Nos Vemos Quotes

We've searched our database for all the quotes and captions related to Nos Vemos. Here they are! All 200 of them:

É necessário sair da ilha para ver a ilha, que não nos vemos se não nos saímos de nós.
José Saramago
Las palabras finales que escuché de su boca fueron las que en México disimulan la eterna despedida: 'A ver cuándo nos vemos'.
José Emilio Pacheco
Nuestro corazón necesita un espejo. Nos vemos mejor en los ojos de aquellos que nos aman. Y existe una belleza que sólo proporciona la brevedad.
Cassandra Clare (Clockwork Princess (The Infernal Devices, #3))
Vivimos en un mundo donde día a día nos vemos obligados a ocultar lo mejor de nosotros mismos. Si te detienes a pensarlo, es muy triste.
Mike Lightwood (El fuego en el que ardo (Fuego y hielo, #1))
La mayoría de los mortales nunca llegamos a conocer nuestro verdadero destino; simplemente somos atropellados por él. Para cuando levantamos la cabeza y lo vemos alejarse por la carretera ya es tarde, y el resto del camino lo tenemos que hacer por la cuneta de aquello que los soñadores llaman la madurez. La esperanza no es más que la fe de que ese momento no haya llegado todavía, de que acertemos a ver nuestro verdadero destino cuando se acerque y podamos saltar a bordo antes de que la oportunidad de ser nosotros mismos se desvanezca para siempre y nos condene a vivir de vacío, añorando lo que debió ser y nunca fue.   Alicia
Carlos Ruiz Zafón (El laberinto de los espíritus)
La apreciación por parte de gente a la que admiramos cambia la forma en la que nos vemos a nosotros mismos.
Taylor Jenkins Reid (Daisy Jones & The Six)
—Cuando uno decide que ama a otro tanto que renuncia a todos los demás no se queda ciego ni se vuelve invisible, sigue viendo y le siguen viendo. No tiene ningún mérito ser fiel cuando lo que vemos no nos tienta o cuando nadie nos mira. La verdadera prueba se presenta cuando aparece alguien de quien nos enamoraríamos de no tener pareja, alguien que sí da la talla, que nos gusta y nos atrae. Alguien que sería la persona perfecta de no ser porque ya hemos elegido a otra persona perfecta. Ésa es la fidelidad, inspectora.
Dolores Redondo (Legado en los huesos (Trilogía del Baztán, #2))
El problema no está en el mundo que nos rodea, sino en cómo lo vemos nosotros. La perspectiva, Leah, creo que todo depende de la perspectiva" - Axel
Alice Kellen (Todo lo que nunca fuimos (Deja que ocurra, #1))
Que es necesario salir de la isla para ver la isla, que no nos vemos si no nos salimos de nosotros.
José Saramago (The Tale of the Unknown Island)
Cuando el curso de la civilización toma un giro insospechado, cuando, en lugar del progreso continuo que esperábamos, nos vemos amenazados por males que asociábamos con las pasadas edades de barbarie, culpamos, naturalmente, a cualquiera menos a nosotros mismos.
Friedrich A. Hayek (Camino de servidumbre. Textos de documentos. Edición definitiva (Obras Completas de F.A. Hayek nº 2) (Spanish Edition))
Fuimos amigos la vida entera, y el momento de llegar a algo más, no recuerdo bien como, se nos pasó (cuando pasa no vuelve,lo explicó ella misma). Hoy nos vemos tarde y nunca, pues no vivimos en el mismo continente.
Adolfo Bioy Casares
Vivimos en un mundo donde día a día nos vemos obligados a ocultar lo mejor de nosotros mismos.
Mike Lightwood (El fuego en el que ardo (Fuego y hielo, #1))
Mas o mau humor não seria antes uma irritação íntima em razão do sentimento de nossa própria insuficiência, um descontentamento em relação a nós mesmos, ao qual se junta sempre a inveja em razão de uma vaidade idiota? Quando vemos algumas pessoas felizes, sem que para isso tenhamos contribuído, essa felicidade nos é insuportável.
Johann Wolfgang von Goethe (The Sorrows of Young Werther)
Todos vemos cosas distintas, todos vemos siempre lo mismo, y lo que vemos nos define absolutamente. Y amamos instintivamente a los que ven lo mismo que nosotros, y les reconocemos al instante. Coloca a un hombre en medio de una calle y pregúntale «¿Qué ves?» Y en su respuesta estará todo, como en un cuento de hadas. Lo que pensamos no es tan importante, es lo que vemos lo que cuenta.
Milena Busquets (También esto pasará)
Qué complejo es eso que llaman identidad. Un día nos vemos al espejo y no tenemos ni idea quién es esa persona que está ahí, mirándonos como si acabáramos de llegar de otro planeta. ¿Quién es yo? ¿Cómo harán esas personas que toda la vida se identifican consigo mismas y que están seguras de sus gustos, de sus ideas, de sus afectos? Qué miedo ser el mismo o la misma a lo largo de cincuenta o setenta años que pobreza
Mario Mendoza (Bitácora del Naufragio)
Não puxei nunca um assunto com meu pai, nem ele. O assunto não é assim, não é uma esteira de opções passando diante de nós e basta pegar um e aqui temos, filha, você achou mais fraca essa escola nova? Não, o assunto é apenas um, ele começa na primeira vez em que nos vemos e vai crescendo junto com o nosso tempo, vai criando ramos, cada dupla tem uma árvore diferente de assunto e o meu pai não cultivava com ninguém, não comigo, nosso assunto morreu em muda, não chegou a fazer nenhum ramo, fomos correndo o nosso tempo um do lado do outro sem que nenhum galhinho nos alcançasse.
Mariana Salomão Carrara (Não fossem as sílabas do sábado)
Ya saben: se puede estar solo en una fiesta de declarados amigos, en un asado familiar, en una mesa ruidosa de ex compañeras del secundario; se puede estar sola en la ciudad -a todas nos ha pasado-aunque todos los flacos te miren y te murmuren cosas cuando pasás. Pero, ¿saben que? también estamos solas cuando al amor lo encontramos online: lo leemos, lo sentimos, pero no lo vemos. Cuando las pruebas sólo son escritas, duele.
Cielo Latini (Chubasco)
A maior parte de nós, os mortais, nunca chega a conhecer o seu verdadeiro destino. Somos apenas atropelados por ele. Quando erguemos a cabeça e o vemos afastar - se pela estrada já é tarde, e o resto do caminho temos de fazê -lo pela valeta daquilo a que os sonhadores chamam a maturidade. A esperança não é mais do que a fé em que esse momento não tenha ainda chegado, que consigamos ver o nosso verdadeiro destino quando se aproximar de nós e saltar para o bordo antes que a oportunidade de sermos nós mesmos se desvaneça para sempre e nos condene a viver de vazio, com saudades do que deveria ter sido e nunca foi.
Carlos Ruiz Zafón (El laberinto de los espíritus (El cementerio de los libros olvidados, #4))
Creen estar en una posición de fuerza porque nos ven y nosotros no les vemos a ustedes. Se equivocan, ¡les veo! Miren mi ojo, leerán en él tanto desprecio que tendrán la prueba de ello; ¡les veo! Veo a aquellos que nos miran estúpidamente, también veo a los que creen mirarnos inteligentemente, a los que dicen: "Miro para ver hasta dónde pueden llegar los que se rebajan", y que, al hacerlo, se rebajan todavía más que ellos. ¡El ojo estaba dentro de la televisión y les miraba! ¡Van a verme morir sabiendo que les estoy viendo!
Amélie Nothomb (Acide sulfurique)
El arte es una herida hecha luz, decía Georges Braque. Necesitamos esa luz, no sólo los que escribimos o pintamos o componemos música, sino también los que leemos y vemos cuadros y escuchamos un concierto. Todos necesitamos la belleza para que la vida nos sea soportable.
Rosa Montero (La ridícula idea de no volver a verte)
¿Por qué sonreímos? ¿Por qué reímos? ¿Por qué nos sentimos solos? ¿Por qué estamos tristes y confundidos? ¿Por qué leemos poesía? ¿Por qué lloramos cuando vemos una pintura? ¿Por qué se alborota nuestro corazón cuando amamos? ¿Por qué sentimos vergüenza? ¿Qué es esa cosa en las entrañas llamada "deseo"?
Benjamin Alire Sáenz (Aristotle and Dante Discover the Secrets of the Universe (Aristotle and Dante, #1))
Nos alegramos cuando vemos al sol alzarse cada mañana y cuando se pone durante la tarde, sin comprender que con él se van también nuestras vidas.
Vālmīki (Ramayana)
Todo lo que vemos o nos parece, no es sino un ensueño en un ensueño!
Rubén Darío (Poemas)
Ahora nos vemos recompensados por nuestra fe sublime en el amor de una madre.
J.M. Barrie (J. M. Barrie : Peter Pan)
Siempre me he preguntado por qué los seres humanos ponemos tanto empeño en estudiar cosas que no vemos, como los átomos o las bacterias, y no nos esforzamos en comprender de un modo científico esos nudos invisibles que unen a las personas y el instante exacto en el que se forman.
Andrea Longarela (El color de las cosas invisibles)
[...] cuando somos niños oímos y soñamos, albergamos ideas a medio cuajar y, cuando al hacernos hombres intentamos recordar, nos vemos estorbados y convertidos en seres prosaicos por el veneno de la vida.
H.P. Lovecraft
La auténtica prueba de que estamos en presencia de Dios es que, o nos olvidamos por completo de nosotros mismos, o nos vemos como objetos pequeños y despreciables. Y es mejor olvidarnos por completo de nosotros mismos.
C.S. Lewis (Mero Cristianismo (Spanish Edition))
La auténtica prueba de que estamos en presencia de Dios es que, o nos olvidamos por completo de nosotros mismos, o nos vemos como objetos pequeños y despreciables. Y es mejor olvidarnos por completo de nosotros mismos. Es
C.S. Lewis (Mero Cristianismo (Spanish Edition))
Cada vez que pensemos que nuestra vida religiosa nos está haciendo sentir que somos buenos —y sobre todo que somos mejores que los demás— creo que podemos estar seguros de que es el diablo, y no Dios, quien está obrando en nosotros. La auténtica prueba de que estamos en presencia de Dios es que, o nos olvidamos por completo de nosotros mismos, o nos vemos como objetos pequeños y despreciables. Y es mejor olvidarnos por completo de nosotros mismos.
C.S. Lewis (Mero Cristianismo (Spanish Edition))
- Eso no debería parecer un cumplido - susurra. Pero ambos sabemos que lo ha sido. Porque sigue pareciéndome fascinante. Con sus defectos, sus errores, su capacidad de escoger la peor decisión de todas y llevarla con la cabeza bien alta. Su modo de ver la vida, tan retorcida como solo comprendemos los que la vemos igual. Alba como sinónimo de "desastre", sin darse cuenta de que a los que vivimos por y para el mar nos parecen alucinantes. Un tsunami. Una tormenta eléctrica. Las mareas rojas. Una pared de agua. Una chica que choca contra sí misma una y otra vez.
Andrea Longarela (El faro de los amores dormidos)
Debido a una creencia humanista intransigente en la sacralidad de la vida humana, mantenemos a personas con vida hasta que llegan a un estado tan lamentable que nos vemos obligados a preguntar: «¿Qué es exactamente tan sagrado aquí?».
Yuval Noah Harari (Obra completa: Pack con: Sapiens | Homo Deus | 21 lecciones para el siglo XXI (Spanish Edition))
El cuerpo con todas sus pasiones. En efecto, todas las guerras no tienen más origen que el afán de amasar riquezas, y nos vemos forzados a amasarlas por el cuerpo, para satisfacer sus caprichos y atender como esclavos a sus necesidades.
Plato (Dialogos de Platón)
Es inútil intentar ser «nosotros mismos» sin Él. Cuanto más nos resistamos a Él e intentemos vivir por nuestra cuenta, más nos vemos dominados por nuestra herencia genética, nuestra educación, nuestro entorno y nuestros deseos naturales.
C.S. Lewis (Mero Cristianismo (Spanish Edition))
Diz a sabedoria popular que nunca se pode ter tudo, e não lhe falta razão, o balanço das vidas humanas joga constantemente sobre o ganho e o perdido, o problema está na impossibilidade, igualmente humana, de nos pormos de acordo sobre os méritos relativos do que se deveria perder e do que se deveria ganhar, por isso o mundo está no estado em que o vemos.
José Saramago
Sin embargo, le hicieron falta varios días para tomar conciencia de que los cambios no eran del mundo sino de ella misma, que siempre anduvo por la vida sin mirarla, y sólo aquel año al regreso de la isla empezó a verla con los ojos del escarmiento.
Gabriel García Márquez (EN AGOSTO NOS VEMOS)
¿No es más bien [el mal humor] un despecho oculto, hijo de nuestra pequeñez; un descontento de nosotros mismos, mezclado siempre con alguna envidia, excitada por alguna loca vanidad? Vemos gente feliz que no nos debe su felicidad, y esto nos es insoportable.
Johann Wolfgang von Goethe (The Sorrows of Young Werther)
Tendemos a desejar que ninguém morra e nada termine daquilo que nos acompanha e é nosso amado costume, e não vemos que a única coisa que mantém os costumes intactos é que eles nos sejam suprimidos de repente, sem desvio nem evolução possíveis, sem que nos abandonem nem nós os abandonemos. O que dura deteriora-se e acaba por apodrecer, aborrece-nos, vira-se contra nós, satura-nos, cansa-nos.
Javier Marías (Los enamoramientos)
Cuando el curso de la civilización toma un giro insospechado, cuando, en lugar del progreso continuo que esperábamos, nos vemos amenazados por males que asociábamos con las pasadas edades de barbarie, culpamos, naturalmente, a cualquiera menos a nosotros mismos. ¿No
Friedrich A. Hayek (Camino de servidumbre. Textos de documentos. Edición definitiva (Obras Completas de F.A. Hayek nº 2) (Spanish Edition))
Al final la vida nos da la oportunidad de mirarnos en el espejo y vernos de verdad. Sucede pocas veces. En algunos casos se trata de situaciones grandilocuentes en las que uno supera la adversidad. Otras, solamente nos vemos, como me vi yo en aquel momento. Era una persona fuerte; mis padres me habían educado para serlo. «Sé independiente», «sé tú misma». Y lo era, con las cosas buenas y las cosas malas, pero incluso en las malas había aprendido. El último año me había servido para quitarme del todo ese cascarón que me impedía llegar a ser quien realmente soy. Ni mejor ni peor. Menos autoexigente porque, ¿qué problema había en no ser perfecta? Nadie puede serlo y correr detrás de ese objetivo la hace a una sumamente infeliz. A pesar de ello, me empeñaba en verme a mí misma a través de un cristal distorsionado, porque creo que era mucho más fácil creerme a pies juntillas que necesitaba desesperadamente ciertas cosas para regir mi vida que ver que a nuestro alrededor (por norma general) solo tenemos lo que elegimos. Y hay que elegir siempre por uno mismo.
Elísabet Benavent (Alguien como yo (Mi elección #3))
Pasaron por delante de la casa de las Delgado. Rolando levantó la vista y vio a Susan sentada junto a su ventana, una clara visión en medio de la grisácea luz de aquella mañana otoñal. El corazón le dio un vuelco en el pecho y, aunque entonces aún no lo sabía, así la recordaría siempre, la encantadora Susan, la chica de la ventana. Así pasamos por delante de los fantasmas que más adelante nos persiguen en la vida; los vemos, si es que llegamos a verlos por el rabillo del ojo, sentados sin el menor dramatismo al borde del camino como pobres pordioseros. Raras veces se nos pasa por la cabeza la idea de que nos hayan estado esperando allí. Pero ellos esperan y, cuando ya hemos pasado, recogen sus fardos de recuerdos y siguen nuestros pasos, acortando poco a poco la distancia que los separa de nosotros.
Stephen King (Wizard and Glass (The Dark Tower, #4))
Pasamos la noche hablando y bebiendo hasta que en un momento me dijo: "Joder, ¿pero el amor no es lo que nos salva, tía? ¿El amor no es lo único que nos salva?!" Y sí, claro. Pero el amor no es eso: el amor somos nosotras. El amor éramos ella y yo pasando la noche en vela para acompañarla en su tristeza como ella me ha acompañado en todas las mías. El amor es esa incondicionalidad, ese apoyo, ese cariño en lo mejor y en lo peor, ese poder reírnos de ese follón, esa certeza íntima de que dos semanas más tarde yo estaría llorando en el suelo de su cocina y ella iba a estar allí. Y estuvo. Ese es el amor que nos salva y ese es el amor que no vemos, el que consideramos menos amor que otros, al que no damos la importancia que merece y sin el que no podríamos salir adelante en este mundo de mierda. Ese amor.
Brigitte Vasallo (Pensamiento monógamo, terror poliamoroso)
Como psicóloga, sabía que los bebés cobran conciencia de sí mismos a través de la mirada de los padres. Nacemos bajo la atención de otros, y las expresiones de nuestros progenitores, lo que vemos reflejado en el espejo de sus ojos, determinan cómo nos vemos a nosotros mismos
Alex Michaelides (La paciente silenciosa)
Aqui estão os loucos. Os desajustados. Os rebeldes. Os criadores de caso. Os pinos redondos nos buracos quadrados. Aqueles que vêem as coisas de forma diferente. Eles não curtem regras. E não respeitam o status quo. Você pode citá-los, discordar deles, glorificá-los ou caluniá-los. Mas a única coisa que você não pode fazer é ignorá-los. Porque eles mudam as coisas. Empurram a raça humana para a frente. E, enquanto alguns os vêem como loucos, nós os vemos como geniais. Porque as pessoas loucas o bastante para acreditar que podem mudar o mundo, são as que o mudam.
