Loco Quotes

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Si vas a volverte loco, vuelve te solo
Gabriel García Márquez
Dígalo, dígalo sin miedo; tal como va el mundo todos los que no somos imbéciles necesitamos estar un poco locos.
Alejandro Casona (Los árboles mueren de pie)
Sólo los sacerdotes y los locos no tienen miedo a nada, y yo nunca me he llevado muy bien con Dios
Patrick Rothfuss (The Name of the Wind (The Kingkiller Chronicle, #1))
Ése es uno de los principales problemas de estar loco: nunca estás seguro de las cosas
John Katzenbach (The Madman's Tale)
Hay un cierto placer en la locura, que solo el loco conoce.
Pablo Neruda
Every single person is a fool, insane, a failure, or a bad person to at least ten people.
Mokokoma Mokhonoana
Cuando pierdes el tiempo al teléfono, cuando los minutos pasan sin que te des cuenta, cuando las palabras no tinen sentido, cuando piensas que si alguien te escuchara creería que estás loco, cuando ninguno de los dos tiene ganas de colgar, cuando después de que ella ha colgado compruebas que lo haya hecho de verdad, entonces estás perdido. O mejor dicho, estás enamorado, lo que, en realidad, es lo mismo...
Federico Moccia (Ho voglia di te)
Los locos son una terrible equivocación de la Naturaleza; son las faltas de ortografía de Dios.
Torcuato Luca de Tena (Los renglones torcidos de Dios)
Todas las palabras se ponen nerviosas cuando tengo que ordenarlas para decirte lo mucho que me importas. Pero, es que mi corazón no había latido así antes y siento que te debo él te quiero. Siento que hay que quererte, y que estaría loco si no lo hiciese.
J. Porcupine (La vuelta al mundo para abrazarte por la espalda)
«¡No renuncies jamás a tus sueños, los cuerdos nada saben del sueño admirable de un loco!»
Charles Baudelaire (Las flores del mal (Ilustrados) (Spanish Edition))
Cuando un loco parece completamente cuerdo, es el momento indicado de ponerle la camisa de fuerza.
Edgar Allan Poe
Los que de verdad me vuelven loco son esos libros que cuando acabas de leerlos piensas que ojalá el autor fuera amigo tuyo y pudieras llamarle por teléfono cuando quisieras.
J.D. Salinger (The Catcher in the Rye)
Este es un homenaje a los locos. A los inadaptados. A los rebeldes. A los alborotadores. A las fichas redondas en los huecos cuadrados. A los que ven las cosas de forma diferente. A ellos no les gustan las reglas, y no sienten ningún respeto por el statu quo. Puedes citarlos, discrepar de ellos, glorificarlos o vilipendiarlos. Casi lo único que no puedes hacer es ignorarlos. Porque ellos cambian las cosas. Son los que hacen avanzar al género humano. Y aunque algunos los vean como a locos, nosotros vemos su genio. Porque las personas que están lo suficientemente locas como para pensar que pueden cambiar el mundo... son quienes lo cambian
Walter Isaacson (Steve Jobs)
Lo que la Oscuridad les dice no puede ser interpretado en este plano. La Oscuridad es demente, es un dios salvaje, es un dios loco.
Mariana Enriquez (Nuestra parte de noche)
Las personas luchan para salir, no para entrar en coma. Las personas luchan para vivir y no para cometer suicidio..." "Que es un loco?... La locura es la incapacidad de comunicar las propias ideas...Todos nosotros de una forma u otra, somos locos." "Pero la gran locura del hombre y de la mujer es exactamente esta: el amor.
Paulo Coelho
No haré nada hasta que me lo pida —confesé—. No quiero cagarla de nuevo. —¡Oh, joder! ¡Estás enamorado, tío! ¡Qué fuerte, macho! —exclamó Mauro tan alucinado como yo de que aquellas palabras estuvieran ligadas a mí. «Maldición, lo sabía. Sabía que esa niña terminaría volviéndome loco.»
Alessandra Neymar (Mírame y dispara)
Figuratively, they escaped from Cout Olaf and their miserable existence. They did not literally escape, because they were still in his house and vulnerable to Olaf's evil in loco parentis ways.
Lemony Snicket
¿Sabes por qué el idiota de cupido siempre lleva pañales? Pues porque siempre la caga.
Megan Maxwell (Melocotón loco)
Hay tantos niños que van a nacer con una alita rota Y yo quiero que vuelen compañero Que su revolución les dé un pedazo de cielo rojo Para que puedan volar
Pedro Lemebel (Loco afán: Crónicas del sidario)
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden de vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende".
Eduardo Galeano
Lo bueno de estar rodeado de locos es que tus locuras siempre pasan desapercibidas y que te acostumbras a que la vida no sea… «normal».
Elísabet Benavent (Martina con vistas al mar)
El sordo siempre cree que los que bailan están locos.
Jorge Bucay (Déjame que te cuente)
Noi siam venuti al loco ov'i' t'ho detto che tu vedrai le genti dolorose c'hanno perduto il ben de l'intelletto. We to the place have come, where I have told thee Thou shalt behold the people dolorous Who have foregone the good of intellect.
Dante Alighieri (La Divina Comedia (Spanish Edition))
Fue así que me enloquecí. Y en mi locura he hallado libertad y seguridad; la libertad de la soledad y la seguridad de no ser comprendido, pues quienes nos comprenden esclavizan una parte de nuestro ser.
Kahlil Gibran (El Loco: Sus Parabolas y Poemas (Spanish Edition))
«Los poetas levantan castillos en el aire, los locos los habitan, y alguien, en la vida real, cobra el alquiler».
Jordi Sierra i Fabra (Kafka y la muñeca viajera)
Aquí la locura se repartió entre todos y no sobró nada para tener nuestro propio loco de remate.
Isabel Allende (La casa de los espíritus)
We would not be ashamed of doing some of the things we do in private, if the number of sane human beings who do them in public were large enough.
Mokokoma Mokhonoana
Yo creo que hay fantasmas que vagan por el mundo, lo sé. Quédate siempre conmigo, bajo la forma que quieras, ¡vuélveme loco! Pero lo único que no puedes hacer es dejarme solo en este abismo donde no soy capaz de encontrarte.
Emily Brontë (Wuthering Heights)
Si yo no hiciera al menos una locura por año, me volvería loco
Vicente Huidobro (Altazor)
A veces los locos pueden imitar increíblemente bien la cordura.
Stephen King (’Salem’s Lot)
He lives all alone now, in the home they bought, and finally seems to be managing, more or less. Not the way he was, of course, with her, who lives alone now, too, at the same address. - Separatio in Loco
Miller Williams (Time and the Tilting Earth: Poems)
To evade insanity and depression, we unconsciously limit the number of people toward whom we are sincerely sympathetic.
Mokokoma Mokhonoana
Si eres niño no tienes derecho a que te gusten las mujeres. Y si no aceptas la imposición se forma el gran escándalo y hasta te juzgan de loco. Qué injusto.
José Emilio Pacheco (Las batallas en el desierto)
En aquel tiempo yo tenía veinte años y estaba loco. Había perdido un país pero había ganado un sueño. Y si tenía ese sueño lo demás no importaba.
Roberto Bolaño (The Romantic Dogs)
…somos una pesadilla de Dios, que es loco…
Fernando Vallejo
Porque la característica esencial de lo que llamamos locura es la soledad, pero una soledad monumental. Una soledad tan grande que no cabe dentro de la palabra soledad y que uno no puede ni llegar a imaginar si no ha estado ahí. Es sentir que te has desconectado del mundo, que no te van a poder entender, que no tienes #Palabras para expresarte. Es como hablar un lenguaje que nadie más conoce. Es ser un astronauta flotando a la deriva en la vastedad negra y vacía del espacio exterior. De ese tamaño de soledad estoy hablando. Y resulta que en el verdadero dolor, en el dolor-alud, sucede algo semejante. Aunque la sensación de desconexión no sea tan extrema, tampoco puedes compartir ni explicar tu sufrimiento. Ya lo dice la sabiduría popular: Fulanito se volvió loco de dolor. La pena aguda es una enajenación. Te callas y te encierras.
Rosa Montero (La ridícula idea de no volver a verte)
—Te quiero. Y Tatiana llora. —Lo sabes, ¿verdad?—le susurra él—. Te quiero. Estoy ciego por ti, loco por ti. Estoy enfermo de amor por ti. Enfermo de amor por ti. Te lo dije la primera noche que estuvimos juntos, cuando te pedí que te casaras conmigo, y te lo digo ahora. Todo lo que nos ha pasado, absolutamente todo, es porque crucé aquella calle por ti. Te adoro. Lo sabes muy bien. Por cómo te abrazo, por cómo te toco, mis manos en tu cuerpo, Dios, dentro de ti, todo lo que no puedo decirte durante el día, Tatiana, Tania, Tatiasha, amor mío, ¿me sientes? ¿Por qué lloras? —A eso lo llamo yo susurrar... Alexander sigue susurrándole, ella llora, ella se entrega en una rendición incondicional y llora y llora. La entrega no resulta fácil, ni para ella ni para él, pero sí hay entrega en el refugio de la noche.
Paullina Simons (The Summer Garden (The Bronze Horseman, #3))
Señor La jaula se ha vuelto pájaro y se ha volado y mi corazón está loco porque aúlla a la muerte y sonríe detrás del viento a mis delirios Qué haré con el miedo Qué haré con el miedo Ya no baila la luz en mi sonrisa ni las estaciones queman palomas en mis ideas Mis manos se han desnudado y se han ido donde la muerte enseña a vivir a los muertos Señor El aire me castiga el ser Detrás del aire hay monstruos que beben de mi sangre Es el desastre Es la hora del vacío no vacío Es el instante de poner cerrojo a los labios oír a los condenados gritar contemplar a cada uno de mis nombres ahorcados en la nada. Señor Tengo veinte años También mis ojos tienen veinte años y sin embargo no dicen nada Señor He consumado mi vida en un instante La última inocencia estalló Ahora es nunca o jamás o simplemente fue ¿Cómo no me suicido frente a un espejo y desaparezco para reaparecer en el mar donde un gran barco me esperaría con las luces encendidas? ¿Cómo no me extraigo las venas y hago con ellas una escala para huir al otro lado de la noche? El principio ha dado a luz el final Todo continuará igual Las sonrisas gastadas El interés interesado Las preguntas de piedra en piedra Las gesticulaciones que remedan amor Todo continuará igual Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo porque aún no les enseñaron que ya es demasiado tarde Señor Arroja los féretros de mi sangre Recuerdo mi niñez cuando yo era una anciana Las flores morían en mis manos porque la danza salvaje de la alegría les destruía el corazón Recuerdo las negras mañanas de sol cuando era niña es decir ayer es decir hace siglos Señor La jaula se ha vuelto pájaro y ha devorado mis esperanzas Señor La jaula se ha vuelto pájaro Qué haré con el miedo
Alejandra Pizarnik (Poesía completa)
Y si no aceptas la imposición se forma el gran escándalo y hasta te juzgan loco. Qué injusto.
José Emilio Pacheco (Las batallas en el desierto)
Estar loco te proporciona una visión interesante de la vida
John Katzenbach (The Madman's Tale)
El sabio es sabio porque ama. El loco es loco porque piensa que puede entender el amor.
Paulo Coelho (Veronika Decides to Die)
Parecía especializarse en causas perdidas. Perderlas primero y después largarse atrás como un loco.
Julio Cortázar (Rayuela)
Sin pedir el consejo de nadie, me volví loco sentado bajo el mismo sol y las mismas nubes. Siempre creí que algún día todos enloquecerían solo para verme cuerdo.
Suman Pokhrel
A lo largo de los años de mi juventud, caminé con un corazón loco por el amor.
Suman Pokhrel
Ambos descubrieron al mismo tiempo que allí siempre era marzo y siempre era lunes, y entonces comprendieron que José Arcadio Buendía no estaba tan loco como contaba la familia, sino que era el único que había dispuesto de bastante lucidez para vislumbrar la verdad de que también el tiempo sufría tropiezos y accidentes, y podía por tanto astillarse y dejar en un cuarto una fracción eternizada.
Gabriel García Márquez (One Hundred Years of Solitude)
como ha dejado claro Virginia Woolf, cuando sufres un trastorno mental, lo primero que te es arrebatado es la palabra. Y con esto llegamos al núcleo abrasador de lo que llamamos locura. Estar loco es, sobre todo, estar solo. Pero estoy hablando de una soledad descomunal, de algo que no se parece en absoluto a lo que entendemos cuando decimos la palabra soledad.
