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La vanidad es, por mucho, mi pecado favorito, y la lente de la cámara es un espejo. La cámara capta todos los estados de ánimo y los matices; inmortaliza el continuo suave y sedoso que es la humanidad. Esos momentos capturados parecen tan fluidos, tan representativos de la continuidad. Representan la captura de un único momento y, sin embargo, la expresión de una eternidad. Toda tu juventud; todas tus edades, capturadas y expresadas en un solo clic.
De todos los caprichos, el de la vanidad es sin duda mi favorito, al que deberíamos resistirnos, pero al que nos sentimos inexplicablemente cautivados y adictos. ¿Qué otro animal pasaría tanto tiempo haciendo pucheros y acicalándose frente a su reflejo? Sólo la humanidad participaría en tal auto-adoración.
Se podría pensar que tenemos las plumas más coloridas o las melenas más suaves. En cambio, somos un bípedo desnudo que se siente incompleto sin algún elemento decorativo, accesorio o adorno del yo. Nos embriaga la imagen del cuerpo, de la misma manera que nos seducen los buenos vinos, las comidas o los elementos que alteran la mente. Devoramos la piel, y nos despojamos de la ropa como si fuera la piel de alguna fruta tropical, que oculta un interior colorido y jugoso. Cazamos placeres corporales, y los coleccionamos como premios; los exhibimos en situaciones sociales como si nuestros compañeros fueran una especie de adorno añadido a nosotros mismos.
Nos revelamos en nuestra sensualidad. Tocar debajo de la superficie; conectar más allá de las fachadas, ese discurso inalcanzable entre individuos se pone tímidamente al alcance en la intimidad. Capturar esos momentos es captar la esencia de lo que nos hace humanos, y lo que en última instancia nos coloca por encima y al margen del resto de la naturaleza.
Capturar la humanidad en sus expresiones más extravagantes es embriagador. La vanidad es, por mucho, mi pecado favorito, y es un cuento interminable tan infinito como la humanidad. Cada persona no es más que una puntada en un gigantesco tapiz.
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A.E. Samaan (Shades of Vanity - Shades and Shadows of Eroticism)