Jack Kerouac
Somos cinco hermanos. Vivimos en distintas ciudades y algunos en el extranjero, pero no solemos escribirnos. Cuando nos vemos, podemos estar indiferentes y distraídos unos de los otros, pero basta que uno de nosotros diga una palabra, una frase, una de aquellas antiguas frases que hemos oído y repetido infinidad de veces en nuestra infancia, nos basta con decir: "No hemos venido a Bérgamo a hacer campamento" o "¿A qué apesta el ácido sulfhídrico?", para volver a recuperar de pronto nuestra antigua relación y nuestra infancia y juventud, unidas indisolublemente a aquellas frases, a aquellas palabras. Una de aquellas frases o palabras nos haría reconocernos los unos a los otros en la oscuridad de una gruta o entre millones de personas. Esas frases son nuestro latín, el vocabulario de nuestros días pasados, son como jeroglíficos de los egipcios o de los asiriobabilonios: el testimonio de un núcleo vital que ya no existe, pero que sobrevive en sus textos, salvados de la furia de las aguas, de la corrosión del tiempo. Esas frases son la base de nuestra unidad familiar, que subsistirá mientras permanezcamos en el mundo recreándose y resucitando en los puntos más diversos de la tierra.
Natalia Ginzburg, Léxico familiar
Agora, cada vez que nos vemos, depois que deixo você, vou para casa com um sentimento miserável de que sou lenta e estúpida sobre tudo. Repenso coisas que disse e arranjo respostas brilhantes e espirituosas que deveria ter dito e tenho vontade de me chutar porque não as mencionei quando estávamos juntos.
Daniel Keyes (Flowers for Algernon)
Os sentimentos que mais doem, as emoções que mais pungem, são os que são absurdos — a ânsia de coisas impossíveis, precisamente porque são impossíveis, a saudade do que nunca houve, o desejo do que poderia ter sido, a mágoa de não ser outro, a insatisfação da existência do mundo. Todos estes meios-tons da consciência da alma criam em nós uma paisagem dolorida, um eterno sol-pôr do que somos. O sentirmo-nos é então um campo deserto a escurecer, triste de juncos ao pé de um rio sem barcos, négrejando claramente entre margens afastadas. Não sei se estes sentimentos são uma loucura lenta do desconsolo, se são reminiscência de qualquer outro mundo em que houvéssemos estado — reminiscências cruzadas e misturadas, como coisas vistas em sonhos, absurdas na figura que vemos mas não na origem se a soubéssemos. Não sei se houve outros seres que fomos, cuja maior completidão sentimos hoje, na sombra que deles somos, de uma maneira incompleta — perdida a solidez e nós figurando-no-la mal nas só duas dimensões da sombra que vivemos. Fernando Pessoa : Livro do Desassossego...p. 190
Fernando Pessoa
Não é tudo um acaso. Se fosse, o universo nos abandonaria à própria sorte. E o universo não faz isso. Ele cuida das suas criações mais frágeis de formas que não vemos.
R.J. Palacio (Wonder (Wonder, #1))
a veces el problema no está en el mundo que nos rodea, sino en cómo lo vemos nosotros.
Alice Kellen (Todo lo que nunca fuimos)
Quando vemos uma mulher perfeita, não pensamos nos seus atributos - estamos simplesmente conscientes da sua presença.
George Eliot (Middlemarch)
(...) faltaban seis para las cuatro, pero se concedió un minuto de nostalgia para contemplar las garzas que planeaban inmóviles en el sopor ardiente de la laguna.
Gabriel García Márquez (EN AGOSTO NOS VEMOS)
El silencio que quedó después del grito permaneció vitrificado por varios días en el aire de la casa.
Gabriel García Márquez (En agosto nos vemos)
Vemos lo que nos interesa, lo que queremos ver, y luego recordamos sólo parte de lo que vimos, en función también de nuestros intereses y de nuestras creencias y preconcepciones.
Anastasio Ovejero Bernal (Psicología social: Algunas claves para entender la conducta humana)
A veces nos ocurre que personas a las que no conocemos nos inspiran un interés súbito cuando las vemos por primera vez, incluso antes de cruzar una palabra con ellas.
Fyodor Dostoevsky (Crimen y castigo)
...non sono vestita per ballare." La replica di lui fu immediata: "È lei a vestire l'abito, signora.
Gabriel García Márquez (En agosto nos vemos)
hay cosas que sentimos en la piel, otras que vemos con los ojos, otras que nomas nos laten en el corazon
Carlos Fuentes
Entretanto, si la esperanza se ha ido, en una noche o en un día, en una visión o en un sueño, ¿se ha ido menos por eso? Todo lo que vemos o nos parece, no es sino un ensueño en un ensueño!
Edgar Allan Poe (Poemas)
Finalmente, los monstruos, con sus extrañas y extraordinarias apariencias, niegan la perfección del mundo y del orden establecido. En definitiva, los monstruos proyectan lo que los individuos y las sociedades niegan y temen de ellos mismos y, por lo tanto, mirando al monstruo, nos vemos a nosotros mismos y los defectos individuales y sociales que consideramos despreciables".
Isabel Santaularia Capdevila (El Monstruo Humanouna Introducción A La Ficción De Los Asesinos En Serie)
Todos vemos cosas distintas, todos vemos siempre lo mismo, y lo que vemos nos define absolutamente. Y amamos instintivamente a los que ven lo mismo que nosotros, y les reconocemos al instante.
Milena Busquets
El conflicto más simple es el conflicto entre la forma en que nos vemos nosotros mismos y la forma en que nos ven los demás. Por ejemplo, si estamos discutiendo y tú me gritas, vería la causa en tu incapacidad de controlar tu temperamento. En cambio, si yo te grito a ti, no veré la causa en mi temperamento, sino en tu provocación, algo en ti frente a lo cual mi grito es una respuesta apropiada.
John Verdon (Think of a Number (Dave Gurney, #1))
Si yo quisiera sacudir este árbol con mis manos, no podría. Pero el viento, que nosotros no vemos, lo maltrata y lo dobla hacia donde quiere. Manos invisibles son las que peor nos doblan y maltratan69.
Friedrich Nietzsche (Obras - Colección de Friedrich Nietzsche: Biblioteca de Grandes Escritores (Spanish Edition))
¡Oh Muerte, capitana, ya es tiempo, el ancla alcemos! Nos hastía esta tierra, ¡oh Muerte!, ¡hay que zarpar! Si son de tinta negros cielo y mar cual los vemos, nuestros pechos, que ahondaste, sólo saben brillar. ¡Vierte en nosotros el veneno que conforta! Mientras arda este fuego que en el cerebro llevo, sondeemos el abismo, Cielo, Infierno: ¿qué importa? ¡Al fondo de lo Ignoto para encontrar lo nuevo!
Charles Baudelaire (Les Fleurs du Mal)
Then she made herself comfortable in the bed, without changing her clothes or switching off the lights, and cried herself to sleep furious with herself for the disgrace of being a woman in a man's world.
Gabriel García Márquez (En agosto nos vemos)
La mayoría de los mortales nunca llegamos a conocer nuestro verdadero destino; simplemente somos atropellados por él. Para cuando levantamos la cabeza y lo vemos alejarse por la carretera ya es tarde, y el resto del camino lo tenemos que hacer por la cuneta de aquello que los soñadores llaman la madurez. La esperanza no es más que la fe de que ese momento no haya llegado todavía, de que acertemos a ver nuestro verdadero destino cuando se acerque y podamos saltar a bordo antes de que la oportunidad de ser nosotros mismos se desvanezca para siempre y nos condene a vivir de vacío, añorando lo que debió ser y nunca fue.
Carlos Ruiz Zafón (El laberinto de los espíritus (El cementerio de los libros olvidados #4))
Compruebo también, a través de nuestras conversaciones, que estamos libres de fetichismos, de supersticiones, de falsos sentimentalismos, y que, para bien y para mal, vemos la muerte no como una culminación y un tránsito hacia otro lugar, sino de esa forma a la vez descarnada y sin consuelo a la que la ha reducido la historia moderna: un hecho simple, natural, tan aleatorio como la vida misma. Lo único que podemos hacer ahora para sacarla de su condición de acto animal es recurrir a un ritual de despedida suficientemente hermoso que tenga que ver con el mismo Daniel y con aquello en lo que nosotros creemos. Y a eso nos disponemos.
Piedad Bonnett (Lo que no tiene nombre)
El mundo sería un lugar mucho mejor si dejáramos de atarnos tanto a la lógica y nos permitiéramos creer un poco más en lo que no vemos. Quizás el mundo nos esconde sus maravillas simplemente porque no creemos en él.
Laia Soler Conangla
»Como ve la historia de la humanidad está llena de este tipo de anécdotas. Negamos lo que no vemos, lo que no comprendemos. Lo negamos hasta tal punto que nos ponemos en contra. Solo para mantener nuestras creencias.
Eloy Moreno (Diferente (Spanish Edition))
nuestra alma es de naturaleza enteramente independiente del cuerpo, y, por consiguiente, que no está sujeta a morir con él; y puesto que no vemos otras causas que la destruyan, nos inclinaremos naturalmente a juzgar que es inmortal.
Miguel de Cervantes Saavedra (50 obras maestras que debes leer antes de morir: vol. 1)
...le hicieron falta varios días para tomar conciencia de que los cambios no eran del mundo sino de ella misma, que siempre anduvo por la vida sin mirarla, y sólo aquel año al regreso de la isla empezó a verla con los ojos del escarmiento
Gabriel García Márquez (EN AGOSTO NOS VEMOS)
Y así, de feuille en aiguille, pienso en esos estados excepcionales en que por un instante se adivinan las hojas y las lámparas invisibles, se las siente en un aire que está fuera del espacio. Es muy simple, toda exaltación o depresión me empuja a un estado propicio a lo llamaré paravisiones es decir (lo malo es eso, decirlo) una aptitud instantánea para salirme, para de pronto desde fuera aprehenderme, o de dentro pero en otro plano, como si fuera alguien que me está mirando (mejor todavía —porque en realidad, no me veo— : como alguien que me está viviendo). No dura nada, dos pasos a la calle, el tiempo de respirar profundamente (a veces al despertarse dura un poco más, pero entonces es fabuloso) y en ese instante sé lo que soy porque estoy exactamente sabiendo lo que no soy (eso que ignoraré luego astutamente). Pero no hay palabras para una materia palabra y visión pura, como un bloque de evidencia. Imposible objetivar, precisar ese defectividad que aprehendí en el instante y que era clara ausencia o claro error o clara insuficencia pero sin saber de qué, qué. Otra manera de tratar de decirlo: Cuando es eso, ya no estoy mirando hacia el mundo, de mí a lo otro, sino que por un segundo soy el mundo, el plano de fuera, lo demás mirándome. Me veo como pueden verme los otros. Es inapreciable: por eso dura apenas. Mido mi defectividad, advierto todo lo que por ausencia o defecto no nos vemos nunca. Veo lo que no soy. Por ejemplo (esto lo armo de vuelta, pero sale de ahí): hay enormes zonas a las que no he llegado nunca, y lo que no se ha conocido es lo que se es. Ansiedad por echar a correr, entrar en una casa, en esa tienda, saltar a un tren, devorar todo Jouhandeau, saber alemán, conocer Aurangabad... Ejemplos localizados y lamentables pero que pueden dar una idea. (¿una idea?) Otra manera de querer decirlo: Lo defectivo se siente más como una pobreza intuitiva que como una mera falta de experiencia.
Julio Cortázar (Hopscotch)
Yo recordaba que muchas veces mi papá me había dicho que todo ser humano, la personalidad de cada uno, es como un cubo puesto sobre una mesa. Hay una cara que podemos ver todos (la de encima); caras que pueden ver algunos y otros no, y si nos esforzamos podemos verlas también nosotros mismos (las de los lados); una cara que sólo vemos nosotros (la que está al frente de nuestros ojos); otra cara que sólo ven los demás (la que está frente a ellos); y una cara oculta a todo el mundo, a los demás y a nosotros mismos (la cara en la que el cubo está apoyado). Abrir el cajón de un muerto es como hundirnos en esa cara que sólo era visible para él y que sólo él quería ver, la cara que protegía de los otros: la de su intimidad.
Héctor Abad Faciolince (El olvido que seremos)
Tomemos el ejemplo de una diapositiva proyectada en la pared o en una pantalla. Sabemos perfectamente que, aunque vemos la imagen proyectada en la pared o la pantalla, la misma no está ahí sino adentro de la máquina. Lo mismo ocurre con nuestros problemas. Cuando estos aparecen, son sólo una proyección de lo que está pasando adentro nuestro y no afuera. Sin embargo, nos pasamos la vida tratando de cambiar la pantalla. Ahí no está el problema. Buscamos la solución en el lugar equivocado.
Mabel Katz (El Camino Mas Facil Edicion Especial)
«Esto es lo que siempre hicieron nuestros mayores. Ya podíamos nosotros igualar su sabiduría». Al decir esto, zanjan toda discusión y se sienten felices. Les parece mal que alguien sea más sabio que los antepasados. Cierto que todos estamos dispuestos a aceptar todo lo bueno que nos han legado en herencia. Pero con el mismo rigor sostenemos que hay que aceptar y mantener lo que vemos debe mudarse. Con frecuencia me he encontrado en otras partes este tipo de mentes absurdas, soberbias y retrógradas.
Thomas More (Utopia)
—Intento imaginarme qué habría pasado tras la boda antes de que existiera Facebook... Ahora vemos cosas que no deberíamos ver. — ¡Exacto! Y es tan inhumano... —exclamó—. Ahí está la cosa. Sabemos más unos de otros que nunca, pero nunca nos hemos entendido menos.
Mhairi McFarlane (Who’s That Girl?)
Estamos tan familiarizados con las normas de género que ni siquiera las vemos, son invisibles, las consideramos naturales. y si las vemos, no las sabemos interpretar. Pero nos marcan, y mucho. Estas marcas van a determinar, en buena medida, nuestras elecciones (libres) y nuestras vidas.
Ana de Miguel (Neoliberalismo sexual: El mito de la libre elección)
Nos sentimos tentados a creerlos caprichos nuestros, creaciones propias, vemos vacilar y disolverse la frontera entre nosotros y la naturaleza, y adquirimos conciencia de un estado de ánimo en el que no sabemos si las imágenes en nuestra retina provienen de impresiones exteriores o interiores. En ningún otro momento descubrimos con tanta facilidad la medida en que somos creadores, en que nuestra alma participa constantemente en la recreación de la vida. Una misma divinidad invisible actúa en nosotros y en la naturaleza, y si el mundo exterior desapareciera, cualquiera de nosotros sería capaz de reconstruirlo, porque los montes y los ríos, los árboles y las hojas, las raíces y las flores, todo lo creado en la naturaleza, está ya prefigurado en nosotros: proviene del alma, cuya esencia es eterna, y escapa a nuestro conocimiento, pero que se nos hace patente como fuerza amorosa y creadora.
Hermann Hesse (Demian: Die Geschichte von Emil Sinclairs Jugend)
Se uma pintura realmente se nos entranha no coração e muda a maneira como vemos e pensamos e sentimos, não dizemos para connosco: "Oh, adoro esta pintura porque é universal." " Adoro esta pintura porque diz algo a toda a humanidade." Não é essa a razão por que quem quer que seja adora uma peça de arte.
Donna Tartt
Cada uno de nosotros empieza siendo un recipiente hermético. Y pasan cosas. Personas que nos dejan, o que no nos quieren, o que no nos entienden, o que no las entendemos, y nos perdemos, nos fallamos y nos hacemos daño. Y el recipiente empieza a agrietarse por algunos sitios. Y, sí, en cuanto el recipiente se agrieta, el final es inevitable[...]. Pero está todo ese tiempo desde que las grietas empiezan a abrirse hasta que por fin nos desmoronamos. Y solo en ese tiempo podemos vernos unos a otros, porque vemos lo que hay fuera a través de nuestras grietas, y lo que hay dentro se nos ve también a través de ellas.
John Green (Paper Towns)
Poco desviados de allí hicieron alto estos tres carros, y cesó el enfadoso ruido de sus ruedas, y luego se oyó otro, no ruidoXVIII, sino un son de una suave y concertada música formado, con que Sancho se alegró, y lo tuvo a buena señal, y, así, dijo a la duquesa, de quien un punto ni un paso se apartaba: —Señora, donde hay música no puede haber cosa mala. —Tampoco donde hay luces y claridad —respondió la duquesa. A lo que replicó Sancho: —Luz da el fuego, y claridad las hogueras, como lo vemos en las que nos cercan y bien podría ser que nos abrasasen; pero la música siempre es indicio de regocijos y de fiestas.
Miguel de Cervantes Saavedra (Don Quixote de La Mancha, Vol. 2 (Don Quijote de la Mancha, #2))
Hay una edad en la que el hombre ya no se encuentra con la vida, sino con el tiempo. Ya no vemos vivir la vida. Vemos el tiempo que devora la vida cruda. Entonces se encoge el corazón. Y nos aferramos a un pedazo de madera para ver durante un poco más de tiempo el espectáculo que sangra del uno al otro confín del mundo y para no caer en él.
Pascal Quignard (Terrasse à Rome)
Si existiera un gran ser al que no le costase ningún esfuerzo abarcar de una sola mirada el espacio que desde los Alpes se extiende hasta el mar, vería todo aquel trajín como una graciosa batalla de hormigas, como un suave martilleo en una misma obra. Pero nosotros vemos únicamente una parcela minúscula, y por eso nuestro pequeño Destino nos aplasta y la Muerte se nos aparece con una figura terrible. Tan sólo podemos conjeturar que estas cosas que aquí ocurren forman parte de un gran orden, y que en algún lugar se anudan, para formar un sentido cuya unidad se nos escapa, esos hilos de los cuales pendemos y en cuyo extremo realizamos contorsiones aparentemente absurdas e incoherentes.
Ernst Jünger (Copse 125: A Chronicle from the Trench Warfare of 1918)
El tiempo, sin embargo, posee una fuerza profunda y la vejez un poder singular para quitar intensidad a los sentimientos. Vemos acercarse la muerte, su negra sombra se proyecta ante nuestros pasos, y entonces los hechos se nos aparecen más amortiguados, no penetran tan profundamente en nuestros sentidos y pierden mucho de su peligrosa virulencia”.