Rosa Montero (El peligro de estar cuerda)
He smiled down at the baby, and kissed him on the head. "I give you my blessing, Leo. First male great-grandchild! I have a feeling you are special, like Hazel was. You are more than a regular baby, eh? You will carry on for me. You will see her someday. Tell her hello for me." "Bisabuelo," Ezperanza said, a little more insistently. "yes, yes." Sammy chuckled. "El viejo loco rambles on. I am tired, Ezperanza. You are right. But I'll rest soon. It's been a good life. Raise him well, nieta." The scene faded. Leo was standing on the deck of the Argo II, holding Hazel's hand. The sun had gone down, and the ship was lit only by bronze lanterns. Hazel's eyes were puffy from crying. What they'd seen was too much. The whole ocean heaved under them, and now for the first time Leo felt as if they were totally adrift. "Hello, Hazel Levesque," he said, his voice gravelly.
Rick Riordan (The Mark of Athena (The Heroes of Olympus, #3))
Aquí paz y después gloria
Megan Maxwell (Melocotón loco)
Vaya con Dios, mi amigo loco,
Stephen King (Hearts in Atlantis)
En asuntos de amor los locos son los que tienen más experiencia. De amor no preguntes nunca a los cuerdos; los cuerdos aman cuerdamente, que es como no haber amado nunca.
Jacinto Benavente
Se dice: loco de alegría. También podría decirse: cuerdo de dolor.
Marguerite Yourcenar (Fires)
El arte no tiene porque tener sentido, pequeña dhampir. Además, se supone que yo estoy loco, ¿verdad?
Richelle Mead (Shadow Kiss (Vampire Academy, #3))
Si gano, soy un genio. Si pierdo, estoy loco. Así es como se escribe la historia.
Eoin Colfer (Artemis Fowl (Artemis Fowl, #1))
Pero no quiero andar entre locos”, protestó Alicia.               “Oh, no puedes evitarlo”, dijo el Gato: “todos estamos locos por aquí. Yo estoy loco. Tú estás loca”.
Lewis Carroll (Alicia en el País de las Maravillas)
Quiero aceptar mi libertad sin pensar en lo que muchos creen: que existir es cosa de locos, un caso de demencia. Porque lo parece. Existir no es lógico.
Clarice Lispector (The Hour of the Star)
Dulce est desipere in loco
Horatius (The Odes of Horace)
Cuando recordamos que todos somos locos, la vida queda explicada
Mark Twain
Ella puso mi mano a su alrededor, luego murmuró algo incoherente pero sonó como, "Dime un secreto"... ...."Estoy loco por ti
Julie Cross (Tempest (Tempest, #1))
¡Ah! Qué terrible es el sino de los pobres locos, esos ‘renglones torcidos', esos yerros, esas faltas de ortografía del Creador, como los llamaba ‘el Autor de la Teoría de los Nueve Mundos', ignorante de que él era uno de los más torcidos de todos los renglones de la caligrafía divina!
Torcuato Luca de Tena (Los renglones torcidos de Dios)
Loco es quien vive en un mundo propio
Paulo Coelho (Veronika Decides to Die)
Lo mejor que puedes hacer, verdad, cuando estás en este mundo, es salir de él. Loco o no, con miedo o sin él.
Louis-Ferdinand Céline (Journey to the End of the Night)
Nació con el don de la risa y con la sensación de que el mundo estaba loco. Y ese era todo su patrimonio.
Rafael Sabatini
Dijo que cuando esta solo, nunca se siente aislado. Solo se siente aislado cuando esta rodeado de gente. Es loco ¿no?
Alberto Fuguet (Mala onda)
Cuando alguien está loco, puede hacer lo que de verdad le viene en gana. (Idril)
Valeria González Lozano (Léiriú I: La rebelión (Léiriú, #1))
resulta muy duro en los tiempos que vivimos estar loco y ser de mediana edad
John Katzenbach (The Madman's Tale)
A veces solo tienes que estar loco o triste, Evie. A veces solo tienes que dejar que suceda. Pero ponte un límite, a continuación, vuelve a ser feliz.
Kresley Cole (Endless Knight (The Arcana Chronicles, #2))
Los hombres eran locos. Sufrían cuando eran felices por miedo a perder la felicidad.
Roberto Arlt (El Criador de Gorilas)
Sólo podemos saber que alguien está loco si hay un cuerdo con quien compararlo.
Rick Yancey (The 5th Wave (The 5th Wave, #1))
Dude, estoy aqui por loco, no por pendejo," which was the punch line to the funniest Spanish joke I knew. Okay, the only one. Google it.
Cory Doctorow (Homeland (Little Brother, #2))
Se ha inventado casi todo pero no ha inventado el hombre una máxima de gobierno que supere a los principios de un Cristo, un Buda. No. Naturalmente, no le discutiré el derecho al escepticismo, pero el escepticismo es un lujo de minoría... Al resto le serviremos la felicidad bien cocinada y la humanidad engullirá gozosamente la divina bazofia.
Roberto Arlt (Los siete locos (Los siete locos, #1))
The Paco's Loco Tacos sign on my right lures me in. Not for the first time, I wonder if the tacos are crazy, if Paco is crazy, or if we are crazy for buying them. Well, I personally think a touch of crazy is one of the spices of life.
Lilo Abernathy (The Light Who Shines (Bluebell Kildare, #1))
I’m just not ready to give myself up, Sammy. I mean, there’s something perfect about virginity, and I haven’t found someone who deserves to take that perfection from me…” “You’re loco, Carlos. Insane. Totally crazy… Most guys think they’re imperfect for still being virgins past the age of seventeen.
Zack Love (Sex in the Title: A Comedy about Dating, Sex, and Romance in NYC (Back When Phones Weren't So Smart))
De aquella etapa recuerdo que arrojaba con alegría el tiempo por la borda, en la esperanza de que el globo alzara vuelo y me llevara a un futuro mejor. Loco anhelo, pues siempre seremos lo que ya fuimos.
Eduardo Mendoza (El misterio de la cripta embrujada)
Estoy muerto y quiero vivir. Esa es la verdad.
Roberto Arlt (Los lanzallamas (Los siete locos, #2))
Ellos ríen. Verse reír los vuelve locos de alegría. Ella le pide que la avise cuando un día se lance a amarla y a saberlo, si alguna vez sucede. Después de haber reído, lloran juntos como cada día. Cuando ella se va el sol se precipita, estalla en la habitación. Cuando ella cierra la puerta, la habitación cae en la oscuridad, y el entra ya en la espera de la noche
Marguerite Duras (Blue Eyes, Black Hair)
—Gracias. Resulta que estuve a punto de volverme loco porque pensaba que habías muerto, y tuvieron que ponerme a un guardián para que no me abriera las venas o me arrancase yo mismo el corazón. Aunque, conscientemente, sabía que no ibas a morir; pero no podía soportar vivir en un mundo en el que no existieras. —Eso es de Crepúsculo. —Replicó ella anonadada por la increíble imagen que presentaban ambos juntos. Rubios los dos, él hecho polvo y ella medio desnuda—. Incluso yo la he visto.
Lena Valenti (El libro de la alquimista (Saga Vanir #6))
Cualquiera que te aparte cuando te volviste loco es un gilipollas integral al que no necesitas tener cerca y a cualquiera que cuando estés recuperado te recuerde cosas como "me debes esto o eso por haberte echado un cable cuando no estabas bien", tampoco lo necesitas cerca.
Ángel Martín (Por si las voces vuelven)
—Primero de todo, estás loco. Soy mucho más caliente que tú. Y segundo, estoy siendo serio, hombre. Somos como, Batman y Robin. Scooby y Shaggy. En realidad, ninguno de esos dúos tiene nada que hacer con nosotros. Somos Sebastian y Jaden. ¿A quién voy a conseguir para que me ayude a ver a las chicas? Quiero decir, ¿quién más podría lograr ese baile de “I’m Sexy and I Know it”, sino nosotros?
Nyrae Dawn (What a Boy Needs (What a Boy Wants, #2))
Will is the pimp of appetite.
Lope de Vega (Los Locos de Valencia)
Aunque llegue a salir, llevaré siempre clavado en la frente el cartel de loco; mejor dicho, de muerto viviente. Indigno de ser humano.
Osamu Dazai (No Longer Human)
La inmensa mayoría de la gente estaba loca. Y los que no estaban locos estaban furiosos. Y los que no estaban locos ni furiosos eran idiotas. No tenía escapatoria.
Charles Bukowski
Por primera vez en quizás nunca, cuando nos alejamos, no estamos locos. Uno no está acechando lejos de la otra. Nos alejamos por separado, pero juntos.
Nyrae Dawn (Charade (Games, #1))
Si seguis asi vais a volveros locos, pero por favor mantenedme al corriente de lo que os sucede en el camino.
Jack Kerouac (On the Road)
Había la verdad y lo que no era verdad y si una se aferraba a la verdad incluso contra el mundo entero, no estaba uno loco.
George Orwell (1984)
- Ya sé que Antonio Machín lo hizo antes pero no tengo más remedio que preguntártelo: ¿cómo se pueden tener dos amores a la vez y no estar loco? - Facilísimo: estando loca.
Eduardo Mendicutti
En un mundo loco, solo los locos están cuerdos.
Madeleine Roux (Asylum)
Mientras estuve loco, nosotros simplemente éramos los Sims de unos nosotros muchísimo más evolucionados que vivían en un plano superior.
Ángel Martín (Por si las voces vuelven)
Para mí, un loco es un ser cuyo comportamiento resulta inexplicable. El mío, en cambio, puedo explicarlo
Amélie Nothomb (Cosmétique de l'ennemi)
¿Cuándo murió? ¿Ha ocurrido de veras? ¿Y cómo voy a poder soportarlo el resto de mi vida sin volverme loco?.
Stephen King (Cujo)
Soy un utopista, pero no un loco.
Giovanni Papini (Gog / El libro negro)
I realize that something that was growing inside of me for some time ... has matured: and it is the hate of civilization, the absurd image of people moving like locos to the rhythm of that tremendous noise that seems to me like the hateful antithesis of peace.
Jon Lee Anderson (Che Guevara: A Revolutionary Life)
Y me he enamorado. Tanto. He golpeado el suelo. Desaparecido a través de allí. Nunca en mi vida he sentido esto. Nada así. He sentido vergüenza y cobardía, debilidad y fuerza. He conocido el terror y la indiferencia, el odio a mí mismo y el disgusto general. He visto cosas que no pueden ser ocultas. Y sin embargo no he conocido nada como este sentimiento terrible, horrible y paralizante. Me siento lisiado. Desesperado y fuera de control. Y continúa poniéndose peor. Todos los días me siento enfermo. Vacío y de alguna manera afligido. El amor es un bastardo sin corazón. Estoy volviéndome loco.
Tahereh Mafi (Destroy Me (Shatter Me, #1.5))
—Qué va. —Hablaba en serio. Jess lo supo por su mirada—. Toda esa historia de Jesús es realmente interesante, ¿no te parece? —¿Qué quieres decir? —Toda aquella gente que quiso matarle sin que él les hubiera hecho nada. Vaciló. De verdad que era una historia preciosa: como la de Abraham Lincoln o Sócrates o Aslan. —No tiene nada de hermosa —interrumpió May Belle—. Da miedo eso de hacer agujeros en las manos de alguien. —Tienes razón, May Belle. —Jess buscó en las profundidades de su mente—. Dios hizo que Jesús muriera porque nosotros somos unos miserables pecadores. —¿Crees que eso es verdad? Se quedó atónito. —Lo dice la Biblia, Leslie. Le miró como si estuviera dispuesta a ponerse a discutir con él, pero luego pareció cambiar de opinión. —Qué locura, ¿verdad? —Leslie sacudió la cabeza—. Tú que tienes que creer en la Biblia, la odias. Y yo, que no tengo que creerla, la encuentro preciosa. —Volvió a sacudir la cabeza—. Es cosa de locos.
Katherine Paterson (Bridge to Terabithia)
Formar parte de la minoría, aunque fuese una minoría de uno solo, no te convertía en loco. Había la verdad y la mentira, y aferrarse a la verdad, aunque fuese en contra del mundo entero, no era sinónimo de estar loco.
George Orwell (1984)
[...] Hemos perdido a Shail, y Alsan se ha convertido en algo... que no puedo describir. Y también he estado a punto de perderte a ti, y, si eso hubiera sucedido... me habría vuelto loco-confesó, mirándola con seriedad.
Laura Gallego García (La resistencia (Memorias de Idhún, #1))
Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.  – El mundo es eso — reveló —. Un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.
Eduardo Galeano (100 relatos breves: Antología (Spanish Edition))
Señor Furia, susúrreme palabras de amor. —Te amo, Rafaela. Te amo de esta manera inefable que es difícil de comprender. Durante estos nueve años, jamás te olvidé. Estabas en mi cabeza en cada maldito minuto de cada maldito día. Tu recuerdo era una maldición. Te confieso que quería deshacerme de él porque estaba volviéndome loco. La noche en que Elisabetta y yo nos comprometimos, tu rostro me perseguía como un fantasma y tu voz me repetía: No me olvide, señor Furia. No me olvide, señor Furia. ¡Rafaela, nunca vuelvas a dejarme! Ya no podría soportarlo. —¡Nunca, amor mío! Prométeme que moriremos juntos. —Lo prometo.
