles. Agora que perdera o homem que tinha correspondido ao seu amor, ele admitiu isto. --------------------------------------------------- P.70, MAURICE, E.M. FORSTER He would not deceive himself so much. He would not – and this was the test – pretend to care about women when the only sex that attracted him was his own. He loved men and always had loved them. He longed to embrace them and mingle his being with theirs. Now that the man who returned his love had been lost, he admitted this.
E.M. Forster (Maurice)
-Maurice, vou agora durante uns momentos falar contigo como se fosse o teu pai! Vou tratar-te pelo teu nome. - Depois, de maneira simples e com bondade, abordou o mistério do sexo. Falou do homem e da mulher, criados por Deus no início para que a terra fosse povoada, e do período em que homem e mulher recebem os seus poderes. - Só agora é que estás a tornar-te um homem, Maurice; por isso te falo disto. (...) [O rapaz] Estava atento, como era natural, dado que era o único na aula, e sabia que o assunto era sério e se relacionava com o seu próprio corpo. Mas não conseguia identificar-se com ele; caía aos bocados assim que Mr Ducie o juntava, como uma soma impossível. Tentou em vão. A sua mente entorpecida recusava-se a acordar. A puberdade estava ali, mas não a inteligência, e a virilidade aproximava-se sub-repticiamente, tal como deve ser, no meio de um transe. É inútil descrevê-lo, por mais científico e compassivo que se seja, O rapaz consente e é de novo arrastado para o sono, donde só é seduzido quando é chegada a sua hora. (...) -Depois vêm as coisas grandes - o Amor, a Vida. (...) Falou do homem ideal - puro de ascetismo. Traçou a beleza da Mulher. (...) -Amar uma mulher digna, protegê-la e servi-la - isto, disse ao rapaz, era o auge da vida. (...) Tudo tem um sentido...tudo; e Deus está no seu céu, tudo está bem na terra. Homem e mulher! Que maravilha! -------------------------------- Mr Ducie (professor) e Maurice p.15-16, MAURICE, E.M. FORSTER
E.M. Forster (Maurice)