Stefan Zweig (24 Horas En La Vida De Una Mujer / Amok)
Tal como George Orwell imaginó en 1984, la televisión nos estará observando mientras la vemos. Una vez hayamos visto toda la filmografía de Tarantino, quizá podamos olvidar la mayor parte de ella. Pero Netflix o Amazon o quienquiera que posea el algoritmo de la televisión conocerá nuestro tipo de personalidad y cómo pulsar nuestros botones emocionales.
Yuval Noah Harari (21 lecciones para el siglo XXI)
Cuando lo que sucede es mejor de lo que esperamos, es literalmente un error en nuestras predicciones de futuro: a lo mejor conseguimos salir antes del trabajo, o vemos que hay cien dólares más de lo esperado. Este error feliz es lo que pone en marcha la dopamina. No es ni el tiempo ni el dinero de más en sí. Es la emoción ante la buena noticia inesperada.
Daniel Z. Lieberman (Dopamina: Cómo una molécula condiciona de quién nos enamoramos, con quién nos acostamos, a quién votamos y qué nos depara el futuro (DIVULGACIÓN) (Spanish Edition))
Si hubiera consciencia como la nuestra en el seguro animal que viene a nuestro encuentro en otra dirección, nos cogería violentamente y nos haría dar la vuelta con su cambio. Pero su ser es para él infinito, suelto y no mira a su estado, puro como su mirada hacia adelante. Y donde nosotros vemos futuro, allí ve él Todo y a sí mismo en Todo y a salvo para siempre.
Rainer Maria Rilke (Duino Elegies)
Un ensueño en un ensueño Recibid este beso en la frente. Y ahora que os dejo, permitidme por lo menos confesar esto: no os agraviéis, vos que estimáis que mis días han sido un ensueño. Entretanto, si la esperanza se ha ido, en una noche o en un día, en una visión o en un sueño, ¿se ha ido menos por eso? Todo lo que vemos o nos parece, no es sino un ensueño en un ensueño!
Edgar Allan Poe (Edgar Allan Poe: Novelas Completas (Spanish Edition))
Otra es que los hallazgos demuestran que la felicidad no es un exceso de momentos agradables en relación con los desagradables. Más bien, la felicidad consiste en ver que la vida de uno en su totalidad tiene sentido y vale la pena. Hay un importante componente cognitivo y ético de la felicidad. Nuestros valores significan toda la diferencia entre si nos vemos como «miserables esclavos de un bebé dictador» o como «amantes formadores de una nueva vida».2 Tal como lo planteaba Nietzsche, si uno tiene una razón por la que vivir, lo puede soportar casi todo. Una vida con sentido puede ser extremadamente satisfactoria incluso en medio de penalidades, mientras que una vida sin sentido es una experiencia desagradable y terrible, con independencia de lo confortable que sea. Aunque
Yuval Noah Harari (Sapiens. De animales a dioses: Una breve historia de la humanidad)
Cuento apenas con este yacimiento, la placenta aún tibia en la memoria de lo único reseñable en la vida de esa mujer, haber sido un eslabón en la cadena del mestizaje. Cuando se sabe tan poco es porque nunca se ha querido saber, porque se ha mirado a otro lado con incomodidad y no mirar es como borrar, invocar la tormenta de arena sobre la huaca sin ceremonia, una erosión progresiva. Hasta que el período de latencia termina. Y nos vemos dispuestas al hallazgo. Aprendemos que los huesos no se lavan con agua. Que hay que soplar dulcemente sobre las grietas y laberintos óseos. Contar los anillos de crecimiento de un árbol seccionado. Lamer la gota brillante de resina roja de todos los ojos cerrados y muertos. Verter algo radiactivo sobre la arcilla y ver aparecer en letras ardientes el Tiempo como un baile de máscaras.
Gabriela Wiener (Huaco retrato)
Mirad: somos punks y skins, somos los chicos con botas, somos las ratas con botas, somos feos y pajeros y tiñosos, buscabullas y culoapretados, espitados y bocazas y chulos, botas sucias y caras brutas, los paquetes estrujados y las cabezas rapadas, rotos y descosidos en la ropa y en el alma, malas dentaduras y mal cutis, los peores empleos y barrios, somos la gente que no quieres conocer y venimos de los sitios adonde no quieres ir, nacidos para ser carn d’olla, nacidos para fracasar, el eslabón más bajo de la cadena alimenticia, pisando charcos en la ciudad podrida, carnaza de descampado y bóbila y calimocho, comiéndonos las consonantes y comiéndonos los mocos, expulsados y castigados, sin recreo pero también sin clase, sin clase de ningún tipo, esta noche hay un destroy, tienes-tienes-tienes y nosotros no tenemos nada, pero si tienes una lista negra ya nos puedes ir apuntando, si tienes una lista negra nosotros queremos estar en ella, meando por las calles, rompiendo los cristales, cantando las canciones que no salen en los libros. Los chicos con botas, bolsillos vacíos y cojones llenos, esas canciones son lo único que tenemos. Eso, y a nosotros mismos. Porque somos los chicos con botas, somos las ratas con botas, duros como clavos, a veces hay que agachar la cabeza para no romperse, y somos los irrompibles, somos la arrogancia original, borrachos y orgullosos, pisando cascos rotos, los culos contra la pared, sin futuro y sin modales, carne de cañón, Cornellà, Santako, L’Hospi, Bellvitge, Castefa, Viladecans, Gavà, Sant Boi, La Cope, feas las esquinas y más dura será la caída, cayendo, cayendo, siempre cayendo, cayendo y riendo, haciendo la conga en la cola del INEM, de aquellos polvos vinieron estos lodos, sólo que aquí polvos hemos visto pocos y el lodo nos llega ya hasta el cuello, de cara a la pared pero sin libros en las manos, no nos dio tiempo a querer ser alguien, nadie te cuenta nunca cómo se sale de aquí, ¿hay alguna manera de salir de aquí?, primero deletrea u-n-i-v-e-r-s-i-d-a-d si tienes huevos, oportunidades para estudiar una carrera es lo que no te van a dar (cantaban los Clash), esto es Todos Contra Todos pero nosotros estamos juntos, es lo único que tenemos. Las canciones, y a nosotros mismos. Caemos como piedras pero, mientras tanto, ¿echamos unas risas? Cayendo y riendo, es todo lo que nos queda. Nos vemos en la Casa de la Bomba a las diez en punto, como cada sábado, que esta noche hay un destroy. No tardes, no me jodas.
Kiko Amat (Rompepistas)
Si el proceso que da como resultado la imagen del mundo está lleno de impurezas, la imagen las contendrá. Puesto que al percibir la realidad la confundimos con la Realidad, y nuestro sentido común nos dice que lo que vemos existe “allí fuera” tal y como lo percibimos, las impurezas añadidas al proceso se confundirán con la Realidad en sí y de todo ello saldremos con la convicción de que la Realidad y la realidad que percibimos son idénticas.
Jacobo Grinberg-Zylberbaum (El Yo como Idea (Spanish Edition))
—Paciencia y tiempo... todo llega a su debido tiempo. No se puede apresurar una vida, no se puede resolver según un plan, como tanta gente quiere. Debemos aceptar lo que nos sobreviene en un momento dado y no pedir más. Pero la vida es infinita; jamás morimos; jamás nacimos, en realidad. Sólo pasamos por diferentes fases. No hay final. Los humanos tienen muchas dimensiones. Pero el tiempo no es como lo vemos, sino lecciones que hay que aprender.
Brian L. Weiss (Muchas vidas, muchos maestros)
Oferecer o corpo como objeto agradavável, dar gratuitamente prazer: é isso o que os ocidentais não sabem mais fazer. Perderam totalmente o senso da doação. Podem até se esforçar, mas não conseguem mais sentir o sexo como algo natural. Não apenas têm vergonha dos próprios corpos, que não estão à altura dos que vemos nos filmes pornôs, mas também, pelo mesmo motivo, não sentem nenhuma atração pelo corpo do outro. É impossivel fazer amor sem um certo abandono, sem a aceitação ao mesmo tempo temporária de um certo estado de dependência e fraqueza. A exaltação sentimental e a obsessão sexual têm a mesma origem, as duas nascem de um certo esquecimento de si mesmo; neste terreno, a gente não pode se realizar sem se perder. As pessoas se tornam frias, racionais, extremamente conscientes da sua existência individual e dos seus direitos (...) realmente não são as condições ideais para fazer amor".
Michel Houellebecq (Platform)
O futuro não existe, como todos sabemos. O futuro será sempre uma coisa a provar. A única coisa que todos nós vemos é o presente. O futuro, bem como o passado, não passam de memórias e previsões. Coisas que não têm existência senão dentro de nós. Porém, até os maiores céticos creem no futuro. Como se ele existisse realmente, como se existisse fora de nós. É uma crença coletiva, apesar de apenas vermos o presente. Mas intuimos, o que abre o espectro da nossa percepção. Se podemos crer em algo que nunca vimos, será que não podemos acreditar em várias outras coisas que nunca vimos? Um cético dirá que é muito simples: o dia de amanhã acontecerá porque tem acontecido desde sempre. Mas é o erro, o famoso erro, do indutivismo. Como o provam as galinhas de Russell: imagine-se uma capoeira onde uma das galinhas é mais bem alimentada do que as outras. Ela diz, ufana, que o criador de galinhas gosta mais dela do que das outras. E o facto de isso acontecer todos os dias reforça essa crença. Todas as galinhas estão convencidas da preferência do produtor. Todos os dias ele dá mais comida à sua favorita. E um dia mata-a para fazer um guisado. É preciso muito cuidado com o indutivismo que nos faz crer que o dia de amanhã seguirá o dia de hoje porque tem acontecido assim desde sempre. É que o futuro, entretanto, pode ter-se transformado em areia.
Afonso Cruz (O Pintor Debaixo do Lava-Loiças)
Dios ve el valor que usted tiene, y sabe en lo que le está convirtiendo. A veces nos miramos a nosotros mismos y pensamos: “Tengo muchas imperfecciones. Tengo mal genio. Tengo un problema con mi boca. No soy tan disciplinado”. Vemos el barro, pero Dios ve la hermosa taza. La buena noticia es que usted no es un producto terminado. Dios sigue obrando, y si trabaja usted con Dios y le permite eliminar esas impurezas, Él hará más con su vida de lo que usted nunca soñó.
Joel Osteen (¡Dé el salto!: Cinco Claves para Superar las Barreras y Vivir una Vida Extraordinaria)
El arte es una herida hecha luz, decía Georges Braque. Necesitamos esa luz, no sólo los que escribimos o pintamos o componemos música, sino también los que leemos y vemos cuadros y escuchamos un concierto. Todos necesitamos la belleza para que la vida nos sea soportable. Lo expresó muy bien Fernando Pessoa: «La literatura, como el arte en general, es la demostración de que la vida no basta.» No basta, no. Por eso estoy redactando este libro. Por eso lo estás leyendo.
Rosa Montero (La ridícula idea de no volver a verte)
Serán nuestros amigos los que en el futuro sepan de nuestro sacrificio. Serán nuestros hermanos, todos aquellos que nos ayuden en nuestra empresa. Con las ruinas de los conventos vamos a construir la ciudad de nuestros hijos, de nuestros nietos, la ciudad de acero y cristal que vemos en sueños, donde la gente crea lo que le dé la gana, donde no haya fueros, donde la iglesia no sea dueña de todas las riquezas, de nuestras vidas, nuestras muertes y nuestras conciencias.
Celia del Palacio (No me alcanzará la vida)
Mas nem mesmo com referência às mais insignificantes coisas da vida somos nós um todo materialmente constituído, idêntico para toda a gente e de que cada qual não tem mais do que tomar conhecimento, como se se tratasse de um livro de contas ou de um testamento; nossa personalidade social é uma criação do pensamento alheio. Até o ato tão simples a que chamamos de "ver uma pessoa conhecida" é em parte um ato intelectual. Enchemos a aparência física do ser que estamos vendo com todas as noções que temos a seu respeito; e, para o aspecto total que dele nos representamos, certamente contribuem essas noções com a maior parte. Acabam elas por arredondar tão perfeitamente as faces, por seguir com tão perfeita aderência a linha do nariz, vêm de tal modo nuançar a sonoridade da voz, como se esta não fosse mais que um transparente invólucro, que, a cada vez que vemos aquele rosto e ouvimos aquela voz, são essas noções o que olhamos e escutamos.
Marcel Proust (Swann’s Way (In Search of Lost Time, #1))
O HOSPITAL FICAVA EM UMA COLINA na periferia da cidade, igual aos hospitais que vemos em filmes sobre loucos. Nosso hospital era famoso e havia abrigado grandes poetas e cantores. O hospital se especializou em poetas e cantores, ou será que os poetas e cantores se especializaram na loucura? O mais famoso de todos os ex-pacientes era Ray Charles. Vivíamos esperando que ele voltasse e fizesse serenatas da janela do pavilhão de recuperação de drogados. Ele nunca voltou. Contudo, tínhamos a família Taylor: Kate e Livingston estavam lá, embora James tivesse sido promovido para outro hospital antes da minha chegada. Na falta de Ray Charles, seus blues com sotaque da Carolina do Norte eram o bastante para nos entristecer. Os tristes precisam ouvir o som de sua tristeza. Robert Lowell também não passou por ali durante a minha estada. Sylvia Plath chegara e partira. Por que será que a métrica, a cadência e o ritmo provocam loucura em quem os produz?
Susanna Kaysen (Girl, Interrupted)
há certa uniformidade monótona nos destinos dos homens. nossa existência se desenvolve segundo leis antigas e imutáveis, segundo uma cadência própria, uniforme e antiga. os sonhos nunca se realizam, e assim que os vemos em frangalhos compreendemos subitamente que as alegrias maiores de nossa vida estão fora da realidade. assim que os vemos em pedaços, nos consumimos de saudade pelo tempo em que ferviam em nós. nossa sorte transcorre nessa alternância de esperanças e nostalgias.
Natalia Ginzburg
Quizá los hilos se rompen, o quizá nuestros barcos se hunden, o quizá somos hierba y nuestras raíces son tan interdependientes que nadie está muerto mientras quede alguien vivo. Lo que quiero decir es que no nos faltan las metáforas. Pero debes tener cuidado con la metáfora que eliges, porque es importante. Si eliges los hilos estás imaginándote un mundo en el que puedes romperte irreparablemente. Si eliges la hierba, estás diciendo que todos estamos infinitamente interconectados, que podemos utilizar ese sistema de raíces no solo para entendernos unos a otros. Las metáforas implican cosas. ¿Entiendes lo que te digo? —Me gustan los hilos —sigue diciendo. Siempre me han gustado. Porque así lo siento. Pero creo que los hilos hacen que el dolor parezca más fatal de lo que es. No somos tan frágiles como nos harían creer los hilos. Y también me gusta la hierba. La hierba me ha traído hasta ti, me ha ayudado a imaginarte como una persona real. Pero no somos brotes diferentes de la misma planta. »Quizá es más como has dicho antes, que todos estamos agrietados. Cada uno de nosotros empieza siendo un recipiente hermético. Y pasan cosas. Personas que nos dejan, o que no nos quieren, o que no nos entienden, o que no les entendemos, y nos perdemos, nos fallamos y nos hacemos daño. Y el recipiente empieza a agrietarse por algunos sitios. Y sí, en cuanto el recipiente se agrieta, el final es inevitable [...]. Pero está todo ese tiempo desde que las grietas empiezan a abrirse hasta que por fin nos desmoronamos. Y solo en ese tiempo podemos vernos unos a otros, porque vemos lo que hay fuera a través de nuestras grietas, y lo que hay dentro se nos ve también a través de ellas. ¿Cuándo nos vimos tú y yo cara a cara? No hasta que me viste entre mis grietas, y yo entre las tuyas. Hasta ese momento solo veíamos ideas del otro, como mirar tu persiana, pero sin ver lo que había dentro. Pero cuando el recipiente se rompe, la luz puede entrar. Y puede salir.
John Green (Paper Towns)
Después de reconocer y aceptar a tu niño interior, la tercera función de la atención es aplacar y aliviar nuestras emociones difíciles. Abrazar afectuosamente a ese niño suaviza esas emociones y nos hace sentir aliviados. Cuando reconocemos nuestras emociones intensas con atención y concentración, somos capaces de ver las raíces de esas formaciones mentales. Sabemos de dónde proceden nuestros sufrimientos. Cuando vemos las raíces de las cosas, nuestro sufrimiento disminuye. Así, la atención reconoce, acepta y alivia.
Ryan Holiday (La quietud es la clave)
Quizás es mas como dijiste antes, que todos estamos agrietados. Cada uno de nosotros empieza siendo un recipiente hermético. Y pasan cosas. Personas que nos dejan, o que no nos quieren, o que no nos entienden, o a los que no entendemos, y nos perdemos, nos fallamos y nos hacemos daño. Y el recipiente empieza a agrietarse por algunos sitios. Y, si, en cuanto el recipiente se agrieta, el final es inevitable. En cuanto empieza a entrar la lluvia dentro de Osprey, ya nunca será remodelado. Pero esta todo ese tiempo desde que las grietas empiezan a abrirse hasta que por fin nos desmoronamos. Y solo en ese tiempo podemos vernos unos a otros, porque vemos lo que hay afuera a través de nuestras grietas, y lo que hay adentro se nos ve también a través de ellas. ¿Cuándo nos vimos tu y yo cara a cara? No hasta que me viste entre mis grietas, y yo a ti entre las tuyas. Hasta ese momento solo veíamos ideas del otro, como mirar tu persiana, pero sin ver lo que hay adentro. Pero cuando el recipiente se rompe, la luz puede entrar. Y puede salir.
John Green (Paper Towns)
Llenamos la apariencia física del ser que está ante nosotros con todas las nociones que respecto a él tenemos, y el aspecto total que de una persona nos formamos está integrado en su mayor parte por dichas nociones. Y ellas acaban por inflar tan cabalmente las mejillas, por seguir con tan perfecta adherencia la línea de la nariz, y por matizar tan delicadamente la sonoridad de la voz, como si ésta no fuera más que una transparente envoltura, que cada vez que vemos ese rostro y oímos esa voz, lo que se mira y lo que se oye son aquellas nociones.