Florencia Bonelli (Me llaman Artemio Furia)
¿Acaso no estábamos todos locos cuando dormíamos? ¿Qué era el sueño, al fin y al cabo, sino el proceso por el cual vaciábamos nuestra demencia al pozo oscuro del inconsciente quedando así listos para levantarse a la mañana siguiente y a desayunarnos con cereales en lugar de hacerlo con los niños del vecino? -Dexter
Jeff Lindsay (El oscuro pasajero (Dexter, #1))
Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis: si con ansia sin igual solicitáis su desdén, ¿por qué queréis que obren bien si las incitáis al mal? Cambatís su resistencia y luego, con gravedad, decís que fue liviandad lo que hizo la diligencia. Parecer quiere el denuedo de vuestro parecer loco el niño que pone el coco y luego le tiene miedo. Queréis, con presunción necia, hallar a la que buscáis, para pretendida, Thais, y en la posesión, Lucrecia. ¿Qué humor puede ser más raro que el que, falto de consejo, él mismo empaña el espejo, y siente que no esté claro? Con el favor y desdén tenéis condición igual, quejándoos, si os tratan mal, burlándoos, si os quieren bien. Siempre tan necios andáis que, con desigual nivel, a una culpáis por crüel y a otra por fácil culpáis. ¿Pues como ha de estar templada la que vuestro amor pretende, si la que es ingrata, ofende, y la que es fácil, enfada? Mas, entre el enfado y pena que vuestro gusto refiere, bien haya la que no os quiere y quejaos en hora buena. Dan vuestras amantes penas a sus libertades alas, y después de hacerlas malas las queréis hallar muy buenas. ¿Cuál mayor culpa ha tenido en una pasión errada: la que cae de rogada, o el que ruega de caído? ¿O cuál es más de culpar, aunque cualquiera mal haga: la que peca por la paga, o el que paga por pecar? Pues ¿para qué os espantáis de la culpa que tenéis? Queredlas cual las hacéis o hacedlas cual las buscáis. Dejad de solicitar, y después, con más razón, acusaréis la afición de la que os fuere a rogar. Bien con muchas armas fundo que lidia vuestra arrogancia, pues en promesa e instancia juntáis diablo, carne y mundo.
Juana Inés de la Cruz
No debemos olvidar el pasado. Me ha costado entenderlo, pero es la verdad. El pasado nos enseña quién no queremos ser y, lo más importante, quién queremos ser. No debemos dejarlo atrás, no es bueno intentar olvidar a toda costa o te volverás loco. Pero igual de malo es querer vivir en él como si el futuro no existiera, eso también te vuelve loco.
Maria Martinez (Rompiendo las reglas (Cruzando los límites, #2))
Amigo mío... yo no soy lo que parezco. Mi aspecto exterior no es sino un traje que llevo puesto; un traje hecho cuidadosamente, que me protege de tus preguntas, y a ti, de mi negligencia. El "yo" que hay en mí, amigo mío, mora en la casa del silencio, y allí permanecerá para siempre, inadvertido, secreto. No quisiera que creyeras en lo que digo ni que confiaras en lo que hago, pues mis palabras no son otra cosa que tus propios pensamientos, hechos sonido, y mis hechos son tus propias esperanzas en acto. Cuando dices: "El viento sopla hacia el Este", digo: "Sí, siempre sopla hacia el Este"; pues no quiero que sepas entonces que mi mente no mora en el viento, sino en el mar. No puedes comprender mis navegantes pensamientos, ni me interesa que los comprendas. Prefiero estar a solas en el mar. Cuando es de día para tí, amigo mío, es de noche para mí; sin embargo, todavía entonces hablo de la luz del día que danza en las montañas, y de la sombra purpúrea que se abre paso por el valle; pues no puedes oír las canciones de mi oscuridad, ni puedes ver mis alas que se agitan contra las estrellas, y no me interesa que oigas ni que veas lo que pasa en mí; prefiero estar a solas con la noche. Cuando tú subes a tu Cielo yo desciendo a mi Infierno. Y aún entonces me llamas a través del golfo infranqueable que nos separa: " ¡Compañero! ¡Camarada!" Y te contesto: "¡Compañero! ¡Camarada!, porque no quiero que veas mi Infierno. Las llamas te cegarían, y el humo te ahogaría. Y me gusta mi Infierno; lo amo al grado de no dejar que lo visites. Prefiero estar solo en mi Infierno. Tu amas la Verdad, la Belleza y lo Justo, y yo, por complacerte, digo que está bien, y finjo amar estas cosas. Pero en el fondo de mi corazón me río de tu amor por estas entidades. Sin embargo, no te dejo ver mi risa: prefiero reír a solas. Amigo mío, eres bueno, discreto y sensato; es más: eres perfecto. Y yo, a mi vez, hablo contigo con sensatez y discreción, pero... estoy loco. Sólo que enmascaro mi locura. Prefiero estar loco, a solas. Amigo mío, tú no eres mi amigo. Pero, ¿cómo hacer que lo comprendas? Mi senda no es tu senda y, sin embargo, caminamos juntos, tomados de la mano.
Kahlil Gibran (El loco / Lágrimas y sonrisas)
«No soy un nacionalista exacerbado, sin embargo siento un amor auténtico por mi país. Chile, Chile. ¿Cómo has podido cambiar tanto?, le decía a veces, asomado a mi ventana abierta, mirando el reverbero de Santiago en la lejanía. ¿Qué te han hecho? ¿Se han vuelto locos los chilenos? ¿Quién tiene la culpa? Y otras veces, mientras caminaba por los pasillos del colegio o por los pasillos del periódico, le decía: ¿Hasta cuándo piensas seguir así, Chile? ¿Es que te vas a convertir en otra cosa? ¿En un monstruo que ya nadie reconocerá?».
Roberto Bolaño (By Night in Chile)
Dios se aburre igual que el Diablo. El uno arriba y el otro abajo bostezan lúgubremente de la misma manera.
Roberto Arlt (Los lanzallamas (Los siete locos, #2))
No hay mayor estupidez que volverse loco analizando los posibles sentimientos ocultos de otra persona cuando lo que cuenta son sus acciones.
Beca Aberdeen
Me volvería loco no sólo si no me amara, sino también si no me permitiera amarla
Alexandre Dumas fils (La dame aux camélias)
No parecía loco. No más loco que cualquier otra persona que ella conociera. No más loca que ella misma.
Marissa Meyer (Heartless)
Los hombres tenemos tantos motivos para nuestros actos, algunos con mucho sentido y otros un tanto locos.
David Cotos (El amor es como un pan con mantequilla)
Adquiere estatus de estrella con su juego nocturno de «El gato loco».
Suzanne Collins (Sinsajo (Los juegos del hambre, #3))
Japón es un país que sabe lo que significa volverse loco
Amélie Nothomb (Stupeur et tremblements)
No existe lo que se llama "falta de temor", Simón, a menos que un hombre esté loco. Doctor Morgenes
Tad Williams (The Dragonbone Chair (Memory, Sorrow, and Thorn, #1))
Los valientes y los locos a menudo viven en la misma cueva, decimos nosotros. Binabik
Tad Williams (The Dragonbone Chair (Memory, Sorrow, and Thorn, #1))
Una nación puede sobrevivir a sus locos y hasta a sus ambiciosos, pero no puede sobrevivir a la traición intestina
Marcus Tullius Cicero
Duke est desipere in loco [it is pleasant to act foolishly from time to time—a line from Horace].
Stephen Jay Gould (The Mismeasure of Man)
Lo peor de todo era saber. Tener conciencia de la locura no hace que alguien esté menos loco.
Guillermo del Toro (The Night Eternal (The Strain #3))
Creer que la felicidad del hombre consiste en las mismas cosas es ser loco en extremo. Sólo la opinión que de ellas tenemos nos hace feliz.
Erasmus (Elogio a la Locura)
El que por complacer a los demás, contra su gusto y sin necesidad, se fatiga corriendo tras la fortuna, los honores u otra cosa cualquiera, es siempre un loco.
Johann Wolfgang von Goethe (Die Leiden des jungen Werther)
No soy un santo, ni un mártir, ni un terrorista, ni un loco, ni un asesino. Los nombres por los que creen conocerme están equivocados. Soy un padre
Juan Gómez-Jurado (El paciente)
Te amo. Amo cada parte de ti, cada pensamiento y cada palabra ... todo el complicado y fascinante manojo de cosas que eres. Te quiero con diez tipos diferentes de necesidad a la vez. Amo todos tus estados, la forma en que eres ahora, la idea de cuánto mas bella serás en las próximas décadas. Te amo por ser la respuesta a cada pregunta que mi corazón pueda formular. Todos los fuegos de infierno podrían arder durante mil años y eso no igualaría lo que siento por ti en un minuto del día. Te amo tanto que no hay ningún placer en ello. Nada más que tormento. Porque si pudiera diluir lo que siento por ti a una millonésima parte, todavía sería lo suficiente como para matarte. E incluso si esto me vuelve loco, preferiría verte vivir en los brazos de ese bastardo frío y sin alma antes que morir en lo míos. Kev Merripen
Lisa Kleypas (Seduce Me at Sunrise (The Hathaways, #2))
-Hago esto todo el tiempo. Es un hechizo sencillo. Sin sorpresas. -Tal vez- dije renuente-. Pero cada vez que usas el espíritu, es más probable que te vuelvas loco. -Ya estoy loco por ti, Sage.
Richelle Mead (The Indigo Spell (Bloodlines, #3))
You’re a movie star. A celebrity with millions of fans.” “And you’re a wildlife ranger who traps giant, dangerous black bears for a living and acts like it’s no big deal. Tell me that doesn’t sound like a heaping helping of crazy, with bizarre gravy, and a slice of mashed loco for Cocoa Puffs.
Penny Reid (Grin and Beard It (Winston Brothers, #2))
Prefiere estar loco igual que todos, y no cuerdo y solitario. Así dicen los políticos, con toda razón. Que si todos son locos, tú no saldrás perdiendo por estarlo. Si eres el único cuerdo, te acusarán de loco. Por iso es importante seguir la corrente de la gente. Muchas veces, la mayor sabiduría consiste en no saber, o aparentar no saber. Has de vivir con la gente, y la mayoría son ignorantes.
Baltasar Gracián (The Art of Worldly Wisdom: A Pocket Oracle)
Pero eso es precisamente lo que no entiendo: si mis vecinos logran sobrevivir sin matarse a sí mismos, sin volverse locos, manteniendo un interés en los partidos políticos, sin ceder a la desesperación, persiguiendo resueltamente la lucha por la existencia, ¿sus penas pueden ser realmente genuinas?
Osamu Dazai (Indigno de ser humano)
¿Están los locos de verdad tan locos como creemos? ¿Por qué una percepción es superior a otra o más correcta que otra? ¿Por qué la democracia no se aplica en los terrenos de la locura? ¿Por qué no respetamos a aquellos que son diferentes, que ven de otra manera, que oyen voces que los otros no oyen?
Mario Mendoza (La melancolia de los feos (Autores Españoles e Iberoamericanos) (Spanish Edition))
―Esta es tu casa. Nosotros somos tu familia, ¿es que no lo ves? ―Toma aire y su garganta se mueve al tragar saliva con fuerza―. Quiero que te quedes conmigo. ―¿Por qué? ―inquiero confusa. Esboza una sonrisa nerviosa y se encoge de hombros. ―¿De verdad tengo que decirlo? Estoy loco por ti. Te quiero, Mía.
Jess G.R. (Zarco (Clan Z, #1))
En realidad nosotros somos como las comedias cuando uno llega al teatro en el segundo acto. Todo es muy bonito pero no se entiende nada. Los actores hablan y actúan no se sabe por qué, a causa de qué. Proyectamos en ellos nuestra propia ignorancia, y nos parecen unos locos que entran y salen muy decididos.
Julio Cortázar (Rayuela)
Familia: lo más importante de todo. Mis hermanos pueden volverme loco a veces, pero son mi sangre. Son todo lo que he conocido. Mi familia soy yo. Ellos son mi vida. Sin ellos caminará solo por el planeta.
Tabitha Suzuma (Forbidden)
Surgió ahí la idea de que el dinero es inocente, aunque haya sido resultado de la muerte y el crimen, no puede considerarse culpable sino más bien neutral, un signo que sirve según el uso que cada uno le quiera dar. Y también la idea de que la plata quemada era un ejemplo de locura asesina. Sólo locos y asesinos y bestias sin moral pueden ser tan cínicos y tan criminales como para quemar quinientos mil dólares. Este acto (según los diarios) era peor que los crímenes que habían cometido, porque era un acto nihilista y un ejemplo de terrorismo puro.