Marcel Proust (Swann’s Way (In Search of Lost Time, #1))
Tenho observado, com frequência, que somos inclinados a atribuir aos nossos amigos essa estabilidade de tipo que as personagens literárias adquirem na mente do leitor. (...) Qualquer que seja a evolução por que passe esta ou aquela personagem popular entre as capas do livro, seu destino se acha fixado em nossa mente e, do mesmo modo, esperamos que nossos amigos sigam este ou aquele modelo lógico e convencional que lhes fixamos. Assim, X jamais comporá a música imortal que entraria em choque com as sinfonias de segunda classe a que nos habituou. Y jamais se suicidará. Em circunstância alguma Z poderia jamais trair-nos. Temos tudo arranjado em nossa mente, e quanto menos vemos uma determinada pessoa tanto mais satisfatório nos é verificar quão obediente ela se ajusta à ideia que dela fazemos, toda vez que ouvimos falar dela. Qualquer modificação nos destinos que decretamos nos chocaria, não só como coisa anômala, mas contrária à ética. Preferíamos não saber que o nosso vizinho, o vendedor aposentado de "cachorro-quente", acabou por tornar-se autor do maior livro de poesia jamais produzido em sua época.
Vladimir Nabokov (Lolita)
Séneca traza una analogía con un luchador que se beneficia de enfrentarse a rivales duros y que se atrofia y pierde sus habilidades si los desafíos a los que se enfrenta son de poca monta. El luchador solo pone a prueba su habilidad cuando pelea con un verdadero adversario, y un combate difícil no es más que un entrenamiento para desarrollar sus capacidades. Las adversidades de la vida funcionan de un modo parecido; nos permiten desplegar nuestras virtudes y las curten para que mejoremos. Si lo vemos así, estaremos encantados de recibir la adversidad cuando se presente
John Sellars (Lessons in Stoicism: What Ancient Philosophers Teach Us About How to Live)
Cuanto más nos liberemos de lo que llamamos «nosotros mismos» y le dejemos a El encargarse de nosotros, más nos convertiremos verdaderamente en nosotros mismos. Hay tanto de Él que millones y millones de «otros Cristos», todos diferentes, serán aún demasiado pocos para expresarlo totalmente. Él los hizo a todos. Él inventó —como un autor inventa los personajes de su novela—todos los hombres diferentes que vosotros y yo estábamos destinados a ser. En ese sentido nuestros auténticos seres están todos esperándonos en Él. Es inútil intentar ser «nosotros mismos» sin Él. Cuanto más nos resistamos a Él e intentemos vivir por nuestra cuenta, más nos vemos dominados por nuestra herencia genética, nuestra educación, nuestro entorno y nuestros deseos naturales. De hecho, lo que tan orgullosamente llamamos «nosotros mismos» se convierte simplemente en el lugar de encuentro de cadenas de acontecimientos a los que jamás dimos comienzo y que no podemos detener. Lo que llamamos «nuestros deseos» se convierte simplemente en los deseos manifestados por nuestro organismo físico, o instilados en nosotros por los pensamientos de otros hombres, o incluso sugeridos por los demonios.
C.S. Lewis (Mero Cristianismo (Spanish Edition))
Poco desviados de allí hicieron alto estos tres carros, y cesó el enfadoso ruido de sus ruedas, y luego se oyó otro, no ruidoXVIII, sino un son de una suave y concertada música formado, con que Sancho se alegró, y lo tuvo a buena señal, y, así, dijo a la duquesa, de quien un punto ni un paso se apartaba: —Señora, donde hay música no puede haber cosa mala44. —Tampoco donde hay luces y claridad —respondió la duquesa. A lo que replicó Sancho: —Luz da el fuego, y claridad las hogueras, como lo vemos en las que nos cercan y bien podría ser que nos abrasasen; pero la música siempre es indicio de regocijos y de fiestas.
Miguel de Cervantes Saavedra (Don Quixote de La Mancha, Vol. 2 (Don Quijote de la Mancha, #2))
¿Qué nos importa hoy la suerte de nuestra primera novia, cuya llamada o el encuentro con ella esperábamos anhelantemente? ¿Qué nos importa, incluso, la suerte de la penúltima, si hace ya un año que no la vemos? ¿Qué nos importan los amigos del colegio, y los de la Universidad, y los siguientes, pese a que giraran en torno a ellos larguísimos tramos de nuestra existencia que parecían no ir a terminarse nunca? ¿Qué nos importan los que se desgajan, los que se van, los que nos dan la espalda y se apartan, los que dejamos caer y convertimos en invisibles, en meros nombres que sólo recordamos cuando por azar vuelven a alcanzar nuestros oídos, los que se mueren y así nos desertan?
Javier Marías (Los enamoramientos)
Son muy pocos aquellos de entre nosotros que no se han despertado a veces antes del alba, o después de una de esas noches sin sueños que casi nos hacen amar la muerte, o de una de esas noches de horror y de alegría monstruosa, cuando se agitan en las cámaras del cerebro fantasmas más terribles que la misma realidad, rebosantes de esa vida intensa, inseparable de todo lo grotesco, que da al arte gótico su imperecedera vitalidad, puesto que ese arte bien parece pertenecer sobre todo a los espíritus atormentados por la enfermedad del ensueño. Poco a poco, dedos exangües surgen de detrás de las cortinas y parecen temblar. Adoptando fantásticas formas oscuras, sombras silenciosas se apoderan, reptando, de los rincones de la habitación para agazaparse allí. Fuera, se oye el agitarse de pájaros entre las hojas, o los ruidos que hacen los hombres al dirigirse al trabajo, o los suspiros y sollozos del viento que desciende de las montañas y vaga alrededor de la casa silenciosa, como si temiera despertar a los que duermen, aunque está obligado a sacar a toda costa al sueño de su cueva de color morado. Uno tras otro se alzan los velos de delicada gasa negra, las cosas recuperan poco a poco forma y color y vemos cómo la aurora vuelve a dar al mundo su prístino aspecto. Los lívidos espejos recuperan su imitación de la vida. Las velas apagadas siguen estando donde las dejamos, y a su lado descansa el libro a medio abrir que nos proponíamos estudiar, o la flor preparada que hemos lucido en el baile, o la carta que no nos hemos atrevido a leer o que hemos leído demasiadas veces. Nada nos parece que haya cambiado. De las sombras irreales de la noche renace la vida real que conocíamos. Hemos de continuar allí donde nos habíamos visto interrumpidos, y en ese momento nos domina una terrible sensación, la de la necesidad de continuar, enérgicamente, el mismo ciclo agotador de costumbres estereotipadas, o quizá, a veces, el loco deseo de que nuestras pupilas se abran una mañana a un mundo remodelado durante la noche para agradarnos, un mundo en el que las cosas poseerían formas y colores recién inventados, y serían distintas, o esconderían otros secretos, un mundo en el que el pasado tendría muy poco o ningún valor, o sobreviviría, en cualquier caso, sin forma consciente de obligación o de remordimiento, dado que incluso el recuerdo de una alegría tiene su amargura, y la memoria de un placer, su dolor.
Oscar Wilde (El Retrato de Dorian Gray)
— De donde nace que, cuando vemos alguna persona bien aderezada, y con ricos vestidos compuesta, y con pompa de criados, parece que por fuerza nos mueve y convida a que la tengamos respeto, puesto que la memoria en aquel instante nos represente alguna bajeza en que vimos a la tal persona; la cual inominia, ahora sea de pobreza o de linaje, como ya pasó, no es, y sólo es lo que vemos presente. Y si éste a quien la fortuna sacó del borrador de su bajeza (que por estas mesmas razones lo dijo el padre) a la alteza de su prosperidad, fuere bien criado, liberal y cortés con todos, y no se pusiere en cuentos con aquellos que por antigüedad son nobles, ten por cierto, Teresa, que no habrá quien se acuerde de lo que fue, sino que reverencien lo que es, si no fueren los invidiosos, de quien ninguna próspera fortuna está segura.
Miguel de Cervantes Saavedra (Don Quijote de la Mancha)
A maioria dos líderes políticos e dos magnatas do mundo dos negócios está permanentemente com pressa. Porém, se queremos estudar um tema a fundo, precisamos de muito tempo e, em especial, do luxo de poder desperdiçar tempo. (…) Se não podemos dar-nos ao luxo de desperdiçar tempo, nunca encontraremos a verdade. Pior ainda, o poder em grande quantidade distorce a verdade inevitavelmente. O poder prende-se com a mudança da realidade, não com vê-la como ela é. (…) Se temos muito poder, todas as pessoas que vemos tentam lisonjear-nos, agradar-nos ou pedir-nos algo. (…) Se queremos realmente a verdade, então temos de nos afastar do buraco negro do poder e permitir a nós próprios gastar muito tempo a vaguear na periferia. O conhecimento revolucionário raramente chega ao centro, pois o centro está alicerçado no conhecimento já existente.
Yuval Noah Harari (21 lições para o século 21 (Portuguese Edition))
Jamais vemos os entes queridos a não ser no sistema animado, no movimento perpétuo de nossa incessante ternura, a qual, antes de deixar que cheguem até nós as imagens que nos apresentam a sua face, arrebata-as no seu vórtice, lança-as sobre a ideia que fazemos deles desde sempre, fá-las aderir a ela, coincidir com ela. Como, já que eu fazia a fronte, as faces de minha avó representarem o que havia de mais delicado e de mais permanente no seu espírito, como, já que todo olhar habitual é uma necromancia e cada olhar que se ama, o espelho do passado, como não omitiria eu o que nela pudera ter-se tornado pesado e diferente, quando até nos espetáculos mais indiferentes da vida, a nossa vista, carregada de pensamento, despreza, como o faria uma tragédia clássica, todas as imagens que não concorrem para a ação e retém exclusivamente as que lhe podem tornar inteligível o desfecho?
Marcel Proust (The Guermantes Way)
Qué fecha, a qué hora, nace un amor es algo difícil de precisar. ¿Nace la primera vez que vemos a la persona amada? ¿O la primera vez que, al buscarlo los ojos, nos encontramos correspondidos con la misma mirada, esa que no pretende ver sino entrar a través de las pupilas? ¿Nace la primera vez que pronunciamos su nombre como si invocáramos todo el universo? ¿Nace cuando se dice, cuando se reconoce: «Te quiero»? ¿Nace y crece tan poco a poco que no se sabe cuándo nació? Nadie registra, cronómetro en mano, la fecha de nacimiento de un amor. Pero todo el mundo necesita un número rodeado con rotulador rojo en el calendario. Lo verdaderamente difícil de precisar en el momento de marcarlo es por cuánto tiempo se seguirá celebrando. Del mismo modo en que no se sabe cuál será el futuro de una semilla cuando se planta en el suelo, la incertidumbre también es la esencia de las semillas de los aniversarios.
Begoña Oro (Pomelo y limón)
Vemos un insecto palo gigante y un grupo de mariposas cuyas alas parecen hojas de rosal. Entonces me viene a la memoria un artículo sobre mimetismo que leí de joven en la Enciclopedia Espasa, donde se decía que algunos gusanos adoptaban la forma de un excremento de pájaro para evitar que esos mismos pájaros los devorasen. Me pregunté entonces, y me pregunto ahora, si vale la pena conservar la vida a cambio de parecer una mierda. Mantengo hacia el mimetismo una actitud ambivalente. De un lado, me fascina; de otro, me parece uno de los recursos más humillantes de la naturaleza. Hay otro bicho que cobra, para defenderse de sus depredadores, el aspecto de un cadáver recubierto de moho. Están a salvo, sí, pero a qué precio. «No te signifiques, hijo», decían las madres de mi época cuando nos veían salir de casa con la barba y la trenca. No significarse quería decir pasar inadvertido o ser tomado por una caca o por un cadáver en estado de descomposición. Lo importante era que no se fijaran en ti porque, una vez localizado, podías servir de alimento a especies más violentas que la tuya. Había en el servicio militar un sargento que aconsejaba lo mismo que las madres, aunque de un modo más plástico: «Los que estén gordos que adelgacen y los que estén delgados que engorden». No parezcas árabe, en fin, ni negro, ni chino, ni anarquista, ni siquiera socialdemócrata. No te signifiques. Mimetízate. Adelgaza si estás gordo y engorda si estás flaco. No has elegido el mejor momento para ser distinto, muchacho, qué pretendes. Procura no parecer ni sí ni no, ni carne ni pescado. Disimula las ideas, no disientas, no te signifiques, no destaques. Si a un insecto no le parece mal que lo confundan con una rama seca, por qué ese empeño tuyo en parecer alguien. Haz como que bajas las escaleras cuando las subes y como que las subes cuando las bajas. No levantes la voz, guarda las apariencias, adelgaza, engorda, ven, vete, sal, entra. Sobrevive, en fin, finge ser una caca, un palo, una corteza. Y en casa a las diez
Juan José Millás (La muerte contada por un sapiens a un neandertal)
Compreendi que viver é ser livre… Que ter amigos é necessário… Que lutar é manter-se vivo… Que pra ser feliz basta querer… Aprendi que o tempo cura… Que magoa passa… Que decepção não mata… Que hoje é reflexo de ontem… Compreendi que podemos chorar sem derramar lagrimas… Que os verdadeiros amigos permanecem… Que dor fortalece… Que vencer engrandece… Aprendi que sonhar não é fantasiar… Que pra sorrir tem que fazer alguém sorrir…Que a beleza não está no que vemos, e sim no que sentimos… Que o valor está na força da conquista… Compreendi que as palavras tem força… Que fazer é melhor que falar… Que o olhar não mente… Que viver é aprender com os erros… Aprendi que tudo depende da vontade… Que o melhor é ser nós mesmos… Que o SEGREDO da vida é VIVER !!!” “E umas das coisas que aprendi é que se deve viver apesar de. Apesar de, se deve comer. Apesar de, se deve amar. Apesar de, se deve morrer. Inclusive muitas vezes é o próprio apesar de que nos empurra para frente. Foi o apesar de que me deu uma angústia que insatisfeita foi criadora de minha própria vida.
Pedro Bial
Eres tú, Señor, el que me juzgas. Ningún hombre conoce lo íntimo del hombre sino el espíritu del hombre que está en él. Con todo, todavía hay en el hombre algunas cosas que el mismo espíritu del hombre no entiende. Solo tú, Señor, sabes todas sus cosas, porque le has hecho. Algo sé yo de ti que desconozco de mí, aunque también me desprecie en tu presencia y me tenga por tierra y ceniza. Cierto que en esta vida no te vemos cara a cara sino en un espejo y de forma borrosa. Por lo mismo, mientras peregrino lejos de ti, estoy más cerca de mí que de ti. Pero si sé que no hay alteración en ti, mientras que yo no acierto a saber qué tentaciones podré resistir y cuáles no. Mi esperanza estriba en que eres fiel, que no permitirás que seamos tentados más allá de nuestras fuerzas, antes bien, con la tentación nos darás modo de poderla resistir con éxito. Confesaré, pues, lo que sé de mí. También confesaré lo que no sé de mí. Porque incluso lo que sé de mí, sólo lo sé porqué tú me iluminas. Y lo que desconozco de mí no lo sabré hasta que mis tinieblas se conviertan en luz de mediodía en tu presencia.
Augustine of Hippo (Confesiones de San Agustín)
Porque de tanto vivir en Westminster - ¿cuántos años ya?... más de veinte - sientes, aun en medio del tráfico, o al despertarte de noche, Clarissa estaba segurísima, una quietud particular, o mejor cierta solemnidad; una pausa indescriptible; un suspense (aunque eso podía ser del corazón, según decían aquejado de gripe) antes de que el Big Ben diese la hora. ¡Ahora! El reloj tronó. Primero un aviso, musical; luego la hora, irrevocable. Los círculos de plomo se disolvieron en el aire. ¡Qué locos estamos!, pensó cruzando Victoria Street. Porque sólo Dios sabe por qué nos gusta tanto, por qué lo vemos así, por qué lo inventamos, por qué construimos todo esto que nos rodea, y lo destrozamos para volverlo a crear de nuevo; pero si hasta los mismísimos mendigos, los miserables más desesperados sentados en los portales (beben su destrucción) hacen lo mismo; y eso no lo pueden solucionar las leyes del Parlamento y por una y misma razón: aman a la vida. En los ojos de la gente, en el vaivén, el caminar y la caminata; en el estruendo y el tumulto; en los coches, automóviles, omnibuses, camiones, hombres-anuncio que van y vienen de un lado a otro; en las bandas de música; organillos; en el triunfo, y en el tintineo y en el extraño canto de algún aeroplano que pasaba volando estaba lo que ella amaba: la vida; Londres; este momento de junio.
Virginia Woolf (Mrs. Dalloway)
O tempo que nos resta "De súbito sabemos que é já tarde. Quando a luz se faz outra, quando os ramos da árvore que somos soltam folhas e o sangue que tínhamos não arde como ardia, sabemos que viemos e que vamos. Que não será aqui a nossa festa. De súbito chegamos a saber que andávamos sozinhos. De súbito vemos sem sombra alguma que não existe aquilo em que nos apoiávamos. A solidão deixou de ser um nome apenas. Tocamo-la, empurra-nos e agride-nos. Dói. Dói tanto! E parece-nos que há um mundo inteiro a gritar de dor, e que à nossa volta quase todos sofrem e são sós. Temos de ter, necessariamente, uma alma. Se não, onde se alojaria este frio que não está no corpo? Rimos e sabemos que não é verdade. Falamos e sabemos que não somos nós quem fala. Já não acreditamos naquilo que todos dizem. Os jornais caem-nos das mãos. Sabemos que aquilo que todos fazem conduz ao vazio que todos têm. Poderíamos continuar adormecidos, distraídos, entretidos. Como os outros. Mas naquele momento vemos com clareza que tudo terá de ser diferente. Que teremos de fazer qualquer coisa semelhante a levantarmo-nos de um charco. Qualquer coisa como empreender uma viagem até ao castelo distante onde temos uma herança de nobreza a receber. O tempo que nos resta é de aventura. E temos de andar depressa. Não sabemos se esse tempo que ainda temos é bastante. E de súbito descobrimos que temos de escolher aquilo que antes havíamos desprezado. Há uma imensa fome de verdade a gritar sem ruído, uma vontade grande de não mais ter medo, o reconhecimento de que é preciso baixar a fronte e pedir ajuda. E perguntar o caminho. Ficamos a saber que pouco se aproveita de tudo o que fizemos, de tudo o que nos deram, de tudo o que conseguimos. E há um poema, que devíamos ter dito e não dissemos, a morder a recordação dos nossos gestos. As mãos, vazias, tristemente caídas ao longo do corpo. Mãos talvez sujas. Sujas talvez de dores alheias. E o fundo de nós vomita para diante do nosso olhar aquelas coisas que fizemos e tínhamos tentado esquecer. São, algumas delas, figuras monstruosas, muito negras, que se agitam numa dança animalesca. Não as queremos, mas estão cá dentro. São obra nossa. Detestarmo-nos a nós mesmos é bastante mais fácil do que parece, mas sabemos que também isso é um ponto da viagem e que não nos podemos deter aí. Agora o tempo que nos resta deve ser povoado de espingardas. Lutar contra nós mesmos era o que devíamos ter aprendido desde o início. Todo o tempo deve ser agora de coragem. De combate. Os nossos direitos, o conforto e a segurança? Deixem-nos rir... Já não caímos nisso! Doravante o tempo é de buscar deveres dos bons. De complicar a vida. De dar até que comece a doer-nos. E, depois, continuar até que doa mais. Até que doa tudo. Não queremos perder nem mais uma gota de alegria, nem mais um fio de sol na alma, nem mais um instante do tempo que nos resta." Miguel Gonçalves
eu
O outro não é apenas um duplo especular, ao modo de um espelho do Eu. Para começar, o outro tem dois olhos, não apenas um. Então em qual ponto de vista devemos nos colocar? Se os olhos piscam ao mesmo tempo, a imagem permanece ainda que não esteja em presença. Mas, se alternamos o piscar entre um olho e outro, o objeto começa a se movimentar, em função de um efeito de ilusão chamado paralaxe. Ou seja, o fato de nós termos uma visão binocular e supormos no outro um único ponto de vista corresponde a uma diferença estrutural entre o eu e o outro. Isso ocorre também porque há um ponto de ausência na visão, bem no centro do cone ótico, chamado mácula. Além disso, a visão, tomada nesse sentido geométrico, equivale à audição, não à escuta. Para escutar e não só ouvir, assim como olhar e não só ver, é preciso subtrair a representação antecipada que fazemos do outro, da imagem, e que não é uma ilusão ótica, mas uma ilusão cognitiva. Quando alguém começa a aprender a arte do desenho, uma das primeiras lições, e talvez a mais importante, no sentido inaugural, é que você deve se ater ao que objetivamente está vendo, não ao que se “sabe” sobre o formato de uma maçã ou das arestas de um cubo. Isso significa que, para que os dois olhos colaborem na apreensão de uma única imagem, é preciso pensar a partir do quadro, colocar-se no lugar do outro, mas também supor o que o quadro “ignora” sobre sua própria composição. Por exemplo, o tamanho, a disposição e a distribuição dos volumes impõem involuntariamente ao observador que se coloque no ponto exato em que o quadro forma uma boa imagem. Se nos colocamos a menos de um palmo ou a mais de cem metros da Mona Lisa, sua experiência estética simplesmente será outra. Ocorre que, nesse ponto, ao qual nos ajustamos automaticamente – como ajustamos a distância exata à qual um bebê é capaz de formar seu foco visual, sem que ninguém tenha nos ensinado isso –, emerge outro fenômeno: nos vemos sendo vistos. Nossa percepção é a de que fazemos parte da tela e estamos imersos no espaço do museu. Ou seja, recebemos nossa própria imagem, que nos enxerga ali onde não nos vemos. É assim também com a escuta. Reconhecemos o que o outro não escuta, o que ele mesmo diz, e não adianta simplesmente dizer isso, gritar ou se exasperar, porque ele não escuta. E isso acontece porque, no fundo, “não pode escutar”, pois aquilo foi feito para ficar nessa zona cinzenta do não escutado. Não obstante, há restos – penumbras, zonas de transição, rastros daquilo que não se escuta perfeitamente –, mas que se denunciam como ruídos, particularmente em distorções, exageros, inibições e excepcionalidades da sua expressividade. O senso comum tenta eliminar tais ruídos entendendo que atrapalham a funcionalidade das relações. A psicanálise dá atenção a essas bobagens e imperfeições comunicativas, pois presume que nelas falta o que não pode ser realmente escutado e que de fato está determinando impasses relacionais.
Christian Dunker (A arte de amar (Portuguese Edition))
Quando isso aconteceu, Orlando deu um suspiro de alívio, acendeu um cigarro e soprou em silêncio um ou dois minutos. Depois, chamou hesitante, como se a pessoa que procurasse pudesse não estar ali: “Orlando?” Pois se há (por acaso) 76 tempos diferentes, todos pulsando simultaneamente na cabeça, quantas pessoas diferentes não haverá – valha-nos o céu -, todas morando, num tempo ou noutro, no espírito humano? Alguns dizem que 2052. De modo que é a coisa mais natural do mundo uma pessoa chamar, logo que fique sozinha, “Orlando?” (se esse é o seu nome), querendo com isso dizer “Vem, vem! Estou mortalmente cansada deste eu. Preciso de outro”. Daí as mudanças assombrosas que vemos em nossos amigos. Mas isso também não é muito fácil, pois, embora se possa dizer, como Orlando disse (achando-se no campo, e necessitando talvez de outro eu), “Orlando?”, o Orlando de que ela necessita pode não vir; esses eus de que somos constituídos, sobrepostos uns aos outros como pratos empilhados na mão do copeiro, têm suas predileções, simpatias, pequenos códigos e direitos próprios, chamem-se como quiserem (e muitas dessas coisas não têm nome), de modo que um só virá se estiver chovendo, outro, se for num quarto com cortinas verdes, outro, se a sra. Jones não estiver lá, outro, se lhe pudermos prometer um copo de vinho – e assim por diante; pois cada pessoa pode multiplicar com a sua própria existência as diferentes condições que impõe os seus diferentes eus – e algumas, de tão ridículas, nem podem ser impressas em letra de fôrma.
Virginia Woolf (Orlando)
El dolor, cuando se instala en nuestro cuerpo, no quiere irse. Sobretodo si fue forjado en una relación. Cada foto, cada rincón de la casa, el barrio o la ciudad está impregnada por aquella persona que ya no está a nuestro lado. Y como si fuera a propósito, el recuerdo nos trae a la memoria los momentos más felices, las situaciones más divertidas, la complicidad, las sonrisas compartidas, el dolor soportado juntos. ¿Y ahora qué necesito esa mano? ¿Cómo soporto el dolor? Esa unión que antes alimentaba mi amor, se ha desgarrado, se rompió y ya no hay vínculo que lo reemplace. Como un muñón, ahora debo aprender a vivir sin esa parte de mi, que se ha ido. Una herida infectada es mejor cortarla, limpiarla aunque duela, coserla y esperar a que cicatrice. No hay manera de hacerlo más fácil. No hay trampa posible que le hagamos a nuestro corazón. Pero sanará. Pero sabemos que el dolor a cuenta gotas sería muchísimo peor a la larga, drenaría nuestra vida, nos haría infelices para siempre. Y es mortal. Y cuando reconocemos que hay otras conexiones que salen de nosotros, que tenemos espacio para abrir un nuevo canal, cuando vemos que hay otros que necesitan también sanar sus heridas, entonces aceptamos recorrer un nuevo camino. Solo debemos tener un solo cuidado: el desierto que cruzamos en el dolor nos permite saber quiénes somos, qué queremos, qué hicimos mal, que nos dejamos hacer y no debimos, qué tanto nos rebajamos o que tan inflexibles somos. No es necesario sufrir, pero es imprescindible aprender. En el camino nos habremos recuperado y estaremos caminando hacia otro horizonte.
Leo Batic (Heredera de dragones (El último reino, #2))
Pero, incluso desde el punto de vista de las cosas más insignificantes de la vida, no somos un todo materialmente construido, idéntico para todo el mundo y sobre el que cada cual pueda informarse como sobre un pliego de condiciones o sobre un testamento; nuestra personalidad social es una creación del pensamiento de los demás. Incluso el acto tan sencillo que denominamos «ver a una persona conocida» es en parte un acto intelectual. Colmamos la apariencia física de la persona que vemos con todas las ideas que tenemos sobre ella y, en el aspecto total que nos imaginamos, dichas ideas ocupan, desde luego, la mayor parte. Acaban hinchando tan perfectamente las mejillas, siguiendo en una adherencia tan exacta la línea de la nariz, matizando la sonoridad de la voz como si no fuera ésta sino una funda transparente, que, siempre que vemos ese rostro y oímos esa voz, recobramos, escuchamos, dichas ideas. Seguramente, en el Swann que habían concebido, mis padres habían omitido, por ignorancia, infinidad de peculiaridades de su vida mundana gracias a las cuales otras personas, cuando estaban delante de él, veían las elegancias reinar en su rostro y detenerse en su aguileña nariz como en su frontera natural, pero también habían podido acumular en ese rostro desprovisto de su prestigio, vacío y espacioso, en el fondo de sus desdeñados ojos, el vago y grato residuo —recuerdo a medias y a medias olvido— de las horas ociosas pasadas juntos, después de nuestras cenas semanales, en torno a la mesa de juegos o en el jardín, durante nuestra vida de buena vecindad campestre. La apariencia corporal de nuestro amigo había quedado tan colmada con
Marcel Proust (Por la parte de Swann (En busca del tiempo perdido, #1))
Caroline Helstone tenía solo dieciocho años, y a los dieciocho años la auténtica historia de la vida no ha comenzado. Antes de ese momento, nos sentamos y escuchamos un cuento, una maravillosa ficción, deliciosa a ratos, a ratos triste, casi siempre irreal. Antes de ese momento, nuestro mundo es heroico, sus habitantes semidioses o semidemonios, sus paisajes son escenarios de ensueño: bosques más oscuros y colinas más extrañas, cielos más fúlgidos, aguas más peligrosas, flores más dulces, frutos más tentadores, llanuras más amplias, desiertos más áridos y campos más soleados que los que se encuentran en la naturaleza se extienden por nuestro mundo encantado. ¡Qué luna contemplamos antes de ese momento! ¡De qué modo el estremecimiento que en nuestro corazón produce su aspecto atestigua su indescriptible belleza! En cuanto a nuestro sol, es un cielo ardiente: el mundo de los dioses. En esa época, a los dieciocho años, acercándonos a los confines de esos sueños ilusorios vacíos, el país de las hadas queda a nuestra espalda, las orillas de la realidad se alzan ante nosotros. Esas orillas están lejos todavía; parecen tan azules, tan suaves y amables, que ansiamos alcanzarlas. A la luz del sol, vemos verdor bajo el azul celeste, como prados primaverales; vislumbramos líneas plateadas e imaginamos el oleaje de las aguas. Si pudiéramos alcanzar esa tierra, no pensaríamos más en la sed y el hambre, cuando lo cierto es que, antes de poder saborear la auténtica dicha, habremos de atravesar muchos desiertos, y a menudo el río, de la Muerte, o algún arroyo de la aflicción tan frío y casi tan negro como la Muerte. Todas las alegrías que da la vida han de ganarse, y solo los que han luchado por grandes premios saben lo mucho que eso cuesta. La sangre del corazón ha de adornar con rojas gemas la frente del combatiente antes de que la ciñan los laureles de la victoria.
Charlotte Brontë (Shirley)
O Édipo não serve estritamente para nada, a não ser para apertar o inconsciente dos dois lados. Veremos em que sentido é que o Édipo é estritamente "indecidível», como dizem os matemáticos. Estamos fartos dessas histórias em que se está bem de saúde graças ao Édipo, doente do Édipo, e em que há várias doenças dentro do Édipo. Pode até acontecer que um analista se farte desse mito que é a gamela e a cova da psicanálise e que retorne às origens: «Freud nunca chegou a sair nemdo mundo do pai, nem da culpabilidade ... Mas foi o primeiro que, ao criar a possibilidade de construir uma lógica de relação com o pai, abriu o caminho para o homem se libertar do domínio do pai. A possibilidade de viver para!d da lei do pai, para lá de qualquer lei, talvez seja a possibilidade mais essencial que a psicanálise freudiana criou. Mas, paradoxalmente, e talvez por causa do próprio Freud, tudo leva a crer que essa libertação que a psicanálise permite se fará - se faz já - fora dela,>.Todavia, não podemos partilhar nem deste pessimismo nem deste optimismo. Porque é preciso muito optimismo para pensar que, psicanálise permite uma verdadeira solução do Édipo: o Édipo é como Deus; o pai é como Deus; só se resolve o problema quando se suprimir tanto o problema (orno a solução. A esquizo-análise não se propõe resolver o Édipo, não pretende resolvê-Io melhor que a psicanálise edipiana. Propõe-se desedipianizar o inconsciente para poder chegar aos verdadeiros problemas. Propóe-se atingir essas regiões do inconsciente órfão «(para lá de todas as leis», em que o problema deixa de poder ser posto. E por consequência, também não partilhamos do pessimismo de pensar que essa mudança, essa libertação só se pode fazer fora da psicanálise. Pensamos, pelo contrário, que é possível dar-se uma reversão interna que.transforme a máquina analítica numa peça indispensável do aparelho revolucionário. Mais: já há mesmo condições objectivas para isso. Tudo se passa, pois, como se o Édipo tivesse dois pólos: um pólo de figuras Imaginárias de identificação e um pólo de funçóes simbólicas diferenciantes. Mas seja como for estamos edipianizados: se não temos o Édipo como crise, temo-lo como estrutura. Então transmitimos a crise a OUtrOS, e tudo volta a começar. E é esta a disjunção edipiana, o movimento de pêndulo, a razão inversa exclusiva. E é por isso que quando nos convidam a superar uma concepção simplista do Édipo fundada em imagens paternas, por uma concepção em que se definem funções simbólicas numa estrutura, e se substitui o papá-mamá tradicional por uma função-mãe e uma função-pai, não vemos o que é que se ganha com isso, a não ser o fundar a universalidade do Édipo para além da variabilidade das imagens, soldar ainda melhor o desejo à lei e ao interdito, e levar a cabo o processo de edipianização do inconsciente. Estes são os dois extremos do Édipo, o seu mínimo e o seu máximo, consoante o consideremos como tendente para o valor indiferenciado das suas imagens variáveis, ou para a capacidade de diferenciação das suas funções simbólicas. «Quando nos aproximamos da imaginação material, função diferencial diminui e tende-se para equivalências; quando nos aproximamos dos elementos formadores, a função diferencial aumenta e tende-se para valências distintivas ». Depois disto, não nos espantava nada ouvir dizer que o Édipo como estrutura é a trindade cristã, enquanto que o Édipo como crise é a trindade familiar, insuficientemente estruturada pela fé; sempre os dois pólos em razão inversa, Édipo for ever.' Quantas interpretações do lacanismo, oculta ou abertamente piedosas, invocaram um Édipo estrutural para formar e fechar o duplo impasse, para nos reconduzirem à questão do pai, para conseguirem edipianizar o esquizo, e mostrar que uma lacuna no simbólico nos remete para o imaginário e que, inversamente, as insuficiências ou confusões imaginárias nos remetem para a estrutura. Como um célebre precursor dizia aos seus animais: chega de lengalenga...
Gilles Deleuze (Anti-Oedipus: Capitalism and Schizophrenia)
En este aspecto, como en tantos otros, nos vemos forzados a reconocer la verdad fundamental, ignorada en nuestros días con tanta frecuencia, de que la maquinaria de la producción capitalista funcionará sin tropiezos sólo si aceptamos consumir nada más que la parte de nuestra riqueza total que bajo la organización productiva existente se destina al consumo corriente. Todo aumento del consumo, si no va a perturbar la producción, requiere unos nuevos ahorros previos, incluso si el equipo existente de instrumentos duraderos d e producción es suficiente para el incremento de la producción.
Friedrich A. Hayek (Prices and Production and Other Works)
El mundo que nos rodeaba, antes amoldable y amistoso, ahora infundía pavor. La gente mayor, cuando se marchaba evacuada y aun sin saber que era para siempre, miraba al cielo y se decía: «Brilla el sol. No se ve ni humo, ni gases. No se oyen disparos. ¿Qué tiene eso de guerra? En cambio, nos vemos obligados a convertirnos en refugiados...». Un mundo conocido..., convertido en desconocido.
Svetlana Alexievich (Voces de Chernóbil: Crónica del futuro (Voces de utopía, #4))
Algunas personas consideran los acontecimientos imprevistos y fruto del azar como algo que hay que temer. Yo no soy una de ellas. Creo que el azar no solo es inevitable; es parte de la belleza de la vida. Reconocerlo y apreciarlo nos ayuda a dar una respuesta constructiva cuando nos vemos sorprendidos por él.
Ed Catmull (Creatividad, S.A. Cómo llevar la inspiración hasta el infinito y más allá)
En la Palabra hallamos esperanza cuando todo parece estar perdido; encontramos riquezas cuando nos sentimos pobres; recibimos Su poder cuando vemos nuestras debilidades; y recordamos Su gobierno cuando todo a nuestro alrededor parece estar fuera de control.
Paul David Tripp (Guerra de Palabras: Tratando el corazón de tus problemas con la comunicación (Spanish Edition))
Aunque el físico es lo primero que nos atrae de alguien la primera vez que lo vemos, el factor determinante para que una persona resulte seductora es su forma de comportarse con los demás y su actitud ante la vida. Su apariencia puede resultar un estímulo inicial para despertar nuestro interés, pero no es suficiente.