Ricardo Piglia
Me pregunté cuántas personas creían estar enamoradas cuando, en realidad, lo que sentían por el otro era una mezcla de envidia y entusiasmo. ¡Horror! ¡Tal vez jamás me había enamorado porque nunca había envidiado a nadie! El amor, ese loco anhelo de acercarse a la otra persona, no debía ser otra cosa que el afán de adueñarse de sus mejores atributos, esos aspectos calladamente codiciados. Ésa debía ser la razón por la que ese mismo amor se esfumaba al cabo del poco tiempo, ya fuese al darse cuenta de que la otra persona no era ese inasequible dechado de virtudes que se había pensado en un comienzo o ya porque su semilla, la envidia, terminara por despertar el más profundo resentimiento al no poder el enamorado convertirse en alguien exactamente igual al objeto de su admiración.
Carolina Andújar (Vampyr (Carmina Nocturna, #1))
Shepley trotó alrededor de la parte delantera del Charger, y luego se deslizó en el asiento del conductor. —Todavía estoy tomando la posición oficial de que esto es una mala idea. —Anotado. —Entonces, ¿a dónde? —Steiner. —¿La joyería? —Sip. —¿Por qué, Travis? —dice Shepley, su voz más severa que antes. —Ya verás. Niega con su cabeza. —¿Estás tratando de ahuyentarla? —Va a suceder, Shep. Sólo quiero tenerlo. Para cuando llegue el momento. —No hay momento en el corto plazo ahora mismo. Estoy tan enamorado de América que me vuelve loco a veces, pero no somos lo suficiente mayores para esa mierda, todavía, Travis. Y… ¿qué si ella dice que no? Mis dientes se apretaron ante la idea. —No se lo pediré hasta que sepa que está lista. La boca se Shepley tira hacia un lado. —Justo cuando crees que no puedes conseguir nada más loco, haces algo más para recordarme que estas mucho más allá del loco palo de mierda. —Espera a ver la roca que voy a recibir. Shepley estiró su cuello lentamente en mi dirección. —Ya has estado allí de compras, ¿cierto? Sonreí.
Jamie McGuire (Walking Disaster (Beautiful, #2))
¡Catherine Earnshaw, ojalá nunca descanses mientras yo viva! ¡Dijiste que te había matado, pues entonces, persígueme! La víctima persigue a su verdugo. Y yo sé que los fantasmas merodean por la tierra, estoy seguro de ello. ¡Permanece siempre conmigo, adopta la forma que desees, vuélveme loco! ¡Lo único que te pido es que no me dejes en este abismo, en donde no soy capaz de encontrarte! ¡Ay, Dios!, es insoportable. No puedo vivir sin mi vida. No puedo vivir sin mi alma.
Emily Brontë (Cumbres borrascosas)
Si consideras largo y loco el viento de banderas que pasa por mi vida y te decides a dejarme a la orilla del corazón en que tengo raíces, piensa, que en ese día, a esa hora, levantaré los brazos y saldrán mis raíces a buscar otra tierra.
Pablo Neruda
El hombre que trata a su mujer como una princesa es porque antes fue criado por una reina
Megan Maxwell (Melocotón loco)
Benditos sean los ladrones que me robaron mis máscaras.
Kahlil Gibran (El Loco / Alas Rotas / Espiritus Rebeldes)
Escrito pobremente. Apestoso Escrito horroroso Terriblemente Espantosamente No importa Apaga el editor interno Déjate escribir Déjate fluir Déjate fallar Haz algo loco Escribe cincuenta mil palabras en el mes de noviembre. Yo lo hice Fue divertido, fue una locura, fueron mil sesenta y siete palabras por día. Fue imposible. Pero, tienes que apagar tu crítico interno. Apagar completamente. Sólo escribe. Rápidamente. En ráfagas.  Con alegría Si no puede escribir, huya por un rato. Regrese. Escriba de nuevo La escritura es como cualquier otra cosa. Tú no serás bueno en eso inmediatamente. Es un arte que tienes que seguir mejorando. No consigues ir a Julliard, a menos que practiques. Si quieres llegar a Carnegie Hall, practica, practica, practica. ... O dales un montón de dinero. Como cualquier otra cosa, toma diez mil horas conseguir la maestría. Tal y como Malcolm Gladwell dice. Así que escribe. Falla. Consigue volcar tus pensamientos. Déjate reposar. Déjate marinar. Y luego, edita. Pero no modifiques mientras escribas, que eso sólo desacelera al cerebro. Encuentra una práctica diaria, para mí está blogueando todos los días. Y es divertido. Cuanto más escribas, más fácil será. Cuánto más se trata de fluir, menos de la preocupación. No es para la escuela, no es para un grado, es sólo para conseguir sacar tus pensamientos.  Tú sabes que quieren salir. Así que déjalos. Que sea una práctica. Y escribe pobremente, escribe terriblemente, escribe con abandono y puede llegar a ser Realmente Realmente Bueno.
Colleen Hoover (Point of Retreat (Slammed, #2))
Resulta que estuve a punto de volverme loco porque pensaba que habías muerto, y tuvieron que ponerme a un guardián para que no me abriera las venas o me arrancase yo mismo el corazón. Aunque, conscientemente, sabía que no ibas a morir; pero no podía soportar vivir en un mundo en el que no existieras. —Eso es de Crepúsculo.(...) Incluso yo la he visto. (Cahal & Mizar)
Lena Valenti (El libro de la alquimista (Saga Vanir #6))
¿Por qué arrasarían esos dos hombres el mundo entero, de lo contrario? ¿Por tus conocimientos de historia? ¿Por tu aguda conversación? No. Eras una chica bonita embellecida por los bardos en un intento por explicar lo que desencadenaste. No me malinterpretes -añadió-, estaba tan loco por ti que me pasaba las noches en vela. Fuiste mi primer gran amor no correspondido.
Brent Weeks (The Black Prism (Lightbringer, #1))
Era triste ver cómo su elevada figura se perdía en la oscuridad mientras nos alejábamos, lo mismo que había pasado con las otras figuras de Nueva York y Nueva Orleans: se las veía inseguras bajo los inmensos cielos y todo lo que les rodeaba sumergido en la negrura. ¿Adónde ir? ¿Qué hacer?¿Para qué hacerlo...? Dormir. Pero nuestro grupo de locos se lanzaba hacia delante. [pp. 197]
Jack Kerouac (On the Road)
Tengo ansia infinita de besarte la boca, de morderte los labios hasta hacerlos sangrar, de estrecharte en mis brazos con furores tan locos que más nunca en la vida me puedas olvidar." "I have an infinite desire to kiss your lips, to bite your lips until it makes them bleed, to hold you in my arms with such a crazed frenzy that you will never forget me for the rest of your life."
Eusebio Delfin
Lo había dicho sin pensarlo, es decir que estaba más que pensado, venía de un territorio donde las palabras eran como los locos en la clínica, entes amenazadores o absurdos viviendo una vida propia y aislada, saltando de golpe sin que nada pudiera atajarlos.
Julio Cortázar (Hopscotch)
reaccionaba explicándome, de hecho, que yo no había ganado nada, que en el mundo no había nada que ganar, que su vida estaba llena de aventuras diferentes y desatinadas igual que la mía, y que el tiempo sencillamente se escurre sin sentido alguno, y que era bonito solo vernos de vez en cuando para oír el sonido loco del cerebro de la una resonando dentro del sonido loco del cerebro de la otra.
Elena Ferrante (Un mal nombre (Dos amigas, #2))
I did it for a little girl who was about to go charging out and maybe get herself killed much the same way—if I didn’t do something. I did it because she was my guest and I temporarily stood in loco parentis to her. I did it because she was all guts and gallantry but too ignorant to be allowed to monkey with such a buzz saw; she’d get hurt. But you, my cynical and sin-stained chum, know all about those buzz saws. If your own asinine carelessness caused you to back into one, who am I to tamper with your karma? You picked it.
Robert A. Heinlein (Stranger in a Strange Land)
Pues desde que la vi, no sé cómo ni por qué, ha ocupado usted un sitio en mi vida; que por más que he intentado arrojar su imagen de mi pensamiento, vuelve una y otra vez; que hoy, cuando he vuelto a encontrarla, después de haber estado dos años sin verla, ha adquirido usted sobre mi corazón y mi cabeza un ascendiente aún mayor; y, en fin, que ahora que me ha recibido, que la conozco, que sé todo lo que de extraño hay en usted, se me ha hecho indispensable, y me volveré loco no ya si no me ama, pero aun si no me deja amarla.
Alexandre Dumas (La dama de las camelias)
Yace aquí el Hidalgo fuerte que a tanto estremo llegó de valiente, que se advierte que la muerte no triunfó de su vida con su muerte. Tuvo a todo el mundo en poco; fue el espantajo y el coco del mundo, en tal coyuntura, que acreditó su ventura morir cuerdo y vivir loco.
Miguel de Cervantes Saavedra (Don Quijote)
Siempre hay un momento, justo antes de empezar a leer, en el que el corazón me da un vuelco y me pregunto: «Sera hoy?». No lo se, de hecho nunca lo se de antemano, aunque en el fondo eso tampoco importa. Es la posibilidad lo que me mantiene con esperanza, no la garantía; es como una apuesta que me hago a mi mismo. Y a pesar de que quizás alguien me llame loco o soñador, creo que en la vida todo es posible.
Nicholas Sparks (The Notebook (The Notebook, #1))
I had to admit, my little Accord hadn't looked all that great next to the Benzes and Rolls in that garage to begin with, but now that it'd been turned into a mobile tribute to the artistic rendering of Lil' Loco, it stuck out like a Cracker Jack ring in a a Tiffany display.
Marcia Clark (Guilt by Association (Rachel Knight, #1))
A menudo he pensado que la locura es un poco como la noche, debido a las distintas formas en que se extendió durante varios años por mi corazón y mi mente, unas veces con dureza o rapidez, otras con lentitud y sutileza, de modo que apenas era consciente de que estaba dominándome.
John Katzenbach (La historia del loco)
En estos momentos tuve una certeza fulminante: cada uno tenía una “misión”, pero ésta no podía ser elegida, definida, administrada a voluntad. Era un error desear nuevos dioses, y completamente falso querer dar algo al mundo. No existía ningún deber, ninguno, para el hombre consciente, excepto el de buscarse a sí mismo, afirmarse en su interior, tantear un camino hacia adelante sin preocuparse de la meta a que pudiera conducir. Aquel descubrimiento me conmovió profundamente, este fue el fruto de aquella experiencia. Yo había jugado a menudo con imágenes del futuro y soñado con papeles que pudieran estar destinados de poeta quizás, de profeta, de pintor o de cualquier otra cosa. Aquellas imágenes no valían nada. Yo no estaba en el mundo para escribir, predicar o pintar; ni yo ni nadie estaba para eso. Tales cosas sólo podían surgir marginalmente. La misión verdadera de cada uno era llegar a sí mismo. Se podía llegar a poeta o a loco, a profeta o a criminal; ese no es asunto de uno: a fin de cuentas, carecía de toda importancia. Lo que importaba era encontrar su propio destino, no un destino cualquiera, y vivirlo por completo. Todo lo demás eran medianías, un intento de evasión, de buscar refugio en el ideal de la masa, era amoldarse; era miedo ante la propia individualidad. La nueva imagen surgió terrible y sagrada ante mis ojos, presentido múltiples veces, quizás pronunciada ya otras tantas, pero nunca vivida hasta ahora. Yo era un proyecto de la naturaleza, un proyecto hacia lo desconocido, quizá hacia lo nuevo, quizá hacia la nada; y mi misión, mi única misión, era dejar realizarse este proyecto que brotaba de las profundidades. Sentir en mí su voluntad e identificarme con él por completo.
Hermann Hesse (Demian: Die Geschichte von Emil Sinclairs Jugend)
Just four or five hours later we begin to see a country whose beauty penetrates our bones. I say beauty I mean beauty. Oftentimes in America you could go stark mad from the ugliness of things. Grass that goes for a thousand miles and never a hill to break it. I ain't saying there ain't beauty on the plains when well there is. But you ain't long travelling on the plains when you begin to feel clear loco. You can rise up out of your saddle and sort of look down on yourself riding, it's as if the stern and relentless monotony makes you die, come back to life, and die again. Your brain is molten in its bowl of bones and you just seeing atrocious wonders everywhere. The mosquitoes have your hide for supper and you are one hallucinating lunatic then. But now in the far distance we see a land begin to be suggested as if maybe a man was out there painting with a huge brush.
Sebastian Barry (Days Without End (Days Without End, #1))
Se preguntó, como ya lo había hecho muchas veces, si no estaría él loco. Quizás un loco era sólo una "minoría de uno". Hubo una época en que fue señal de locura creer que la Tierra giraba en torno al Sol: ahora, era locura creer que el pasado es inalterable. Quizá fuera él el único que sostenía esa creencia, y, siendo el único, estaba loco. Pero la idea de ser un loco no le afectaba mucho. Lo que le horrorizaba era la posibilidad de estar equivocado.