Claudia Ponte (Como Atraer a Cualquier Persona, En Cualquier Lugar, En Cualquier Momento (Nueva Edicion) (Muy Personal) (Spanish Edition))
Ainda não sei ao certo de onde vêm as piadas. Talvez de uma mistura emocional de tédio, agressividade, intensa acuidade visual e outro tipo de agilidade da mente que nos permite transformar o que vemos naquilo que queremos ver
Jerry Seinfeld
Hace algunos años, de pronto me encontré en las barriadas argelinas de París tomando fotografías para un reportaje que estaba preparando. Poco faltó para que me lincharan. Tiempo después entendí que en Occidente nos vemos unos a otros como a países que hubiéramos conquistado. Hacemos lo que nos da la gana con el rostro y el cuerpo de las personas que tenemos alrededor. Colonizamos sus destinos. Les robamos sus sufrimientos y nos aprovechamos de su historia.
Theodor Kallifatides (Madres e hijos)
—¿Cuántas veces pensamos que nos gusta algo tan solo porque durante años ha sido así? O, al contrario, nos negamos a volver a probar cosas que descartamos hace una eternidad cuando nosotros va no somos los mismos y la persona que tomó esas decisiones tan solo vive en el pasado, como las estrellas que vemos cada día.
Alice Kellen (El mapa de los anhelos)
A forma como nos vemos na hierarquia social parece determinar o grau de atenção que damos: mais vigilantes quando nos sentimos subordinados, menos quando nos sentimos superiores. Em suma, quanto mais nos preocupamos com alguém, mais atenção lhe prestamos – e quanto mais atenção lhe prestamos, mais nos preocupamos. A atenção entrelaça-se com o amor.
Daniel Goleman (Focus: The Hidden Driver of Excellence)
Al parecer, nuestros cerebros ven a los demás de la misma manera que nos vemos a nosotros mismos -por lo menos en el caso de familiares cercanos y amigos-. Esto brinda una explicación clara de por qué el comportamiento puede ser contagioso. Cuando otras personas hacen algo, literalmente nos sentimos involucrados y manifestamos el deseo de hacerlo también. Piensa en las implicaciones: ¡otras personas influyen en lo que hacemos, cómo pensamos y quiénes somos! De nuevo, esas son buenas noticias si es una acción positiva, pero son malas noticias si es negativa.
Peter Hollins (La ciencia de la autodisciplina: La fuerza de voluntad, fortaleza mental, y el autocontrol para resistir la tentación y alcanzar tus metas)
Quiero encontrar respuestas. Me encuentro con una amiga que la quiso mucho. Charlamos “¿Por qué no te conté antes?”, dice. Me angustio. Yo no me quiero callar. Pienso que el par dicotómico víctima-agresor opera como un mecanismo de silenciamiento. Cubre bajo un manto de lo indecible ¿Por qué nos atrapan esos vínculos? ¿O qué hacemos cuando vemos a otres atrapades? Es muy difícil pensar desde la víctima, y es muy difícil compartir experiencias complicadas cuando quienes te oyen, solo oyen a una víctima. A veces callarse es una estrategia. Callarse el tiempo suficiente hasta mandar a la mierda a quien te contiene por víctima y no tiene más escucha que una que te anula. Es callarse el tiempo necesario para poder tener un cuerpo que pueda correrse álgidamente de esa categoría política que anula nuestra voz y presencia. A veces callarse por un rato es el lugarcito que nos queda cuando nos conocemos entre todas pero nadie se quiere embarrar y nosotros estamos cubiertos de mugre. A veces es una buena idea que los demás no se embarren con nosotres. Desarmar colectivamente ese par dicotómico urge y creo que es importante tener el ojo hábil para reconocer que en ese par no hay nada pensable para nuestras formas de vida. Quedamos muertes todes, quienes ofrecen maltrato y quienes lo reciben también. Hay quienes no queremos mandar a la siberia de la heterosexualidad a nadie por no poder habitar nuestros espacios después de llevar a cabo prácticas dañinas, pero no perdamos de vista que tampoco queremos callar a nadie para evitar el lugar de víctima. Para terminar el cóctel de esta incomodidad que es el maltrato entre nosotres, también vale resaltar que esas personas con prácticas dañinas dedican su tiempo a sofisticarlas. Una advertencia, esto es complejo, requiere escucha, reflexión, silencio y cautela y esas son cosas que en estos tiempos del apremio y la urgencia ante todo nos sobran y muchos menos cuando parece que el escrache a un agresor redunda en reconocimiento político. A veces las víctimas que escrachan devienen mártires de la causa, y acceden a lugares de representatividad desde esa herida, lo cual es una terrible manera de reforzar el paro. Cuando en las manifestaciones nos cruzábamos con esa amiga que la quiso tanto, a mí me saludaba y a ella no. Me abrazaba a escondidas. Creo que cada uno de esos abrazos dejó en mi cuerpo una memoria sensorial. Hay cosas que no se pudieron decir, pero que ahí estaban, esperando a ser escuchadas. Hay un chat en el que leo “¿De quién sos cómplice con tu silencio?” Hubo muchos meses en que habité vínculos en común con ella y no dije ni una palabra a la espera de que quien quisiera saber, se acercara. La invisibilidad del maltrato no necesariamente se combate con lógicas del espectáculo. Escrachar a una violenta. Esa estrategia de impacto activa los nervios más sucios de la moral, el punitivismo y la victimización para abrir otros canales de nuestra sensibilidad colectiva. Las estrategias son otras, por eso hace falta tiempo para que bajen las aguas y salir de la inundación interna. Yo quise esperar a que las aguas encontrarán otros cauces en el tiempo de la confianza, que es un tiempo corporal. Esos fueron meses de un tortuoso silencio, cómplice del daño, y a la vez cuidadoso del afecto.
VIto Balski (Cortar cebollas)
Desperdiciamos tiempo y energía en tratar de vernos bien en comparación con otras personas. Valoramos en exceso cosas no esenciales como tener un mejor coche o una mejor casa o incluso cosas intangibles como el número de seguidores que tenemos en Twitter o cómo nos vemos en nuestras fotos de Facebook. Como resultado, dejamos de lado actividades que sí son esenciales, como pasar tiempo con nuestros seres queridos, alimentar nuestro espíritu o cuidar nuestra salud.
Greg McKeown (Esencialismo: Logra el máximo de resultados con el mínimo esfuerzo)
El árbol de la cruz se revela como el eje alrededor del cual gira la tierra. Cristo nos muestra el verdadero rostro de Adán. Al contemplar a Cristo, vemos lo que el hombre estaba llamado a ser: Ecce homo! Así, La cueva de los tesoros expone sus destinos entrelazados en una magistral invención1 en forma de díptico:
Erik Varden (Castidad. La reconciliación de los sentidos)
Somos libres porque nos movemos. Salimos de una herida llamada soledad y viajamos a otra herida llamada muerte. Hay un cruce de caminos entre el punto de partida y el punto de llegada. En ese corretear, mi niña adorada encontramos siempre al otro, al que no es como nosotros, y nos vemos obligados a entender que si nos movemos y nos encontramos, debemos amarnos a partir del contraste.
Carlos Fuentes (Todas las familias felices)
a lo mejor conseguimos salir antes del trabajo, o vemos que hay cien dólares más de lo esperado. Este error feliz es lo que pone en marcha la dopamina. No es ni el tiempo ni el dinero de más en sí. Es la emoción ante la buena noticia inesperada.
Michael E. Long (Dopamina: Cómo una molécula condiciona de quién nos enamoramos, con quién nos acostamos, a quién votamos y qué nos depara el futuro (DIVULGACIÓN) (Spanish Edition))
Yo recordaba que muchas veces mi papá me había dicho que todo ser humano, la personalidad de cada uno, es como un cubo puesto sobre una mesa. Hay una cara que podemos ver todos (la de encima); caras que pueden ver algunos y otros no, y si nos esforzamos podemos verlas también nosotros mismos (las de los lados); una cara que sólo vemos nosotros (la que está al frente de nuestros ojos); otra cara que sólo ven los demás (la que está frente a ellos); y una cara oculta a todo el mundo, a los demás y a nosotros mismos (la cara en la que el cubo está apoyado). Abrir el cajón de un muerto es como hundirnos en esa cara que sólo era visible para él y que sólo él quería ver, la cara que protegía de los otros: la de su intimidad.
Héctor Abad Faciolince (El olvido que seremos)
E de repente me dei conta: quando olhamos para o mundo exterior, estamos enxergando apenas a pequena parte dele que nos interessa. O mundo que vemos não é o Universo inteiro, mas uma parte limitada com a qual a mente se importa. No entanto, para a nossa mente, essa pequena parte do mundo é o Universo inteiro. Nossa realidade não é o Cosmos, que se expande infinitamente, mas a pequena parte dele em que resolvemos concentrar nossa atenção. A realidade existe porque a nossa mente existe. Sem a mente não haveria Universo.
Haemin Sunim (The Things You Can See Only When You Slow Down 16-Month 2018-2019 Wall Calendar: September 2018-December 2019)
Lo que concede especial relevancia política al comercio es que, a menudo, plantea problemas de equidad como no lo hace el otro artífice principal de la desigualdad: la tecnología. Si pierdo el empleo porque la competencia innova y lanza un producto nuevo, no tengo demasiados argumentos para quejarme. Podría tener un motivo de queja legítimo si es más competitiva porque externaliza la producción a empresas que hacen cosas que aquí serían ilegales —por ejemplo, impedir que sus trabajadores se organicen y lleven a cabo negociaciones colectivas—. Lo que a la gente suele preocuparle no es la desigualdad en sí. El problema es la desigualdad injusta, cuando nos vemos obligados a competir según reglas básicas distintas.3
Dani Rodrik (Hablemos claro sobre el comercio mundial: Ideas para una globalización inteligente (Deusto) (Spanish Edition))
Resistirse a la humillación es algo completamente natural. Retrocedemos ante las experiencias humillantes porque atentan contra nuestra dignidad (que es otra manera de decir que hieren nuestro orgullo). Esa es la clave del problema. Entonces nos vendrá bien recordar quiénes somos nosotros realmente y quién es Dios. Si detrás de esa experiencia solo vemos el daño y lo desagradable del hecho, únicamente puede ser porque hemos perdido de vista, al menos momentáneamente, la voluntad de Dios y su providencia. Porque las humillaciones nacen de las circunstancias, de los acontecimientos y de la gente que Dios nos pone delante cada día; y todas esas cosas no son sino manifestaciones de su providencia. De ahí que debamos aprender a descubrir en todo ello, incluso en las humillaciones, ocasiones para una mayor conformidad con la voluntad de Dios.
Walter J. Ciszek (He Leadeth Me)
De vez en cuando, paremos el ritmo frenético de vida que nos han impuesto y reflexionemos sobre lo que nos dicen, lo que vemos, lo que leemos, lo que nos imponen. Esta necesaria reflexión nos conducirá a la duda. Y solo dudando de todo, de las impresiones superficiales, de las simplificaciones que nos invaden, vislumbraremos una sabiduría que nos hará verdaderamente libres.
Pedro Baños Bajo (El dominio mental: La geopolítica de la mente)
Disfrutamos y nos divertimos como se disfruta; leemos, vemos y juzgamos sobre literatura y arte como se ve y se juzga. […] encontramos «indignante» lo que uno encuentra indignante.
Byung-Chul Han (La expulsión de lo distinto)
De un lado están los matones con sus planes mafiosos consolidándose sin contratiempos, y del otro está la ciudadanía encerrada en largas cuarentenas, arruinada, sin trabajo, desesperada, deprimida, rota. El virus ha sido un arma política muy efectiva para aniquilar voluntades. El acuartelamiento al que hemos sido sometidos, el desempleo de la clase trabajadora, el empobrecimiento de la clase media, la deserción escolar y universitaria, y, sobre todo, la angustia y la pesadumbre que nos han destruido moralmente, son capitalizados por la derecha criminal que hace y deshace a su antojo mientras nosotros vemos Netflix y ponemos alarmas para tomarnos nuestros antidepresivos a tiempo
Mario Mendoza (Bitacora del naufragio)
Nadie es normal, Karla – Le dijo su madre con sinceridad –. Todos tenemos algo que nos extrapola, que nos saca, que nos impide sentirnos a gusto con nosotros mismos. - Pero no a este nivel. La gente sale, comparte, va a cine, baila, se enamora, disfruta de la vida. Yo no. - Eso es lo que vemos desde afuera – volvía a decirle su madre para darle cierto ánimo –. Pero si acercamos el lente empiezan a aparecer las crisis, las depresiones, las psicosis, las culpas. Toda vida tiene su infierno
Mario Mendoza (Bitacora del naufragio)
cuantas más elecciones nos vemos obligados a enfrentar, más se deteriora la calidad de nuestras decisiones.[5]
Greg McKeown (Esencialismo: Logra el máximo de resultados con el mínimo esfuerzo)
El mundo está cambiando más deprisa que nunca, y nos vemos inundados por cantidades imposibles de datos, de ideas, de promesas y de amenazas.
Yuval Noah Harari (Homo Deus: Breve historia del mañana)
muitos anos de estudo e trabalho, buscando renovar atitudes, mudar padrões mentais, preparando-se para uma nova encarnação. Ela conheceu muitas pessoas, presenciou o sofrimento e o despertar doloroso de muitos irmãos que chegavam em situação semelhante ou pior do que a dela. E aprendia em todas as experiências. Passou a amar o conhecimento e o aprendizado. ​Sofia estava saindo da enfermaria, quando deparou com o protetor espiritual que estivera ausente por longo período. ​– Emílio, que saudades! Onde esteve? Faz tempo que não nos vemos! ​– Como você está? ​– Trabalhando, aprendendo e servindo, como me recomendou.
Sandra Carneiro (Todas as flores que eu ganhei (Portuguese Edition))
AL SOL DE LA MAÑANA Me veo a mí misma a mi verdadero Ser Yo te he servido Yo te he amado Mi amada Alma Quién fui yo ayer Quién soy yo hoy En quién me convierto Con el Sol naciente Me elevo contigo Amada Alma Espacio Interior Dime Susurra en mi oído Tu verdad Dime ¿Cuándo vendrá la búfala blanca? Las plegarias El más dulce de los sueños De aquellos que están ante nosotros De todos los que están ahora De aquellos que aún están por venir Miro A las sagradas Cuatro direcciones Padre Cielo Madre Tierra Juntos Respiramos Oh, Búfala Blanca Mujer Ternera Regresen Estamos preparados Pasado Presente Futuro Para conducirnos dentro de Nuevos tiempos Nuevas energías Dadnos signos Mostradnos el camino Equilibrio Milagros Estamos preparados Un Ser más alto Fuerzas más grandes Del Universo Nos respiran hacia adelante No esperamos más Somos los indicados Nosotros te invocamos Búfala Blanca Ser Más Alto Alma amada Asegúranos en tu Fuerza Fe Gran Fuerza de voluntad Respiramos Estamos preparados Pues eres tú Soy yo Nosotros somos búfala blanca Mujer ternera Ante ti No esperes más por el otro Despierta Siente tu gran fuerza Al sol de la mañana Nosotros nos vemos Nuestro verdadero Ser Amado Ahora danzamos.
Ulonda Faye
Este es uno de los grandes problemas que vemos en el cristianismo de hoy, pues no hay suficiente temor de Dios en el creyente, y no lo hay porque no conocemos a Dios como debiéramos; se nos ha olvidado que nuestro Dios es fuego consumidor.
Miguel Núñez (Vivir con integridad y sabiduría: Persigue los valores que la sociedad ha perdido (Spanish Edition))
Sempre me pareceu um excesso ingenuidade pensar que alguém- porque nos ama, isto é, porque sozinho decidiu amar-nos transitoriamente e depois no-lo anunciou - se vai comportar connosco de um modo diferente daquele que vemos comportar-se com os outros, como se nós não estivéssemos destinados a ser os outros logo após a solitária decisão e o anúncio do outro, como se na realidade não fôssemos sempre também os outros além de nós.
Javier Marías (All Souls)
A tendência geral do pensamento moderno (alguém poderia dizer: todo o seu impulso moral) é manter o indivíduo ocupado com induções intermináveis. Desde a época de Bacon, o mundo tem se afastado, e não se aproximado, dos primeiros princípios, de modo que no plano verbal vemos 'verdade' ser substituída por 'fato', e no plano filosófico testemunhamos ataques contra as ideias abstratas e a investigação especulativa. A hipótese não expressa do empirismo é que a experiência nos dirá o que experimentamos. Na arena popular é possível afirmar, a partir de certas colunas de jornal e programas de rádio, que o homem comum está impregnado dessa noção e imagina que uma aquisição diligente de particulares fará dele um homem erudito. Com que confiança patética ele relata seus fatos! Disseram-lhe que conhecimento é poder e que o conhecimento constitui-se de muitas coisas pequenas.
Richard M. Weaver (Ideas Have Consequences)
Las religiones se basan en el miedo que los hombres tenemos de la muerte. No sabemos qué hay en el más allá. ¿Cómo podemos saberlo si ni siquiera sabemos bien qué hay en el más acá? Así, desde el tiempo de los egipcios, los profesionales de la religión empezaron a atemorizar a los humanos: «Cuando mueras, llegarás al tribunal del dios, y podrás ser condenado por él a un castigo eterno. Pero aquí estamos nosotros, dueños de ritos mágicos para la salvación. Te los podemos dar. Claro, a cambio de un estipendio». Así, se hizo de la religión una venta de esperanza. –»Nos han enseñado a pensar en Dios –siguió diciendo Jean Cusset– como en un juez severo que acecha nuestra muerte para someternos al tremendo rigor de su justicia. No lo vemos como amoroso padre universal que nos aguarda para inspirarnos nueva vida. Hermosa religión sería aquella que se fincara en el amor a la vida, no en el miedo a la muerte. Amables hombres de religión serían aquellos que basaran su quehacer en el amor de Dios, no en el temor a un dios.
Armando Fuentes Aguirre (Teologías para ateos (Ensayo y sociedad) (Spanish Edition))
posibilidades
Gabriel García Márquez (En agosto nos vemos)
chave para o ensinamento do iogue é a seguinte: quando experimentamos por nós mesmos, ou vemos em outra pessoa alguma coisa que um dia pensamos ser impossível, nos libertamos de nossas crenças para transcender tais limitações em nossa vida. Precisamente por isso o livro que você está segurando tem o potencial de mudar sua vida, mostrando-lhe como aceitar o futuro com que você sonha como a realidade atual, de modo que seu corpo acredite que está acontecendo “agora”. Assim você descobre como colocar em movimento uma cascata de processos emocionais e psicológicos que refletem a nova realidade.
Joe Dispenza (Como se tornar sobrenatural: Pessoas comuns realizando o extraordinário (Portuguese Edition))
que seas
Gabriel García Márquez (En agosto nos vemos)
Habría dado todo por aniquilarla con una réplica mortal, pero la vida le había enseñado que cuando una mujer dice su última palabra, todas las demás sobran. Así que no volvieron a hablar de eso ni entonces ni nunca jamás.
Gabriel García Márquez (EN AGOSTO NOS VEMOS)
la carrera para ser bellas, flacas y mantenernos jóvenes, para ser sexuales y sensuales en una educación que desde niñas nos forma en el erotismo extremo. También el modelo de la mujer servicial, cordial, amable y alegre que vemos en todas las publicidades. Las mujeres buenas no se enojan, no gritan, no se quejan. Sonríen o «responden con altura». Siempre se nos termina exigiendo un comportamiento ejemplificador, comportarnos «como una dama», y mientras guardamos la compostura nos siguen cargando con una lista de tareas que al final del día nos desarma.
María Florencia Freijo ((Mal) Educadas)
Vem, Noite antiquíssima e idêntica, Noite Rainha nascida destronada, Noite igual por dentro ao silêncio. Noite Com as estrelas lantejoulas rápidas No teu vestido franjado de Infinito. Vem, vagamente, Vem, levemente, Vem sozinha, solene, com as mãos caídas Ao teu lado, vem E traz os montes longínquos para o pé das árvores próximas. Funde num campo teu todos os campos que vejo, Faze da montanha um bloco só do teu corpo, Apaga-lhe todas as diferenças que de longe vejo. Todas as estradas que a sobem, Todas as várias árvores que a fazem verde-escuro ao longe. Todas as casas brancas e com fumo entre as árvores, E deixa só uma luz e outra luz e mais outra, Na distância imprecisa e vagamente perturbadora. Na distância subitamente impossível de percorrer. Nossa Senhora Das coisas impossíveis que procuramos em vão, Dos sonhos que vêm ter connosco ao crepúsculo, à janela. Dos propósitos que nos acariciam Nos grandes terraços dos hotéis cosmopolitas Ao som europeu das músicas e das vozes longe e perto. E que doem por sabermos que nunca os realizaremos... Vem, e embala-nos, Vem e afaga-nos. Beija-nos silenciosamente na fronte, Tão levemente na fronte que não saibamos que nos beijam Senão por uma diferença na alma. E um vago soluço partindo melodiosamente Do antiquíssimo de nós Onde têm raiz todas essas árvores de maravilha Cujos frutos são os sonhos que afagamos e amamos Porque os sabemos fora de relação com o que há na vida. Vem soleníssima, Soleníssima e cheia De uma oculta vontade de soluçar, Talvez porque a alma é grande e a vida pequena. E todos os gestos não saem do nosso corpo E só alcançamos onde o nosso braço chega, E só vemos até onde chega o nosso olhar. Vem, dolorosa, Mater-Dolorosa das Angústias dos Tímidos, Turris-Eburnea das Tristezas dos Desprezados, Mão fresca sobre a testa em febre dos humildes. Sabor de água sobre os lábios secos dos Cansados. Vem, lá do fundo Do horizonte lívido, Vem e arranca-me Do solo de angústia e de inutilidade Onde vicejo. Apanha-me do meu solo, malmequer esquecido, Folha a folha lê em mim não sei que sina E desfolha-me para teu agrado, Para teu agrado silencioso e fresco. Uma folha de mim lança para o Norte, Onde estão as cidades de Hoje que eu tanto amei; Outra folha de mim lança para o Sul, Onde estão os mares que os Navegadores abriram; Outra folha minha atira ao Ocidente, Onde arde ao rubro tudo o que talvez seja o Futuro, Que eu sem conhecer adoro; E a outra, as outras, o resto de mim Atira ao Oriente, Ao Oriente donde vem tudo, o dia e a fé, Ao Oriente pomposo e fanático e quente, Ao Oriente excessivo que eu nunca verei, Ao Oriente budista, bramânico, sintoísta, Ao Oriente que tudo o que nós não temos. Que tudo o que nós não somos, Ao Oriente onde — quem sabe? — Cristo talvez ainda hoje viva, Onde Deus talvez exista realmente e mandando tudo... Vem sobre os mares, Sobre os mares maiores, Sobre os mares sem horizontes precisos, Vem e passa a mão pelo dorso da fera, E acalma-o misteriosamente, Ó domadora hipnótica das coisas que se agitam muito! Vem, cuidadosa, Vem, maternal, Pé antepé enfermeira antiquíssima, que te sentaste À cabeceira dos deuses das fés já perdidas, E que viste nascer Jeová e Júpiter, E sorriste porque tudo te é falso e inútil. Vem, Noite silenciosa e extática, Vem envolver na noite manto branco O meu coração... Serenamente como uma brisa na tarde leve, Tranquilamente com um gesto materno afagando. Com as estrelas luzindo nas tuas mãos E a lua máscara misteriosa sobre a tua face. Todos os sons soam de outra maneira Quando tu vens. Quando tu entras baixam todas as vozes, Ninguém te vê entrar. Ninguém sabe quando entraste, Senão de repente, vendo que tudo se recolhe, Que tudo perde as arestas e as cores, E que no alto céu ainda claramente azul Já crescente nítido, ou círculo branco, ou mera luz nova que vem, A lua começa a ser real.
Fernando Pessoa (Poemas de Álvaro de Campos (Obra Poética IV))
Cuando una puerta de felicidad se cierra, otra se abre; pero solemos pasar tanto tiempo mirando la puerta cerrada que no vemos la que se nos ha abierto
Hellen Keller
«No es la repetición de los mismos discursos que hace treinta años se pronunciaban cada vez que ocurría algún levantamiento lo que responde a la preocupación popular... Es difícil pedirle al pueblo que se inmole por la libertad y la democracia cuando piensa que la libertad y la democracia no son capaces de darle de comer... cuando no [se] ha sido capaz de poner un coto definitivo al morbo terrible de la corrupción...» »Esta situación no se puede ocultar. El golpe militar es censurable y condenable en toda forma, pero sería ingenuo pensar que se trata solamente de una aventura de unos cuantos ambiciosos que por su cuenta se lanzaron precipitadamente y sin darse cuenta de aquello en que se estaban metiendo. Hay un entorno... hay una situación grave en el país... »Quiero decir que esto que estamos enfrentando responde a una grave situación que está atravesando Venezuela. Yo quisiera que los señores jefes de Estado de los países ricos que llamaron al presidente Carlos Andrés Pérez para expresarle su solidaridad en defensa de la democracia entendieran que la democracia no puede existir si los pueblos no comen... »No podemos afirmar en conciencia que la corrupción se ha detenido... vemos con alarma que el costo de la vida se hace cada vez más difícil de satisfacer para grandes sectores de nuestra población, que los servicios públicos no funcionan y que se busca como una solución el de privatizarlos entregándolos sobre todo a manos extranjeras, porque nos consideramos incapaces de atenderlos. Que el orden público y la seguridad personal tampoco encuentran un remedio efectivo. »Esto lo está viviendo el país. Y no es que yo diga que los militares que se alzaron hoy o que intentaron la sublevación, ya felizmente aplastada (por lo menos en sus aspectos fundamentales) se hayan levantado por eso, pero eso les ha servido de base, de motivo, de fundamento, o por lo menos de pretexto.» (Rafael Caldera. Discurso ante el Congreso con motivo del decreto de la suspensión de garantías. 4 de febrero de 1992).
Mirtha Rivero (La rebelión de los náufragos (Hogueras nº 52) (Spanish Edition))
Te veo en el domo. Y gracias. Créeme que un poco de suerte no me vendría mal. Me parece que no le creo en absoluto, señorita Chen. Ahora se está riendo de mí, señor Tanaka. Ah. ¿De modo que es así como le llamas a esto? ¿Y cómo debería llamarlo? ¿Apoyo moral, quizá? Sonrío. Tu apoyo moral me distraerá en el estadio. Entonces, me disculpo de antemano. Sacudo la cabeza. Eres un adulador. Para nada. Nos vemos en el domo, Emika.
Marie Lu (Warcross (Warcross, #1))
Vemos la fe como una fuente de consuelo y comprensión, pero nuestras expresiones de fe a menudo siembran la discordia; nos creemos un pueblo tolerante a pesar de que las tenciones raciales, religiosas y culturales se perciben por do quier. Y en lugar de mitigar esas tenciones o de meditar en esos conflictos, nuestros politicos los alimentan y se aprovechan de ellos a pesar de que asi aumentan la enorme brecha que nos separa.
Barack Obama (The Audacity of Hope: Thoughts on Reclaiming the American Dream)
Porque gran parte de aquello hacia lo cual nos vemos atraídas es una réplica de lo que vivimos mientras crecíamos. Volvemos a lastimarnos una y otra vez.
Robin Norwood (Las mujeres que aman demasiado: El best seller que ha ayudado a millones de mujeres (Spanish Edition))
Cuando las experiencias de nuestra niñez son particularmente dolorosas, a menudo nos vemos obligados inconscientemente a recrear situaciones similares durante toda la vida, en un impulso de obtener el control sobre ellas.
Robin Norwood (Las mujeres que aman demasiado: El best seller que ha ayudado a millones de mujeres (Spanish Edition))
Las mujeres que provienen de hogares disfuncionales (y especialmente, según he observado, las que provienen de hogares alcohólicos) se encuentran en enorme cantidad en las profesiones asistenciales, trabajando como enfermeras, consejeras, terapeutas y asistentes sociales. Nos vemos atraídas hacia los necesitados; nos identificamos con compasión con su dolor y tratamos de aliviarlos para poder disminuir el nuestro.
Robin Norwood (Las mujeres que aman demasiado: El best seller que ha ayudado a millones de mujeres (Spanish Edition))
El jardín es una práctica de meditación en cuyo transcurso vemos cuándo es preciso que algo muera. En el jardín se puede ver llegar el momento tanto de la fructificación como de la muerte. En el jardín nos movemos, no contra sino con las inhalaciones y las exhalaciones de una más vasta naturaleza salvaje.
Clarissa Pinkola Estés (Mujeres que corren con los Lobos / Women Who Run with the Wolves (Spanish Edition))
¿Sabe qué edad tengo? —No puedo imaginarme que usted tenga una edad —
Gabriel García Márquez (En agosto nos vemos)
Se sintió pícara, alegre, capaz de todo, y embellecida por la mezcla sagrada de la música con la ginebra.
Gabriel García Márquez (EN AGOSTO NOS VEMOS)
Ana Magdalena Bach había visto crecer año tras año los acantilados de vidrio que aumentaban mientras la aldea se empobrecía. Las lanchas de motor fueron jubiladas por el transbordador.
Gabriel García Márquez (EN AGOSTO NOS VEMOS)
Que, finalmente, todo lo que pido es que me digan con simpatía dos palabras fraternales, que no me aparten a la primera, que crean en mí de palabra, que escuchen atentas lo que voy a decir, que se rían de mí si quieren, que me infundan esperanzas, que me digan dos palabras, dos palabras nada más, y luego no importa si no nos vemos más… Pero se ríe usted… Bueno, también hablo para eso…
Fyodor Dostoevsky (Noches blancas)
El problema con esos juegos, con los múltiples y temibles juegos que surgen de la imaginación sin límites de nuestra especie, es que cuando toman cuerpo en el mundo real –cuyas verdaderas reglas y propósitos solo Dios conoce– nos vemos enfrentados a riesgos y peligros que muchas veces superan nuestro conocimiento y sabiduría, como si hubiese algo en lo humano que siempre apunta más allá de nosotros, porque se alimenta de aquellas fuerzas que nos anteceden, exponiéndonos a los caprichos y deseos de un demonio interior cuyo poder y nombre nos acarrean la desgracia.
Benjamín Labatut (Maniac)
Os religiosos querem nos salvar. Você já pensou para pensar que é mente deles? A sujeira da mente contamina nossas percepções do mundo. Vemos aquilo que existe no nosso mundo interno. Nosso cérebro funciona como um filtro da realidade. Lembrete: o demônio é criação deles.
Jorge Guerra Pires (Ciência para não cientistas: como ser mais racional em um mundo cada vez mais irracional (Vol. II: Religião) (Inteligência Artificial, Democracia, e Pensamento Crítico) (Portuguese Edition))
Cuando hablamos de “no amar al mundo” o de “no hacer tesoros en la tierra”, no estoy proponiendo darle la espalda a todo y crear exclusivas colonias cristianas donde solo convivamos con los que piensan igual que nosotros. Me temo que por muchos años hemos hecho del cristianismo un evento privado, una actividad exclusiva y exclusivista. Decimos que odiamos tanto la maldad de este mundo que hemos pasado al otro extremo y ahora la moralidad es nuestro nuevo ídolo. Quizás para salir de ese extremo basta recordarnos que Jesús recibió el apodo de “amigo de publicanos y de pecadores” (Mt. 11:19). Esto no quiere decir que Jesús amó los pecados del mundo, pero sí quiere decir que no se aisló del mundo hasta el punto de dejar de ejercer su influencia en el mundo. No quiere decir que odiamos esta tierra a tal grado que vemos con asco a los que practican los mismos pecados de los que nosotros también fuimos rescatados. No participamos de sus obras malas, ni aun las nombramos (Ef. 5:3), pero eso no quiere decir que hemos perdido contacto con aquellos que necesitan con desesperación del evangelio de Dios. Jesús nos dice que nuestras buenas obras deben ser hechas “delante de los hombres” (Mt. 5:16); por eso no podemos aislarnos del mundo pensando que todo y todos están demasiado sucios para nuestro estilo de vida.
Josué Ortiz (El Rey y su Reino: Dos testamentos, una sola historia (Spanish Edition))
La humanidad, por consiguiente, debería continuar (¡hasta 2028!) considerando «la avaricia, la usura y la cautela» como vicios indispensables para «sacarnos del túnel de la necesidad económica y llevarnos a la luz del día». Y sólo entonces, alcanzado el bienestar general, los nietos—¡el título del ensayo, Las posibilidades económicas de nuestros nietos, es muy elocuente!—podrían por fin entender que lo bueno es siempre mejor que lo útil: Nos vemos libres, por lo tanto, para volver a algunos de los principios más seguros y ciertos de la religión y virtud tradicionales: que la avaricia es un vicio, que la práctica de la usura es un delito y el amor al dinero es detestable, que aquellos que siguen verdaderamente los caminos de la virtud y la sana sabiduría son los que menos piensan en el mañana. Una vez más debemos valorar los fines por encima de los medios y preferir lo que es bueno a lo que es útil. Honraremos a todos cuantos puedan enseñarnos cómo podemos aprovechar bien y virtuosamente la hora y el día, la gente deliciosa que es capaz de disfrutar directamente de las cosas, los lirios del campo que no trabajan ni hilan.
Nuccio Ordine (La utilidad de lo inútil: Manifiesto)
Los historiadores suponían que si nos limitáramos a considerar las voluntades de los personajes históricos como órdenes relacionadas con los acontecimientos, llegaríamos a creer que los hechos dependen de las órdenes, pero al analizar los hechos mismos y los vínculos que relacionan a los personajes históricos con la masa, vemos que ellos y las órdenes que dan dependen de los acontecimientos. La prueba indiscutible de tal afirmación es que cualquiera que sea el número de órdenes dadas, el acontecimiento no se produce sin que medien otras causas. Pero en cuanto al hecho histórico, sea el que sea, tiene lugar, de todas las voluntades expresadas constantemente por diversas personas, habrá algunas que, por su significado y tiempo, pueden adquirir con respecto a su acontecimiento la categoría de orden.
Léon Tolstoï (Guerra y Paz)
Vemos que hay dos formas de funcionar: el modo hacer es muy útil para resolver problemas o tomar decisiones, pero nos estresa. El modo ser nos permite disfrutar de lo que nos rodea y sentirlo, nos relaja y se asocia a una gran sensación de bienestar y a la creatividad. En suma, nos da miedo pensar cómo sería nuestra vida si estuviésemos continuamente en «modo ser». Pero lo que plantea mindfulness es NO ESTAR SIEMPRE EN MODO HACER. Eso no quiere decir que haya que ESTAR SIEMPRE EN MODO SER, sino que podamos pasar de un estado a otro de la mente según lo que necesitemos en cada momento.
Javier García Campayo (Mindulness. Nuevo manual práctico: El camino de la atención plena (Mindfulness, meditación, budismo, yoga y otras tradiciones contemplativas) (Spanish Edition))
raio X emocional portátil que nos auxiliasse a decifrar o que se passa no interior de outro ser humano. Aliás, perfeito seria se conseguíssemos escanear os nossos próprios sentimentos, pois, muitas vezes, nós não conseguimos decifrar nem a nós mesmos. Este, na minha opinião, é o principal motivo de ferirmos e sermos feridos. Todos os dias, saímos de casa para realizar nossos afazeres totalmente vulneráveis a qualquer ataque terrorista emocional. Não vemos o nosso próprio rosto e a nossa postura corporal durante uma conversa. Também não analisamos cuidadosamente, ao fim de cada dia, um vídeo com o resumo do nosso comportamento. Por esse motivo, é mais fácil dizer que convivemos com pessoas difíceis do que reconhecer que nós, às vezes, é quem somos a origem das dificuldades. Entende isso? Releia esse parágrafo, por favor! SE VOCÊ DESEJA MELHORAR ALGUÉM, MELHORE A SI MESMO.