George Orwell (1984)
Este adiós no maquilla un hasta luego, este nunca no esconde un ojala, estas cenizas no juegan con fuego, este ciego no mira para atrás. Este notario firma lo que escribo, esta letra no la protestaré, ahórrate el acuse de recibo, estas vísperas son las de después. A este ruido tan huérfano de padre no voy a permitirle que taladre un corazón podrido de latir. Este pez ya no muere por tu boca, este loco se va con otra loca, estos ojos no lloran más por ti.
Joaquín Sabina
Puso su mano debajo de mi barbilla y me levantó la cara para que le mirara, estaba sonriendo con su bonita sonrisa. —Puedo esperar tanto tiempo como desees. Realmente estoy loco por ti, no se trata de sexo —dijo con ternura, haciendo que mi corazón comenzase a correr. ¿Hablaba en serio o se trataba de un truco así me rendía antes? —¿Y si te digo que no creo en lel sexo antes del matrimonio? —le pregunté, poniéndolo a prueba. Sus ojos brillaron con diversión, pero mantuvo su rostro serio. —Entonces te diría que nos casáramos tan pronto como fueras mayor de edad. Dieciocho años es la edad legal, ¿verdad? —respondió, guiñándome un ojo.
Kirsty Moseley
¿Quiénes van a hacer la revolución social, sino los estafadores, los desdichados, los asesinos, los fraudulentos, toda la canalla que sufre abajo sin esperanza alguna? ¿O te crees que la revolución la van a hacer los cagatintas y los tenderos?
Roberto Arlt (Los siete locos)
El Poder es capaz de todos los crímenes menos de los que requieren coraje. Devora héroes y caga locos. Hasta los postes del telégrafo se inclinan a su paso. El Poder inaugura cárceles el día primero de cada mes. El enemigo quiere un mundo sin dueños ni prohibiciones y el Poder advierte: el enemigo pretende hacernos creer que no existe pero, ¿quién no es peligroso para el orden público? El enemigo se infiltra, anida, intoxica, asedia: huele a azufre, tiene cuernos, es nocturno y joven y numeroso.
Eduardo Galeano
Libertà vai sognando, e servo a un tempo Vuoi di novo il pensiero, Sol per cui risorgemmo Della barbarie in parte, e per cui solo Si cresce in civiltà, che sola in meglio Guida i pubblici fati. Così ti spiacque il vero Dell'aspra sorte e del depresso loco Che natura ci diè. Per questo il tergo Vigliaccamente rivolgesti al lume Che il fe palese: e, fuggitivo, appelli Vil chi lui segue, e solo Magnanimo colui Che se schernendo o gli altri, astuto o folle, Fin sopra gli astri il mortal grado estolle.
Giacomo Leopardi
¿Quien sabe? Quizas ellos tengan razón. Quizas estamos siendo manejados como locos por nuestros sentimientos. Quizas el amor es una enfermedad y estaríamos mejor sin ella. Pero nosotros elegimos una ruta diferente. Y al final, ese es el punto de escapar de la cura: Somos libres para elegir. Somos incluso libres para elegir algo horrible.
Lauren Oliver (Requiem (Delirium, #3))
Y en mi locura he hallado libertad y seguridad; la libertad de la soledad y la seguridad de no ser comprendido, pues quienes nos comprenden esclavizan una parte de nuestro ser.
Kahlil Gibran (El Loco (Spanish Edition))
Así desapareció un ser humano que nunca tuvo quién lo amparara, a quien nadie había querido y que jamás interesó a nadie
Nikolai Gogol (Diario de un loco / El capote)
Muerte (Una comedia) KLEINMAN: ¡Oh, no, no pienso quedarme aquí solo! ¡Estás de broma! ¡Hay un loco suelto por ahí! ¡Yo no me entiendo bien con los locos! Soy un individuo muy lógico. AL: El plan no permite que estemos juntos. KLEINMAN: Mira, no hagamos de esto un idilio. No tenemos que estar juntos nosotros. Con doce hombres fuertes cualesquiera me conformo.
Woody Allen (Without Feathers)
It is only the man who carries into his pursuits that great quality which Lucan ascribes to Caesar, Nescia virtus stare loco [his energy could never rest]—who first consults wisely, then resolves firmly, and then executes his purpose with inflexible perseverance, undismayed by those petty difficulties which daunt a weaker spirit—that can advance to eminence in any line.
Brett McKay (The Art of Manliness - Manvotionals: Timeless Wisdom and Advice on Living the 7 Manly Virtues)
—Cuando te hayas consolado (siempre se consuela uno) estarás contento de haberme conocido. Serás mi amigo y tendrás ganas de reír conmigo. Algunas veces abrirás tu ventana sólo por placer y tus amigos quedarán asombrados de verte reír mirando al cielo. Tú les explicarás: "Las estrellas me hacen reír siempre". Ellos te creerán loco. Y yo te habré jugado una mala pasada... Y
Antoine de Saint-Exupéry (El principito)
I made a mistake. Men and women can’t be friends. Statistically, impossible. One of the friends is always a little in love with the other or at least sexually attracted to them, and sex ruins friendships.
Codi Gary (I Want Crazy (Loco, Texas, #3))
Besos Hay besos que pronuncian por sí solos la sentencia de amor condenatoria, hay besos que se dan con la mirada hay besos que se dan con la memoria. Hay besos silenciosos, besos nobles hay besos enigmáticos, sinceros hay besos que se dan sólo las almas hay besos por prohibidos, verdaderos. Hay besos que calcinan y que hieren, hay besos que arrebatan los sentidos, hay besos misteriosos que han dejado mil sueños errantes y perdidos. Hay besos problemáticos que encierran una clave que nadie ha descifrado, hay besos que engendran la tragedia cuantas rosas en broche han deshojado. Hay besos perfumados, besos tibios que palpitan en íntimos anhelos, hay besos que en los labios dejan huellas como un campo de sol entre dos hielos. Hay besos que parecen azucenas por sublimes, ingenuos y por puros, hay besos traicioneros y cobardes, hay besos maldecidos y perjuros. Judas besa a Jesús y deja impresa en su rostro de Dios, la felonía, mientras la Magdalena con sus besos fortifica piadosa su agonía. Desde entonces en los besos palpita el amor, la traición y los dolores, en las bodas humanas se parecen a la brisa que juega con las flores. Hay besos que producen desvaríos de amorosa pasión ardiente y loca, tú los conoces bien son besos míos inventados por mí, para tu boca. Besos de llama que en rastro impreso llevan los surcos de un amor vedado, besos de tempestad, salvajes besos que solo nuestros labios han probado. ¿Te acuerdas del primero...? Indefinible; cubrió tu faz de cárdenos sonrojos y en los espasmos de emoción terrible, llenáronse de lágrimas tus ojos. ¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso te vi celoso imaginando agravios, te suspendí en mis brazos... vibró un beso, y qué viste después...? Sangre en mis labios. Yo te enseñé a besar: los besos fríos son de impasible corazón de roca, yo te enseñé a besar con besos míos inventados por mí, para tu boca. Este maravilloso poema de Gabriela Mistral, nos describe de una manera muy simple y sentida, una de las grandes expresiones de amor o quizas las principal. Me he tomado el trabajo de narrarlo, asumiendo el riesgo de no ser capaz de transmitir la verdadera intensidad o altura que tienen las palabras de esta destacada artista de las letras. Lucila de María Godoy Alcayaga, conocida como Gabriela Mistral. Nacida en Vicuña, Chile el 7 de abril de 1889 y fallecida Nueva York, el 10 de enero de 1957, Poetisa, diplomática, y pedagoga. Gabriela Mistral, una de las principales figuras de la literatura chilena y latinoamericana, fue la primera persona de América Latina en ganar el Premio Nobel de Literatura,2 que recibió en 1945.
Gabriela Mistral
deseo, esa «fuerza Misteriosa que hay detrás de cada cosa». ¡Cómo le gustaban esas palabras de Alfred de Musset! El deseo que hace que toda la superficie de la piel se alumbre y desee la superficie de otra piel de la que no se sabe nada. Antes de conocerse ya son íntimos. Ya no se puede vivir sin la mirada del otro, sin su sonrisa, sin su mano, sin sus labios. Se pierde el rumbo. Se vuelve uno loco. Se le seguiría al fin del mundo, mientras la razón dice: Pero ¿qué sabes tú de él? Nada, nada, ayer mismo no sabíamos ni su nombre. ¡Qué hermoso ardid inventado por la biología para el ser humano, que se creía tan fuerte! ¡Qué triunfo el de la piel sobre el cerebro! El deseo se infiltra en las neuronas y las embota. Nos encadenamos, nos privamos de libertad. En la cama, en todo caso… El último eslabón de vida primitiva
Katherine Pancol (Les yeux jaunes des crocodiles (Joséphine, #1))
From eating at El Pollo Loco salsa bar to the Golden Globes buffet, I managed to stumble through this journey with the perseverance of an immigrant and the mindset of an American. I learned to thrive on being uncomfortable to pursue what I loved. The English language was uncomfortable, so I studied BET until it became my natural tongue. Doing stand-up was uncomfortable, so I hung out at the Comedy Palace until it became my second home. Auditions were uncomfortable, so I spent six hundred bucks a month on acting classes while I slept in some dude's living room for three hundred bucks until acting became my profession. I never looked at these challenges as barriers; I saw them as opportunities to grow. I'd rather try to pursue my dream knowing that I might fail miserably than to have never tried at all. That is How to American.
Jimmy O. Yang (How to American: An Immigrant's Guide to Disappointing Your Parents)
Se lo había pedido. Le había suplicado que le dejara retenerme con él contra su cuerpo, le había dicho que debía comprenderle, que también él debía haber vivido al menos una vez una pasión como ésa en el transcurso de su larga vida, que era imposible que hubiera sido de otro modo, le había rogado que le permitiera vivir, a su vez, una vez, una pasión semejante, esa locura, ese amor loco de la chiquilla blanca, le había pedido que le dejara el tiempo de seguir amándola antes de volver a mandarlo a Francia, de dejársela aún, aún un año quizá, porque no le era posible dejar ya ese amor, era demasiado nuevo, demasiado fuerte todavía,todavía demasiado en su violencia naciente, que todavía era demasiado terrible separarse de su cuerpo, y más teniendo en cuenta, el padre lo sabía perfectamente, que eso nunca más volvería a producirse
Marguerite Duras (The Lover)
The two last were in full tide of spirits, and the Baron rallied in his way our hero upon the handsome figure which his new dress displayed to advantage. 'If you have any design upon the heart of a bonny Scottish lassie, I would premonish you when you address her to remember the words of Virgilius: "Nunc insanus amor duri me Martis in armis, Tela inter media atque adversos detinet hostes." Whilk verses Robertson of Struan, Chief of the clan Donnochy, unless the claims of Lude ought to be preferred primo loco, has thus elegantly rendered: "For cruel love has gartan'd low my leg, And clad my hurdies in a philabeg." Although indeed ye wear the trews, a garment whilk I approve most of the two, as more ancient and seemly.' 'Or rather,' said Fergus, 'hear my song: "She wadna hae a Lowland laird, Nor be an English lady; But she's away with Duncan Græme, And he's rowed her in his plaidy.
Walter Scott (Waverley)
Continuaba cuestionando los límites del mundo, al ver la miseria de quien con ellos se conforma, y no pude soportar por mucho tiempo lo fácil de la ficción: yo le exigía la realidad, me volví loco. Si mentía, me quedaba en el plano de la poesía, de una superación verbal del mundo. Si perseveraba en una denigración ciega del mundo, mi denigración era falsa (como la superación). En cierto modo, mi conformidad con el mundo se profundizaba. Pero al no poder mentir a sabiendas, me volví loco (capaz de ignorar la verdad). O al no saber ya, para mí solo, representar la comedia de un delirio, me volví loco pero interiormente: viví la experiencia de la noche. La poesía dio simplemente un giro: escapé por ella del mundo del discurso, que para mí se había convertido en el mundo natural, entré con ella en una especie de tumba donde la infinitud de lo posible nacía de la muerte del mundo lógico. Al morir la lógica, daba a luz locas riquezas. Pero lo posible evocado no es sino irreal, la muerte del mundo lógico es irreal, todo es turbio y huidizo en esta oscuridad relativa. Puedo burlarme de mí mismo y de los demás: ¡todo lo real carece de valor, todo valor es irreal! De allí esa facilidad y esa fatalidad de deslizamientos en los que ignoro si miento o estoy loco. La necesidad de la noche procede de esa situación desafortunada. La noche no podía sino desviarse de todo ello. El cuestionarlo todo nacía de la exasperación de un deseo, ¡que no podía abocar al vacío! El objeto de mi deseo era, en primer lugar, la ilusión y no pudo ser más que en segundo lugar el vacío de la desilusión.
Georges Bataille (Lo arcangélico y otros poemas)
Y lo que, por el contrario, me sucede a mí en las raras horas de placer, lo que para mí es delicia, suceso, elevación y éxtasis, eso no lo conoce, ni lo ama, ni lo busca el mundo más que si acaso en las novelas; en la vida, lo considera una locura. Y en efecto, si el mundo tiene razón, si esta música de los cafés, estas diversiones en masa, estos hombres americanos contentos con tan poco tienen razón, entonces soy yo el que no la tiene, entonces es verdad que estoy loco, entonces soy efectivamente el lobo estepario que tantas veces me he llamado, la bestia descarriada en un mundo que le es extraño e incomprensible, que ya no encuentra ni su hogar, ni su ambiente, ni su alimento.
Hermann Hesse (Steppenwolf)
La justicia, situada entre estos dos extremos, es aceptada no como un bien, sino como algo que se respeta por impotencia para cometer la injusticia; pues el que puede cometer­la, el que es verdaderamente hombre, jamás entrará en tratos con nadie para evitar que se cometan o sufran in­justicias. ¡Loco estaría si tal hiciera! Ahí tienes, Sócrates, la naturaleza de la justicia y las circunstancias con mo­tivo de las cuales cuenta la gente que apareció en el mundo.
Plato (La República)
What did he fear? It was not fear or dread. It was a nothing that he knew too well. It was all a nothing and a man was nothing too. It was only that and light was all it needed and a certain cleanness and order. Some lived in it and never felt it but he knew it all was nada y pues nada y nada y pues nada. Our nada who art in nada, nada be thy name thy kingdom nada thy will be nada in nada as it is in nada. Give us this nada our daily nada and nada us our nada as we nada our nadas and nada us not into nada but deliver us from nada; pues nada. Hail nothing full of nothing, nothing is with thee. He smiled and stood before a bar with a shining steam pressure coffee machine. “What’s yours?” asked the barman. “Nada.” “Otro loco m ás,” said the barman and turned away.
Ernest Hemingway (The Complete Short Stories of Ernest Hemingway)
Es que desde que la vi, no sé cómo ni por qué, ocupa usted un lugar en mi vida; es que por más que alejo su imagen de mi pensamiento, ella sigue volviendo a mí; es que hoy, cuando la encontré, después de dos años sin verla, ha adquirido un ascendiente mucho mayor sobre mi corazón sobre mi mente; finalmente es que ahora que me ha recibido, que la conozco, que sé todo lo que hay de extraño en usted, se me ha vuelto indispensable, y que me volvería loco, no solo si no me amara, sino también si no me dejara amarla.
Alexandre Dumas fils (La dame aux camélias)
-¿Desde cuándo te importa una mierda mi bienestar? Creo que estás confundido en cuanto a la naturaleza de nuestra relación. Tú y yo no nos llevamos bien. Tú eres un monstruo psicópata del control. Pretendes darme órdenes y yo deseo matarte. Soy una idiota insubordinada y cabezota. Te vuelvo loco y tú quieres estrangularme. -¡Una vez! ¡Solo lo intenté una vez! -Una es más que suficiente. La cuestión es que no jugamos limpio. Nosotros... Liberó sus brazos de mis rodillas, me atrajo hacia él, ignorando la daga, y me besó.
Ilona Andrews (Magic Strikes (Kate Daniels, #3))
Noté como la locura intentaba apoderarse de mi pensamiento. Y me sentí como un escalador que de repente pierde el equilibrio y se tambalea, sabiendo que un resbalón se convertirá en una caída y que si no logra aferrarse a algo se desplomará hacia la inconsciencia.
John Katzenbach (La historia del loco)
«... sabes, yo tenía una familia, un trabajo, algo siempre estaba en el medio, pero ahora vendí mi casa, encontré este lugar, un estudio amplio, deberías ver el espacio y la luz. Por primera vez en mi vida voy a tener el lugar y el tiempo para crear.» No nene, si vas a crear vas a crear trabajando 16 horas por día en una mina de carbón, o vas a crear en una piecita con tres chicos mientras estás desocupado, vas a crear aunque te falte parte de tu mente y de tu cuerpo, vas a crear ciego, mutilado, loco, vas a crear con un gato trepando por tu espalda mientras la ciudad entera tiembla en terremotos, bombardeos, inundaciones y fuego. Nene, aire, luz, tiempo y espacio no tienen nada que ver con esto y no crean nada... excepto quizás una vida más larga para encontrar nuevas excusas.
Charles Bukowski
No se debería decir que el alma es una ilusión, o un efecto ideológico. Porque existe, tiene una realidad, que está producida permanentemente en torno, en la superficie y en el interior del cuerpo por el funcionamiento de un poder que se ejerce sobre aquellos a quienes se castiga y, de una manera más general, sobre aquellos a quienes se vigila, se educa y corrige, sobre los locos, los niños, los colegiales, los colonizados, sobre aquellos a quienes se sujeta a un aparato de producción y se controla a lo largo de toda su existencia.
Michel Foucault (Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión)
Solo basta con una chispa / para encender la hoguera. / Y enseguida todos los que la rodean / pueden calentarse con su resplandor. / Eso pasa con el amor de Dios, / una vez que lo has experimentado. / Quieres cantar, / es fresco como la primavera, / quieres compartirlo.
Kevin Kwan (Locos, ricos y asiáticos (Locos, ricos y asiáticos, #1))
Y mañana, cuando tu primavera se derrumbe como la arquitectura de una flor, cuando te huyan todas las miradas y se te nieguen todas las sonrisas; cuando las noches alegres te vuelvan sus espaldas, y a puntapiés la música te arroje de su loco reinado; entonces volverás al suburbio, y será en una tarde con olor de aguas muertas, y el eco de tus pasos en la calle despertará recuerdos y exaltará fantasmas. Y cuando al fin descienda la lluvia de tus ojos una voz de muchacha cantará en algún patio: Cascabel, cascabelito, ríe, ríe y no llores
Leopoldo Marechal
¡En esta vida no la supe amar! Dame otra vida para reparar, ¡oh Dios! mis omisiones, para amarla con tantos corazones como tuve en mis cuerpos anteriores, para colmar de flores, de risas y de gloria sus instantes; para cuajar su pecho de diamantes y en la red de sus labios dejar presos los enjambres de besos que no le di en las horas ya perdidas... Si es cierto que vivimos muchas vidas Conforme a la creencia teosófica, Señor, otra existencia de limosna te pido para quererla más que la he querido, paran que en ella nuestras alamas sean tan una, que las gentes que nos vean en éxtasis perenne ir hacia Dios, digan: ¡Como se quieren esos dos! A la vez que nosotros murmuramos con un instinto lúcido y profundo (mientras que nos besamos como locos): ¡Quizás ya nos amamos con este mismo amor en otro mundo!
Amado Nervo (La amada inmóvil)
Los amantes y los locos tienen desbocado el seso, y son dados a forjar fantasías que abarcan más de lo que la razon alcanza a comprender. El lunático, el amante y el poeta, nada son sino imaginación. El uno ve más diablos que lo que el vasto infierno puede contener: ése es el loco. El amante, con parejo frenesí, ve la belleza de Helena en una ceja de gitana. El ojo del poeta, inmerso en su furor divino, Pasea la mirada del cielo a la tierra, y de la tierra al cielo, y cuando la imaginación da cuerpo a cosas desconocidas, su pluma las convierte en formas, y de la nada aérea sale un lugar de habitación y hasta un nombre. Son tantas las trampas que pone la imaginación febril que si llegare a suponer una alegría imaginará una fuente para dicha alegría; o si en la noche temiere algún daño, la primera zarza le parecerá un oso.
William Shakespeare (Sueño de una noche de verano)
Yo creía que el alma me había sido dada para gozar de las bellezas del mundo, la luz de la luna sobre la anaranjada cresta de una nube, y la gota de rocío temblando encima de una rosa. Mas, cuando fui pequeño creí siempre que la vida reservaba para mí un acontecimiento sublime y hermoso. Pero a medida que examinaba la vida de los otros hombres, descubrí que vivían aburridos, como si habitaran en un país siempre lluvioso, donde los rayos de la lluvia les dejaran en el fondo de las pupilas tabiques de agua que les deformaban la visión de las cosas. Y comprendí que las almas se movían como los peces prisioneros en un acuario. Al otro lado de los verdinosos muros de vidrio estaba la hermosa vida cantante y altísima, donde todo sería distinto, fuerte y múltiple, y donde los seres nuevos de una creación más perfecta, con sus bellos cuerpos saltarían en una atmósfera elástica- Es inútil, tengo que escaparme de la tierra.
Roberto Arlt (Los siete locos (Los siete locos, #1))
No cojas la cuchara con la mano izquierda. No pongas los codos en la mesa. Dobla bien la servilleta. Eso, para empezar. Extraiga la raíz cuadrada de tres mil trescientos trece. ¿Dónde está Tanganika? ¿Qué año nació Cervantes? Le pondré un cero en conducta si habla con su compañero. Eso, para seguir. ¿Le parece a Ud. correcto que un ingeniero haga versos? La cultura es un adorno y el negocio es el negocio. Si sigues con esa chica te cerraremos las puertas. Eso, para vivir. No seas tan loco. Sé educado. Sé correcto. No bebas. No fumes. No tosas. No respires ¡Ay sí, no respires! Dar el no a todos los "no" y descansar: Morir.
Gabriel Celaya
Muerte (Una comedia) KLEINMAN: ¿Vas... vas a matarme? MANIACO: Naturalmente. Es mi especialidad. KLEINMAN: Estás... estás loco. MANIACO: Claro que estoy loco. ¿Crees que una persona cuerta andaría por ahí matando gente? Y no robo a nadie. Es la verdad. Jamás me he llevado un centavo de una sola víctima. Ni si quiera un peine de bolsillo. KLEINMAN: ¿Por qué lo haces entonces? MANIACO: ¿Por qué? Porque, estoy loco. KLEINMAN: Pero pareces una persona normal. MANIACO: No te fíes de la apariencia física. Soy un maniaco. KLEINMAN: Ya, pero yo me esperaba una silueta alta, negra, amenazadora... MANIACO: Esto no es una película, Kleinman. Soy un hombre como tú. ¿Qué quieres que tenga, colmillos?
Woody Allen (Without Feathers)
—Camarada profesor —respondió Fatum—, palabra de honor que me está volviendo loco. Le digo que es imprescindible reanudar en el país la cría de gallinas, En el extranjero están escribiendo toda clase de abominaciones sobre nosotros. Así es. —Pues que las escriban... —Bueno, ya sabe —respondió Fatum en tono enigmático y sacudió la cabeza. —Me gustaría saber a quién se la ha ocurrido la idea de criar gallinas en los huevos... —A mí. —Vaya... En fin... Y ¿por qué, si puede saberse? ¿Cómo ha averiguado las propiedades del rayo? —Estuve en su conferencia, profesor. —¡Todavía no he hecho nada con huevos, sólo me dispongo a hacerlo! —Ya verá como todo saldrá bien —dijo Fatum con repentina convicción y cordialidad—, su rayo es tan notable que podría criar incluso elefantes, no solo pollitos".
Mikhail Bulgakov (The Fatal Eggs)
La locura se determina casi siempre cuando absolutamente se pierde la esperanza. La esperanza es una especie de alimento moral que mantiene al cerebro. Cuando este alimento falta, mueren las funciones regulares, lo mismo que toda la máquina del hombre se descompone y aniquila por el hambre. Figúrese usted que un padre cargado de familia ve a su mujer enferma, a sus hijos llorando de hambre, y en tan extraña situación no encuentra ni trabajo, ni quien le dé ya un peso, pierde absolutamente la esperanza de salir de esa situación. O se vuelve loco o se suicida... y no le dé usted vueltas, don Remigio, los que se suicidan son todos locos, por más muestras que den de estar en su cabal juicio, escribiendo cartas y haciendo disposiciones testamentarias, o almorzándose un buen rosbif y bebiéndose una botella de champaña antes de matarse.
Manuel Payno (Los bandidos de Río Frío)
Familia: lo más importante de todo. Mis hermanos pueden volverme loco a veces, pero son mi sangre. Son todo lo que he conocido. Mi familia soy yo. Ellos son mi vida. Sin ellos caminará solo por el planeta. El resto son todos extranjeros, extraños. Nunca se transforman en amigos. Y aunque lo hicieran, incluso si encontrara, por algún milagro, una manera de conectar con alguien fuera de mi familia, ¿cómo podrían compararse con los que hablan mi idioma y cómo podrían saber quién soy, sin tener que contarles? Incluso si fuera capaz de encontrar sus ojos, incluso si fuera capaz de hablar sin que las palabras se quedaran atrapadas en mi garganta, incapaces de salir a la superficie, incluso aunque sus miradas no quemaran agujeros en mi piel y me dieran ganas de correr un millón de kilómetros, ¿cómo voy a ser capaz de preocuparme por ellos de la forma en que me preocupo por mis hermanos y hermanas?
Tabitha Suzuma (Forbidden)
I love you too. I love you so much that the thought of being without you for a minute breaks my heart. I don’t think I’ve gone more than an hour all week without crying my guts out, and I never want to feel that again. I want you with me always. You were my first hero, my first friend, my first kiss, and my first love. And I hope you’ll be the one I share the rest of my firsts with; because there is no one else I could ever love as much as I love you.