Tiago Brunet (Especialista em pessoas: Soluções bíblicas e inteligentes para lidar com todo tipo de gente)
En un poema didáctico escrito por Abul Hasan Alí al-Bagdadí, las normas del aprendizaje de la escritura nos recuerdan las de los ejercicios de ascetismo con que el alquimista depura su alma: ´Oh tú que deseas poseer en su perfección el arte de escribir. Si tu intención es sincera, ampárate en tu Señor a fin de que te facilite el éxito buscado. [...] la paciencia es el mejor medio de alcanzar el fin a que se aspira. No te ruborices de lo feo de los caracteres que haces al principio. La tarea es difícil, mas ya se hará cómoda: ¡cuántas veces no vemos la facilidad suceder al obstáculo! Una vez que hayas obtenido el objeto de tu esperanza, experimentarás sumo júbilo y placer. Entonces agradecerás a tu Señor y te harás digno de su benevolencia.´
Antonio Muñoz Molina (Córdoba de los Omeyas)
Datos Importantes de la Apología 1.- El orden de los tres primeros diálogos: Eutifrón, Apología y Critón. 2.- Sócrates trata de recuperar la estructura de la polis o ciudad. 3.- Sócrates transforma los conceptos de los antiguos filósofos en “práctica moral”, los reduce a un plano “concretamente humano”. 4.- En lo moral, dice que es preferible padecer una injusticia que cometerla. 5.- Sostiene que el alma humana es el lugar en donde se conjugan todas las fuerzas del universo. Y, por su parte, Platón la identifica como viviendo en una casa que es el cuerpo físico. Dice que el cuerpo es como una esponja que absorbe los efectos del exterior. 6.- Topus Uranus: Es el lugar en donde se encuentra el alma. 7.- La Justicia es dar a cada quien lo que le toca. 8.- Autoconocimiento es conocerte a ti mismo. 9.- Mayéutica es el arte de hacer parir ideas en la mente de los hombres. Este era el método de Sócrates, quien era hijo de una partera, siendo de su imagen que concibió su método. 1.- Huerística es el arte de hacer reflexionar a los hombres. 11.- El Teetetes nos habla de tres tipos de conocimiento: Sensible: Este es muy limitado; Inteligible, limitado; y conocimiento racional: que es juicioso, meditado y conceptual. En su apología, vemos a un Platón con ideas propias, pero que está dispuesto a defender las geniales concepciones de su maestro. Dice que la virtud es hacer lo que mejor sabemos hacer. ¿Es posible, o no, enseñar la Virtud? Sócrates dice que no.  Todos la tenemos internamente desde que nacemos, lo único que tenemos que hacer es recordarla.  Lo que sí se puede enseñar es el método para el buen uso de la Virtud. La Apología de Sócrates muestra la preocupación de los griegos por los problemas del hombre (periodo antropológico). Captar en los diálogos la presencia de las ideas de Sócrates y las de Platón es básico.  Podemos pensar en un Sócrates Platonizado o en un Platón Socratizado.  Aunque es más conveniente pensar en términos de períodos y decir que una idea determinante pertenece a tal periodo socrático. La importancia del contenido del diálogo se resume en tres conceptos básicos: 1.- LA INJUSTICIA: Se cometió una injusticia con Sócrates. 2.- METODO DIALOGICO: Este es el estilo, es un diálogo. 3.- LA VIRTUD MORAL: Asumir en justicia lo que hay que asumir.  A pesar de que se defiende con todos sus recursos, sostiene su virtud moral y recibe la muerte, creyendo que es mejor sufrir una injusticia que cometerla. La Importancia formal: son las enseñanzas que podemos sacar: Este diálogo está en la transición del período cosmológico y el antropológico. En el vemos la opinión socrática y sus planteamientos originales. La pedagogía usada es mayéutica y dialógica, es una enseñanza que se puede extraer.
Adolfo Sagastume (Analisis de la Apologia de Socrates (Spanish Edition))
Somos uma fábrica de confeccionar fantasias, e rapidamente, num piscar de olhos, tecemos uma fantasia para o outro vestir, até porque ela está já semipronta, digamos. Se nosso furo é redondo, procuramos alguém redondo também. Ainda que encontremos um quadrado, nossa fantasia lixa seus ângulos e acredita que vê um redondo. Quando o outro dá notícias de suas faltas (ou excessos), quando o outro nos dá notícias de que veste a sua pele, e não a fantasia que costuramos para ele, algo cai. Com a realidade entrando no campo da paixão, dando notícias do outro para além da invenção do apaixonado, a paixão pode se transformar em amor – ou não. Caso uma parte da paixão se mantenha, mesmo apesar da realidade, podemos pensar que algo do amor começa a se constituir. Mas se a realidade pegar a paixão no susto e aniquilá-la, o sujeito se verá sozinho com sua solidão. Na passagem da paixão ao amor, então, tudo depende da violência ou da delicadeza com a qual a realidade entra. Se ela chega na voadora não há amor, se ela chega de mansinho pode ser que haja. É claro que estou fazendo uma leitura selvagem, porque a violência ou a delicadeza da chegada da percepção da realidade dependerá de como o apaixonado-agora-não-tanto--assim sente e vive isso em sua pele, o que depende não da realidade nua e crua, mas da leitura que cada um faz da realidade. Freud ensina que a realidade que é determinante para nós é sempre a realidade psíquica. Ou seja, não é tanto o que acontece o que mais importa, mas muito especialmente como o que acontece nos chega. Vemos, com isso, que nunca estamos livres da nossa fantasia, ainda que troquemos uma por outra. Nesse sentido, não é que no amor a fantasia enfraqueça, mas é que no amor a fantasia não é tão rígida assim, e topa ir se moldando ao corpo do outro.
Ana Suy (A Gente Mira no Amor e Acerta na Solidão)
estar en paz con nuestros padres significa que estamos en paz con lo que recibimos y con lo que no recibimos. Cuando vemos bajo esta luz lo que se nos dio, podemos obtener fuerza de nuestros padres, que solo querían lo mejor para nosotros, aunque no siempre fueran capaces de demostrarlo.
Mark Wolynn (Este dolor no es mío)
Creo que las palabras son como semillas plantadas en nuestros corazones a una tierna edad. Echan raíces a medida que crecemos y se afianzan en lo más profundo de nuestras almas. Las palabras buenas crecen sanas. Florecen y encuentran un hogar en nuestros corazones. Hacen crecer troncos alrededor de nuestras columnas vertebrales, nos estabilizan cuando nos sentimos débiles, afianzan nuestros pies en el suelo firmemente cuando nos sentimos inseguros. Pero las palabras malas crecen poco. Los troncos quedan infestados y se echan a perder hasta que nos quedamos huecos y solo albergamos los intereses de los demás y no los nuestros. Nos vemos obligados a comer los frutos que han dado esas palabras y nos convertimos en rehenes de las ramas que crecen alrededor de nuestros cuellos, que nos van asfixiando poco a poco, palabra a palabra.
Tahereh Mafi (Ignite Me (Shatter Me, #3))
¿Vemos ahora las consecuencias del modo que hemos decidido concebir al éxito? Cuando lo personalizamos tan profundamente, omitimos ocasiones de elevar a otros a un peldaño superior. Hacemos las reglas que frustran los logros. Amortizamos a la gente antes de tiempo como fracasados. Sentimos demasiado respeto por los que tienen éxito y demasiado poco por los que no. Por encima de todo nos hemos vuelto demasiado pasivos. Pasamos por alto el papel tan grande que desempeñamos — y este "nosotros" significa la "sociedad"— a la hora de determinar quién lo consigue y quién no.
Malcolm Gladwell (Outliers: The Story of Success)
Las desgracias y las tragedias despiertan en nosotros por lo general una curiosidad un tanto desagradable. Nos paramos cuando vemos que ha habido un accidente de coche. Miramos de reojo al pasar al lado del coche siniestrado. Si viene una ambulancia por la calle, mucha gente se para hasta que las sirenas dejan de sonar y el vehículo se detiene ante un edificio. Los más curiosos esperan hasta que sacan a la víctima en la camilla. Nos paramos porque queremos asegurarnos de que no somos nosotros los que vamos en esa camilla.
Henning Mankell (Arenas movedizas)
En los relatos de los otros nos vemos a nosotros mismos. Toda obra de arte sincera contiene un fragmento pequeñísimo de un espejo.
Henning Mankell (Arenas movedizas)
La moda es siempre un esperpento tal, que nos vemos obligados a cambiarlo cada seis meses
Oscar Wilde
Según Epicuro, somos felices cuando tenemos sensaciones placenteras y nos vemos libres de las desagradables.
Yuval Noah Harari
Não queremos a mera contemplação da beleza, embora, Deus o sabe, isso já constitua grande privilégio. O que queremos dificilmente seria dito em palavras — ser integrados à beleza que vemos, queremos ser como ela, tê-la em nós, mergulhar nela, fazer parte dela. Por isso povoamos os ares, a terra e a água de deuses, e ninfas, e gnomos — para que, embora não possamos nós, possam essas projeções gozar a beleza, a graça e o poder de que a natureza é imagem. É por isso que os poetas contam-nos mentiras tão adoráveis. Falam como se as mais leves brisas pudessem de fato penetrar na alma humana; mas não podem. Dizem-nos que "a beleza nascida de um murmúrio" pode tomar a forma de um rosto; mas não pode. Pelo menos por enquanto. Porque, se levarmos a sério as imagens das Escrituras, se acreditarmos que Deus nos dará um dia a estrela da manhã e nos revestirá do esplendor do sol, então bem podemos suspeitar que os mitos antigos e a poesia moderna, tão falsos historicamente, podem estar bem próximos da verdade quanto a profecia. No momento, estamos do lado de fora do mundo, do lado errado da porta. Discernimos o frescor e a pureza da manhã, mas esse frescor e essa pureza não nos contagiam. Não nos fundimos com o esplendor que vemos. Mas todas as páginas do Novo Testamento murmuram um rumor de que não será sempre assim. Um dia, queira Deus, haveremos de entrar. Quando a alma humana atingir a perfeição na obediência voluntária, como ocorre na criação inanimada, revestir-se-á de glória, uma glória maior da qual a natureza é apenas o primeiro esboço.
C.S. Lewis
En la incertidumbre (si continúa) hay que decir: haga lo que haga, estará bien, puesto que intento hacer el bien. Lo que nosotros consideramos bueno, Dios lo acepta y lo considera bueno. No nos entristezcamos si, después de cierto tiempo, vemos que esas cosas no son buenas. Dios mira la intención con la que empezamos y nos concederá la recompensa de acuerdo con esa intención. Es un principio que debemos seguir»
Jacques Philippe (La paz interior)
a La abuela se ha acabado. Le da igual que rompamos todos los geranios de la terraza a balonazos, que nos sentemos en los sofás y tiremos los tapetes de ganchillo o estropeemos una vez más el mecanismo de aquel extraño dispensador de cigarrillos. Cuando estamos allí de visita nos persigue a mí y mi madre –vámonos!—dice. La abuela se ha acabado pero su tiempo sigue vivo. Mientras le corto el pelo al abuelo o paso una escoba ella me pellizca, dice que ya está limpio, que no siga, y luego me mira con un gesto serio que por un segundo me hace sentir como un niño regañado e insiste en que nos vayamos, que hay que ir a ver a su padre, a su tía, a mamá, porque el bebé estuvo llorando toda la noche y debe tener frío y estar enfermo. Y en este punto se aflige y da tres o cuatro vueltas y sufrimos todos mientras la vemos que hace sin deshacer y deshace lo que no está hecho todavía.
Jose González (La visita)
El servicio de micropagos australiano mHITs (sigla de Mobile Handset Initiated Transactions) ha lanzado un servicio nuevo, BitMoney, que permite a clientes de más de cien países recargar sus teléfonos móviles enviando un mensaje de texto a mHITs especificando una cantidad de bitcoins.85 Según el desarrollador de Bitcoin Gavin Andresen: «No vemos todas las transacciones, sino sólo las que nos interesan. No confiamos nuestro dinero a otros usuarios como nosotros, sólo les pedimos que nos den la información que circula por la red».86
Don Tapscott (La revolución blockchain: Descubre cómo esta nueva tecnología transformará la economía global (Deusto) (Spanish Edition))
¿Qué puedo hacer para satisfacer mis necesidades económicas, mejorar mi calidad de vida y ser más feliz? Otra forma de cambiar el lente con que vemos las cosas, sugerida por Luke Williams en su libro Disrupt, es remplazar nuestra hipótesis de trabajo por una afirmación intencionalmente disparatada. Para lograrlo, Williams sugiere poner patas para arriba o negar de plano la hipótesis con la que estamos trabajando. Por ejemplo, en el caso de la pregunta sobre cómo mejorar nuestras escuelas, con edificios de ladrillo, aulas, pizarrones y pupitres, Williams sugiere que nos preguntemos: ¿Qué pasaría si tratáramos de educar a nuestros hijos sin ninguno de estos elementos?
Andrés Oppenheimer (Crear o morir: (Create or Die) (Spanish Edition))
En ocasiones nos quedamos tanto rato mirando fijamente la puerta que se cierra, que solo vemos demasiado tarde la que se abre.
Alexander Graham Bell
Pero hay otros problemas que surgen de nuestra ceguera ante el Cisne Negro: a) Nos centramos en segmentos preseleccionados de lo visto, y a partir de ahí generalizamos en lo no visto: el error de la confirmación. b) Nos engañamos con historias que sacian nuestra sed platónica de modelos distintos: la falacia narrativa. c) Nos comportamos como si el Cisne Negro no existiera: la naturaleza humana no está programada para los Cisnes Negros. d) Lo que vemos no es necesariamente todo lo que existe. La historia nos oculta los Cisnes Negros y nos da una idea falsa sobre las probabilidades de esos sucesos: es la distorsión de las pruebas silenciosas. e) «Tunelamos»: es decir, nos centramos en unas cuantas fuentes bien definidas de la incertidumbre, en una lista demasiado específica de Cisnes Negros (a expensas de aquellos que no nos vienen a la mente con facilidad). En los siguientes cinco capítulos me ocuparé de cada uno de estos puntos. Luego, en la conclusión de la primera parte, mostraré que, en realidad, son el mismo tema.
Nassim Nicholas Taleb (El cisne negro: El impacto de lo altamente improbable)
Sin embargo, creo que cuando realmente nos vemos unos a otros, queremos ayudarnos. Los seres humanos somos esencialmente generosos, pero nuestro instinto se va atrofiando.
Amanda Palmer (The Art of Asking; or, How I Learned to Stop Worrying and Let People Help)
Quero mencionar em pouquíssimas palavras outro fenômeno que desempenha um papel destruidor na vida social dos nossos dias: quero referir-me à "atitude militar", especialmente como é prescrita e levada adiante pelos fascistas. A "rígida atitude militar" é o exato oposto da atitude natural, solta, ágil. O pescoço tem de estar rígido, a cabeça esticada para a frente; os olhos devem olhar rigidamente para a frente; o queixo e a boca devem ter uma expressão "varonil"; o tórax deve estar puxado para fora; os braços devem ser rigidamente mantidos rente ao corpo; as mãos devem estar esticadas ao longo da dobra das calças. Sem dúvida, a mais importante indicação da intenção sexualmente supressiva dessa técnica militar é a ordem proverbial: estômago para dentro, tórax para fora. As pernas são duras e rígidas. Imaginem se quiserem a posição dos pacientes que estão lutando com os seus impulsos afetivos e fazendo todos os esforços para controlá-los. Os ombros estão duros; o pescoço tenso; o abdômen chupado, a pélvis retraída; os braços são mantidos rigidamente contra o corpo e as pernas rigidamente esticadas. Na verdade, a semelhança vai mais longe: a tensão dos tornozelos é uma indicação clínica típica do controle artificial dos afetos. É também uma necessidade estrita do passo de ganso prussiano. As pessoas educadas dessa forma, e forçadas a manter essa atitude física, são capazes de impulsos vegetativos naturais. Tornam-se máquinas executando cegamente exercícios manuais mecanizados; respondendo pronta e obedientemente: "Sim senhor, Capitão"; atirando mecanicamente nos seus próprios irmãos, nos pais, nas mães e irmãs. Ensinar o povo a assumir uma atitude rígida e não-natural é um dos meios mais essenciais usados por um sistema social ditatorial para produzir, com a perda da vontade, organismos que funcionem automaticamente. Esse tipo de educação não se restringe aos indivíduos; é um problema que concerne ao âmago da estrutura e da formação do caráter do homem moderno. Afeta grandes círculos culturais, e destrói a alegria de viver e a capacidade para a felicidade em milhões sobre milhões de homens e mulheres. Assim, vemos uma única linha que se estende da prática infantil de prender a respiração para não precisar masturbar-se, até o bloqueio muscular dos nossos pacientes, até a rígida posição dos militaristas, e até as técnicas artificiais destrutivas de autocontrole, de círculos culturais inteiros.
Wilhelm Reich (The Function of the Orgasm (Discovery of the Orgone #1))
La atención trabaja al servicio de los esquemas que tenemos. No es libre, sino esclava de las creencias. Vemos lo que nos conviene, sacrificamos el todo, lo real, por aquellas partes o trozos de información que concuerdan con nuestra motivación básica.
Walter Riso (Pensar bien, sentirse bien: Nada justifica el sentimiento inútil)
Bajo el punto de vista moral e intelectual, la sociedad, o el hombre colectivo, se distingue del individuo principalmente por la espontaneidad de acción o, con otras palabras, por el instinto. Mientras que el individuo no obedece, o se figura no obedecer, más que a motivos que conoce plenamente y que es dueño de aceptar o de rechazar; mientras que, en una palabra, se cree libre, y tanto más libre, cuanto más razonador y más instruido se siente, la sociedad tiene movimientos involuntarios, donde, a la primera ojeada, no vemos nada que indique deliberación ni proyecto previos, y poco a poco, sin embargo, nos parece ver la acción de un consejo superior que existe fuera de la sociedad y la empuja con irresistible fuerza hacia un término desconocido
Anonymous