Codi Gary (Make Me Crazy (Loco, Texas, #2))
Ed ecco verso noi venir per nave un vecchio, bianco per antico pelo, gridando: "Guai a voi, anime prave! Non isperate mai veder lo cielo: i’ vegno per menarvi a l’altra riva ne le tenebre etterne, in caldo e ’n gelo. E tu che se’ costì, anima viva, pàrtiti da cotesti che son morti". Ma poi che vide ch’io non mi partiva, disse: "Per altra via, per altri porti verrai a piaggia, non qui, per passare: più lieve legno convien che ti porti". E ’l duca lui: "Caron, non ti crucciare: vuolsi così colà dove si puote ciò che si vuole, e più non dimandare". Quinci fuor quete le lanose gote al nocchier de la livida palude, che ’ntorno a li occhi avea di fiamme rote. Ma quell’anime, ch’eran lasse e nude, cangiar colore e dibattero i denti, ratto che ’nteser le parole crude. Bestemmiavano Dio e lor parenti, l’umana spezie e ’l loco e ’l tempo e ’l seme di lor semenza e di lor nascimenti. Poi si ritrasser tutte quante insieme, forte piangendo, a la riva malvagia ch’attende ciascun uom che Dio non teme. Caron dimonio, con occhi di bragia loro accennando, tutte le raccoglie; batte col remo qualunque s'adagia. Come d’autunno si levan le foglie l’una appresso de l’altra, fin che ’l ramo vede a la terra tutte le sue spoglie, similemente il mal seme d’Adamo gittansi di quel lito ad una ad una, per cenni come augel per suo richiamo. Così sen vanno su per l’onda bruna, e avanti che sien di là discese, anche di qua nuova schiera s’auna.
Dante Alighieri
Holanda es un sueño, caballero, un sueño de oro y de humo, más humeante durante el día, y más dorado de noche; y noche y día su sueño está poblado por figuras de Lohengrin como éstos que se deslizan ensoñadoramente en sus negras bicicletas de altos manubrios, cisnes fúnebres que giran sin cesar por todo el país, por todos los mares, a lo largo de los canales. Sueñan con la cabeza en las nubes cobrizas, giran en círculo, rezan, sonámbulos, en el incienso dorado de la bruma, y ya no están aquí. Se han ido miles de kilómetros más allá, hacia Java, la isla lejana. Rezan a esas deidades gesticulantes de Indonesia que adornan todos sus escaparates, y que rondan en este momento por encima de nosotros, antes de agarrarse, como simios suntuosos, a los letreros y a los tejados en forma de escalera para recordar a estos colonos nostálgicos que Holanda no es solamente la Europa de los comerciantes, sino también el mar, el mar que lleva a Cipango y a esas islas donde los hombres mueren locos y felices.
Albert Camus (The Fall (Vintage International))
En estos momentos tuve una certeza fulminante: cada uno tenía una “misión”, pero ésta no podía ser elegida, definida, administrada a voluntad. Era un error desear nuevos dioses, y completamente falso querer dar algo al mundo. No existía ningún deber, ninguno, para el hombre consciente, excepto el de buscarse a sí mismo, afirmarse en su interior, tantear un camino hacia adelante sin preocuparse de la meta a que pudiera conducir. (...) Aquellas imágenes no valían nada. Yo no estaba en el mundo para escribir, predicar o pintar; ni yo ni nadie estaba para eso. Tales cosas sólo podían surgir marginalmente. La misión verdadera de cada uno era llegar a sí mismo. Se podía llegar a poeta o a loco, a profeta o a criminal; ese no es asunto de uno: a fin de cuentas, carecía de toda importancia. Lo que importaba era encontrar su propio destino, no un destino cualquiera, y vivirlo por completo. Todo lo demás eran medianías, un intento de evasión, de buscar refugio en el ideal de la masa, era amoldarse; era miedo ante la propia individualidad.
Hermann Hesse (Demian: Die Geschichte von Emil Sinclairs Jugend)
—Ella no significa nada para mí. —La voz de Dank envió un hormigueo por mi cuello y en mi pecho—. Nunca te mentiría, Pagan. —dijo, con urgencia, contra mi oreja. Abrí los ojos para mirar hacia él, con ganas de ver el azul de sus ojos. Sus labios rozaron la punta de mi oreja e hizo un sendero hasta mi cara. Ambas manos se apoderaron de mi cintura tirando de mí con fuerza, contra su cuerpo—. Tú me tientas. No puedo caer en la tentación.No estoy hecho para ser tentado pero, Pagan Moore, me tientas. Desde el momento en que vine por ti me atrajiste. Todo acerca de ti... —Una de sus manos que se posaba en la parte izquierda de mi cintura, se trasladó hasta acariciar suavemente mi brazo—. Tú me vuelves loco de necesidad. De deseo. No lo entendía al principio. Pero ahora lo sé. Es tu alma llamándome. Las almas no significan nada para mí. No se supone que deban. Pero la tuya se ha convertido en mi obsesión. —Bajó la cabeza a mi hombro y me besó en la curva de mi cuello. Su mano se movió por debajo de mi camisa y el calor de la palma de su mano descansaba sobre mi vientre desnudo. Un pulso de calor se apoderó de mí y me apretó fuertemente contra él para que no me cayera—. Quiero matar a ese chico cada vez que veo sus manos sobre ti. —Besó el camino hasta mi cuello y arqueé mi cuello en respuesta a darle un mejor acceso. Nada se había sentido así. Su tacto era como una droga—. Quiero arrancar los brazos de su cuerpo para que no te pueda tocar de nuevo. —Un gruñido bajo, familiar vibraba en mi espalda—. Pero no puedo tenerte, Pagan. No estás hecha para mí. —Su voz sonaba torturada. Quería consolarlo. Él me reclamó también. De alguna manera, había entrado en mi mundo y se había convertido en el centro del mismo.
Abbi Glines (Existence (Existence, #1))
- Minino de Cheshire -empezó Alicia tímidamente, pues no estaba del todo segura de si le gustaría este tratamiento: pero el Gato no hizo más que ensanchar su sonrisa, por lo que Alicia decidió que sí le gustaba-. Minino de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí? - Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar -dijo el Gato. - No me importa mucho el sitio... -dijo Alicia. - Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes -dijo el Gato. - ... siempre que llegue a alguna parte -añadió Alicia como explicación. - ¡Oh, siempre llegarás a alguna parte -aseguró el Gato-, si caminas lo suficiente! A Alicia le pareció que esto no tenía vuelta de hoja, y decidió hacer otra pregunta: - ¿Qué clase de gente vive por aquí? - En esta dirección -dijo el Gato, haciendo un gesto con la pata derecha- vive un Sombrerero. Y en esta dirección -e hizo un gesto con la otra pata- vive una Liebre de Marzo. Visita al que quieras: los dos están locos. - Pero es que a mí no me gusta tratar a gente loca -protestó Alicia. -Oh, eso no lo puedes evitar -repuso el Gato-. Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca. - ¿Cómo sabes que yo estoy loca? -preguntó Alicia. - Tienes que estarlo afirmó el Gato-, o no habrías venido aquí. Alicia pensó que esto no demostraba nada. Sin embargo, continuó con sus preguntas: - ¿Y cómo sabes que tú estás loco? - Para empezar -repuso el Gato-, los perros no están locos. ¿De acuerdo? - Supongo que sí -concedió Alicia. - Muy bien. Pues en tal caso -siguió su razonamiento el Gato-, ya sabes que los perros gruñen cuando están enfadados, y mueven la cola cuando están contentos. Pues bien, yo gruño cuando estoy contento, y muevo la cola cuando estoy enfadado. Por lo tanto, estoy loco. - A eso yo le llamo ronronear, no gruñir -dijo Alicia. - Llámalo como quieras -dijo el Gato-. ¿Vas a jugar hoy al croquet con la Reina?
Lewis Carroll (Alicia en el Pais de las Maravillas)
Los finales, no importa cuán cantados estén, nunca portan la calidad de lo terminal, cuando menos no para quien los va remontando. La última hora de intimidad con el otro siempre parece otra en la línea: un episodio repetible y sin consecuencias. Nunca nadie piensa que esa fue la última vez que se bebió esa saliva ni que lo que sigue es extrañar hasta la muerte el olor de la piel que se arremolina tras el lóbulo de una oreja. No registramos la última ocasión en que nuestros hijos nos dieron la mano para cruzar una calle. Cuando cambiamos de ciudad, de país, siempre pensamos que vamos a volver, que los demás se van a quedar fijos, como encantados, y que a la próxima los vamos a abrazar y van a seguir oliendo a la misma loción, tabaco y café quemado. Pero los amigos cambian, progresan y se compran lociones caras, dejan de fumar, dejan el café, huelen a té verde cuando volvemos. O se vuelven locos, los meten a hospitales psiquiátricos y tienen muertes horribles de las que nos enteramos por correo electrónico. Hay una última conversación lúcida viendo un partido de futbol con el abuelo y un último plato preparado por la mano maestra de la abuela, una última llamada telefónica con el profesor que nos hizo lo que somos y que una madrugada se resbala en la bañera y se muere.
Álvaro Enrigue (Ahora me rindo y eso es todo)
—El día que conocí a tu madre, sabía que estaría en mi vida para siempre. Había algo sobre ella y supe que me estaba enamorando ese primer día. Te hacía querer ser mejor, tratar de ser digno de su amor. Lamentablemente, tu padre pensaba lo mismo, nadie entendía por qué cambió drásticamente, excepto yo. A pesar de que ella estaba conmigo, dejó de beber, dejó de dormir con otras chicas, es como si lo hubiera hecho madurar al instante y convertido en el tipo que finalmente quería ser para que pudiera tener una oportunidad con ella. Siempre tuve miedo de perderla por él algún día, es como si me diera cuenta de que era una cuestión de cuándo, no de sí. Pero tu madre era diferente, yo había salido con muchas chicas, pero realmente no me importaba si estaban allí o no. Eran sólo alguien para tratar de llenar el dolor de perder a mi padre. Así que cuando me reuní con ella y se dio cuenta de mis sentimientos, luché por mantenerla tanto tiempo como pude. No se lo digas a tu mamá, pero Chase y yo constantemente peleábamos por ella cuando no estaba cerca. Infierno, incluso peleábamos por ella cuando estaba cerca. Sabíamos que cualquiera de nosotros podría tener a cualquier chica que quisiéramos, pero sólo queríamos a Harper. Así que, por supuesto, siendo nosotros, las palabras se utilizaron en puños y volaban cuando nos quedábamos solos. No le dije esto, pero ya sabía lo que había pasado con tu padre antes de que ella me lo dijera. Cuando llegué a casa de la rotura, y Chase no me molestó de nuevo, sabía que algo había pasado. Sólo no sabía qué todavía. Pero ¿sabes qué pequeño hombrecito? No puedo ni siquiera estar loco sobre eso más, porque si no hubiera pasado, no estarías aquí ahora. Besó suavemente a nuestro hijo de tres meses quien estaba completamente cautivado en sus historias y señaló la última foto en el libro. —Y él te amaba y a tu mamá, muchísimo. Siempre voy a recordarte eso, pero desearía que hubieras podido reunirte con él.
Molly McAdams (Taking Chances (Taking Chances, #1))
Cuando acabo de cortarme las uñas o lavarme la cabeza, o simplemente ahora que, mientras escribo, oigo un gorgoteo en mi estómago, me vuelve la sensación de que mi cuerpo se ha quedado atrás de mí (no reincido en dualismos pero distingo entre yo y mis uñas) y que el cuerpo empieza a andarnos mal, que nos falta o nos sobra (depende). De otro modo: nos mereceríamos ya una máquina mejor. El psicoanálisis muestra cómo la contemplación del cuerpo crea complejos tempranos. (Y Sartre, que en el hecho de que la mujer esté "agujereada" ve implicaciones existenciales que comprometen toda su vida.) Duele pensar que vamos delante de este cuerpo, pero que la delantera es ya error y rémora y probable inutilidad, porque estas uñas, este ombligo, quiero decir otra cosa, casi inasible: que el "alma" (mi yo-no-uñas) es el alma de un cuerpo que no existe. El alma empujó quizá al hombre en su evolución corporal, pero está cansada de tironear y sigue sola adelante. Apenas da dos pasos se rompe el alma ay porque su verdadero cuerpo no existe y la deja caer plaf. La pobre se vuelve a casa, etc., pero esto no es lo que yo. En fin. Larga charla con Traveler sobre la locura. Hablando de los sueños, nos dimos cuenta casi al mismo tiempo que ciertas estructuras soñadas serían formas corrientes de locura a poco que continuaran en la vigilia. Soñando nos es dado ejercitar gratis nuestra aptitud para la locura. Sospechamos al mismo tiempo que toda locura es un sueño que se fija. Sabiduría del pueblo: "Es un pobre loco, un soñador...
Julio Cortázar
Es inútil. El vacío auténtico, como un blindaje, acoraza su vida. Se detiene junto a una silla, la toma por el respaldar, hace ruido con ella golpeando las patas contra el piso; pero este ruido es insuficiente para desteñir el vacío teñido de gris. Deliberadamente hace pasar ante sus ojos paisajes anteriores, recuerdos, sucesos; pero su deseo no puede engarfiar en ellos, resbalan como los dedos de un hombre extenuado por los golpes de agua, en la superficie de una bola de piedra. Los brazos se le caen a lo largo del cuerpo, la mandíbula se le afloja. Es inútil cuanto haga para sentir remordimiento o para encontrar paz. Igual que las fieras enjauladas, va y viene por su cubil frente a la indestructible reja de su incoherencia. Necesita obrar, mas no sabe en qué dirección. Piensa que si tuviera la suerte de encontrarse en el centro de una rueda formada por hombres desdichados, en el pastizal de una llanura o en el sombrío declive de una montaña, él les contaría su tragedia. Soplaría el vien­to doblando los espinos, pero él hablaría sin reparar en las estrellas que empezaban a ser visibles en lo negro. Está seguro que aquel círculo de vagabundos comprendería su desgracia; pero allí, en el corazón de una ciudad, en una pieza perfectamente cúbica y sometida a disposiciones del digesto municipal, es ab­surdo pensar en una confesión. ¿Y si lo viera a un sacerdote y se confiara a él? Mas, ¿qué puede decirle un señor afeitado, con sotana y un inmenso aburri­miento empotrado en el caletre? Está perdido, ésa es la verdad; perdido para sí mismo.
Roberto Arlt (Los lanzallamas (Los siete locos, #2))
–Todos soñamos con volver. Es difícil de explicar. Yo no volvería ni loco. Pero sueño con volver –hice una pausa–. Ustedes también. –¿Nosotros? –Los que nunca estuvieron. ¿Para qué nos buscan, si no? Nos buscan y nos tienen miedo. Suponen que sabemos algo, que no les queremos decir, y que ustedes no quieren saber; nos envidian porque conocemos el camino y temen que se los revelemos. Dejamos un espacio preciso cuando nos fuimos, pero allá cambiamos de forma, y al volver ya no encajábamos, por más vueltas que nos dieran, en el rompecabezas; volvimos diez mil iluminados, locos, profetas malditos, y ahí andamos, sueltos por las cuatro puntas del país, hablando un idioma que nadie entiende, haciendo como que trabajamos, jugamos al fútbol, cogemos, pero nunca del todo, en algún lugar sabiendo siempre que algo nuestro valioso e indefinible quedó enterrado allá. En sueños, al menos, todos volvemos a buscarlo. ¿Entendés? No es el criminal el que vuelve al lugar del crimen. Es la víctima, bajo la tiránica esperanza de cambiar ese resultado injusto que la dañó. Andá a preguntarle a los ingleses. ¿Cuántos te crees que quieren volver? Somos nosotros, los perdedores, los triturados, los que gritamos “volveremos volveremos” cada vez que hay alguien que quiera escuchar. ¿Qué puede interesarle la revancha al ganador? El infierno nos marcó de tal manera que creemos que volviendo lo haremos paraíso, y a la noche nos despertamos llamando papá a los demonios que nos clavaban arpones riendo. ¿Sabés por qué todavía, diez años después, seguimos disfrazándonos de esta manera, reuniéndonos para organizar expediciones imposibles, reconstruyendo hasta el segundo cada uno de aquellos días que lo mejor sería olvidar? Estamos infectados, entendés, las llevamos en la sangre y nos morimos de a poco, como los chagásicos. ¿No las viste, que son iguales a pólipos? Cada año que pasa, se extienden un poco más, como esas manchas en la pared. Trauma de guerra, trauma de guerra, no es tan fácil. Estamos enamorados hasta la médula, y las odiamos. Fetichistas, adoramos una foto, una silueta, una bota vieja. No es verdad que hubo sobrevivientes. En el corazón de cada uno hay dos pedazos arrancados, y cada mordisco tiene la forma exacta de Las Islas. Tratamos de llenarlos con las cosas de acá, pero es como taparlos con estopa. ¿Sabés cuántos de nosotros nos suicidamos por ese amor?
Carlos Gamerro (Las islas)
Se le había ocurrido la pequeña historia de una ballena nacida en el desierto, y eso era todo lo que conocía. Tenía buenos amigos entre las plantas y los animales del desierto, sólo algo no estaba bien, y era la arena que tiraba por su agujero: le raspaba. Eso la confundía porque toda su vida la había pasado ahí. Poco a poco, sin saber cómo, creció la sensación de que tenía que partir a alguna otra parte. Sin imaginar una llegada, sólo irse. Un día se despidió de sus amigos y partió. La historia termina con un largo camino que hizo, sintiéndose peor porqiue ya no estaba allá y todavía no había llegado a ninguna parte. Hasta que un día llegó al mar y no sólo el agua que soplaba por su agujro no la raspaba, sino que además había encontrado otras ballenas. Obviamente quiero decir que yo también me siento como esa ballena y que sólo sé irme y ya perdí todos los caminos de regreso y que de esto se trata lo que escribo (soy el número un millón, de los que se identifican los la ballena de esa historia). Peor en verdad hay algo más que me gusta en esa historia y es que en la ballena había un conocimiento sobre cierto orden o sentido de las cosas, aun cuando no supiera de dónde venía, ni que su malestar era por eso. En ella misma había una proporción no correspondida que se expresaba como esa voz que oía: Aquí no es, así no es. Posdata número cuatro: me gusta la idea de que el propio ser está destinado a encajar bien y no a vivir patas arriba como el loco del tarot. Posdata número cinco: esta es la única historia que conozco en la que encajar bien es lo contrario de conformarse
Luis María Pescetti (El ciudadano de mis zapatos)
Son muy pocos aquellos de entre nosotros que no se han despertado a veces antes del alba, o después de una de esas noches sin sueños que casi nos hacen amar la muerte, o de una de esas noches de horror y de alegría monstruosa, cuando se agitan en las cámaras del cerebro fantasmas más terribles que la misma realidad, rebosantes de esa vida intensa, inseparable de todo lo grotesco, que da al arte gótico su imperecedera vitalidad, puesto que ese arte bien parece pertenecer sobre todo a los espíritus atormentados por la enfermedad del ensueño. Poco a poco, dedos exangües surgen de detrás de las cortinas y parecen temblar. Adoptando fantásticas formas oscuras, sombras silenciosas se apoderan, reptando, de los rincones de la habitación para agazaparse allí. Fuera, se oye el agitarse de pájaros entre las hojas, o los ruidos que hacen los hombres al dirigirse al trabajo, o los suspiros y sollozos del viento que desciende de las montañas y vaga alrededor de la casa silenciosa, como si temiera despertar a los que duermen, aunque está obligado a sacar a toda costa al sueño de su cueva de color morado. Uno tras otro se alzan los velos de delicada gasa negra, las cosas recuperan poco a poco forma y color y vemos cómo la aurora vuelve a dar al mundo su prístino aspecto. Los lívidos espejos recuperan su imitación de la vida. Las velas apagadas siguen estando donde las dejamos, y a su lado descansa el libro a medio abrir que nos proponíamos estudiar, o la flor preparada que hemos lucido en el baile, o la carta que no nos hemos atrevido a leer o que hemos leído demasiadas veces. Nada nos parece que haya cambiado. De las sombras irreales de la noche renace la vida real que conocíamos. Hemos de continuar allí donde nos habíamos visto interrumpidos, y en ese momento nos domina una terrible sensación, la de la necesidad de continuar, enérgicamente, el mismo ciclo agotador de costumbres estereotipadas, o quizá, a veces, el loco deseo de que nuestras pupilas se abran una mañana a un mundo remodelado durante la noche para agradarnos, un mundo en el que las cosas poseerían formas y colores recién inventados, y serían distintas, o esconderían otros secretos, un mundo en el que el pasado tendría muy poco o ningún valor, o sobreviviría, en cualquier caso, sin forma consciente de obligación o de remordimiento, dado que incluso el recuerdo de una alegría tiene su amargura, y la memoria de un placer, su dolor.
Oscar Wilde (El Retrato de Dorian Gray)
Don’t think, muñeca. Everything will work itself out.” “But--” “No buts. Trust me.” My mouth closes over hers. The smell of rain and cookies eases my nerves. My hand braces the small of her back. Her hands grip my soaked shoulders, urging me on. My hands slide under her shirt, and my fingers trace her belly button. “Come to me,” I say, then lift her until she’s straddling me over my bike. I can’t stop kissing her. I whisper how good she feels to me, mixing Spanish and English with every sentence. I move my lips down her neck and linger there until she leans back and lets me take her shirt off. I can make her forget about the bad stuff. When we’re together like this, hell, I can’t think of anything else but her. “I’m losing control,” she admits, biting her lower lip. I love those lips. “Mamacita, I’ve already lost it,” I say, grinding against her so she knows exactly how much control I’ve lost. She moves her hips in a slow rhythm against me, an invitation I don’t deserve. My fingertips graze her mouth. She kisses them before I slowly slide my hand down her chin to her neck and in between her breasts. She catches my hand. “I don’t want to stop, Alex.” I cover her body with mine. I can easily take her. Hell, she’s asking for it. But God help me if I don’t grow a conscience. It’s that loco bet I made with Lucky. And what my mom said about how easy it is to get a girl pregnant. When I made the bet, I had no feelings for this complex white girl. But now…shit, I don’t want to think about my feelings. I hate feelings; they’re only good for screwing up someone’s life. And may God strike me down right now because I want to make love to Brittany, not fuck her on my motorcycle like some cheap whore. I move my hands away from her cuerpo perfecto, the first sane thing I’ve done tonight. “I can’t take you like this. Not here,” I say, my voice hoarse from emotion overload. This girl was going to gift me with her body, even though she knows who I am and what I’m about to do. The reality is hard to swallow. I expect her to be embarrassed, maybe even mad. But she curls into my chest and hugs me. Don’t do this to me, I want to say. Instead I wrap my arms around her and hold on tight. “I love you,” I hear her say so softly it might have been her thoughts. Don’t, I’m tempted to say. ¡Noǃ ¡Noǃ My gut twists and I hold her tighter. Dios mío, if things were different I’d never give her up. I burrow my face in her hair and fantasize about stealing her away from Fairfield. We stay that way for a long time, long after the rain stops and reality sets in.
Simone Elkeles (Perfect Chemistry (Perfect Chemistry, #1))
When he was gone the men on the bench began to laugh. One of them rose to better see the map. Es un fantasma, he said. Fantasma? Sí, sí. Claro. Cómo? Cómo? Porque el viejo está loco es como. Loco? Billy stood looking at the map. No es correcto? he said. The man threw up his hands. He said that what they beheld was but a decoration. He said that anyway it was not so much a question of a correct map but of any map at all. He said that in that country were fires and earthquakes and floods and that one needed to know the country itself and not simply the landmarks therein. Besides, he said, when had that old man last journeyed to those mountains? Or journeyed anywhere at all? His map was after all not really so much a map as a picture of a voyage. And what voyage was that? And when? Un dibujo de un viaje, he said. Un viaje pasado, un viaje antigun. He threw up one hand in dismissal. As if no more could be said. Billy looked at the other three men on the bench. They watched with a certain brightness of eye so that he wondered if he were being made a fool of. But the one seated at the right leaned forward and tapped the ash from his cigarette and addressed the man standing and said that as far as that went there were certainly other dangers to a journey than losing one's way. He said that plans were one thing and journeys another. He said it was a mistake to discount the good will inherent in the old man's desire to guide them for it too must be taken into account and would in itself lend strength and resolution to them in their journey. The man who was standing weighed these words and then erased them in the air before him with a slow fanning motion of his forefinger. He said that the jovenes could hardly be expected to apportion credence in the matter of the map. He said that in any case a bad map was worse than no map at all for it engendered in the traveler a false confidence and might easily cause him to set aside those instincts which would otherwise guide him if he would but place himself in their care. He said that to follow a false map was to invite disaster. He gestured at the sketching in the dirt. As if to invite them to behold its futility. The second man on the bench nodded his agreement in this and said that the map in question was a folly and that the dogs in the street would piss upon it. But man on the right only smiled and said that for that matter the dogs would piss upon their graves as well and how was this an argument? The man standing said that what argued for one case argued for all and that in any event our graves make no claims outside of their own simple coordinates and no advice as to how to arrive there but only the assurance that arrive we shall. It may even be that those who lie in desecrated graves-by dogs of whatever manner-could have words of a more cautionary nature and better suited to the realities of the world. At this the man at the left who'd so far not spoke at all rose laughing and gestured for the two boys to follow and they went with him out of the square and into the street leaving the disputants to their rustic parkbench tertulia.
Cormac McCarthy (The Crossing (The Border Trilogy, #2))